Despertarse en Irlanda tiene algo especial. Quizá sea el aire húmedo de la isla esmeralda que se cuela por la ventana, el olor a tierra mojada o el murmullo del pub de ayer que todavía resuena en tu cabeza. Poco a poco te vas activando hasta que llega el momento en el que tu estómago te reclama su parte. Al igual que su primo, el desayuno inglés, el Irish breakfast es una comida que no se anda con medias tintas. Ya no se toma a diario, pero sigue siendo una estupenda opción cuando quieres empezar el día dándote un capricho.
El desayuno irlandés completo, también conocido como Full Irish Breakfast, es mucho más que un simple plato matutino. Es una experiencia cultural que refleja la hospitalidad, los sabores y las tradiciones culinarias de Irlanda. Con raíces en la vida rural, este desayuno ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo gastronómico apreciado tanto por locales como por visitantes de todo el mundo.
El desayuno irlandés es uno de los rituales matutinos que no debes perderte durante tu viaje a Irlanda: rico, sabroso y lleno de energía para afrontar el día. Hoy en día, debido a las obsesiones dietéticas y a la apresurada vida moderna, sólo se reserva para los días de fin de semana, pero los turistas aún pueden disfrutarlo al máximo, sobre todo si se alojan en B&B.
El desayuno irlandés es extremadamente rico y calórico e incluye una gran variedad de alimentos: zumos de fruta, cereales, mantequilla, mermelada, suero de leche (leche cremosa), gachas (avena cocida), beicon a la parrilla, diversas morcillas y embutidos, salmón en diversas formas, tomates a la parrilla con cebollino, setas y riñones de cordero salteados con nueces de mantequilla y aromatizados con mostaza y pimienta negra. Y los siempre presentes huevos.
Ingredientes Clave del Desayuno Irlandés
Si bien el desayuno inglés y el irlandés comparten gran parte de sus componentes, con ligeros matices que le dan personalidad y carácter propios, no se puede negar que, aunque nacieran para sobrellevar esas largas jornadas de trabajo en el campo, hoy se han convertido en una de las experiencias más auténticas de su cultura gastronómica.
Las diferencias entre el desayuno inglés y el desayuno irlandés son pocas, pero importantes. Los dos se componen de huevos -fritos, a la plancha, pochados o revueltos-, carnes, pan, algo de verdura como tomate o champiñones y con frecuencia alguna preparación con patatas.
Carnes: El Corazón del Plato
En cuanto al bacon, se privilegia el uso del back bacon, un corte del lomo que conserva una fina capa de grasa, más magro y suave que el side bacon que es el que solemos tener por aquí. No obstante, este último también sirve y no te va a privar de disfrutar el desayuno a lo grande. Otra alternativa sería lomo cortado fino.
Siguiendo con la morcilla, únicamente en el Irish breakfast es habitual encontrarse el white pudding o morcilla blanca acompañando al black pudding o morcilla negra. De esta última, la receta irlandesa se diferencia un poco de la inglesa, sobre todo por contener avena entre sus ingredientes.
También es muy típico desayunar salchichas, beicon (o “rashers”, como lo llaman), huevos, morcilla blanca y negra, alubias cocidas, tomates, champiñones, hash browns (patata) y pan de soda o tostadas. ¡Eso sí es un buen desayuno!
La primera se elabora a partir de sangre de cerdo fresa. Por otro lado, la morcilla blanca no lleva sangre sino un poco de hígado bien picado.
Salchicha irlandesa o burgalesa: Es un embutido elaborado con especias que le dan un sabor dulce y picante.
Panceta: No hace falta explicar lo que es el beacon.
Morcilla irlandesa o de Burgos: Los irlandeses también son grandes fans de la morcilla.
Patatas: Versatilidad en Cada Bocado
Las preparaciones con patatas también marcan diferencia. Mientras que el desayuno inglés suele incluir hash browns (una opción aceptada pero considerada con frecuencia poco ortodoxa), en el irlandés nos encontramos con los boxty, que ya te hemos enseñado a preparar anteriormente, aunque te lo recordaremos también en esta receta. Son bastante fáciles de hacer ya que básicamente son unas tortitas que combinan puré de patata y patata rallada.
Opcionalmente, en algunos sitios también llevan champiñones, tomate a la plancha o hash browns, las míticas tortitas de patata. Los hash browns son una especie de tortitas de patata, normalmente, elaboradas con patata, huevo, harina y, opcionalmente, cebolla, que se han simplificado para que sean más sencillos de realizar y algo menos calóricos, haciéndolos solo de patata. Pero si se prefiere la textura jugosa tan característica de estas “tortitas”, igualmente es lícito hacerlos de manera clásica.
