La masa madre ha revolucionado la cocina casera, ofreciendo no solo panes más digestivos y sabrosos, sino también una oportunidad para la creatividad en el desayuno. Una rebanada de masa madre tostada es, posiblemente, el lienzo más versátil que existe en la cocina del desayuno. Crujiente por fuera, con esa miga firme que aguanta cualquier topping sin desmoronarse, y un sabor de fondo ligeramente ácido que combina con casi todo. A continuación, exploraremos diversas ideas para transformar la masa madre en el protagonista de tus mañanas, desde opciones saladas hasta dulces.
Popovers de masa madre: Una delicia para los desayunos salados
Si os gustan los desayunos salados, los popovers son una opción fantástica. Estos panecillos, de origen estadounidense, se caracterizan por subir y esponjarse mucho durante el horneado, saltando por encima del borde del molde. Son parientes de los Yorkshire puddings británicos, y se preparan con una masa muy líquida de harina, huevos y leche, horneada en moldes de muffins. El resultado es un panecillo hueco y delicioso, una cosa entre la masa choux y el pan.
Lo mejor de todo es que puedes aprovechar la masa madre sobrante de los refrescos para darles un magnífico plus de sabor. Además, utilizar los descartes de masa madre es una forma excelente de ser más austeros en la cocina. Aunque es cierto que para hacer estos panecillos hay que calentar el horno a altas temperaturas, siempre puedes aprovechar ese calentón para hornear varias cosas y optimizar el consumo energético.
Receta de Popovers de Masa Madre
Ingredientes:
- 140 g de masa madre de trigo (no hace falta que esté activa, solo no muy vieja)
- 250 ml de leche entera
- 120 g de harina de repostería
- 3 huevos hermosos
- 1 cucharadita de sal
Preparación:
- Se ponen todos los ingredientes menos la harina en un cuenco y se mezclan bien con varillas para que se reparta la sal.
- Se añade la harina y se vuelve a mezclar. No pasa nada porque quede algún grumo, luego desaparecen (siempre que no sean como canicas, claro). La consistencia debe ser como de unas natillas bastante claras y más ligera que la de unas tortitas americanas.
- Se pone el horno a calentar a 230 ºC.
- Cuando esté caliente, se mete un molde metálico de magdalenas por lo menos 5 minutos.
- Se retira el molde y se untan los huecos que se vayan a rellenar con aceite o con tocino. Ojo, solamente se rellenan huecos alternos, para dejar suficiente sitio a los panecillos para que crezcan.
- Se vierte la masa de inmediato, hasta el borde de los huecos, y se pone el molde en el horno.
- Se hornean 15 minutos sin aire a 230 ºC, hasta que han crecido, y luego otros 15 minutos a 185 ºC.
- Se sacan, se dejan enfriar un poco y se desmoldan. Puede que tengáis que ayudarlos a despegarse con un cuchillo.
Los popovers están más ricos calentitos, recién sacados del horno, y admiten bien un ligero recalentamiento. Casan bien con cualquier cosa, como el pan, y tienen el punto amargo característico de la masa madre.

Ideas creativas para tostadas de masa madre
La tostada de masa madre es una base excelente para una infinidad de combinaciones. No necesitas complicarte para comer bien cuando tu base tiene sabor propio.
1. Avocado Toast con huevo pochado
El avocado toast es un clásico que siempre funciona. Tuesta la rebanada de masa madre hasta que esté bien dorada. Aplasta medio aguacate maduro con un tenedor (quieres textura), agrega un chorrito de buen aceite de oliva, escamas de sal y pimienta recién molida. Encima, coloca un huevo pochado o frito con la yema líquida. Cuando la yema se rompe sobre el aguacate y el pan absorbe todo, es una delicia. Si quieres elevarlo, añade unas hojuelas de ají limo seco o unas gotas de salsa de rocoto.
2. Queso fresco, miel y nueces
Esta combinación, que parece demasiado simple para ser tan buena, juega con el contraste de sabores y texturas. Unta queso fresco (o ricotta) sobre la tostada de masa madre. Rocía miel de buena calidad, de apicultor. Añade nueces para el toque crujiente. La acidez del pan, la cremosidad del queso, el dulzor de la miel y el crunch de las nueces crean una experiencia deliciosa.
EL MÁS SOLICITADO: PAN DE MASA MADRE, ARÁNDANOS, NUECES Y MIEL
3. Mantequilla de maní y plátano
Para los que necesitan energía de verdad por la mañana, esta opción es ideal. Unta una capa generosa de mantequilla de maní natural (que solo contenga maní) sobre la tostada. Corta rodajas de plátano encima. Es un desayuno nutritivo y satisfactorio.

4. Bruschetta de desayuno con tomate y albahaca
La bruschetta de toda la vida, adaptada al desayuno. Necesitas tomates maduros de verdad; córtalos en cubos, mézclalos con un poco de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y albahaca fresca picada. Frota un diente de ajo cortado sobre la tostada caliente (esto marca una diferencia enorme), y carga el tomate encima. Fresco y lleno de sabor.
5. Queso crema, salmón ahumado y alcaparras
Aquí entramos en territorio nórdico. Una capa de queso crema sobre la tostada de masa madre, unas láminas de salmón ahumado, alcaparras, cebolla morada en rodajas finas y un toque de eneldo si lo tienes. Es una opción elegante y muy sabrosa.
6. Huevos revueltos perfectos sobre tostada de masa madre
Los huevos revueltos sobre tostada de masa madre merecen un momento. La clave es cocinarlos a fuego bajo, revolviendo constantemente, y sacarlos del fuego cuando todavía se ven un poco húmedos; el calor residual termina de cocinarlos. La masa madre tostada aguanta la humedad de los huevos sin ablandarse, cosa que el pan de molde industrial no logra.
7. Torrijas de masa madre
Si te sobró pan del día anterior, las torrijas son la forma perfecta de aprovecharlo. Bate un huevo con un chorrito de leche, una pizca de canela y unas gotas de vainilla. Empapa la rebanada de masa madre en esta mezcla y fríela hasta que esté dorada. Un clásico reinventado que es siempre un acierto.

Más ideas para aprovechar la masa madre
Además de los popovers y las tostadas, la masa madre descartada se puede aprovechar de muchas otras maneras. Por ejemplo, en masas dulces como magdalenas o bizcochos de chocolate. También es excelente para preparar rebozados, tortitas americanas o blinis. Las posibilidades son infinitas, lo que demuestra la versatilidad de este ingrediente.