Croquetas de Atún Caseras: La Receta Tradicional de la Abuela

Hoy traemos una receta que encantará a todos los amantes de las croquetas: unas deliciosas y cremosas croquetas de atún con huevo duro. Con una textura crujiente por fuera y un relleno cremoso y sabroso en su interior, estas croquetas son ideales para disfrutar en un tapeo o como plato principal.

Las croquetas de atún son una excelente opción para un aperitivo o plato principal en cualquier ocasión. Fáciles de preparar y deliciosas, seguro que se convertirán en uno de tus platos favoritos. ¿Quién dijo que las croquetas caseras solo pueden ser de jamón o pollo? Por supuesto, es importante mencionar que el atún es fuente natural de vitaminas, minerales y Omega-3 de cadena larga, EPA y DHA, nutrientes presentes de forma natural en el pescado azul.

Croquetas de atún doradas y crujientes en un plato

Ingredientes para unas Croquetas de Atún Inolvidables

Para nuestra receta, hemos preparado un roux con cebolla pochada para intensificar el sabor de la bechamel. Hemos sazonado la bechamel con sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada recién rallada, lo que realza el sabor de los lácteos, es decir, la mantequilla y la leche. Esta combinación de ingredientes asegura una bechamel rica y aromática, perfecta para nuestras croquetas de atún. Hemos utilizado una buena conserva de atún en aceite de oliva, aunque esta receta es igualmente deliciosa con atún en aceite de girasol, al natural o incluso en escabeche.

Aquí tienes los ingredientes necesarios para las croquetas caseras tradicionales de la abuela Libia:

  • 8 cucharadas de harina de repostería
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 litro de leche
  • 200 g de atún en aceite u otro relleno de vuestro gusto (aproximadamente)
  • 2 o 3 pellizcos de nuez moscada
  • Sal al gusto
  • Para rebozar: Huevo batido y pan rallado (o panko)
Ingredientes básicos para hacer croquetas de atún: atún, harina, leche, mantequilla, cebolla y huevos

Paso a Paso: Cómo Hacer Croquetas de Atún

Una vez que hayas reunido los ingredientes, puedes comenzar con la preparación de las croquetas.

1. Preparación de la Bechamel y el Relleno

Para comenzar, derretimos 50 g de mantequilla en una olla a fuego medio. Una vez que la mantequilla esté fundida, añadimos 1 cebolla finamente picada y una pizca de sal. En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio y agrega la cebolla picada y el ajo picado. Sofríe durante unos minutos hasta que la cebolla esté transparente.

Añadimos 50 g de harina de trigo. Cocinamos la mezcla a fuego lento durante un par de minutos hasta que la harina comience a dorarse ligeramente. Derretimos la mantequilla con el aceite en una sartén grande. Añadimos la harina y la retostamos mientras absorbe la grasa, para quitarle el sabor a crudo. Aplastamos los mazacotes con el dorso de una cuchara de madera, hasta que queda una mezcla arenosa. La harina hay que freírla bien en la grasa para que no sepa a crudo.

Vertemos poco a poco 500 ml de leche caliente, removiendo constantemente hasta incorporarla por completo. A los cinco minutos más o menos añadimos la mitad de la leche y comenzamos a remover bien, deshaciendo los grumos poco a poco. Cuando va ligando, agregamos más leche hasta acabarla toda. Si la mezcla queda grumosa, podemos meter una batidora de mano sin problemas. Una vez que la leche esté bien integrada, cocinamos la bechamel a fuego lento hasta que se desprenda de las paredes de la olla.

Pelamos el huevo duro, lo cortamos en trozos pequeños y lo incorporamos a la bechamel. Añadimos también 250 g de atún escurrido de su aceite para evitar que las croquetas queden grasientas. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Agrega el relleno de atún a la mezcla de la masa de croquetas. Particularmente prefiero el atún en conserva en aceite para estas croquetas, pero hay quien prefiere el escabeche.

Añadimos el relleno de atún en conserva escurrido de su aceite y continuamos cociendo hasta que comienza a tomar cuerpo y a desprenderse cómodamente de las paredes de la sartén (tarda un buen rato). Probamos de sal y rectificamos. Añadimos también la nuez moscada. Hay que cocer la masa bastante rato (el señor Pedro Subijana dice que más de una hora) hasta que esté espesa y se despegue de las paredes de la sartén al remover.

