La crema pastelera es una delicia que acompaña o forma parte de muchos postres. Es una de las elaboraciones clásicas más utilizadas en pastelería, casi tanto como la nata montada. Hoy os traemos esta receta básica, muy utilizada en el mundo de la repostería, que se usa para rellenos de tartas, milhojas, profiteroles, lionesas, etc. Relativamente fácil de hacer, la crema pastelera es la base para un sinfín de postres.
Todo principiante del mundo de la repostería y la pastelería debe tener en su lista una receta de crema pastelera a la que siempre acudir al momento de rellenar pasteles, buñuelos, decorar bizcochos y más. Hacer tu propia crema pastelera en casa es muy sencillo y con esta receta tradicional te lo demostramos. La crema pastelera con huevos enteros es una versión simplificada de la clásica, que no requiere separar las yemas de las claras, evitando así el problema de cómo usar estas últimas.
La presencia de la clara equilibra el sabor de la crema, haciéndola menos intensa que la versión con solo yemas. Esto la hace ideal para quienes prefieren un sabor más suave y menos cargado. Con esta receta, obtendrás una crema más ligera, manteniendo una consistencia suave y aterciopelada, ideal para rellenar pasteles, buñuelos, tartas y muchos otros dulces. Pero también puede disfrutarse sola, a cucharadas, tal vez como postre acompañado de fruta fresca.

Ingredientes Básicos
Para esta receta de crema pastelera con huevo entero y harina, solo necesitarás de unos pocos ingredientes básicos:
- Leche (entera o sin lactosa si lo prefieres)
- Huevos enteros
- Azúcar blanco
- Harina de maíz (Maicena)
- Aromáticos: corteza de limón, palito de canela o vainilla.
- Una pizca de sal (opcional)
- Mantequilla sin sal (opcional, para una crema más cremosa y evitar costra)
Para hacer la receta sin lactosa, solo tendrás que sustituir la leche usual por una leche que indique en su envase que es sin lactosa.

Cantidades para la Receta
Para una cantidad estándar, las proporciones suelen ser:
- 1 litro de Leche
- 5 claras de Huevo (o huevos enteros para esta versión)
- 150 gramos de Azúcar Blanca (puedes ajustar a tu gusto, hasta 200g para un litro o 120g para medio litro)
- 80 gramos de Harina de Maíz (Maizena)
- Corteza de limón o una rama de Vainilla
- Una rama de Canela (opcional)
- 10 gramos de Mantequilla SIN Sal (opcional)
Preparación Paso a Paso
1. Infusionar la Leche
Lo primero que hacemos es reservar un poco de leche en un cuenco (aproximadamente 100ml o medio vaso). Después, ponemos el resto de la leche en un cazo a fuego medio junto con el azúcar, la pizca de sal, la corteza de limón y el palito de canela (o las semillas de vainilla y la vaina de vainilla si optas por este aroma). Calienta la leche a fuego bajo hasta que esté a punto de hervir. Si quieres que coja bien los aromas, déjala tapada unos 30 minutos una vez que hierva.
Recordar que la piel de los cítricos debe estar limpia y que sólo da sabor la parte amarilla, por tanto, debéis retirar la parte blanca porque amarga. Si no tienes una rama de vainilla puedes sustituirla por un sobre de azúcar vainillado o unas gotas de esencia de vainilla antes de que hierva. Al hervir la leche, su sabor cambia, por eso cuando llegue el punto de ebullición lo deberemos cortar y tapar para que vaya cogiendo los aromas.

2. Mezclar los Ingredientes Secos y Húmedos
Mientras se infusiona la leche, disolver la maicena en la leche que habíamos separado. En un bol aparte, mezcla el azúcar con los huevos enteros. Después, incorpora la maicena disuelta a la mezcla de huevos y azúcar, y remueve bien para obtener una mezcla cremosa y sin grumos.
CREMA PASTELERA FACIL RAPIDA Y SIN GRUMOS | Te cuento los secretos
3. Cocinar la Crema
Cuando la leche comience a hervir, retirar la corteza de limón y el palito de canela. Fuera del fuego, añade poco a poco la mezcla de huevos y harina a la leche caliente, removiendo continuamente con unas varillas para que no se queme y no queden grumos. Coloca todo de nuevo en la cazuela y ponlo a fuego medio sin dejar de remover. Este paso puede durar unos 7 minutos.
Cuando empiece a hervir, bajamos un poco el fuego y seguimos removiendo hasta que veamos que empieza a tomar consistencia (aproximadamente unos 10 minutos). Cuando la mezcla se haya espesado, retírala del fuego. Si este proceso lo hiciéramos a fuego alto la crema también nos espesaría, pero puede ser que la harina no se cociera bien y podamos notar su sabor.
El punto más importante en su elaboración es no pasarse de temperatura con el fuego para que no se agarre la crema pastelera a la base del recipiente.

4. Enfriado y Conservación
Una vez que la crema haya espesado, la vertemos en el recipiente donde la vamos a conservar hasta su consumo o utilización. Para que la crema pastelera no forme una capa dura en la superficie al enfriar, la cubrimos con papel film tocando la crema. De este modo evitaremos que se forme costra en la superficie. Colócala en el frigorífico y deja que se enfríe. Si quieres acelerar el proceso de enfriado, cuando termine de hacerse, puedes volcarla en un bol que previamente tendrás en el congelador.
Al añadir el trocito de mantequilla conseguimos que quede más cremosa y ayuda a evitar la costra. Al llevar huevo, su consumo no debería exceder de un par de días.
Variaciones y Consejos Adicionales
- Versión Chocolateada: Si quieres hacer la versión chocolateada, con añadir un poco de chocolate fundido o de cacao en polvo una vez lista, obtendrás una crema riquísima.
- Crema más Densa o Fluida: Si prefieres una crema más densa, puedes cocinarla un poco más, siempre mezclando. Si en cambio la quieres más fluida, reduce ligeramente el tiempo de cocción o añade un poco más de leche.
- Aromatizar: Además de la cáscara de limón o la vainilla, puedes aromatizar la crema pastelera con cáscara de naranja. Recuerda que la piel debe estar limpia y que sólo da sabor la parte de la piel, por tanto, debéis retirar la parte blanca porque amarga.
- Productos Frescos: Es importante hacer la crema con productos frescos para garantizar el mejor sabor y calidad.
Usos de la Crema Pastelera
La crema pastelera es extremadamente versátil y se utiliza en una gran variedad de postres:
- Relleno de tartas y pasteles
- Milhojas
- Profiteroles y lionesas
- Tartaletas de frutas
- Roscas de pan (como el roscón de Reyes)
- Buñuelos
- Decoración de bizcochos
- Incluso como base para otras preparaciones, como el ponche crema venezolano.
