Con la llegada del buen tiempo, más de un vecino se anima a hacer una barbacoa en su terraza, ático o en las zonas comunes de la urbanización. Comer carne al aire libre une varios placeres: socialización, degustar una excelente comida y estar al aire libre. Pese a sus innegables atractivos, las barbacoas requieren hacer fuego y generan humo que causa malos olores. Por este motivo, las parrilladas son potencialmente molestas. Una de estas situaciones de tensión viene provocada por el uso de las barbacoas en espacios al aire libre, pero dentro de la comunidad.

Regulación y permisos para barbacoas
Lo primero que deberemos hacer, previamente, es conocer si en las normas de régimen interior de la comunidad existe alguna restricción al respecto. Es muy frecuente que se permitan cierto tipo de barbacoas, se restrinjan a ciertos lugares de la finca, o se haga sencillamente mención de libertad con el cumplimiento de no molestar. Si las barbacoas para una comunidad de vecinos son realmente molestas, estos podrían prohibirlas. La ley da una respuesta muy clara: sí que puedes hacer barbacoas en tu terraza, pero siempre respetando los límites establecidos. Realizar barbacoas en las terrazas puede ser restringido por decisión comunitaria, es decir, debe estar fijada en los estatutos de la comunidad. Esta prohibición se basa en la seguridad y la prevención de molestias, como el humo y los olores, que pueden afectar a los vecinos.
No existe una prohibición general en la Ley de Propiedad Horizontal sobre el uso de barbacoas en espacios privados como terrazas o balcones. Sin embargo, esta normativa prevé que las actividades generadoras de molestias, humo o peligro se pueden prohibir dentro de los estatutos comunitarios. Los estatutos de la comunidad de propietarios pueden regular o incluso prohibir el uso de barbacoas en terrazas si provocan molestias o riesgo de incendio. Incluso si para tu comunidad no supone ningún tipo de problema que realices barbacoas, debes consultarlo con el ayuntamiento para así evitar de forma segura todo tipo de problemas. Esto se debe a que hay ciertos ayuntamientos que prohíben que se lleven a cabo barbacoas en terrazas (incluso aunque la comunidad dé el visto bueno), por cuestiones de seguridad. Si esto está prohibido y te descubren haciendo una, la policía podría multarte.

Actualmente no existe una normativa estatal, autonómica o municipal que prohíba el uso de barbacoas, pero sí está regulada la prohibición de realizar actividades molestas e insalubres en la Ley de Propiedad Horizontal, como las que pueden generar las barbacoas. En este sentido, el CAFMadrid recuerda que el uso de barbacoas puede ser restrictivo si causa molestias al resto de vecinos de la comunidad.
Consejos para evitar conflictos
Mi opinión es que cuando una persona llega nueva a un sitio lo que debe hacer es intentar una comunicación con sus vecinos, y por supuesto si tiene intención de realizar alguna modificación, alteración, etc., que en un futuro más o menos cercano pueda acarrear un perjuicio (mayor o menor), pienso que lo que se debe hacer antes de nada, es hablar, comentar las cosas, preguntar. “La normativa de uso interno en las comunidades no debe ser estricta, sino abierta al diálogo y lo menos prohibitiva posible. Pero no podemos dejar a un lado que estamos ante un problema de límites de la propiedad y relaciones de buena vecindad”, comenta Isabel Bajo, presidenta de CAFMadrid.
Ubicación y prevención de humos
- La barbacoa. Hummm!! Lo mismo que hemos comentado para el tema de la piscina, sirve para la barbacoa. Esa parrilla situada pared con pared de la casa del vecino, inundando de humo y olores diversos, no solo su jardín, sino su casa, es una 'delicia'. Hay que procurar buscar un lugar donde el humo no llegue al vecino.
- Si por alguna razón estamos cocinando y hay un viento que cambia de dirección, es posible que nos tengamos que plantear cambiar también de sitio la barbacoa.
- Si tienes viviendas por encima de donde celebras la barbacoa, conviene que antes de que inicies el fuego les adviertas de ello, especialmente si tienen ropa tendida o ventanas abiertas.

Tipo de combustible y encendido
- Utiliza carbón vegetal: conviene utilizar carbón vegetal, que encontrarás en gasolineras, supermercados, ferreterías, centros de jardinería, etc., porque producen muy poca cantidad de humo y olores procedentes de su combustión.
- Evita animar el fuego con aditivos que acostumbran a provocar un desagradable olor a combustible.
Seguridad y riesgo de incendio
- Atento al riesgo de incendio: empezamos con un poco de teoría. El fuego por sí solo no causará nunca un incendio. Para hacerlo necesita la suma de un comburente más un combustible. De buen principio, en una barbacoa al aire libre, siempre existe un excelente comburente: el oxígeno. Por lo tanto, tenemos que evitar siempre poner cerca del fuego combustible.
- En este sentido, como recuerdan desde antifuego-barez: "al jardín hay hojas, hierba o troncos la barbacoa tiene que ser lo más lejos posible de estos (unos 3 metros como mínimo)".
- Mantener la parrilla lejos de toldos, cortinas o árboles, para así evitar posibles incendios.
- Tener al alcance agua suficiente o algún medio eficaz de extinción y comprueba que el fuego y las brasas están totalmente apagados antes de irte.
- Obedece siempre las prohibiciones de los bomberos: no hagas barbacoas con, por ejemplo, 30 grados de temperatura, 30% de humedad y un viento de 30 km/hora. En resumen, hacer una barbacoa, incluso en primavera, con condiciones de alta sequedad no es nada sensato.
- El exterior es el lugar por las barbacoas: los lugares cerrados facilitan la difusión del fuego y dificultan la extinción.
- Antes de usarla por primera vez cada año, tendremos que revisar el encendido del depósito de gas. Si hay un escape de gas, que se detecte por las burbujas o por olor, y no hay llama, habrá que cerrar el depósito y la barbacoa. Guarda la barbacoa en emplazamientos donde haya una buena ventilación (exteriores).

Frecuencia y duración
- Acorta el tiempo de hacer la comida: entendiendo que hablamos de una actividad molesta, aunque permitida -en su caso-, si la realizamos en el menor tiempo posible reduciremos también las posibilidades de crear conflictos.
- No las hagas de manera frecuente para así evitar molestar a los vecinos. Lo mejor para evitar problemas es no hacer barbacoas de manera regular, ya que si las haces de manera constante hay vecinos que podrían quejarse.
Qué hacer si eres el vecino afectado
Siempre hace falta, ante todo, intentar hablar con quien hace la barbacoa para llegar a un acuerdo. Como bien dice Fincas Perramón en este enlace, es el Libro V del Código Civil catalán el que nos ampara ante este tipo de incivismo: las barbacoas acostumbran a ser una actividad clasificada dentro del concepto “actividad molesta, insalubre o peligrosa” y su contenido está recogido en el Arte. 553-40 del Libro V del Código Civil de Cataluña.