¿Tenéis que preparar una tarta de cumpleaños o simplemente un postre delicioso? Seguro que estáis pensando en cómo hacerlo: qué receta de bizcocho usar y sobre todo cómo rellenarla. La elección del relleno es crucial para el éxito de una tarta, y hoy te voy a solucionar este problema contándote mis 7 mejores recetas para rellenar una tarta, ¡las siempre seguras!
Veremos rellenos que os pueden servir para diferentes necesidades, todos deliciosos y con sabores bien variados. Mi pasión por la gastronomía empezó por la repostería, y desde niña he experimentado con diferentes coberturas y rellenos, así que estas recetas están probadas y aprobadas.
Consideraciones importantes al preparar cremas para tartas
Antes de sumergirnos en las recetas, es fundamental tener en cuenta algunos consejos para asegurar el éxito de nuestras cremas:
- Si la crema lleva queso, nata o leche, necesita frío: es por seguridad, sino puede cortarse y no es lo que queremos, ¿verdad?
- Es imprescindible el uso de un batidor eléctrico de doble varilla como mínimo, y mucho mejor un batidor de sobremesa tipo Kitchen Aid.

Mis 7 recetas favoritas de rellenos para tartas
1. Crema Pastelera Fresca
La crema pastelera es una receta básica de la repostería. La uso mucho porque es lo más fácil del mundo y porque les encanta a todos. Es perfecta para rellenar, pero siempre que sea refrigerada, porque al estar hecha de huevos es muy delicada. Sin embargo, merece tanto la pena hacer una tarta con ella que este apunte no es importante.
Gracias a su consistencia firme, nos servirá para rellenar tartas que no puedan ir a la nevera o que necesiten un relleno de una cierta consistencia. No os perdáis las recetas de la crema pastelera básica y la crema pastelera de chocolate.
Receta de Crema Pastelera Fácil y Sin Grumos
A menudo me escribís preguntándome cómo hacer una buena crema pastelera, con la textura y suavidad adecuadas. Aunque se trata de una crema que se elabora con ingredientes muy básicos, necesita su toque y es necesario dedicarle atención para prepararla bien. Os contaré los truquillos de este tipo de crema para que resulte un éxito y sorprendáis a toda la familia.
Ingredientes para 6 personas (0.4€/persona, 178kcal/100g):
- 500 ml. de leche entera
- 4 yemas (de huevos XL)
- 125 g. de azúcar blanco
- 50 g. de fécula o almidón de maíz
- 1 vaina de vainilla
- La piel de un limón (también puede ser una naranja)
Preparación paso a paso:
- Comenzamos por la vaina de vainilla. Lavamos el limón y pelamos la piel finamente, sin que lleve parte blanca.
- Separamos 150 ml. de la leche en una taza. El resto lo ponemos a calentar en un cazo, a fuego medio. Añadimos la vainilla, la piel del limón y dejamos infusionar unos 30 minutos, con el cazo tapado.
- Mientras infusiona la leche, vamos a mezclar el almidón de maíz o maicena. La disolvemos en la taza de leche, removiendo bien, para que no queden grumos.
- En una cacerola pequeña, añadimos las yemas de los huevos y poco a poco echamos el azúcar, removiendo sin parar con unas varillas para que no se pegue.
- A continuación, vertemos la leche con la harina o almidón de maíz (Maicena).
- Pasado el tiempo de infusionado y reposo, añadimos a la cacerola la leche infusionada (no debe estar muy caliente, tiene que estar tibia), colándola y de paso separando la vainilla y la piel del limón.
- Vamos echando poco a poco y mezclando al mismo tiempo. Al principio cuesta un poco pero luego iremos comprobando cómo va cogiendo textura la crema y va espesando.
- Retiramos del fuego y pasamos la crema a un bol o jarra de cristal, así no cogerá ningún sabor del recipiente.
Consejos adicionales para una crema pastelera perfecta:
- Al calentar la leche no debe llegar a hervir.
- Si queréis que quede un poco más sabrosa le podéis añadir un toque de nata líquida a la leche, con un chorrito es suficiente.
- Si no disponéis de vainilla natural, podéis usar un sobre de azúcar avainillado o también esencia de vainilla.
- De manera opcional puedes añadir al final de la receta unos trozos de mantequilla a temperatura ambiente o en punto pomada. Mezcla bien y con la temperatura de la crema se disolverá la mantequilla. Así vamos a aportar una cremosidad extra a nuestra crema pastelera.
- Para cocinar y espesar la crema, lo haremos con el fuego bajo, sin prisas.
- Es importante que al momento de incorporar la leche infusionada a las yemas de los huevos, asegurarse que la leche no esté muy caliente ya que comenzaría a cocinar los huevos, tiene que estar tibia.
- Es importante que la dejes tapada con papel film en contacto con la crema pastelera hasta que se enfríe y de esta forma no te creará costra.
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2. Nata Montada
La nata montada es perfecta para tartas tipo postres ya que tiene una consistencia muy suave y un sabor delicado, y además podemos colorearla usando colorantes alimenticios. Las tartas rellenas o decoradas con nata montada tienen que estar en la nevera y justamente por su consistencia suave, no mantiene muy bien la forma.
En otras ocasiones, cubro la tarta con nata montada con azúcar. Me costó mucho encontrar el punto correcto para montarla bien. En más de una ocasión la he batido demasiado y he terminado haciendo mantequilla, así que tened cuidado de no pasaros con el batido de la nata líquida si elegís esta opción para decorar una tarta.

