El legado de Andy Warhol: "Latas de Sopa Campbell" y el significado del Pop Art

Andy Warhol (Pittsburgh, 1928-Nueva York, 1987) fue un pionero que transformó la escena artística con su audaz interpretación de objetos cotidianos. Se catapultó a la fama como abanderado del movimiento Pop Art, un género que celebraba lo mundano y lo popular. Antes de fascinar al mundo del arte con sus ingeniosas creaciones, Warhol comenzó su carrera como artista comercial. Sus diseños adornaron páginas de revistas y anuncios, ganándose el reconocimiento por su estilo distintivo. Sin embargo, en los vibrantes años sesenta, Warhol experimentó una metamorfosis, centrando su atención en el arte fino y estableciendo su legendario estudio conocido como The Factory.

La estética pop es una forma de percepción que funciona a través de la sensación. Warhol percibe en los objetos su apariencia nítida y pulida (no hay misterio, ni velos), así como su modestia y falta de seriedad. Aprecia, también, el haber sido diseñados para agradar a las masas mediante procesos industriales. El arte Pop presenta una estética popular de apariencia más triste y sosegada, donde la compulsión consumista amaina.

Andy Warhol en The Factory

Las icónicas "Latas de Sopa Campbell"

En 1962, Andy Warhol realizó una de sus obras más emblemáticas: "Campbell’s Soup Cans" (Latas de sopa Campbell) para la Ferus Gallery de Los Ángeles, que resulta ser el primer trabajo como artista plástico de su carrera. Esta pieza, también conocida como "32 latas de sopa Campbell", consiste en treinta y dos lienzos de 50,8 cm de alto y 40,6 cm de ancho donde se representan cada una de las variedades de sopa enlatada que la marca ofrecía por entonces.

Serie de 32 latas de sopa Campbell de Andy Warhol

Cada lienzo de la serie retrata una lata de sopa con notable uniformidad, salvo por las etiquetas que indican el sabor. La repetición deliberada subraya el comentario de Warhol sobre la producción en masa y la cultura del consumismo. La técnica elegida es la serigrafía, una de las ramas del grabado que permite imprimir muchas copias iguales a partir de un «negativo» o matriz. Aquí Warhol exageró la parte semimecanizada del proceso y retocó las copias hasta dejarlas especialmente nítidas y rotundas.

Orígenes e inspiraciones

La fascinación de Andy Warhol por los objetos cotidianos se remonta a su infancia. Cuando era niño, pasó incontables horas trabajando en la tienda de comestibles de sus padres, rodeado de una variedad de productos. La leyenda cuenta que consumía sopa Campbell’s para el almuerzo casi religiosamente. Se ha sugerido en numerosas ocasiones que Warhol creó esta colección legendaria porque disfrutaba consumiendo las famosas sopas como cliente. Disfrutaba comiendo sopa Campbell, tenía predilección por la Coca-Cola, amaba el dinero y admiraba a las estrellas de cine. De esta forma, todo eso se volvió parte de su trabajo.

Existen multitud de historias anecdóticas que intentan explicar por qué Warhol eligió las latas de sopa Campbell como el punto central de su arte pop. De acuerdo con Ted Carey -uno de los asistentes comerciales de arte de Warhol a fines de los años 1950- fue Muriel Latow quien sugirió que pintara las latas de sopa y los billetes de dólares. Muriel Latow le dijo a Warhol que debía pintar «algo que veas todos los días y que todos reconocerían. Algo como una lata de sopa Campbell». Ted Carey, que estaba allí en ese momento, dijo que Warhol respondió: «Oh, eso suena fabuloso».

Latas de Sopa Campbell – Andy Warhol | La obra que cambió la historia del arte moderno

Cuando el crítico de arte G.R. Swenson le preguntó por qué pintaba latas de sopa, Warhol respondió: «Solía beberla. Solía almorzar lo mismo todos los días, durante 20 años, supongo, lo mismo una y otra vez».

