Hace años que cambié la harina blanca por harinas integrales ecológicas. Y, la verdad, me encanta el resultado. Funcionan de maravilla para las pizzas y cualquier masa, tienen mucho más sabor y cuerpo y, además, son infinitamente más saludables que las harinas convencionales.
Sin duda, la fermentación lenta de nuestras abuelas, combinada con el uso de harinas integrales ecológicas, es el tándem perfecto para beneficiarnos de un montón de ventajas para nuestra salud. Protegen la flora bacteriana, promueven una buena asimilación de los nutrientes y, gracias al proceso de fermentación, se vuelven mucho más digestibles. Además, ayudan al tránsito intestinal y suponen un menor riesgo de celiaquía o intolerancia. El actual aumento de casos de intolerancia al gluten se debe, en gran parte, a la pésima calidad de los panes modernos. El grano entero contiene todos los elementos del cereal integral (incluida la fibra y el germen). La fibra naturalmente presente ayuda a regular la carga glucémica del pan, volviéndolo mucho más equilibrado.
Hoy te traigo una receta que triunfa mucho en los talleres y retiros donde cocino: las crepes de trigo sarraceno. Pero lo que las hace tan maravillosas es que la masa es súper sencilla. Es libre de gluten. ¡Es súper fácil: solo lleva 5 ingredientes!

Ingredientes para la masa de crepes:
- 1 vaso de harina de trigo sarraceno
- 1 c.p. de cúrcuma (+ una pizca de pimienta)
- 1 pellizco de sal marina
- 2 vasos de agua
- 2 c.s. de aceite de oliva virgen extra (Aove)
Ingredientes para el relleno:
- 1 puerro cortado muy finamente
- 1 diente de ajo picado
- 2 c.s. de Aove
- 1 tomate cortado en cubos
- 2 c.s. de nata vegetal (para la salsa)
- Sal al gusto
Preparación de la masa:
Preparamos la masa para las crepes, idealmente el día anterior. Y es que con las horas la harina reposa y se va volviendo espesa la masa. Batimos todos los ingredientes hasta obtener una masa líquida de crepes.

Preparación del relleno:
- Mientras se van haciendo los crepes, cortar el puerro muy finamente y picar el diente de ajo.
- Calentar el aceite en una sartén y saltear el ajo y el puerro durante 5 minutos hasta que el puerro esté traslúcido y bien cocinado.
- Añadir el tomate cortado en cubos junto con la nata vegetal, tapar la sartén y cocinar durante 5 minutos más.
- Salamos al gusto y reservamos.
Cocción de los crepes:
Cocinas las crepes en una sartén antiadherente, a fuego medio-bajo, con un chorrito de Aove que habremos esparcido con un papel de cocina. Calentar una sartén antiadherente, pincelar con un poco de aceite y añadir un cazo de la mezcla. Con movimientos circulares, extender muy bien la masa por toda la superficie de la sartén. Esperar dos minutos para que se dore y a continuación darle la vuelta con mucho cuidado con la ayuda de una espátula. Esperar otros dos minutos más por el otro lado hasta que el crepe esté hecho por ambos lados. Poner el crepe en un plato y taparlo con un paño para que no se seque y no se endurezca. Repetir el procedimiento con el resto de la mezcla.

GALETTES o CREPES DE TRIGO SARRACENO | receta FÁCIL sin gluten
Montaje de los crepes:
En una tabla de cocina, nos disponemos a montar las crepes. Primero ponemos la masa, luego esparcimos el relleno por toda la crepe. Mezclamos con un poco de perejil picado. Servimos inmediatamente.
La verdad es que me encanta la comida mexicana y hace bastante tiempo que empecé a preparar mis propias tortillas (¡soy una fan de las masas caseras!) y las relleno de cualquier verdura o legumbre. El relleno, de tempeh y verduras, es el que más se asemeja a la carne picada con la que se suelen rellenar las quesadillas. El queso vegano, adaptado de la receta de queso cremoso de Venu Sanz y Danza de Fogones, es sencillamente espectacular. Ya verás que es totalmente adictivo, te lo prometo, y suuuper versátil: puedes usarlo para dipear, con nachos, sticks de verduras, para untar en tostadas, como queso para la pizza, etc. etc. etc. las posibilidades son infinitas. Es increíble.
El trigo sarraceno es perfecto porque nos ayuda a entrar en calor. Además no tiene gluten por lo que es idóneo para personas celíacas o que no quieren tomarlo por el motivo que sea. Uno de los principales mitos sobre la alimentación vegana es que es lenta y costosa de realizar. Pero no es así. Muchos platos se pueden hacer de forma rápida y sencilla sin perder sus cualidades nutritivas.

La solución para no tener que usar papel de horno cada vez. Sin duda, será una de mis próximas adquisiciones. Te enlazo a esta que puedes encontrar en Conasi. Esta es la típica salsa de queso tipo cheddar en versión vegana. Resulta ideal para dipear, con nachos, pero también con crudités. También funciona de maravilla para untar en tortitas o en unas buenas tostadas de pan integral (como con este pan casero de trigo sarraceno). Incluso queda delicioso como queso para tus pizzas o como salsa para macarrones y todo tipo de pasta. La verdad sea dicha, este queso vegano es totalmente adictivo. No sé si esto es positivo o negativo, lo que sí sé es que, cuando preparo esta receta en casa, literalmente vuela, de tan rica que está.
En cuanto a la pasta, he escogido unos macarrones de trigo sarraceno. Me encanta la combinación trigo sarraceno + coliflor. Por eso ha resultado tan sencillo escoger esta variedad de pasta. Pero en realidad puedes usar cualquier tipo de macarrones. En América, son muy populares los elbow macaroni para esta receta (literalmente: macarrones “codo”). Sin embargo, en España no se encuentran con facilidad. A mí me gusta utilizar macarrones ecológicos integrales o bien otras variedades con harinas sin gluten. Me parecen mucho más digestivos e interesantes que los que se elaboran con harinas refinadas. Además, al utilizar alimentos integrales, con su germen y su fibra, la asimilación es mucho mejor, más lenta, y te aporta energía de larga duración y de mayor calidad.