Con el buen tiempo, no hay nada mejor que una barbacoa para pasar un rato agradable. Una barbacoa de verdad empieza mucho antes de encender el fuego. Antes de encender las brasas, es fundamental tener una buena planificación para que no falte nada y todos disfruten al máximo.
No hay amante de este tipo de cocina al que los tiempos de cocción de la barbacoa no le generen dudas. Es, de hecho, uno de los mayores quebraderos de cabeza al que siempre acompaña la frase ¿estará hecho? Y no es para menos. No dominar cuánto tiempo necesita estar cada alimento cocinándose puede enturbiar un poquito el disfrute de la barbacoa. Y no solo porque una pieza de carne no esté bien cocinada. También, si se somete a exceso, puede perder su carácter jugoso.
Conocer los tiempos de cocción de la barbacoa nos permite ahorrarnos esa frustración. Más allá de lo que a ojo nos parece correcto, nunca está de más conocer el tiempo exacto para cada tipo de alimento. No solo eso. También es importante saber que hay algunos que necesitan ciertos detalles en su cocinado para tener sabores perfectos.
Es innegable: hay pocas cosas tan deliciosas como una barbacoa bien preparada. Así que ¡manos a la obra! Porque tan importante como saber los trucos para una barbacoa perfecta es conocer cómo hacerla. Algo que nos obligará a incorporar en este ritual de cocinado un elemento que, quizás, no contemplemos: el reloj.

Preparación previa: la clave del éxito
Para que tu barbacoa sea un éxito, necesitarás algo más que carne y fuego. Contar con los utensilios adecuados hará que cocinar sea más seguro, cómodo y eficaz. Una parte importante en las barbacoas son las salsas, por si alguno de los invitados le apetece combinarla. En este caso, lo más habitual es una receta de salsa barbacoa, con la que triunfarás seguro. Recomiendo encarecidamente que para la barbacoa de carne hagáis o compréis una buena salsa chimichurri o salsa barbacoa (marca Hunt la mejor), aunque podemos ponerle cualquier salsa que nos guste más.
Elegir la barbacoa y el combustible
Elegir el tipo de barbacoa es clave, porque influye directamente en el sabor de los alimentos, el tiempo de cocción y la facilidad de uso. Lo primero que tendríamos que preguntarnos es si queremos brasas de leña o de carbón vegetal. La única diferencia es que el carbón vegetal se convierte en brasa mucho más rápidamente porque viene de la leña y si es de buena calidad el carbón no tenemos por qué hacerlo de leña porque se harán estupendamente.
Para que el carbón se caliente y se haga brasa, os recomendamos utilizar periódicos y algo de sarmiento de base al carbón, que genere una llama momentánea de 10 o 15 minutos, que haga que el carbón esté al rojo vivo. Siempre tenemos que esperar a que no haya ningún tipo de llama y que todas las brasas estén formadas y bien incandescentes. Dependiendo del tipo de combustible -carbón o leña-, las brasas estarán listas en unos 30 a 45 minutos aproximadamente.
Si es de carbón en unos 45-55 minutos lo tendremos, pero si es de leña, dependiendo del grosor y del tipo de leña, el doble tranquilamente. Asegúrate de que la cantidad de carbón vegetal con la que se cuenta es suficiente para no tener que interrumpir la cocción por falta de brasas. Para comprobar si la parrilla está a buena temperatura, puedes usar el método de la mano: acerca la palma -sin tocar la parrilla- a unos 10 centímetros del calor.

La elección de la carne y su preparación
Una buena barbacoa empieza por la elección de la mejor carne para barbacoa. Lo ideal es ofrecer variedad, combinando cortes más magros con otros más jugosos y sabrosos. El cerdo y la ternera son los más habituales: fáciles de cocinar y con gran sabor.
Lo primero que os estaréis preguntando es qué carne comprar para barbacoa. Esto es muy sencillo, por la increíble variedad de carnes para barbacoa y elaborados frescos que puedes adquirir de manera online, al mejor precio y con una calidad insuperable. Te recomendamos escoger en una barbacoa de carne los siguientes productos: chorizo, morcilla, panceta, hamburguesas, brochetas, salchichas… a tu elección. Y si quieres hacerla a lo grande, que no se te olvide un entrecot o un buen chuletón, algo que quedará espectacular hecho a la barbacoa.
