La berenjena (Solanum melongena L.), también conocida en los mercados internacionales como "aubergine" (en francés), "eggplant" (en inglés), "brinjal" (en indio) y "malanzana" (en italiano), es una de las hortalizas más representativas de la horticultura mediterránea.
Perteneciente a la familia de las solanáceas, su origen se encuentra en India, Birmania y China, donde se cultivaba desde hace más de 2.000 años. Su introducción en Europa se produjo durante la Edad Media, principalmente a través del mundo árabe. Fue en la península ibérica donde la berenjena encontró un entorno climático favorable y comenzó a cultivarse de forma más estable, especialmente durante el periodo de Al-Ándalus.
Antes de descubrir su uso culinario, se empleaba como remedio medicinal para quemaduras y problemas de la piel por su alto contenido de vitamina E. La berenjena es un alimento que se considera pobre en calorías y ligero, además se considera laxativo, diurético, estimulante de la secreción biliar y que facilita la digestión y la reducción del colesterol en la sangre. Es una de las hortalizas con mayor actividad antioxidante, por su alto contenido de polifenoles y otros compuestos.

Descripción Botánica de la Berenjena
La berenjena es una planta plurianual, cultivada como anual, que alcanza entre 0.5 y 1.5 metros de altura. En lugares con condiciones favorables puede rebrotar y mantenerse más de un año, aunque su producción y calidad de frutos disminuyen.
Raíz
Posee un sistema radicular potente, desarrollado y profundo, lo que le confiere cierta tolerancia a la sequía.
Tallo
Su tallo es rígido, y las primeras flores aparecen cuando el tallo principal se bifurca y en las axilas de las hojas.
Hojas
Las hojas son alternas, enteras, lobuladas y a veces tienen espinas. Son de gran tamaño (30 cm de largo y de 10-15 cm de ancho), con bordes lobulados de textura terciopelada, vellosas en el envés y peciolo largo. Algunas variedades presentan espinas en la nervadura central, peciolo y en el cáliz de la flor.
Flor
Las flores de fecundación autógamas acostumbran a aparecer solitarias o formando cimas de 2 a 5 flores. Las flores pueden aparecer solitarias o agrupadas, donde puede aparecer una flor principal acompañada de una o varias secundarias en forma de ramillete. La flor principal da lugar a un fruto de buen tamaño comercial y las secundarias o no cuajan o dan lugar a frutos de menor tamaño; por lo que se aconseja eliminarlos.
Fruto

Los frutos son bayas carnosas de forma variable que puede ir de esférica a ovoide y oblonga. Presentan una gran diversidad de formas, colores y tamaños (cilíndrica, ovoide o casi esférica) y colores (violeta, negro, morado, amarillo, verde, blanco o blanco jaspeado) según sea la variedad. La pulpa es carnosa de color amarilla, blanca o verde, que se vuelve de color pardo al oxidarse por su contacto con el aire. Las semillas que contiene el fruto son pequeñas (2 mm), aplastadas y de color parduzco o marrón.
Variedades de Berenjena
Existen distintas variedades de berenjena según la forma, color, precocidad y genotipo de sus frutos. Las diferentes variedades de berenjena se agrupan según la forma, color, precocidad y genotipo de sus frutos. En términos generales, existen variedades con fruto redondo/ovalado como Redonda Morada Lisa o Redonda Violeta Lisa; otras variedades alargadas o semialargadas como Larga Negra Precoz, Larga Violeta Temprana, Cava F1, y demás.
- Redonda Morada Lisa: Frutos redondos/ovalados, de color morado liso.
- Redonda Violeta Lisa: Similar a la anterior, pero con un tono violeta.
- Larga Negra Precoz: Variedad alargada o semialargada, de color negro y maduración temprana.
- Larga Violeta Temprana: Variedad alargada o semialargada, de color violeta y maduración temprana.
- Cava F1: Híbrido con características específicas.
- Thai Long Green: Procedente de Tailandia, produce frutos curvados y largos de color verde pálido.
