Las fresas son una fruta deliciosa y versátil, perfecta para crear postres refrescantes y llenos de sabor. En esta ocasión, te presentamos una receta detallada para elaborar una tarta de fresas con crema pastelera y nata, un clásico que nunca falla y que agrada a la gran mayoría.
La combinación de bizcocho esponjoso, crema pastelera sedosa, nata montada y la frescura de las fresas crea un equilibrio de sabores y texturas excepcional. Esta tarta, aunque pueda parecer compleja, es sorprendentemente fácil de preparar, incluso para aquellos que se inician en el mundo de la repostería.

Ingredientes
Para la mermelada de fresas casera:
- 1,5 kg de fresas
- 400 g de azúcar
- Zumo de 1 limón
Para los bizcochos esponja:
- 50 g de aceite
- 4 huevos
- 100 g de azúcar
- Pizca de sal
- 85 g de harina de repostería
- Chorrito de extracto de vainilla
Para la nata montada:
- 240 g de nata para montar
- 240 g de crème fraîche
- Pizca de sal
- 2 cucharillas de azúcar glas
Para el sirope de fresas:
- 10 fresas
- 100 g de azúcar
Para el montaje de la tarta:
- 500 g de fresas (para decorar)
- 250 g de mermelada de fresas
- 2 bizcochos esponja
- 500 g de nata montada
- Sirope de fresas
Método de preparación
Paso 1: Preparación de la mermelada de fresas casera
Lava las fresas y quítales los tallos. Corta 2/3 de las fresas en trozos pequeños y tritura el resto hasta obtener un puré líquido. Junta las fresas cortadas y trituradas en una cacerola, añade el azúcar y mezcla. Cocina a fuego medio-alto durante aproximadamente 1 hora, hasta que alcance los 100 grados centígrados o hasta que al poner un poco en un plato frío, no se deslice. Finaliza con el zumo de limón. Deja enfriar completamente y guarda en un bote en la nevera. ¡Puede conservarse hasta por un año!

Paso 2: Elaboración de los bizcochos esponja
Separa las yemas y las claras de los huevos. Monta las claras con 50 g de azúcar y una pizca de sal hasta obtener picos firmes. En el bol de las yemas, añade el resto del azúcar y bate hasta que doblen su volumen y adquieran un color pálido. Incorpora el aceite de girasol poco a poco. Añade la mitad de la harina, mezcla, luego el extracto de vainilla y un chorrito de agua. Incorpora el resto de la harina. Finalmente, añade las claras montadas en tres tandas, con movimientos envolventes. Divide la masa en dos moldes de 23 cm forrados con papel vegetal y hornea a 160 grados durante 25 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. Deja enfriar los moldes boca abajo sobre una rejilla durante unos 30 minutos. Desmolda los bizcochos con cuidado.
Paso 3: Preparación del sirope de fresas
Quita el tallo a 10 fresas, trocéalas y mézclalas con el azúcar en un bol. Cubre el bol con film y colócalo sobre una cacerola con dos dedos de agua hirviendo. Deja al baño maría durante 30 minutos, removiendo a mitad de tiempo. Cuela el sirope y resérvalo.
Paso 4: Preparación de la nata montada
En un bol, añade la nata, la crème fraîche, la sal y el azúcar. Monta con unas varillas hasta obtener picos firmes. Reserva en la nevera.

Paso 5: Preparación de la crema pastelera
Calienta en un cazo la leche, la nata, la mitad del azúcar y la esencia de vainilla. En otro cuenco, mezcla las yemas con la otra mitad del azúcar y la maicena. Vierte gradualmente el contenido del cazo en el cuenco, removiendo bien. Devuelve la mezcla al cazo y ponlo al fuego, removiendo constantemente hasta que espese. Retira del fuego, pasa a un cuenco, cubre con film transparente en contacto con la crema y deja enfriar.
Paso 6: Montaje de la tarta
Corta las fresas para decorar en láminas y mézclalas con un poco de azúcar. Lava y corta las fresas restantes por la mitad. Coloca la crema pastelera en una manga pastelera con boquilla redonda. Deposita montoncitos de crema en cada tartaleta o en la base del bizcocho. Coloca las fresas sobre la crema. Para darles brillo, puedes pincelarlas con una mezcla de mermelada de fresa diluida en agua y calentada brevemente en el microondas. Alternativamente, puedes espolvorearlas con azúcar glas.
Tarta de nata con fresas | Muy fácil y rica
Si prefieres una versión más sencilla, puedes utilizar una base de hojaldre ya preparado. Hornea el hojaldre hasta que esté dorado, deja enfriar y luego vierte la crema pastelera y decora con las fresas. Este postre es perfecto para cualquier ocasión y sorprenderá a tus invitados con su frescura y sabor.

Consejo adicional: Si deseas que las fresas luzcan brillantes, como las de las pastelerías, puedes pincelarlas con dos cucharadas de mermelada de fresa diluida en dos cucharadas de agua tibia.