La forma de cortar y preparar la carne influye directamente en el resultado. Siempre que sea posible, corta los filetes o pinzas en tamaños uniformes para que se cocinen de manera equilibrada. Lo más recomendable es salar la carne justo antes de colocarla al fuego, con sal gruesa para que forme una costra sabrosa sin deshidratar la pieza.
Como es bien sabido la cocción en brasas necesita carnes que tengan un suficiente grado intrínseco de hidratación, o dicho de otra forma, que tengan “grasita” o infiltración de grasa intramuscular. Si la carne está congelada, debe descongelarse totalmente. Primero cocinaremos las piezas con menos grasa como puede ser la presa, pluma o el solomillo y después las que tienen más grasa como el mogote y el secreto. Cuidado, la grasa que gotea de las piezas reavivará las llamas.

Acompañamientos y bebidas
Una buena barbacoa no tiene por qué tener solo carne. Los acompañamientos son necesarios para ayudar a equilibrar la comida. El pan, que también se puede tostar en la propia barbacoa, es perfecto para acompañar cualquier carne. Es conveniente que mientras sacamos la carne haya unos entrantes para barbacoa, como unas ensaladas, unos pimientos asados en la misma parrilla, nachos con guacamole…etc. Además queda muy bien acompañar esto con algún snack como patatas fritas, aceitunas, banderillas… lo que se os ocurra.
También es buena idea incluir opciones vegetarianas, como brochetas de verduras, quesos para asar, mazorcas de maíz o patatas asadas. En una reunión como esta son importantes las bebidas y los llamados pica pica comida (aperitivos). Como consejo, os recomendamos tener un cubo o recipiente grande con agua fría y hielos donde meter vuestras bebidas que se mantendrán a una temperatura perfecta.
Tiempos de cocción de la barbacoa según el tipo de alimento
Cuando apelamos al reloj, no hablamos de ponernos a cronometrar los tiempos de cocción de la barbacoa con precisión prusiana. Una barbacoa, en sí misma, es una cita desenfadada que invita al disfrute. Un espíritu que no queremos alterar, pero que no está reñido con tener una referencia del tiempo que cada tipo de alimento precisa. Gracias a esta pequeña guía, no solo podremos darle el punto justo. Antes de ver en detalle los tiempos de cocción de la barbacoa, un inciso más. Tan importante como conocer esos minutos es saber cuándo es el momento ideal del cocinado.
Y no, no es un detalle accesorio. Está claro que, según los distintos tipos de barbacoas que existen, este momento ideal es distinto. Tanto para las eléctricas como para las de gas, es sencillo saber cuándo es momento de cocinar. Sin embargo, en el caso de las barbacoas que se elaboran con carbón o con leña, este aspecto suele ser engañoso. Organizar bien el orden de cocinado es necesario para que todo salga en su punto. Lo más recomendable es comenzar por los cortes rápidos y los aperitivos, que se cocinan en pocos minutos y ayudan a abrir el apetito mientras el resto se prepara. Una vez estas piezas estén listas, es el momento de colocar las carnes más gruesas o que requieren cocción más lenta.
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Carnes rojas y de cerdo
Uno de los protagonistas absolutos de la barbacoa en cualquiera de sus formas. Morcilla, chorizos, costillas o lomo son algunas de las piezas preferidas para la barbacoa. Su tiempo medio de cocción está en los 10 minutos.
En contra de lo que se piensa, los tiempos de cocción de la barbacoa para este tipo de carnes es más bien breve. Para los amantes de la carne al punto, bastará con cinco minutos. Es de las carnes menos utilizadas y, sin embargo, uno de los mayores manjares. Dado que es una carne rica en grasa, es posible obtener una textura crujiente deliciosa.
Podemos cocinar todo tipo de carne en la barbacoa pero siempre tenemos que controlar la grasa que suelta porque a veces se forman llamas y podemos quemar nuestra carne. A la hora de cocinar salchichas, chorizos o morcillas es bueno pincharlos para que se hagan por dentro y puedan soltar grasas.
