La gastronomía, más allá de ser una necesidad, es un reflejo de épocas, contextos y culturas. Desde los humildes pucheros conventuales hasta los sofisticados banquetes literarios, los alimentos nos hablan de la vida cotidiana, las tradiciones y los estratos sociales. En esta ocasión, exploraremos la riqueza culinaria que nos ofrece el programa "Divinos Pucheros" y cómo la comida ha sido un eje central en la literatura, evocando recuerdos y sensaciones.
Divinos Pucheros: La Cocina Conventual en Canal Cocina
Uno de los programas de cocina conventual más populares, Divinos Pucheros, estrena nueva temporada en Canal Cocina. Será una de las novedades de este canal de televisión temático para el próximo año que está a punto de empezar. El programa estará conducido por la hermana María José, una monja cordobesa de la Congregación de Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno.
Cuando entró a un convento, la cocina fue en muchas ocasiones su tarea, incluso empezó a escribir su ‘libreta de recetas’ en la que incluía las comidas típicas y familiares que las hermanas compartían. En esta nueva temporada de Divinos Pucheros no estarán las monjas que ya conocemos, la presentadora y cocinera de esta edición es la hermana María José.
Divinos Pucheros en su segunda temporada también consta de 22 capítulos, y la monja elaborará dos recetas en cada uno de ellos, lo hará explicando la elaboración paso a paso de forma sencilla y cercana, a la vez que contará algunos detalles de su vida. A partir de ese día, Divinos Pucheros se emitirá de lunes a viernes en los mismos horarios y los fines de semana se podrá ver a las 13:30 horas.

La Comida como Eje del Recuerdo en la Literatura
Los alimentos que aparecen en las novelas y obras de teatro suponen una curiosidad, pero también es una señal de determinadas épocas, contextos y ambientes. También un estrato social en el que se sumerja la obra. Cuando comencé a escribir este asunto, al mismo tiempo también inicié la lectura de «Sefarad«, de Antonio Muñoz Molina, donde aparecen en sus primeras páginas diversas referencias a los alimentos, como eje del recuerdo y como referencia de una época. Me ha parecido curioso.
Las comidas de los antiguos sefarditas, los judíos expulsados de España, que rememora quien escribe como personaje literario son:
- Morcilla con arroz (y no de cebolla). «La morcilla gran señora / digna de veneración».
- Gazpacho (que no se parece nada al que llaman «andaluz).
- Magdalenas.
- Hornazos de Viernes Santo, que llevan huevo duro en el centro.
- Butifarra y chorizos de la matanza, que hacen añorar Madrid.
- Pan al horno.
- Gachas de trigo, frijoles con cerdo y arroz.
- Frijoles solos.

La Tarta de la Abuela: Un Símbolo de Nostalgia en la Literatura
«Un día de invierno mi madre me propuso que tomara una taza de té» ; «Mandó mi madre a por unos bollos cortos y abultados que llaman magdalenas»; «Me llevé a los labios cucharada de té en el que había echado u trozo de magdalena. pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar me estremecí, fijé mi atención en algo que ocurría en mi interior». «Sentí una alegría, unida al sabor del té y del bollo. Un segundo trago… lo que busco no está en la historia sino en mí». «Dejo la taza y vuelvo hacia mi alma… Que beba el té en hoy… y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojada en la infusión de té o de tila los domingos por la mañana en Combray. ver la magdalena no me había recordado nada antes de que la probara». «El sabor y olor perduran más, recuerdan y aguardan sobre las ruinas de todo. Todo eso, pueblo y jardines, que han tomado forma y consistencia, sale de mi taza de té».
Este pasaje, emblemático de la literatura, nos transporta a la importancia de los sabores en la memoria, donde una simple magdalena mojada en té puede desatar un torbellino de recuerdos y emociones, evocando la figura de la tarta de la abuela, un postre que a menudo encapsula la calidez del hogar y la nostalgia de la infancia.
La Alimentación en la Literatura: Un Viaje a Través de las Palabras
Gastronomía en "El Cementerio de Praga" de Umberto Eco
“El cementerio de Praga” de Umberto Eco nos sumerge en un mundo de intrigas donde la gastronomía ocupa un lugar destacado. El protagonista, un amante de la buena cocina, experimenta un escalofrío al pronunciar el nombre de La Tour d’Argent, un restaurante parisino con vistas al Sena y a la catedral de Notre Dame. Entre los manjares que describe se encuentran:
- Pan tostado
- Cerveza
- Cognac
- Salchichas de cerdo
- Manteca
- Tocino
- Espaguetis con salsa de tomate rancio
- Anisete superfino
- Cassis fin (grosella negra fina)
- Soufflé á la reina
- Filets de sole a la veintienne (Filetes de lenguado al estilo veneciano)
- Escalopes de turbot au gratin (Escalopes de rodaballo gratinados)
- Selle de mouton purée bretonne (Silla de cordero con puré bretón)
- Poulet á la portigaise (pollo a la portuguesa)
- Paté chaud de cailles (Paté de codorniz caliente)
- Homard á la parisine (Langosta al estilo parisino)
- Canetons á la rouennaise (Patitos al estilo Rouen)
- Ortulans sur canapés (Hortelano, un pájaro pequeño, servido sobre un canapé)
- Aubergines á l’espagnola (berengena a la española: se fríe en rodajas hasta dorar, se añade ají rojo, un pimiento picante pequeño, se mezcla con ajo y perejil y se deja enfriar)
- Asperges en branches (espárragos en rama, espigados o ramificados por el calor)
- Cassolettes princesse (cazuelas de princesa, se sirve con flores)
- Vinos de Chateau (castillo) Margaux, Chateau Latour o Lefite según la cosecha y de postre una bombe glacé (bomba helada, por su forma esférica, helado cubierto de chocolate)
- Cotês de veau Foyor (Chuletas de ternera Foyor, carne de 4 cm. de grosor) con dos cebollas, miga de pan queso gruyére rallado, mantequilla, todo esto mezclado se coloca en el fondo del plato y se empapa con vino blanco y caldo se pone al horno y se acompaña de coliflor salteada
“Los placeres de la cocina empiezan antes que los del paladar y preparar quiere decir pregustar.” Esta frase resume la filosofía culinaria presente en la obra, donde la anticipación y la preparación son tan importantes como el acto de comer.