Bechamel para croquetas 3 Tipos de Croquetas fáciles y rápidas

2. Enfriado y Formado de las Croquetas

Transferimos la masa de las croquetas a un bol y la cubrimos con papel film, asegurándonos de que esté en contacto directo con la superficie de la masa para evitar que se forme una costra. Cuando esté suficientemente compacta echamos la masa en un recipiente llano para que se enfríe. Ponemos un plástico por encima, pegado a la masa, para que no forme costra, o pincelamos con un poco de mantequilla derretida. Cuando la masa se haya enfriado (mejor dejarla de un día para otro en la nevera), procedemos al formado de las croquetas.

Una vez que la mezcla esté fría y consistente, es hora de darle forma a las croquetas. Con las manos ligeramente aceitadas, toma un poco de la mezcla y forma una croqueta del tamaño deseado. Repite hasta que hayas formado todas las croquetas. Cogiendo porciones que se moldean con dos cucharas.

Ahora existen unas mangas de plástico desechables que con una boquilla grande, tamaño croqueta, permiten formar churros gordos que se cortan en porciones croquetiles. El que inventó este método se merece el premio Nobel, es así. Si usamos el método de formado con manga pastelera para el rebozado es más cómodo pasar las croquetas primero por pan rallado, luego por huevo y una segunda vez por pan.

Masa de croquetas enfriándose cubierta con papel film

3. Rebozado y Fritura

Para formar las croquetas, batimos 2 huevos en un bol y ponemos en otro bol 200 g de pan rallado o panko. Rebozamos primero en huevo y después en pan rallado. Yo hago mi propio pan rallado en casa con pan duro, me gusta más porque lo puedo dejar muy fino. Y yo digo además que si el pan está muy, muy rallado, quedan aún mejor. Como yo rallo mi propio pan controlo el punto, más o menos.

Cuando estén rebozadas todas las croquetas, las freímos en aceite caliente, pero que no debe humear, alrededor de 180 ºC si tenemos termómetro para controlar (cosa que recomiendo). Freímos las croquetas en tandas, girándolas de vez en cuando para que se frían de manera uniforme. Usad buen aceite de oliva para freír, aguanta mejor que el de girasol la temperatura de la fritura, y evitad que humee, no debe pasar de 180º porque si empieza a humear significa que lo estás degradando y estropeando sus bondades nutricionales.

En una sartén, calienta suficiente aceite a fuego medio. Una vez caliente, agrega las croquetas y fríelas hasta que estén doradas por ambos lados. Una vez que las croquetas estén doradas, sácalas de la sartén y colócalas en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Croquetas siendo rebozadas en huevo y pan rallado

Consejos Adicionales y Variantes

Cuando las croquetas estén formadas, las llevamos a la nevera durante 1 hora antes de freírlas. En este punto, podemos congelar las croquetas de atún para hacerlas más adelante. Lo más habitual es preparar muchas croquetas, ya que te pones a ello, y congelar una parte, para consumir otro día. Sí, puedes congelar las croquetas sobrantes en un recipiente hermético durante unos meses. Para eso colócalas en una bandeja primero y mételas en el congelador.

Puedes hornear las croquetas en lugar de freírlas para reducir el contenido de grasa. Sí, puedes utilizar otros pescados en lugar de atún, como salmón o caballa. Sin embargo, el sabor será diferente. Te recomendamos probar las croquetas de bacalao, o estas croquetas de sardinas que os dejarán con la boca abierta. Estas croquetas de patata están absolutamente deliciosas y a los niños les encantarán.

A mí me gusta el acompañamiento de salsa de tomate que les ponen en algunos bares, aunque no sea lo tradicional en mi familia. Si las tomáis para cenar, es preceptivo hacerlo ya en pijama… como si fuerais niños ;-). Ya sabéis que las croquetas son una estupenda receta para aprovechar sobras, actividad de la que soy gran forofa.

Mi forma de preparar las croquetas caseras es, por supuesto, la de mi madre. Y ella la aprendió de mi abuela. Bechamel espesa sencilla, que se sazona con poco más que sal y nuez moscada. Cada cual que elija su favorito. Todos los que tenemos Thermomix hemos preparado alguna vez croquetas con ella, pero no me gusta mucho cómo quedan.

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