- Listada de Gandía: Produce frutos blanquecinos con bandas violeta, ovalado-redondeados.
- Bonica: Planta muy vigorosa que produce frutos negros o púrpura muy oscuro, ovalados de entre 12 y 17 cm.
Condiciones Edafoclimáticas para el Cultivo de Berenjena

El cultivo de berenjena es propio de climas cálidos y secos. En España, su cultivo se ha consolidado como una opción rentable tanto en invernadero como al aire libre, especialmente en zonas del sureste peninsular. Su cultivo ocupa unas 3.600 hectáreas, de las cuales más de 2.700 se producen en cobertizos y otros sistemas. Aproximadamente el 70% de la producción se obtiene de invernaderos de Almería. La producción llega a las 240.000 toneladas, siendo la parte mediterránea -Almería, Murcia, Alicante y Valencia- las zonas de mayor producción.
Temperatura
La berenjena es la solanácea más exigente en temperatura, considerándose uno de los cultivos más demandantes en cuanto a calor. No soporta las heladas. Se desarrolla en condiciones óptimas en suelos ricos y profundos de acidez moderada.
- Germinación: Las semillas germinan de forma óptima en temperaturas altas, de 24 a 32ºC.
- Desarrollo óptimo: La temperatura media ideal está comprendida entre los 23-25º C.
- Temperatura nocturna óptima: Entre 18 y 22 °C.
- Temperatura diurna óptima: Entre 22 y 26 °C.
- Floración y cuaje: Se aconseja tener temperaturas de entre 20 a 30 °C.
Con una temperatura menor a 16 ºC la planta empieza a padecer síntomas como frutos mal formados. Temperaturas por debajo de los 11 o 12 °C pueden provocar la caída de las flores y la deformación o caída de frutos. Periodos prolongados por encima de 35 °C ocasionan que el polen de la flor no sea viable, lo que impide su fertilización y la formación de frutos.
Humedad Relativa
La planta de berenjena se desarrolla bien a niveles de humedad relativa entre el 50 y 65 %. Es importante evitar valores demasiado elevados (>80 %) por su sensibilidad a enfermedades como Botrytis. Si se mantienen por mucho tiempo estos niveles se puede provocar amarillamiento, floración deficiente, caída de flores, falta de cuaje en la planta, frutos deformes y disminución del crecimiento.
Luz y Fotoperiodo
Se considera una planta de alta demanda lumínica, que requiere de 10 a 12 horas de luz diarias.
Suelo
La berenjena necesita suelo profundo, ya que posee un sistema radicular potente y profundo. Se adapta a diferentes tipos de suelo por su potente sistema radical, pero se recomienda establecer en suelos ricos en materia orgánica, profundos (>0.6 m), bien drenados y con texturas que vayan de franca a arenosa. Con una mezcla de tierra con gran cantidad de compost o abono y el suelo húmedo, la berenjena se cultivará bien.
- pH óptimo: Entre 5,5 y 7 de pH. Requiere un pH de 6.5, aunque puede desarrollarse bien con un pH de 7.
- Tolerancia: En suelos alcalinos de pH hasta 8 puede crecer sin excesivos problemas.
- No tolera: No soporta suelos salinos.
Berenjena. Preparación del terreno 1
Plantación de la Berenjena
¿Cuándo se plantan las berenjenas?
El cultivo de berenjenas se inicia alrededor de marzo. Se planta una vez que las temperaturas empiezan a suavizar, en nuestro caso solemos ponerlas a mediados del mes de abril.
¿Cómo se plantan las berenjenas?
Las berenjenas pueden cultivarse a partir de semillas o de plántulas.
A partir de semillas:
- Las semillas requieren mínimo 21oC para germinar.
- Los niveles de humedad óptimos para la germinación son muy importantes.
- Las semillas germinan a los 8-17 días, según las condiciones edafoclimáticas.
- Las semillas pueden sembrarse en semillero o directamente en el campo si las condiciones lo permiten.
A partir de plántulas:
- Se trasplantan cuando tienen 3-4 hojas reales, es decir, a las 4-6 semanas aproximadamente.
