El pulpo, un manjar apreciado en muchas culturas culinarias, no solo nos regala su exquisito sabor y textura, sino también un líquido valioso que a menudo pasa desapercibido: el agua de cocción del pulpo. Este caldo, con su mezcla única de sabores y nutrientes liberados durante el proceso de cocción, es un verdadero tesoro en la cocina.
El pulpo es uno de los mejores productos que tenemos en nuestras costas. Es un producto caro pero que merece la pena, ya que es poco calórico y rico en proteínas, perfecto para introducir en la dieta semanal. Si lo compramos fresco y lo cocemos nosotros, nos saldrá bastante más barato que si lo compramos ya cocido envasado al vacío.
Preparación del Pulpo antes de la Cocción
Cocinar pulpo parece sencillo, pero el tiempo exacto de cocción marca la diferencia entre un pulpo tierno y uno correoso. El pulpo tiene una estructura muscular muy densa, con fibras de colágeno entrelazadas que lo hacen extremadamente duro cuando está crudo. La cocción necesita romper esas fibras de colágeno y transformarlas en gelatina sin secar la carne.
El primer paso para cocinar el pulpo es lavarlo bajo abundante agua corriente y dejarlo escurriendo algunos minutos. Luego, se debe hacer una inspección minuciosa para asegurarse de que no tenga suciedad incrustada en las ventosas, especialmente en el pico (la boca del pulpo, bajo su cabeza en el centro de los tentáculos) y en la cabeza, donde se deben extraer las vísceras.

Tiernizar el Pulpo: Congelación o Golpes
Para que el pulpo quede tierno, se le deben dar dos procesos: congelar el pulpo o golpearlo.
- Congelar el pulpo: Esta es la forma más fiable de tiernizar el pulpo. La congelación rompe las fibras musculares del pulpo (los cristales de hielo actúan como micro-cuchillos), haciendo que quede tierno al cocerlo. Si el pulpo es fresco, se debe congelar al menos 48 horas antes de cocinarlo. Incluso los restaurantes gallegos especializados trabajan con pulpo previamente congelado. No es necesario descongelarlo antes de cocinar, se puede cocer directamente desde el congelador, o descongelar lentamente pasándolo al refrigerador 24-36 horas antes. Si se cocina directamente congelado, se debe empezar con agua fría y llevar a ebullición.
- Golpear el pulpo: Si el pulpo es fresco y no se quiere congelar, se le pueden dar 30-40 golpes firmes contra una superficie dura (antiguamente, los gallegos usaban las rocas del puerto). Esto rompe las fibras musculares.
La congelación industrial es rápida y forma pequeños cristales que rompen las fibras de manera uniforme, lo que resulta en un pulpo más tierno y con menos tiempo de cocción.
El Proceso de Cocción: El Secreto de la Ternura
Una vez preparado, el pulpo está listo para la cocción. Es crucial no añadir sal al agua, ya que el pulpo de roca tiene suficiente sal natural, y añadirla puede deshidratarlo por ósmosis, resultando en un pulpo más seco.
Cómo cocer pulpo en casa: todos los trucos
El "Asustado" del Pulpo
Un paso fundamental en la cocción del pulpo es el "asustado". Este proceso consiste en introducir el pulpo entero 3 veces en el agua hirviendo y sacarlo, manteniendo cada inmersión de 5 a 10 segundos. El choque térmico contrae la piel y evita que se pele durante la cocción, y hace que los tentáculos se enrosquen, mejorando el aspecto final del plato.
Tiempo de Cocción y Punto Óptimo
El punto exacto de cocción depende de tres variables: el peso del pulpo, si es fresco o congelado, y la altitud a la que se cocina (el agua hierve a una temperatura más baja en altitud, lo que prolonga el tiempo de cocción).
La cocción debe realizarse a fuego lento y constante, con un suave burbujeo, no a ebullición violenta, ya que un hervor fuerte puede agitar el pulpo y desprender la piel. Se puede añadir una hoja de laurel si se desea.
Tiempos de Cocción Aproximados (orientativos)
| Peso del Pulpo | Tiempo de Cocción (aprox.) |
|---|---|
| 1 kg | 15-18 minutos |
| 1.5 kg | 20-25 minutos |
| 2 kg | 25-30 minutos |
| 3 kg | 40 minutos |
El tiempo para un pulpo de 1.5 kg en olla a presión es de aproximadamente 15-18 minutos desde que sube la válvula. Sin embargo, en olla a presión es más fácil pasarse de cocción ya que no se puede ir pinchando para comprobar.
La prueba definitiva para saber si el pulpo está en su punto es pinchar la parte más gruesa del tentáculo con un palillo o tenedor. Debe entrar con una ligera resistencia, como al pinchar una patata cocida. Si entra sin resistencia, se ha cocido demasiado; si no entra, necesita más tiempo.
El Reposo
Una vez cocido, se debe apagar el fuego y dejar reposar el pulpo en su propia agua durante 10-15 minutos (o 20-25 minutos para pulpos más grandes). Este reposo permite que las fibras se relajen y la textura se homogeneice.