3. Buttercream (Crema de Mantequilla)
El buttercream o crema de mantequilla es el relleno por excelencia que se usa para decorar los cupcakes y también las tartas de fondant. No necesita ir a la nevera (a menos que fuera tengamos 30 grados o más) y se mantiene firme por mucho tiempo. Hay que decir que es una crema muy dulce y con un sabor a mantequilla pronunciado, por lo que no gusta siempre a todos.
Una cobertura que últimamente está muy de moda, gracias a los cupcakes, es la crema de mantequilla, que puede usarse como cobertura y también como relleno. Se extiende fácilmente y pueden hacerse rebordes y adornos con ella con la ayuda de una manga pastelera. Quedan muy vistosos los pasteles recubiertos con crema de mantequilla a los que luego se les pega en los laterales almendras laminadas, avellanas picadas, gusanitos de chocolate, etc.
Variantes de Crema de Mantequilla
La crema de mantequilla la hago batiendo mantequilla con azúcar molido hasta que queda una crema esponjosa, a la que se le puede añadir colorantes o perfumes. La proporción es de 100 gr. de mantequilla reblandecida por 225 gr. de azúcar. Una variante más elaborada es la crema de mantequilla francesa (crème au beurre).
Para hacerla preparo un almíbar con azúcar y agua y, sin dejarlo enfriar, lo vierto sobre yemas de huevo batiendo bien hasta que blanquean. Por último añado la mantequilla reblandecida y sigo batiendo hasta obtener una crema. En este caso, la proporción de ingredientes es: 60 gr. de azúcar, 50 ml. de agua, 3 yemas y 175 gr. de mantequilla. Estas dos variantes de crema de mantequilla se usan del mismo modo. Se extienden sobre el pastel, se alisan bien y se hacen dibujos con un tenedor o un palillo.

4. Buttercream de Merengue Suizo
El buttercream de merengue suizo es una variante menos empalagosa del buttercream tradicional. Es una crema suave pero con cuerpo, perfecta para decorar y rellenar tartas que no irán a la nevera y tiene un sabor delicado gracias al merengue. También se puede saborizar con cacao o esencias.
5. Crema de Queso y Mermelada
Esta crema de queso y mermelada es un verdadero manjar. Tiene una consistencia suave y poco firme, por lo que no se presta mucho para decorar con manga y además hay que conservarlo en la nevera hasta el momento de servir. Su sabor es delicado y poco dulce, ya que uno de sus ingredientes principales es el queso Mascarpone. Podéis darle sabor con cualquier mermelada, pero con una de fresas o frutos rojos tendrá ese toque algo ácido que combinará perfectamente con un bizcocho de chocolate.