Las muchas piezas del cerdo ibérico de bellota alcanzan su máxima expresión en una barbacoa, aunque en su defecto la plancha también es adecuada. Digamos que los cortes con más grasa como pueden ser el secreto, la presa, la cabezada o la pluma aceptan de mejor agrado la brasa, mientras que los cortes más magros como el lomo o el solomillo estarán listos con un breve paso por la plancha (en la parrilla se deshidratarían y quedarían secos).
Lo más adecuado es cocinar la pieza entera, excepto en piezas muy gruesas como el mogote y el lomo que son más adecuadas preparar en delgados filetes (máximo un centímetro). Se debe precalentar la parrilla para que cuando se ponga la carne esté suficientemente caliente para sellarla. El objetivo es que la carne se ponga crujiente y se dore rápidamente creando una costra o corteza que impida que la carne pierda sus jugos. Una vez se ha dorado por una cara damos la vuelta a la pieza y la salamos por la parte ya dorada.
Las piezas más gruesas, como puede ser la presa o un chuletón de vaca, una vez doradas se cocerán algunos minutos más a fuego menos vivo (separando la parrilla de las brasas) para que el calor ascienda al interior de la pieza. Después se le da la vuelta y cocemos por el otro lado. Los jugos de la carne que van ascendiendo quedan aprisionados por la corteza superior y van cociendo el interior de la carne. Durante el proceso de cocción y por acción del calor, la coagulación de la proteína tensa las fibras musculares. Como la carne se cocina de afuera hacia adentro, el jugo se dispersa hacia el centro de la carne, que es la parte menos cocida. Para que ello no ocurra, hay que dejar descansar la carne después de la cocción. De ese modo, los músculos se relajarán y redistribuirán los jugos por toda la pieza de carne. Para piezas del grosor de la presa, si se cocina entera, se recomienda esperar entorno a los 6 minutos. En definitiva, lo que se busca con el reposo es que la diferencia de temperatura entre la parte externa de la carne y el interior no sea tan amplia.
Pollo
Podríamos pensar que, al ser una carne blanca, el tiempo de cocción de la barbacoa para el pollo sería más breve. Y no. Para poder disfrutarlo en su punto ideal, tendremos que cocinarlo diez minutos por cada lado. Las brochetas que hagamos de pollo o de carne adobada (a mí me encantan) deben de ser de metal o si tenemos de madera mojarlas bien antes de ponerlas en las brasas para evitar que se quemen.
Verduras
Con las verduras, la cosa se complica. Básicamente por el abanico de ellas que podemos disfrutar con este cocinado es amplísimo, y cada una con sus características propias. En este caso, conocer los tiempos de cocción de cada uno de ellos es importante por dos motivos. Por un lado, para disfrutarlos en plenitud. Por otro, si decidimos hacer brochetas en los que asociemos distintos tipos de verduras. De ser así, es importante elegirlas con tiempos de cocinado similares. Añadido a esto, tengamos otra cosa clara. De todo aquello que podemos cocinar en una barbacoa, las verduras son lo más delicado.
Normalmente las barbacoas de verduras se hacen como acompañamiento de la carne o el pescado. Podemos asar en la barbacoa cualquier verdura, siempre que no sea muy gorda por si se quema. Hay que tener mucho cuidado de controlar porque se nos pueden quemar rápido. Una cosa que me encanta hacer es coger una cabeza de ajos, envolverla en papel de aluminio y meterla en las brasas.
Pescados y mariscos
Ya hemos pasado revista a los tiempos de cocción de la barbacoa de los más habituales. Pero también queremos romper una lanza con aquellos alimentos casi olvidados que, sin embargo, pueden ser auténticas delicias. Nos referimos a esos alimentos que, por costumbre o desconocimiento, no solemos incluir en la barbacoa. Cada vez se va poniendo más de moda porque nos intentamos cuidar más y sabemos que el pescado no tiene nada de grasa.