Errores Comunes que Endurecen el Pulpo
Un pulpo correoso puede deberse a:
- No congelarlo antes de cocinar (las fibras no se rompieron).
- Hervirlo demasiado vigorosamente (el burbujeo violento endurece la capa exterior).
- Sacarlo demasiado pronto (las fibras internas no se transformaron en gelatina).
- Añadir sal al agua de cocción (puede deshidratar el pulpo).
El Valioso Caldo de Cocción del Pulpo
El agua de cocción del pulpo es un caldo concentrado con un excelente sabor a marisco y no debe desecharse. Almacenándola en un recipiente hermético en el refrigerador, puede utilizarse para enriquecer diversas recetas:
- Sopa de Base Marina: Utiliza el agua de cocción del pulpo como base para una deliciosa sopa de mariscos.
- Risotto de Pulpo: Añade el agua de cocción del pulpo al caldo de tu risotto para infundir un sabor marino único.
- Ensalada de Pulpo: Emulsiona el agua de cocción del pulpo con aceite de oliva, ajo y limón para crear un aderezo único.
- Guiso de Pulpo y Vegetales: Transforma el agua de cocción del pulpo en un caldo sabroso para un guiso lleno de pulpo tierno, papas, zanahorias y apio.
- Cocinar patatas (cachelos): Una de las formas más tradicionales es cocer las patatas enteras con piel en el agua del pulpo para que absorban todo su sabor.
- Otros usos: Puede ser la base para una sopa de arroz con caldo, o incluso como base para un fumet de pescado.
La belleza de estas preparaciones es que todo se cocina en la misma agua (el agua del pulpo), la cual acumula sabor con cada cocción.
Historia y Tradición del Caldo de Pulpo en Nápoles
El "o’bror e purp" (caldo de pulpo) es un plato callejero humilde y tradicional de Nápoles, históricamente un alimento muy económico y popular. Se anunciaba con el pregón: “¡Caaaldooo de pulpooo! ¡Calienta la panza y compone el estómago!”.
Durante siglos, el pulpo fue un producto muy barato en Nápoles, abundante en los escollos rocosos y fondos marinos. El "o’bror e purp" nació para satisfacer los estómagos hambrientos y calentar los cuerpos durante el invierno napolitano.
En la década de los años 40, en el barrio de Santa Lucia, el caldo de pulpo resurgió, vendiéndose por 10 liras la taza. En diversas plazas y mercados de Nápoles era posible tomar "a’tazz e bror e purp" en paradas como O’Lucian, Can Ranfetell o Papuc ‘o Marenar.
Pappuc fue pionero en darle un giro al negocio en 1943, vendiendo caldo de pulpo en vaso en un carro. Su éxito le permitió fundar un pequeño local. Conocido como “el ponche de los pobres”, se le atribuían propiedades medicinales, para calentar el cuerpo, calmar la tos o alejar los catarros.

El quiosco del "purpaiuolo" o "purpaiola" tenía una lámpara de gas que por la tarde hacía relucir el negro violáceo de los mejillones y el rojo fuego del pulpo, que echaba humo desde la olla calentada al carbón. Los paseantes congelados eran atraídos por el perfume que salía de la olla y compraban esta delicia barata, que degustaban con gran placer en una taza, soplando y sorbiendo.
Actualmente, el "brodo di polpo" se sigue sirviendo a pie de calle en quioscos llamados "bancarella", que consisten en una barra y una vitrina con limones para aliñar. Bajo la barra, una olla humeante cuece el pulpo en parte del caldo del pulpo anterior junto a puñados de pimienta negra y sal. Se bebe en taza, de pie y con unas gotas o un buen chorro de limón, y el "purpaiolo" corta a tijera trocitos de tentáculo de pulpo para acompañar.
Lello (Raffael o’mericano) es a día de hoy considerado el único "purpuiaolo" que queda en Nápoles. Vende este caldo en los meses fríos, continuando la tradición de su padre. Sin embargo, esta tradición está en declive debido a los cambios de costumbres y las leyes sanitarias que restringen la cocina callejera.
A pesar de su desaparición gradual como plato de "street food", superado por otras delicias napolitanas como la pizza al portafoglio o las fritattine, el caldo de pulpo sigue siendo un plato con mucha tradición, que evoca la historia y la resiliencia de Nápoles.