6. Ganache de Chocolate
El relleno perfecto para los amantes del chocolate. Tiene una consistencia firme, lo que permite usarla también para decorar las tartas, incluso con manga de pastelero y boquilla. La textura brillante le da un aspecto muy bonito y gracias al agregado de queso Mascarpone, el sabor no es excesivamente dulce y se puede utilizar para tartas que no irán a la nevera.
Personalmente, me gustan mucho las coberturas y rellenos hechos con ingredientes fundidos, como el chocolate, que puede enriquecerse con mantequilla o nata y aromatizarse con ron u otro licor. Para hacer esta cobertura, caliento 100 ml. de nata líquida, sin que llegue a hervir, retiro el cazo del fuego y añado 200 gr. de chocolate troceado, removiendo hasta que se funda y obtenga una crema homogénea.
7. Crema de Naranja
Una cobertura diferente y con un sabor delicioso es la de crema de naranja, que se hace como unas natillas. Bato primero con unas varillas y luego cuezo al baño maría (durante diez o quince minutos), un huevo con la ralladura de una piel de naranja, 150 gr. de azúcar, 30 gr. de harina tamizada y el zumo de una naranja, mezclado éste último con agua suficiente hasta tener 150 ml. Cuando la mezcla está fría, incorporo 250 ml. de nata montada.

Otras opciones y técnicas de decoración
Decorar una tarta puede ser tan entretenido como pintar un cuadro o modelar una escultura. Con un equipo especial un experto repostero puede crear las más impresionantes confecciones, pero para muchas tartas la decoración más apropiada es también la más sencilla.
La capa de azúcar
La más socorrida de todas las coberturas es la capa de azúcar. Para hacerla, caliento, al baño maría y a fuego suave, azúcar molido con un poco de agua. En algunas ocasiones, también añado unas gotas de algún aroma o colorante. Lo dejo al fuego hasta que se funde el azúcar y la mezcla espesa un poco. La proporción correcta es de 225 gr. de azúcar por 50 ml. de líquido.
Trazar “plumas” o “telarañas”
Otra opción para decorar una tarta es trazar “plumas” sobre ella. Éstas quedan preciosas si se contrastan con el fondo elegido, por ejemplo haciendo los dibujos de azúcar blanco sobre fondo de chocolate (o al contrario). Para hacer las plumas, primero cubro la tarta con, por ejemplo, una capa de azúcar como he explicado anteriormente, utilizando casi toda la cobertura. Mientras ésta aún no se ha secado y está tierna, aclaro el sobrante con muy poca agua y añado unas gotas de colorante o de chocolate fundido, para que el color haga contraste. Relleno una manga pastelera de boquilla muy estrecha con ella y dibujo sobre la tarta unas rayas finas y paralelas a intervalos de 1,5 o 2 cm.
Con la técnica anterior puede hacerse también una “telaraña” para decorar el pastel. Para ello, en lugar de rayas paralelas, realizo círculos concéntricos, de dentro a fuera de la tarta, y luego paso el palillo desde el círculo exterior hacia el centro y desde el centro hasta el círculo exterior, alternativamente.

Crema Chantilly y Merengue
Cuando se monta la nata con azúcar glas surge la crema Chantilly. Aquí sí es aconsejable utilizar un robot de cocina que consiga la altura conveniente sin dejarse el brazo en el camino. Puedes aromatizarla o consumirla tal cual con el punto dulce del azúcar glass.
Con el merengue conseguimos tanto una cobertura para tartas y cupcakes como un dulce por sí mismo hecho al horno. En repostería se utiliza tanto en su forma sólida como en la líquida para conseguir distintos matices.
Consejo para una presentación impecable
Como la presentación de la tarta o pastel juega un papel principal, os aconsejaría que, para conservar limpia la bandeja donde vaya a servirse el postre, cortarais cuatro tiras de papel de cocina o de plata y los insertarais ligeramente debajo de la tarta, cubriendo la bandeja, antes de empezar con la decoración. Cuando hayáis terminado de decorar, retirad las tiras de papel con cuidado.