La historia de Joe Metheny, el asesino en serie que abrió un puesto de comida para vender la carne de sus víctimas en hamburguesas, parece una leyenda urbana, pero es un caso cien por cien real. Lo apodaban el hamburguesero, aunque también solían llamarlo el asesino caníbal. Joseph Roy Metheny nació el 2 de marzo de 1955 en la ciudad de Baltimore, Maryland, y creció en un hogar de clase trabajadora. Tras su paso por el ejército y diversos empleos como camionero, su vida cambió drásticamente en julio de 1994, cuando su pareja, adicta al crack, lo abandonó llevándose a su hijo de seis años.

El detonante: la búsqueda de venganza
Cegado por el odio tras la ruptura, Metheny se dedicó a buscar a su ex pareja. Encontró a un grupo de personas que frecuentaba su ex pareja: dos traficantes en situación de calle. No consiguió la información que buscaba y, en un ataque de furia, los asesinó debajo de un puente. Posteriormente, asesinó a un pescador que había sido testigo accidental de la escena. Metheny intentó ocultar su ataque y arrojó los cuerpos al río, marcando el inicio de una espiral de violencia sin retorno.
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Hamburguesas hechas con carne humana
Tras ser liberado de una detención inicial por falta de pruebas, Metheny asesinó a dos trabajadoras sexuales cuando tampoco le proporcionaron información sobre su novia desaparecida. Esta vez, llevó los cuerpos a su casa, los desmembró y almacenó las partes más carnosas en su heladera. Para deshacerse de los restos de manera macabra, mezcló la carne de las víctimas con carne de vaca y cerdo que había comprado en la carnicería.
Así armó sus hamburguesas, las cuales vendía en un puesto callejero a los viajeros que pasaban por la ruta en las afueras de Baltimore. Nadie dudaba de la procedencia de la carne ni por un segundo. “El cuerpo humano tiene un sabor muy similar al del cerdo. Si los mezclás bien, nadie puede notar la diferencia”, afirmó Metheny durante su juicio, admitiendo que él mismo consumió parte de esa carne.
| Víctima confirmada | Año | Detalles |
|---|---|---|
| Cathy Ann Magaziner | 1994 | Estrangulada y enterrada en una fábrica |
| Kathy Spicer | 1996 | Apuñalada con un cuchillo |
Detención y confesión
El 8 de diciembre de 1996, Rita Kemper logró escapar antes de que Metheny pudiera violarla y realizó la denuncia. La policía llegó al remolque donde vivía y lo arrestó. Durante el interrogatorio, Metheny confesó con lujo de detalles haber matado al menos a 10 personas. “Las palabras 'lo siento' nunca saldrán, porque serían una mentira. Estoy más que dispuesto a dar mi vida por lo que he hecho, para que Dios me juzgue y me mande al infierno por la eternidad”, declaró ante el tribunal.

El destino del asesino
Metheny fue condenado a dos cadenas perpetuas consecutivas por los homicidios de Cathy Ann Magaziner y Kathy Spicer. El criminal falleció el 5 de agosto de 2017 a los 62 años, tras ser encontrado inconsciente en su celda de la Institución Correccional Occidental de Cumberland. Hasta el final, no mostró arrepentimiento por las atrocidades cometidas, dejando tras de sí uno de los episodios más oscuros y perturbadores de la historia criminal estadounidense.