Coliflor: cultivo, variedades e impacto en la salud

La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis) es una hortaliza anual que pertenece a la familia de las Crucíferas (Brassicaceae). Su origen se sitúa en el Mediterráneo Oriental, destacando las zonas de Asia Menor, así como Líbano y Siria.

A diferencia del brócoli, con el que comparte proximidad botánica, la inflorescencia de la coliflor es de color blanquecino y aparece únicamente en el tallo principal. La forma de sus hojas es redonda y se mantienen erectas respecto del tallo. La inducción floral tiene lugar después de un periodo de vernalización, y el crecimiento vegetativo cesa una vez que esta ha ocurrido.

Ilustración botánica de la coliflor

Variedades de coliflor

Existen diversas variedades de coliflor, algunas de ellas con colores y características distintivas:

  • Coliflores naranjas: Se obtuvieron a partir de una mutación genética descubierta en 1970. Su color proviene del betacaroteno y se comercializan a veces como coliflor 'Cheddar'. Es importante destacar que no son organismos genéticamente modificados (OGM), sino el resultado de una mutación casual utilizada para crear variedades híbridas.
  • Coliflores moradas: Existen desde hace generaciones y obtienen su color de la antocianina antioxidante. Variedades como GRAFFITI F1 son una innovación para los mercados de productos frescos y congelados, aptas también para la producción de mini-legumbres.
  • Brócoli romanesco: Esta verdura de aspecto peculiar, probablemente un cruce entre coliflor y brócoli, es conocida por sus floretes que se desarrollan siguiendo un patrón fractal.

Además de estas variedades, se han desarrollado otras como FREEDOM F1, una coliflor de verano robusta y de ciclo medianamente rápido, con excelente comportamiento a la vernalización y buena autocubrición.

Propiedades y beneficios para la salud

La coliflor es una verdura con un valor energético medio de unas 32 calorías por cada 100 gramos, y el 89% de su contenido es agua. Es una fuente importante de nutrientes esenciales para la salud:

  • Es rica en vitaminas A, B, C y K.
  • Contiene minerales como el potasio, calcio, y en menor proporción, magnesio. También aporta ácido fólico.
  • Es beneficiosa para la vista y la epidermis.
  • Debido a su alto contenido nutricional y versatilidad en la cocina, es una excelente alternativa a otros vegetales como la patata y el arroz.

Tabla nutricional de la coliflor

Cultivo de la coliflor

La coliflor es uno de los cultivos que genera gran interés por su buena aceptación en todo tipo de mercados. Si bien es una especie que se puede cultivar durante todo el año, es especialmente afín a épocas frías y al aire libre. Sin embargo, no es la verdura más fácil de cultivar debido a su sensibilidad a los cambios de temperatura. A las plantas de coliflor les gusta el clima fresco (pero no frío) y es mejor plantarlas a principios de primavera (para una cosecha de principios de verano) o a mediados del verano (para una cosecha de otoño).

Suelo y labores preparatorias

Los suelos más favorables para el cultivo de coliflor son los limosos, profundos y ricos en materia orgánica, con un pH próximo a 7 (idealmente entre 6.0 y 7.0). Es fundamental que el suelo tenga un buen drenaje, ya que la coliflor necesitará mucha humedad. Se puede preparar el sustrato con materia orgánica y humus de lombriz, cuidando de no bajar demasiado su acidez.

Siembra y densidad de plantación

La técnica de producción de planta con cepellón ofrece importantes ventajas sobre la producción tradicional en semilleros con posterior trasplante a raíz desnuda. La siembra se realiza generalmente en bandejas de poliestireno con alvéolos rellenos con sustrato a base de mezclas de turbas. Se pueden sembrar unas 300 semillas por gramo, con aproximadamente un kilogramo por hectárea, lo que debería rendir entre 12.000 y 30.000 plantas por hectárea.

