Las crepes son un plato versátil que puede funcionar como base para una gran variedad de ingredientes, tanto dulces como salados. Son similares a una tostada, una tortilla de taco o un pan de pita, y pensar en ellas de esta manera abre un mundo de posibilidades para rellenos, convirtiéndolas en un recurso sencillo y adaptable para tus comidas. Aunque las crepes dulces son las más populares en nuestra imaginación, las saladas no tienen nada que envidiar y se pueden combinar con queso, huevos, jamón, hortalizas, fruta, pollo, salsas y mucho más.
Aquí te ofrecemos ocho ideas de rellenos salados que se preparan con relativa rapidez y facilidad, ideales para una merienda-cena o "drunch" con los más pequeños.

La masa de crepes: el punto de partida esencial
Para empezar, necesitamos la masa básica. Para preparar aproximadamente 10 crepes en una sartén de 20 centímetros de diámetro (si usas una más grande, saldrán menos), sigue estos pasos:
- En un vaso de batidora, pon 150 gramos de harina de trigo, 350 mililitros de leche, tres huevos, una cucharada de aceite de oliva o 15 gramos de mantequilla fundida y una cucharadita de sal fina.
- Bate hasta obtener una mezcla uniforme.
- Deja reposar la mezcla al menos una hora en la nevera, cubriéndola con un trapo para obtener crepes de alta cocina.
- Para cocinar las crepes: pon una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y añade un trocito de mantequilla.
- Vierte un cucharón pequeño de la mezcla, de modo que quede una capa de dos o tres milímetros, y cocina la crepe por ambos lados (no te preocupes si la primera sale un poco rara, es normal).
- Repite esta operación hasta terminar con toda la mezcla.
Las crepes son una de las opciones más tradicionales de desayuno o merienda en todo el mundo y se pueden acompañar de ingredientes dulces y salados, convirtiéndolas en un plato perfecto.
Como hacer masa de crepes
Consejos para involucrar a los niños en la preparación
Involucrar a los niños en la cocina no solo es divertido, sino que también les ayuda a sentirse valorados y autónomos. Aquí te dejamos algunos trucos:
- Deja que tus hijos agrupen todos los ingredientes sobre la mesa.
- Permíteles medir la harina y el azúcar.
- Ayúdales a romper los huevos y echarlos en el bol.
- Anímales a mezclar los ingredientes con una cuchara de madera hasta obtener una masa sin grumos.
Utensilios de cocina necesarios
Para esta receta, necesitarás:
- Una ensaladera grande
- Una cuchara de madera
- Una espátula
- Una cuchara de café (aproximadamente 5 gramos de azúcar)
- Una taza (aproximadamente 25cl de leche, agua, etc.)
Rellenos salados para crepes: ideas creativas y deliciosas
Una vez aclarado lo esencial de la masa, pasamos a los posibles rellenos. Las cantidades se pueden manejar a tu gusto, ya que no estamos haciendo pastelería refinada de alto nivel, así que un poco más o menos de algún ingrediente no alterará el resultado final en gran medida.
1. Jamón, queso y huevo
Inspirándonos en la galette bretona y el croque-madame, preparamos una crepe con jamón y queso que envuelve un huevo.
- Prepara un huevo frito o a la plancha por comensal al punto deseado.
- Coloca la crepe en la sartén a fuego bajo y pon queso rallado fundente y de sabor un poco potente como el gouda, el emmental o el comté, dejando los bordes descubiertos. Espera a que se funda.
- Encima del queso, coloca una o dos lonchas de jamón cocido (del mejor que esté a tu alcance) y el huevo.
- Haz cuatro dobleces con los bordes, cubriendo un poco de la clara del huevo de modo que quede un cuadrado donde sobresalga la yema.
Variaciones: Si no quieres jamón, puedes omitirlo o sustituirlo por espinacas salteadas, cebolla caramelizada o la verdura que desees. Para un extra de sabor, puedes untar la crepe con una fina capa de mostaza de Dijon.