Hash browns: Pelaremos la patata, y con el mismo pelador haremos unas finas tiras. Cortar las tiras en trocitos pequeños. Escurrir los trocitos de patata en un colador apretando para que salga todo el líquido y pasar a un trapo limpio, secándolas de nuevo.

Pan: El Acompañamiento Perfecto
Otro punto importante es el pan. Por excelencia, el que acompaña el desayuno irlandés es el pan de soda, toda una institución. Se trata de un pan rápido y denso con ese punto ácido tan característico. En cambio, en el inglés basta con pan de molde tostado, más simple pero menos interesante. Si quieres la experiencia completa, el pan de soda casero es facilísimo de hacer con nuestra receta. Si no, usa cualquier otro pan sin problemas.
El pan de soda, hecho de diferentes cereales mezclados con leche, cocido en el caldero, cortado en cruz y servido con mantequilla salada.
Pan de soda: Estira la masa en una superficie previamente enharinada, forma un círculo de unos 4cm de altura. Coloca en una bandeja para hornear enharinada, hornea por 15 minutos y luego baja la intensidad hasta 200° C. Hornea por 30 minutos más.
Verduras y Otros Elementos
Otro punto importante es el pan. Por excelencia, el que acompaña el desayuno irlandés es el pan de soda, toda una institución. Se trata de un pan rápido y denso con ese punto ácido tan característico. En cambio, en el inglés basta con pan de molde tostado, más simple pero menos interesante. Si quieres la experiencia completa, el pan de soda casero es facilísimo de hacer con nuestra receta. Si no, usa cualquier otro pan sin problemas.
Y, para terminar, como buen tema de conversación en cualquier pub, está el gran debate sobre si el Irish breakfast debe llevar baked beans o no. En Irlanda la gente purista las considera un préstamo inglés, mientras que en muchos otros hogares y cafés las consideran ya parte de la costumbre y se sirven sin rubor o se ofrecen como acompañamiento extra.
Tomate: Cortar el tomate por la mitad, pintar con aceite y espolvorear con ajo y hierbas provenzales. Hornear a 220 ºC hasta que esté asado.
Champiñones: Picar los champiñones y saltearlos con aceite, ajo, perejil y sal.
Alubias blancas: Esta es la parte “saludable” de la comida. ¿Verduras? Hierve dos tazas y media de agua y disuelve en ella la avena. Vierte la mezcla en los dos envases, lleva al horno por una hora o hasta que esté firme. Deja enfriar. Preparar un sofrito con la cebolla, agregarlo a los frijoles y llevarlos al horno, cuida que la cazuela resista la temperatura y no se dañe. Hornea a 150° y verificar que la salsa se haya reducido un poco. Son fáciles de hacer. Debes cortarlos por la mitad y sazonarlos con sal, aceite y pimienta, luego colocar a la parrilla durante unos minutos y listo. Es muy tradicional y popular en la cocina irlandesa.
Para las “baked beans” picaremos la cebolla y el ajo. En la misma sartén de los hash browns, saltear la cebolla y el ajo. Una vez pochado, cuando la cebolla esté transparente, añadir los aromáticos, el pimentón picante y remover unos segundos para que el pimentón no se queme. Cuando haya reducido un poco, añadir la miel, el vinagre y corregir de sal y pimienta. Cocinar 5 minutos más. Escurrir las alubias y lavarlas bajo el grifo, para añadirlas a la salsa de tomate. Mezclar bien, y si vemos que están muy espesas, añadir un poquito de agua.
El Ritual del Desayuno Irlandés
El desayuno irlandés funciona muy bien como brunch o como plato integral cuando despertamos tarde un domingo. Si queremos leche, hay que pedirla expresamente. Además, lo más común es que la sirvan fría o del tiempo.
En un plato grande procedes a servir el desayuno irlandés: coloca los frijoles en el centro, las morcillas y las patatas en un lado rodeando; coloca los tomates y el pan lo sirves aparte, en rodajas. Este plato se acompaña de café o té, incluso con jugo de naranja.
Los granos se sirven en disposición separada de los huevos con las salchichas o morcillas en el medio o introducidas en un tarro y en dado caso de incorporar tocineta no debe estar muy crujiente. Por otro lado, si se incorporan tomates se distribuyen al lado del plato, alejados de las papas fritas.
Para terminar, preparamos una buena taza de té negro Irish breakfast, fuerte y con cuerpo.
Finalmente, solo queda montar el plato y disfrutar así de este delicioso full Irish breakfast. Para ello, colocamos los boxty, el bacon, las salchichas, las morcillas, los huevos, los tomates y los champiñones, con el pan tostado al lado y las baked beans, en el plato o aparte en un pequeño cuenco si se las queremos poner.