La densidad de plantación puede oscilar entre 1,5 y 2,2 plantas/m² en variedades de ciclo largo y de 2,2 a 2,5 plantas/m² en las de ciclo medio y corto. En marcos de plantación, esto supone un metro aproximado entre líneas y de 0,40 a 0,80 metros entre plantas.

Esquema de densidad de siembra en un campo de coliflor

Abonado

La coliflor es una especie que responde satisfactoriamente a las aportaciones de estiércol, siempre que esté bien descompuesto (compost) o se haya incorporado en el cultivo anterior. El abonado de la coliflor debe ser rico en materia orgánica. Se recomienda complementar con un abono complejo, tipo 15-15-15, a razón de 40 kg por cada 1000 metros cuadrados.

Los aportes de abonos minerales varían según el ciclo de las variedades a cultivar. Para cubrir las necesidades nutritivas, expresadas en kilogramos por hectárea, se pueden considerar los intervalos de 150 a 350 de nitrato amónico cálcico, 70 a 120 de superfosfato de cal y 200 a 300 de sulfato de potasa.

Las coles comunes y, sobre todo, las coliflores pueden sufrir carencias de boro, manganeso y magnesio, macroelementos y oligoelementos presentes de forma natural en el suelo. Estas carencias a menudo se caracterizan por la sequedad o el marchitamiento de las hojas o las cabezas, lo que puede afectar al rendimiento final del cultivo.

3 Trucos Para Saber Cuando Y Como Cosechar COLIFLOR || La Huertina De Toni

Riego

El cultivo de coliflor exige una aportación hídrica abundante y perfectamente modulada. La coliflor necesita humedad constante; sin suficiente agua, las cabezas se vuelven amargas. Proporcione al menos 1 pulgada de agua por semana y asegúrese de que penetre de 6 a 8 pulgadas en el suelo. El riego por goteo es aconsejable.

El riego se divide en cuatro fases:

  1. Primera fase: Se extiende hasta que el cultivo cubra un 10% del terreno. Después del trasplante requiere un primer riego para favorecer el arraigo de las plantas. Si fuera necesario se repite a los 6-8 días.
  2. Segunda fase: Se prolonga hasta que el cultivo llega a sombrear el 70-80% del suelo.
  3. Tercera fase: Finaliza cuando comienzan a formarse las inflorescencias. Se mantienen las máximas necesidades y el criterio para regar es igual que en la fase anterior.
  4. Cuarta fase: A medida que la inflorescencia va engrosando, también decrecen las necesidades de agua.

En la fase de inducción floral y formación de la pella, es conveniente que el suelo no tenga excesiva humedad para evitar enfermedades.

Blanqueo de la coliflor

Será necesario blanquear la coliflor blanca si se desea que permanezca blanca. El sabor no se altera demasiado si se le permite adquirir su color marrón amarillento natural, pero parece permanecer un poco más dulce y mucho más atractivo si se blanquea. Comience a blanquear las cabezas cuando tengan aproximadamente el tamaño de un huevo grande. Inicie el proceso cuando las plantas estén completamente secas para evitar que se pudran.

La forma tradicional de blanquear es doblar algunas de las hojas más grandes sobre la cabeza y sujetarlas del otro lado. No apriete demasiado las hojas; bloquee la luz, pero deje espacio para que la cabeza se expanda. También se pueden cubrir con un balde invertido.

Cosecha y conservación

El desarrollo normal de la coliflor puede durar unos 45-55 días. La nascencia tiene lugar aproximadamente diez días después de la siembra. Entre los 40 y 180 días después de su plantación, dependiendo de la variedad, la coliflor debería estar lista para ser recogida. La mayoría de las variedades de coliflor requieren unos dos meses para madurar, aunque algunas son un poco más rápidas y otras pueden tardar hasta tres meses.

Se cosecha cuando las cabezas alcanzan el tamaño deseado y mientras los cogollos aún estén apretados. No los deje demasiado tiempo o las flores se abrirán. Se recolecta cortando las inflorescencias con las hojas tiernas, seleccionando los cogollos pequeños y blancos, evitando que lleguen a ponerse amarillos para que no maduren demasiado. Si todo va bien, entre 3,5 y 4 meses se recoge la primera coliflor.