2. Verduras asadas y hummus
Si sueles hacer batch cooking, es probable que tengas verduras asadas en la nevera. Si no, hacerlas no es complicado, o puedes optar por verduras a la plancha para acelerar el proceso, o incluso usar verduras asadas de bote.
- Pimiento, calabacín, berenjena, cebolla, puerro, tomate… cualquier hortaliza con cierta jugosidad es ideal para rellenar una crepe.
- Solo tienes que untar la crepe con hummus, añadir las verduras por encima y doblarla.
- Para darles un toque de frescura, añade hierbas o unas hojas o brotes verdes, un chorrito de zumo de limón o de lima.
Sustituciones: El hummus se puede sustituir por cualquier otro untable o salsa, e incluso por queso de untar.
3. Champiñones y espinacas
Esta opción nos acerca a los canelones, con un relleno cremoso de champiñones y espinacas.
- Corta los champiñones comunes o Portobello en láminas y saltéalos en una sartén a fuego fuerte con aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén dorados.
- Añade las espinacas frescas y saltea un par de minutos más.
- Agrega nata (poca, solo para ligar el relleno), un poco más de sal, pimienta y nuez moscada. Deja que se cocine a fuego medio-bajo durante tres o cuatro minutos.
- Rellena tus crepes, enróllalas o forma triángulos y colócalas en una bandeja para horno.
- Rállales queso (el que más te guste para gratinar) por encima y hornéalas a máxima potencia hasta que la superficie esté dorada.

4. Pollo, aguacate y pesto
Con pollo a la plancha, cocido, asado o como prefieras, puedes preparar estas crepes que también llevan aguacate y pesto.
- Empieza desmechando el pollo. Si está un poco seco, mézclalo con alguna salsa, como mayonesa.
- Corta el aguacate en láminas, colócalo sobre las crepes frías o templadas y salpimienta.
- Encima, añade el pollo y finaliza con pesto, gremolata, romesco o chimichurri.
Añadidos: Aquí puedes añadir un sinfín de cosas: cebolla en juliana fina, pepinillos, tomate en rodajas, aceitunas, pico de gallo, huevo cocido picado, hojas verdes, hierbas frescas o queso del tipo que te guste.
5. Salmón ahumado, crème fraîche y chalota agridulce
Esta combinación es infalible: la untuosidad del salmón ahumado se complementa a la perfección con la frescura de la crème fraîche y la acidez y ligero dulzor de la chalota agridulce.
- Para la chalota agridulce: pela una chalota y córtala en juliana muy fina (si se pueden mantener los aros, mejor). Ponla en un bol con una cucharada de vinagre de manzana, media cucharadita de azúcar y sal. Déjalo reposar unos 15 minutos.
- Mientras, mezcla la crème fraîche con eneldo fresco picado (o cualquier otra hierba fresca que tengas a mano), sal y pimienta negra recién molida.
- Monta cada crepe con una capa de la crème fraîche con hierbas, salmón ahumado al gusto y un poco de la chalota agridulce.
Nota: Para este relleno, es preferible que las crepes estén frías. También puedes prepararlas con salmón a la plancha o al horno desmenuzado.
6. Calabacín, ricota y nueces
Este relleno es suave y cremoso, ideal para paladares que no sean muy aficionados a los contrastes de sabor.
- Corta el calabacín en láminas finas con una mandolina o cuchillo. Pásalo vuelta y vuelta por una sartén a fuego fuerte con aceite de oliva, sal y pimienta.
- Si la ricota (también puedes usar requesón) es muy granulosa, mézclala con un poco de yogur o nata para hacerla más cremosa. Salpimienta y, opcionalmente, añádele alguna hierba seca.
- Sobre una crepe caliente, añade una capa de ricota, las láminas de calabacín, unas nueces picadas y un poco de ralladura de limón. Un hilo de miel no le viene nada mal.
7. Espárragos y jamón serrano
Con la temporada de espárragos, ¿por qué no incluirlos en una crepe?
- Retira la parte más dura de los espárragos y saltéalos en una sartén a fuego medio-fuerte con aceite de oliva o mantequilla, sal y pimienta, hasta que estén al dente.
- Sobre las crepes templadas o calientes, pon un par de lonchas de jamón serrano y encima los espárragos salteados.
Toque extra: Para un nivel más alto de contundencia, añade unos trocitos de queso brie mientras los espárragos aún estén calientes para que se funda sensualmente.
8. Manzana, cheddar y bacon
Cerramos con un relleno que contentará a quienes echen de menos un toque agridulce en sus crepes.
- Pela y corta una manzana roja en láminas finas con un cuchillo o mandolina. Saltéalas en una sartén con mantequilla, una pizca de azúcar y otra de sal, hasta que se hayan ablandado y dorado un poco. Reserva.
- Aparte, dora bien el bacon cortado en daditos en una sartén hasta que esté crujiente.
- Pon la crepe en una sartén antiadherente a fuego bajo, añade en una de las mitades queso cheddar rallado (del que viene en bloque y es queso de verdad) y espera a que se funda.
- Encima del queso, añade las láminas de manzana y el bacon crujiente.