La Cocina Regional y sus Secretos
La riqueza de la gastronomía se manifiesta en la diversidad de platos regionales, cada uno con su historia y sus ingredientes característicos. A continuación, exploraremos algunos ejemplos de la cocina tradicional, destacando la importancia de los ingredientes y las técnicas de preparación.
Platos Tradicionales y sus Ingredientes
La cocina italiana y siciliana, por ejemplo, nos ofrece una variedad de sabores únicos:
- Bagna caöda: salsa de anchoas con mucho ajo y aceite de oliva y mantequilla, en una brasa y se mijan cardos que han de estar a remojo en agua fría y zumo de limón. Pero el abuelo del protagonista lo moja con leche.
- Morcillo de buey, Rabo, Culata, Salchicha, lengua de ternera, Gallina, Zanahorias, Tallos de apio, Perejil: Cocer en tiempos distintos, colocarlo en una bandeja y verter caldo hirviendo para resaltar el sabor, acompañado de mostarda (confitura) de uva y de otras frutas, salsa de rábano, mostaza, cuatro anchoas y bagnetto (salsa) verde: cebolla, ajo, perejil, vino blanco y caldo de pescado, ligados con una punta de harina. Se añade unas alcaparras, un diente de ajo, una yema de huevo duro triturado con aceite de oliva y vinagre.
- Pisci d’ovu: Receta siciliana: “Pescado de huevo, aunque no contiene pescado. Es una especie de tortilla enrollada, que recuerda la forma de un pez, y se elabora con huevo, pan rallado, queso, ajo, perejil y otros ingrediente.
- Babbaluci a pìcchipacchi: una manera de preparar los caracoles.
- Cannoli: típico dulce siciliano, masa enrollada en forma de tubo que dentro lleva ingredientes mezclados con queso ricota.
- Pez espada a’sammurigghu: con una salsa de pan con levadura; ricotta; queso caciocavallo; harina; semillas de comino; manteca de cerdo.
- Acqua cotta (agua cocida): rodajas de pan en una sopera con mucho aceite y pimienta recién molida, se hierve con cebolla troceada, filetes de tomate y calaminta (planta con usos medicinales), después de 20 minutos se vierte al pan.
- Agnolotti: pequeños rectángulos o cuadrados de pasta rellenos típicamente con carnes blancas y rojas asadas, de buey y gallina deshuesada, añadir queso parmesano, nuez moscada, huevos, pimienta ajo y romero, queso o verduras.
- Caponata: plato siciliano de berenjenas, apio, tomates, olivas finamente cortadas, cocinados en aceite de oliva y acompañado de alcaparras.
- Piscitocco alla ghiotta: bacalao mojado en agua fría durante dos días, cortado en tiras, cebolla, tallo de apio, zanahoria, vaso de aceite, pulpa de tomate, aceitunas negras deshuesadas, piñones, pasas, peras, alcaparras desaladas, sal y pimienta.

Curiosidades Gastronómicas y Refranes Populares
La sabiduría popular también se manifiesta en refranes y anécdotas relacionadas con la comida:
- «Un mal caldo da ardor y diarrea.»
- Las ostras, las mejores las de París llamadas “bellons.”
- Bisque d’ecrevisses (sopa de cangrejos).
- Aspic (metido en un molde de gelatina) de filets mignons 8tierno, la parte estrecha del solomillo) de pedreaix (trozos).
- Escalopes de poularde au velouté (escalope con una salsa de caldo, y ligada con un roux (mezcla de harina y grasa que se usa para ligar muchas de las salsas básicas, por ejemplo salsa bechamel.)
- “La cocina francesa es sublime, pero el servicio es lento.”
- Soufflé de vainilla (el suflé es un plato ligero francés elaborado al horno con una salsa bechamel combinada con yema de huevo y otros ingredientes, y a la que se incorporan claras de huevos batidas a punto de nieve.)
Estos ejemplos nos muestran cómo la comida no solo es un sustento, sino también una fuente de conocimiento, tradición y disfrute.