En una entrevista para la revista londinense The Face en 1985, David Yarritu le preguntó a Warhol acerca de unas flores que la madre de Andy solía hacer con latas. Andy Warhol respondió: «Oh Dios, sí, es verdad, las flores de hojalata estaban hechas con esas latas de fruta, esa es la razón por la que hice mis primeras pinturas de latas... Tomas una lata, mientras más grande sea la lata mejor, como las de tamaño familiar donde vienen mitades de durazno, y creo que las cortas con tijeras. Es muy sencillo y simplemente haces flores con ellas».

La exposición y su impacto

La exposición se inauguró el 9 de julio de 1962 en la Galería Ferus de Los Ángeles, estando Warhol ausente. Las treinta y dos pinturas individuales de latas de sopa fueron colocadas en una sola fila en la pared, como si fueran productos en estantes, cada una expuesta en estrechas repisas individuales. El impacto de las obras fue moderado en aquel momento, pero hoy en día se considera que aquella exposición tuvo un impacto histórico de gran magnitud, siendo el punto clave para el surgimiento del arte pop.

El público en la galería no estaba seguro de qué pensar acerca de la exposición. Un artículo de John Coplans para la revista Artforum facilitó que la gente se pusiera a favor de Warhol. En realidad, pocos vieron las pinturas en la exposición de Los Ángeles o en el estudio de Warhol, pero la noticia se difundió rápidamente debido a la controversia y el escándalo que produjeron estas obras, que aparentemente intentaban duplicar la apariencia de objetos manufacturados.

El amplio debate acerca de la ética y los méritos de enfocar los esfuerzos de una persona en un modelo comercial inanimado tan mundano mantuvo al trabajo de Warhol dentro de las conversaciones del mundo artístico. Los expertos no podían creer que un artista fuera a reducir la manifestación del arte al equivalente de una visita al supermercado. Esta controversia condujo a un gran debate acerca de la ética y los méritos que suponían tal trabajo. Los motivos de Warhol como artista fueron cuestionados, y lo continúan siendo hoy en día.

Exposición de

La gran conmoción pública ayudó a transformar a Warhol de un experimentado ilustrador comercial de los años 1950 a un notable artista de bellas artes, y lo hizo distinguirse de otros artistas pop emergentes. A su debut, las latas de sopa de Warhol provocaron una variedad de reacciones. Mientras algunos elogiaron su innovación, otros la desestimaron como trivial o superficial.

La compañía Campbell Soup reaccionó de forma negativa a la obra de Warhol al principio, pero con el tiempo su actitud cambió. Aunque al principio la exposición no fue un éxito monetario inmediato para Warhol (Dennis Hopper fue el primero de solo media docena de personas en pagar 100 dólares por una pintura), Irving Blum, dueño de la galería, decidió mantener los 32 lienzos como un grupo intacto, volviendo a comprar las pocas ventas. Esto complació a Warhol, quien las había concebido originalmente como un grupo y aceptó vender el conjunto a Blum por diez pagos mensuales de 100 dólares.

Simbolismo y significado de las "Latas de Sopa Campbell"

Las "Latas de Sopa Campbell" de Andy Warhol trascienden el mero arte; son un testimonio del poder de la imaginación, la innovación y la introspección. Cuando contemplamos esas latas de sopa meticulosamente elaboradas, no debemos ver simplemente latas de sopa, sino símbolos de desafío, expresiones de individualidad e invitaciones a reflexionar sobre las complejidades de nuestro mundo moderno.

La naturaleza repetitiva de las latas de sopa refleja los procesos mecanizados de la producción en masa, donde la individualidad se subsume en la uniformidad. Además, "Las Latas de Sopa Campbell" invita a la reflexión sobre la mercantilización del arte. Al elevar un artículo común al ámbito del arte superior, Warhol desafía las nociones tradicionales de valor y estética. Por otro lado, la serie funciona como una cápsula del tiempo, encapsulando el espíritu de la posguerra en América.

La ironía permite a la inteligencia desbaratar el orden lógico para construir un puente entre dos realidades, concepto y representación, pero también, entre las obras de arte singulares y el arte universal. Así mismo, Warhol convierte un objeto cotidiano en algo sublime porque le parece que alude adecuadamente al concepto de América. Es entonces cuando consigue la libertad interior suficiente para independizarse de la realidad, de la banalidad de esa lata y tomar conciencia de sus posibilidades de ficción.

