Si te gustan los dulces, es bastante probable que hayas escuchado alguna vez el término coulis. El coulis procede de la cocina francesa y, en su versión dulce, sirve para salsear infinidad de postres, tartas, sorbetes, helados, quesos, etc. Este es su uso principal, aunque también sirven para dar sabor a batidos y otras bebidas.
El término coulis, en origen, hacía referencia a una elaboración de carne espesada que daba cuerpo y sabor a las salsas. Actualmente, los coulis son salsas claras que se obtienen a partir de purés de frutas o verduras que son pasados a través de un colador fino. Se obtienen al triturar ciertos alimentos previamente preparados, concentrando su sabor.
Los postres ganan mucho con un coulis a su vera. Existen infinidad de coulis. Los más populares son los de frutas, que se usan para salsear postres, y los de verduras o verduras y frutas, que se sirven junto a carnes y pescados. Empezaremos con una receta comodín, una de esas preparaciones que lo mismo vale para un roto que para un descosido y que nos servirá para preparar infinidad de postres.
El coulis de fresa es una salsa versátil que se puede hacer fácilmente en casa con solo unos pocos ingredientes simples. Hecho principalmente con fresas frescas, azúcar y jugo de limón, este coulis es una forma deliciosa de aprovechar al máximo la temporada de fresas y añadir un toque de frescura y sabor a tus postres favoritos.
Ya estamos a finales de Marzo y se pueden empezar a ver fresas en los puestos del mercado (dependiendo de donde vives), y no fuimos capaces de resistir así que las compramos. ¿Y qué hacer con ellas, además de comerlas así como natura las hechas? Pues… un coulis de fresas ¿no? El coulis de fresa se puede preparar con fresas frescas o congeladas.

Preparación del Coulis de Fresas
Para la elaboración de este coulis (y cualquier otro) conviene utilizar fruta madura, que no pasada de punto. Para su elaboración, vamos a cocinar la fruta con el azúcar a fuego muy bajo para preservar el color de las fresas. Los coulis son salsas ligeras obtenidas a partir de frutas y verduras. Su forma de preparación es muy variada, yo los hago a partir de un almíbar ligero que me sirve de base para cualquier coulis de fruta.
- Lava las fresas y quítales el rabillo verde. Después de lavar y secar las fresas, retiramos las hojas verdes y las desechamos. Troceamos e introducimos en el vaso de una batidora o robot.
- Les añadimos el zumo de limón. La adición del limón es opcional, y la cantidad a añadir variable, a mi me gusta el toque ácido que le da y me basta con la mitad del zumo de medio limón.
- Ahora vamos a hacer el almíbar. Para ello, pondremos en un cazo el agua y el azúcar y lo pondremos a calentar a fuego medio durante 15 minutos sin dejar de remover. Ten en cuenta que el almíbar es muy ligero, muy poco viscoso, así que cuando lo prepares no esperes a que se reduzca esperando algo más denso (tendrá una apariencia casi como el agua). Como el almíbar es ligero el coulis obtenido también lo será y por lo tanto obtendrás una salsa muy fluida.
- Añadimos el azúcar glasé y removemos con unas varillas. Utilizamos este tipo de azúcar por que se disuelve rápidamente. Cuando el azúcar esté completamente integrado con el puré de fresa añadimos el agua, removemos de nuevo y listo para usar.
- Cocinar a fuego lento y continuar a remover hasta obtener la consistencia de una salsa. Truco: aplastar con una cuchara algunas fresas para obtener la consistencia deseada.
Nota: esta versión es la versión más sencilla menos refinada, más casera, porque nos gusta encontrar la fruta entera. Si quieres algo más refinado puedes pasar las fresas, antes de cocinarlas, a la batidora de vaso trabajarlas hasta obtener una consistencia más homogénea y luego filtrar el coulis para eliminar las semillas y cocinarla a fuego lento como dicho antes.

Cómo hacer coulis o salsa de fresas
Variantes del Coulis de Fresas
En el libro mencionado, Pierre Hermé presenta recetas de coulis para postres que resultan muy interesantes. Algunos de ellos, como ocurre con el de fresa, se elaboran simplemente batiendo la fruta con ingredientes aromatizantes (si se usan) y algo de azúcar, otros necesitan maceración previa y cocción para estar listos.
Una variante del coulis de fresa es el de frutas rojas. Para prepararlo solo hay que usar el mismo peso de fresa indicado en la lista de ingredientes, pero de frutas rojas variadas.
Este coulis de fresas tiene un sabor delicioso, dulce y ligeramente ácido.
Usos del Coulis de Fresas
El coulis, al igual que ocurre con otros tipos de salsa, es un buen aderezo para múltiples platos. El coulis de fresa es extremadamente versátil y puede usarse de muchas formas diferentes en la cocina. Podemos utilizar el coulis de fresa para realzar todo tipo de postres, como por ejemplo, para salsear una panna cotta, para acompañar unos crepes, con un yogur natural o como salsa en un helado. Las posibilidades de esta elaboración son ilimitadas.
¿Con qué comer este estupendo coulis?: Con pan y mantequilla (de soja si eres vegano), con quesos, carnes o sola simplemente. Sientan de maravilla a cualquiera de nuestras tartas de queso, especialmente la de La Viña y la de mascarpone, y a carnes y aves asadas, como el solomillo de cerdo, la ternera, el pavo y las pechugas de pollo.
Puedes usar este coulis de fresa (bien frío) para acompañar en postres, en ensaladas y para decorar añadiendo un poco de sabor. También tiene muchas otras aplicaciones que veremos en próximas recetas. Espero que les guste la receta y que disfruten en la mesa con este plato.

Almacenamiento del Coulis
El coulis hay que guardarlo en un recipiente cerrado en la nevera y consumirlo en un breve espacio de tiempo, aunque podemos aumentar las cantidades de esta receta y congelarlo para tenerlo disponible en el congelador durante un máximo de 2 meses. Podemos hacer esto para aprovechar la fruta de temporada, cuando la encontramos con su sabor perfecto y normalmente a mejor precio.