- La temperatura del suelo debe ser superior a 20oC.
- La mejor época para el trasplante es la segunda mitad de la primavera.
- Se recomienda realizar el trasplante de plántulas con dos hojas verdaderas, que ocurre después de 1.5 a 2 meses después de la siembra en charolas en el vivero.
Establecimiento y densidad de plantación
Para el establecimiento de la plantación a campo abierto hay diversos sistemas, algunos autores sugieren una densidad de 1 a 1.1 plantas por metro cuadrado, con un marco de plantación que puede ir de 1.2 a 2 m entre hileras y 0.5 a 0.75 m entre plantas. Nosotros solemos dejar unos 70 cm. entre lineas y unos 60 entre plantas. La densidad de plantación de la berenjena bajo invernadero depende del número de brazos o ramas principales que se manejen por planta.
Cuidados Requeridos por la Berenjena
Preparación del suelo para el cultivo de la berenjena
Antes del establecimiento del cultivo se recomienda acondicionar el suelo con un subsolador o arado y posteriormente un paso de rastra. De igual forma es aconsejable nivelar el terreno para evitar problemas de encharcamiento. La preparación básica del suelo para el cultivo de berenjena consiste en:
- Arar el suelo para mejorar la aireación y el drenaje.
- Aplicar fertilizantes acondicionadores de suelo.
- Instalar los sistemas de riego.
- Desinfectar los suelos que lo necesiten.
- Recubrir el terreno con polietileno para concentrar el calor.
Además, es realmente interesante tener presente la rotación de cultivos para este tipo de plantas.
Control de malezas

Se pueden emplear acolchados plásticos en los surcos para evitar la emergencia de malezas y ayudar en mejorar la temperatura de la raíz. Los cultivos de berenjenas requieren acolchados debido a las altas temperaturas del verano. Con ello, se evita la evaporación y retiene el contenido de humedad en la planta.
Aporcado
El aporcado se realiza normalmente tras el segundo riego para favorecer el crecimiento de nuevas raíces. Consiste en amontonar la tierra alrededor de la planta haciendo un montículo para mejorar su crecimiento.
Riego de la berenjena
La berenjena es una planta exigente en agua. Requiere riegos abundantes y regulares. Lo óptimo es que tenga siempre la tierra húmeda durante todo su ciclo productivo, sin llegar al encharcamiento y saturación. Es un cultivo que necesita mucha humedad en el suelo, por lo que debe ser regada con frecuencia y en cantidad, sobre todo en la primera parte de la germinación que es donde crecen los frutos. El sistema de riego más utilizado en su cultivo es el riego por goteo.
Al principio, para garantizar el arraigue de las raíces, se empezará con un riego abundante en el momento de la plantación. Cuando el terreno comience a secarse, se volverá a regar (normalmente a los 8-12 días). Los siguientes riegos se espacian de modo que el terreno nunca se seque por completo hasta el cuaje de los primeros frutos. Tras el cuaje, se intensifican los riegos hasta que las berenjenas crecen completamente. Nosotros utilizamos riego por goteo aumentando la cantidad de minutos una vez que la planta empieza a dar los frutos, momento en que ya no debe faltar humedad en la tierra.
Riego a campo abierto:
- Se recomienda dar un buen riego al momento de la plantación y el segundo 10 días después, coincidiendo con una posible replantación de marras.
- Posteriormente se aconseja por lo menos un riego más hasta el cuaje de frutos.
- Después de esto, los requerimientos de agua son más altos y la carencia de ella puede ocasionar una parada en el crecimiento del fruto y aceleración en su maduración, que puede provocar frutos pequeños y con características organolépticas indeseadas (estoposidad, sabor amargo y picante).
- La cantidad de agua para cultivos a campo abierto dependerá de las condiciones climáticas durante el ciclo, donde se pueden emplear desde 1000 a 5000 m3 de agua por hectárea.
Riego bajo invernadero:
- Las necesidades de riego tras la plantación deben oscilar entre 1.5 a 2 L/m2 diariamente hasta por 8 a 10 días.