El concepto «América» y el objeto «sopa Campbell» componen una verdad fallida, algo parecido a un «horror delicioso»: una burla adoradora. La ironía y el humor permiten amansar la estética de la cultura popular para construir nostálgicos mantras con los que meditar América. Estas obras no glorifican al objeto sino a América. Diseñar un contenido pop para la Alta cultura implica encontrar en la Baja un tono burlón, una clase de poesía, que funciona como pauta de pensamiento.

La lata de sopa Campbell como símbolo de América

Al norteamericano, aun habiéndose topado cientos de veces con estantes llenos de latas Campbell, le resulta invisible en términos estéticos. La lata, como la montaña de Friedrich rodeada por esa bruma estratégica que siempre impide ver el final, nos sugiere la idea de una América infinita. La ironía subjetivista, concepto inventado por Friedrich Schlegel, refuerza la sensación de libertad que proporciona la razón cuando el entendimiento o la imaginación se bloquean, como por ejemplo, ante el hecho de que una lata de sopa pueda expresar la infinitud de América.

Warhol y la comercialización del arte

Warhol era un ilustrador comercial hasta los testículos de la seriedad y elitismo del expresionismo abstracto. Para él el arte era un juego, no un ente místico, y debería estar al alcance de todos, no sólo de unos cuantos eruditos. La propia cultura supura arte. La cultura popular fabrica sus propios iconos estéticos y Andy fue de los primeros no sólo en verlos como Arte con mayúsculas, sino en fabricarlos en masa, comercializarlos, como si de un producto más de consumo se tratara.

La primera [provocación], implica la provocación que supone la escenificación de una falta de autoría por parte de Warhol que podría resumirse así: ¿Por qué inventar un objeto artístico, como un bodegón, un retrato, etc., si se puede uno apropiar de su apariencia comercial? O más precisamente, ¿cuál es la diferencia entre las estéticas del Arte Pop y la cultura popular? La ironía permite yuxtaponer realidad y ficción, posible e imposible o arte y cultura popular…, no intenta nunca una síntesis. Propone más bien disfrutar de las posibilidades de la diferencia entre los campos que se superponen.

En las series de Warhol, cada copia se diferencia de las otras en pequeños detalles. Y son esos pequeños detalles, variaciones en el color de la tinta o el fondo, la nitidez u otros, los que nos guían visualmente de una copia a otra, así hasta el infinito. Obviamente, las series de Warhol no son infinitas, tenemos Nine Jackies y Twelve Jackies, pero contienen el germen de la infinitud.

En las Coca-Cola green bottles, Warhol equipara los géneros del arte y la publicidad aplicando un proceso más radical que el que utilizó en las jackies. Así, en los retratos de la primera dama, Warhol combinaba varias imágenes o intervenía cambiando el color. Las facultades del juicio (estético) se enfrentan a unas series donde Warhol emplea el machacón tono publicitario para dar forma a un contenido artístico. Esta parodia no permite la distancia irónica mínima para separar los géneros. Estas series de cuadros-mercancía resultan tan democráticas como la propia Coca-Cola. Sostiene Warhol que la Coca-Cola es la misma para el presidente que para un indigente. Y que, aunque este pudiera pagar más por el refresco, este no sabría mejor.

Andy Warhol y las botellas de Coca-Cola

Posteriormente, Warhol produjo una amplia variedad de obras de arte que representaban latas de sopa Campbell, así como otras obras basándose en una gran variedad de imágenes del mundo del comercio y de los medios de comunicación. El término Latas de sopa Campbell generalmente es usado en referencia a la serie original de pinturas así como a los dibujos y pinturas que Warhol realizó posteriormente y que igualmente representan latas de sopa Campbell. Con el tiempo, el artista siguió pintando más productos de consumo, que incluía también a personajes célebres como Marilyn, Elvis, Mao, Jackie Kennedy… y finalmente, él mismo.

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