A pesar de ser un desayuno decididamente pesado (y lo es para los estómagos más delicados), es una forma estupenda de cargarse de energía para todo el día y saltarse el almuerzo.
Para los que no se acostumbran a una comida tan copiosa, algunos B&B ofrecen también un desayuno continental, es decir, cereales, yogur, fruta fresca, fruta en almíbar, que se ponen a tu disposición en una mesa de bufé.
Cómo preparar el auténtico desayuno inglés I English Breakfast 🏴
Es la hora de comer y buscas algo un poco diferente. Si estás en Dublín (Irlanda), quizá quieras probar el Almuerzo Irlandés. Este plato tradicional se compone de varios alimentos diferentes, como cordero, col, patatas y cebolla. Suele servirse con pan y verduras para una comida muy sana y saciante. Tendrás grandes acompañantes y ricos carbohidratos.
La bebida más emblemática de Irlanda es la cerveza Guinness, una cerveza negra tipo stout con un sabor característico y una espuma densa. Además, el whiskey irlandés (como Jameson) es otra bebida tradicional muy popular. El poitín (pronunciado [ˈpˠocʲiːn] y también escrito como poteen) es otra bebida tradicional irlandesa. Se trata de un licor destilado con un altísimo contenido alcohólico, que puede alcanzar entre el 90% y el 95%. Tradicionalmente, el poitín se destilaba en pequeños alambiques, y su nombre deriva de la palabra gaélica “pota”, que significa “alambique”.
El desayuno irlandés tradicional surgió en las granjas del país, donde se necesitaban alimentos abundantes y energéticos para afrontar las largas jornadas de trabajo en el campo. Cierto es que, viniendo de España, donde contamos con una de las más variadas y mejores gastronomías del mundo, riquísima por la calidad de la materia prima con la que contamos y la cantidad de cocineros de primer nivel mundial que viven en el país, que han contribuido a posicionar España en el mapa mundial, puede costar más apreciar la gastronomía de otros países. De esta forma, a pesar de que la gastronomía de Irlanda no es muy conocida, hay que decir que es rica y que, tal y como la conocemos hoy en día, fue creada en el período de la colonización inglesa, en el siglo XXII. Un desayuno fuerte que si bien no se hace en la mayoría de las casa si lo vas a encontrar en hoteles y restaurantes. Consta de huevos fritos con alubias y bacon, salchichas, champiñones, tomate a la parrilla y puré de patatas, con tostadas, te o café.
Uno de los grandes rituales de la tradición irlandesa es el desayuno. Hoy en día, debido a las obsesiones dietéticas y a la apresurada vida moderna, sólo se reserva para los días de fin de semana, pero los turistas aún pueden disfrutarlo al máximo, sobre todo si se alojan en B&B.
La forma más apropiada de comenzar el día de San Patricio en Irlanda es con un desayuno irlandés. Es posible no haber pisado nunca Irlanda, pero seguramente resulte familiar la imagen de las celebraciones de dicho día, con la gente vestida de verde, los sombreros de copa con cinta negra y hebilla dorada propios de los leprechauns (duendecillos mitológicos propios del folclore irlandés), y los tréboles.
Para todo aquéllos para quienes el desayuno es la comida más importante del día y se toman su tiempo en ella, el desayuno irlandés es sin duda la horma de su zapato. Uno de los desayunos más completos y por supuesto con morcilla, Desayuno Irlandés. ¡QUE APROVECHE!
Una de las principales especialidades gastronómicas de Irlanda es probablemente el desayuno irlandés (Irish Breakfast). De hecho, ya nos podemos olvidar de los croissants, zumos de naranja naturales o las tostadas con mermelada o tomate, e ir a probar “el desayuno”.
Cuando se trata de desayunos, hay pocos mejores que el desayuno irlandés. Esta comida clásica consiste en té, tostadas y bacon o salchichas con tomate. Pero puede que el té sea la estrella del espectáculo: no sólo es parte integrante de la comida, sino que también desempeña un papel especial en la cultura irlandesa. Como primera comida del día, el desayuno irlandés sirve para limpiar el organismo de toxinas y empezar el día con buen pie. Además, el té forma parte desde hace mucho tiempo de las leyendas y el folclore irlandeses. Se dice que personajes míticos como Cuchulainn y Finn mac Cool disfrutaban de una taza de té antes de entrar en batalla. Además, la imagen icónica de los voluntarios irlandeses del Sinn Fein llevando cajas de té pretende representar su comportamiento pacífico.