- Bajando la cantidad de agua los siguientes 7 a 10 días a la mitad o a regar un día sí y otro no.
- Pasado ese tiempo, se riega cada 2 a 3 días de 4 a 5 L/m2 hasta el cuajado de los primeros frutos.
Poda
En campo abierto, varios estudios han reportado que no hay diferencia productiva significativa entre llevar a cabo o no las podas en el cultivo de berenjena. En el caso de realizarse, se limita a eliminarse los brotes axilares de la base del tallo hasta la primera bifurcación.
En invernadero la berenjena se conduce con 2 a 4 tallos o ramas principales. La poda se inicia a los 45 a 50 días después del trasplante, eliminando todas las brotaciones laterales que crecen en la base del tallo y se quitan hojas y brotes del tallo hasta la primera bifurcación, después se conducen los dos tallos que parten de la cruz o bifurcación hasta una segunda bifurcación, donde se obtendrán las 4 ramas o tallos principales. Una vez que se tienen las ramas principales se eliminan brotes y hojas hasta la segunda bifurcación.
Deshoje y aclareo de flores y frutos
Una vez que la planta se desarrolle, deben eliminarse los chupones y hojas que se desarrollan por debajo de la “cruz”, así como lavar la planta para que pueda airearse. Podemos eliminar las hojas enfermas y dañadas para facilitar la entrada de luz al interior de la planta. También se suelen quitar las hojas que nacen debajo de la primera bifurcación del tallo, así se facilitan las labores de cultivo.
A pesar de que con la poda se eliminan algunas hojas, por su tamaño se vuelve necesario eliminar algunas más al interior de la planta y hojas bajas para mejorar la aireación. Además, se facilita el manejo del cultivo y se mejora la calidad de los frutos.
Normalmente sólo una de las tres/cuatro flores que se forman en el ramillete floral será la que originará el fruto. Por tanto, conviene eliminar el resto. De las 3 a 5 flores que se forman en ramillete, solo una (flor principal) da lugar a un fruto comercial; por lo que se vuelve necesario eliminar el resto de flores. En cuanto a los frutos, se recomienda retirar los frutos malformados o dañados.
Entutorado

El entutorado en berenjenas se realiza cuando los frutos empiezan a aumentar de tamaño, para evitar que las ramas se quiebren o toquen el suelo. Generalmente se utilizan cañas o red. Esta labor es muy importante ya que, como señalamos anteriormente, la berenjena suele crecer bastante y si no está bien sujeta puede desenraizar y estropearse definitivamente. Nosotros utilizamos hilos a lo largo del bancal y ambos lados de la fila de plantas; de esta manera evitamos que caigan a otros cultivos.
Su objetivo es mantener a la planta erguida y lograr una mayor calidad de los frutos al mejorar la eficacia de los tratamientos fitosanitarios, reducir la incidencia de enfermedades por una mejor aireación, facilitar la recolección de frutos y mejorar la luminosidad al interior de las plantas.
Entutorado a campo abierto:
Se realiza colocando cuerdas o rafias pareadas a los costados de la planta en forma horizontal y con algunos puntos de unión, empleando varillas estacas en los extremos de los surcos para sujetarlos. Posteriormente, para evitar rotura de ramas, se tutoran mediante la colocación de dos estacas o varillas en forma de V invertida a las cuales se va sujetando rafia o cuerdas a los costados de forma longitudinal cada 20 o 30 cm.
Entutorado bajo cubierta o invernadero:
El entutorado se realiza en sistema holandés; el cual consiste en colocar una rafia por tallo en forma vertical, que se va enredando conforme crece el tallo.
Nutrición y Fertilización
Nutrientes necesarios para el cultivo de berenjena
Las berenjenas son exigentes en cuanto a nutrientes, necesitando principalmente nitrógeno, potasio y fósforo. La berenjena se considera una planta de alta demanda de nutrimentos. Se estima que requiere de 3.5 a 5.2 kg/t de nitrógeno, 1.5 a 2 kg/t de fósforo (P2O5), 5.4 a 6.7 kg/t de potasio (K2O) y de 0.5 a 0.9 kg/t de magnesio (MgO). El aporte de magnesio se recomienda cuando el suelo y el agua de riego son pobres en este elemento, dado que la berenjena es sensible a la carencia del mismo.