La coliflor recolectada se guarda en frío, en frigorífico, durante una semana para que estén en su máximo esplendor de frescura. También se pueden colgar boca abajo, en un lugar fresco y ventilado, durante unas tres semanas. Un truco para alargar su conservación es arrancar la planta entera y guardarla en un sitio fresco, como un sótano. El problema radica en que si le da el sol directamente se decolora e incluso el sabor se altera. Una solución consiste en colocar sus propias hojas encima de la pella, evitando la radiación directa.

Plagas y enfermedades

Desafortunadamente, la coliflor es susceptible a todas las plagas habituales de los cultivos de coles, y hay muchas. Mantener el cultivo sano y salvo requiere un proceso de atención constante y cuidados. Es importante contar con un buen insecticida, a ser posible biotecnológico, por su eficiencia y bajo impacto. Existen numerosos productos dedicados específicamente a proteger a la coliflor del ataque de cada uno de esos organismos.

Entre las plagas comunes se encuentran:

  • Chorthophilla brassicae
  • Pieris brassicae (orugas de la col)
  • Spodoptera littoralis
  • Agrotis sp.
  • Plutella xylostella (polilla de la col)
  • Brevycorne brassicae y Myzus persicae (pulgones)
  • Liriomyza trifolii
  • Escarabajos pulga: Un pequeño escarabajo de 2 a 5 mm de longitud, apodado el "perforador de coles" o "pulga de la tierra". Se propaga rápidamente en climas cálidos y secos y tiene preferencia por las hojas jóvenes y tiernas.
  • Babosas y caracoles.

Las plagas de la col común pueden encontrarse durante todo el año en los cultivos, manteniéndose vivas por la presencia de especies cultivadas y silvestres en las cercanías. La captura de individuos con feromonas permite observar el periodo de vuelo de las polillas, pero sigue siendo necesario revisar las plantas para detectar posibles daños a medida que avanza el cultivo.

Las principales enfermedades que afectan a la coliflor son:

  • Heterodera cruciferae
  • Plasmodiophora brassicae (hernia de la col o clubroot): Esta enfermedad fúngica ataca las raíces de las plantas, creando costras y deformaciones radiculares no huecas. Se ve favorecida por la humedad y las altas temperaturas y puede prevenirse mediante rotación de cultivos, alcalinizando el suelo o drenándolo.
  • Rhizoctonia solani
  • Albugo candida (roya blanca)
  • Mycosphaerella brassicola
  • Botrytis cinerea
  • Peronospora brassicae (mildeu)
  • Alternaria brassicae (mancha foliar)
  • Virus del mosaico de la coliflor.

Otro problema común de la coliflor es la muerte regresiva y la distorsión de las puntas de las hojas. Esto generalmente se debe a la falta de boro en el suelo.

Ciclo de vida de la polilla de la col (Pieris brassicae)

Impacto del clima en el cultivo de coliflor

El tiempo y el clima pueden convertirse en factores limitantes para la producción de coliflores, ya que son sensibles al calor y no crecen bien en climas áridos y calurosos. Las diferentes olas de calor pueden tener un gran impacto en la implantación de la coliflor, provocando un parón vegetativo que detiene su crecimiento. Aunque algunas variedades pueden soportar algunos días a temperaturas más cálidas, en general no les gustan las temperaturas superiores a 30°C. La coliflor es una planta que también es sensible al estrés hídrico, requiriendo un riego constante y regular para desarrollarse de forma óptima.

Producción en Europa

Coliflor y brócoli son dos hortalizas muy cultivadas en Europa: cada año se producen más de 2,4 millones de toneladas, de las cuales 1,4 millones corresponden a coliflor. España es el primer productor, con casi el 30% de la producción total.

País Producción de coliflor y brócoli (toneladas) Porcentaje del total
España ~720,000 ~30%
Otros países europeos ~1,680,000 ~70%
Total Europa >2,400,000 100%

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