Son, quizás, el alimento que genera más dudas a la hora de incluirlos en nuestro menú de barbacoa. Curiosamente y dadas las características de este tipo de cocción, los pescados más adecuados para cocinar son los más grasos. Algo que no depende del tipo de barbacoa, sino que es extensible a cualquiera de ellas. Por eso, los pescados ideales para este tipo de cocina suelen ser salmón, atún o bonito. Tres opciones perfectas para ser cocinadas sin perder sabor ni textura. Para cualquiera de ellos, es fundamental que tengamos una brasa bien caliente.
La plancha debe de estar engrasada para que no se pegue y siempre a alta temperatura. No estéis moviendo todo el rato el pescado, es decir, lo ponéis por una parte y le damos la vuelta cuando esté listo porque es más delicado que un trozo de carne y podemos romper el pescado.
Otro invitado perfecto para sorprender con nuestra barbacoa. Dado su alto contenido en agua y a su cocción rápida, lo ideal es que estén apenas unos pocos minutos en el fuego. En el caso de gambas o langostinos, lo recomendable son tres minutos. Si optamos por incluir mariscos en nuestra barbacoa, un consejo. Tan importante como vigilar los tiempos de cocción de la barbacoa es prepararla debidamente para este tipo de alimentos. Y eso pasa, básicamente, por engrasar ligeramente con aceite la superficie en la que vamos a cocinar. No solo se cocinarán sin estropearse o pegarse.

Frutas
¿Quién dijo que no es posible contemplar frutas a la brasa en nuestra barbacoa? Pueden ser el postre perfecto. Ya sea en brochetas, en rajas o abierta por la mitad la fruta es un bocado delicioso que también permite este tipo de cocinado. En este caso, tendremos que diferenciar según el tipo de fruta. Si estamos ante una de pulpa dura como la piña, tendremos que irnos a unos cinco minutos de cocinado. Y, aunque puedas creer que los tiempos de cocción de la barbacoa le quitan gracia, ¡nada más lejos de la realidad!
| Alimento | Tiempo de cocción aproximado | Notas |
|---|---|---|
| Cerdo (morcilla, chorizos, costillas, lomo) | 10 minutos | Pincharlos si son salchichas o chorizos para soltar grasa. |
| Ternera/Buey (al punto) | 5 minutos | Las piezas más gruesas requieren reposo y cocción a fuego indirecto. |
| Pollo (por cada lado) | 10 minutos | Las brochetas de madera deben mojarse antes. |
| Verduras | Variable | Delicadas, vigilar para evitar que se quemen. Elegir similares en brochetas. |
| Pescados grasos (salmón, atún, bonito) | Variable | Brasa bien caliente, engrasar la parrilla. No mover constantemente. |
| Mariscos (gambas, langostinos) | 3 minutos | Alto contenido en agua, cocción rápida. Engrasar ligeramente la superficie. |
| Frutas de pulpa dura (piña) | 5 minutos | Perfectas como postre, en brochetas o a la mitad. |
Después de la barbacoa: limpieza y almacenamiento
Una buena barbacoa no termina cuando se sirve la última pieza: la limpieza también es parte del ritual. Lo ideal es limpiar la parrilla justo después de cocinar, cuando aún está caliente. Utiliza un cepillo metálico para retirar los restos adheridos. Esto es muy sencillo, y sin utilizar jabones, ni detergentes que puedan dañar y afectar al sabor de nuestra comida.
Apagar una barbacoa de manera segura es importante para prevenir accidentes y prolongar la vida útil de tu equipo. Extinguir las Brasas con Agua: Usa una botella rociadora o un aspersor para mojar las brasas poco a poco. Usar Arena o Tierra: Si no quieres usar agua, puedes cubrir las brasas con una capa de arena o tierra. Asegúrate de que no queden brasas encendidas y una vez que las brasas y cenizas estén frías, retíralas de la barbacoa y deséchalas en un contenedor de basura metálico. Nunca las deseches en bolsas de plástico o contenedores de basura inflamables.
Para guardar las sobras, espera a que se enfríen y guárdalas en recipientes herméticos. Si has utilizado carbón o leña, puedes utilizar parte de las brasas apagadas que se han quedado enteras. Guárdalas en un recipiente seco, una vez estén frías, y las podrás utilizar como base en tu próxima barbacoa.