- Nitrógeno: Nutriente principal que ayuda al crecimiento y la vigorosidad.
- Potasio: Macronutriente fundamental para la berenjena que mejora la calidad de las cosechas.
- Fósforo: Actúa en la cantidad de flores que produce la planta y, como consecuencia, en la cantidad de frutos.
Además, también requieren aportaciones de micronutrientes como calcio, magnesio, boro, zinc, hierro, manganeso y cobre.
Abono para berenjenas
Como ya hemos visto en el apartado anterior, los principales componentes que debe contener el abono para berenjenas son nitrógeno, potasio, fósforo, calcio, magnesio, boro, zinc, hierro, manganeso y cobre. Para el cultivo ecológico de berenjenas se aplicarán fertilizantes orgánicos, como el estiércol, el compost o el humus de lombriz, así como aquellos formulados a base de algas, minerales u otros elementos naturales. Un buen aporte de estiércol no le viene mal.
Algunos de los abonos recomendados para el cultivo de berenjenas de Fervalle son Missvalle, Kelmax, Cuvalle o Excalibur.
- Missvalle: Es un mix de microelementos esenciales (magnesio, manganeso, molibdeno y zinc).
- Favorece la absorción de nitrógeno y síntesis de clorofila.
- Síntesis de fitohormonas.
- Proporciona nutrientes necesarios a la planta.
- Favorece la brotación.
- Mejora la floración, el cuajado y el desarrollo del fruto.
- Cuvalle: Es una formulación de cobre orgánico.
- Estimula el crecimiento.
- Activa las autodefensas.
- Corrige carencias de cobre.
- Kelmax: Es una formulación líquida de micronutrientes con hierro quelado.
- Aporta gran cantidad de nutrientes esenciales para el correcto crecimiento y desarrollo de la planta.
- Es una fuente de hierro, elemento que es transportado vía floema hacia zonas apicales.
- Activa la síntesis de multitud de proteínas implicadas en la fotosíntesis.
- Excalibur: Es una solución muy concentrada de Leonardita Americana extraída en medio ácido y altamente enriquecida con ácidos orgánicos.
- Elevada capacidad de intercambio de cationes al suelo.
- Gran poder de estimulación en la parte aérea debido a su gran aporte de energía directa y a su influencia sobre el metabolismo enzimático y hormonal de la planta.
Análisis de suelo y agua
Cuando el cultivo se establece en suelo, es conveniente realizar un análisis antes de la preparación del terreno, para conocer la fertilidad del suelo y realizar las enmiendas que sean necesarias. Para determinar el programa de fertilización, tanto en suelo como hidroponía es indispensable contar con el análisis de agua, que nos ayude a conocer el aporte que tiene esta en cuanto a iones de nutrimentos esenciales y nocivos para el cultivo. A partir de esta información podemos formular las soluciones nutritivas.
Cosecha de Berenjenas

Generalmente, las berenjenas maduran completamente a los 60-80 días después del trasplante. Desde el trasplante a la cosecha de la berenjena transcurren entre 90 a 125 días. La cosecha debe realizarse antes de que las semillas empiecen a engrosar, es decir, antes de su madurez fisiológica. El tiempo entre cortes de fruta puede variar de 3 a 10 días y se recomienda realizarlos por las mañanas, sin humedad en los frutos.
La cosecha debe realizarse de preferencia con tijeras, dejando al menos un centímetro de pedúnculo y colocándolos con separadores en las cajas para evitar golpes o roces entre ellos. Incluso en algunos lugares es aconsejable cubrir las cajas con polietileno para evitar la deshidratación de los frutos. Los rendimientos promedios en campo abierto van de 35 a 45 t/ha, aunque se pueden lograr hasta 100 t/ha.