Un guiso, también hecho a fuego lento, que forma parte de la historia de Irlanda. Es un guiso de beicon cocinado con patatas y col. Más que un guiso es un acompañamiento que combina muy bien con las salchichas y la carne estofada.
Uno de los pasteles más conocidos de Irlanda. Un pastel que se hace con la carne de ternera, verduras y puré de patatas.
En Irlanda vas a encontrar unos mercados deliciosos y muy bonitos, en todas las ciudades de la isla se suelen celebrar mercados semanales donde los agricultores de la zona venden sus productos locales, biológicos y artesanos.
En Dalta School estamos especializados en la organización de cursos de verano y año escolar en Irlanda en el área de County Cork, donde vive una de las directoras de Dalta School desde hace más de 30 años. Si hay algo que nos diferencia es que somos una empresa familiar involucrada al 100% en ofrecer un servicio personalizado y cercano que nos permita tener a todas nuestras familias y estudiantes atendidos en todo momento. Esperamos que te haya gustado este artículo sobre qué comer en Irlanda. Los sabores y métodos de cocción se combinan muy bien para degustarnos hasta más no poder.
En esta oportunidad, te presentamos el desayuno irlandés, un plato tan completo como delicioso, sobre todo para iniciar el día con mucho ánimo.
Si estás en Irlanda y oyes esta frase, estás de suerte, todo un banquete calórico te espera. Aunque por supuesto hay excepciones, un irish breakfast al uso contiene diversos alimentos entre los que se incluyen bacon, salchichas, huevos (fritos o revueltos), black or white pudding (unos tipos de morcilla), porridge (avena cocida), champiñones, tomates, baked beans y patatas fritas. También se suele acompañar de pan tostado con mantequilla y mermelada. El café normalmente se suele servir solo (y muy caliente).
Recuerdo como si fuera ayer un precioso B&B a las afueras de Killarney, en nuestro camino hacia Castlemaine (para saludar al Wild Colonial Boy) y la península de Dingle, en el cual teníamos como host a una amabilísima señora irlandesa que no paró hasta que consiguió que nos comiéramos todo lo que nos había preparado para desayunar, y podemos dar fe de que era muchísimo. No obstante, bajo ningún concepto queríamos ofenderla, así que hicimos el “sacrificio” de acabar con todo.
Ayer nos tomamos este "desayuno irlandés completo", pero no... no fue para para desayunar sino para cenar... A diferencia de lo que se cree, ni tiene tanto colesterol (como véis, sólo lleva un trocito pequeño de morcilla - o bien, una salchicha - un poco de bacon que allí es diferente porque apenas lleva grasa y un huevo que no va frito, el resto es verdura), ni lo comen todos los días (sólo algunos domingos y ese día no se almuerza sino que se adelanta la cena).
El huevo frito: Este es el elemento más común y probablemente también el más importante. Los irlandeses consideran el huevo como el “centro” de esta comida.
El café: Es la parte “negativa” del desayuno… y no lo digo porque no me guste el café, ¡todo lo contrario!. Es como si todos los cafés del país fueran sólo cafés solubles.
Ingredientes adicionales: Puedes personalizar tu desayuno irlandés agregando algunos ingredientes. Normalmente el desayuno es servido hasta el medio día en la mayoría de pubs y restaurantes en Irlanda.

La forma más apropiada de comenzar el día de San Patricio en Irlanda es con un desayuno irlandés. Es posible no haber pisado nunca Irlanda, pero seguramente resulte familiar la imagen de las celebraciones de dicho día, con la gente vestida de verde, los sombreros de copa con cinta negra y hebilla dorada propios de los leprechauns (duendecillos mitológicos propios del folclore irlandés), y los tréboles.
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¿Cómo elegir el desayuno? No te pierdas los huevos revueltos, es decir, revueltos en una sartén con nata y una pizca de pimienta y luego combinados con beicon crujiente, queso rallado y una pizca de albahaca; o los huevos Benedict, es decir, escalfados y colocados aún calientes en un plato sobre una tostada cubierta de jamón enrollado y calentado, todo «mojado» con salsa holandesa (mayonesa más mantequilla). Y para completar el desayuno irlandés, pan casero, el legendario Pan de Soda, hecho de diferentes cereales mezclados con leche, cocido en el caldero, cortado en cruz y servido con mantequilla salada. Por supuesto, también se bebe la clásica taza de té, que no tiene nada que envidiar a la de la vecina Inglaterra.
¿Por qué no mimarte con un poco de Cashel Blue (el queso gorgonzola local) acompañado de una manzana fresca o un Durrus dulce con sabor a hierba con una buena pera madura?
Información útil antes de partir La cocina irlandesa, qué comer en Irlanda
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