Soy fan absoluta de carnes y pescados al horno, y además es facilísimo de hacer e ideal para cuando andamos con poco tiempo porque el horno lo hace todo. Uno de los manjares que más me rechifla del universo es la costilla al horno, me parece sencillamente deliciosa.
Para los días que despiertan tu lado más carnívoro hay recetas que vienen que ni pintadas, esta es una de ellas. Las costillas, “ribs”, costillares o como quieras llamarlas. Súper jugosas, tiernas, melosas, bañadas en una salsa que te manchará los dedos en cada mordisco (porque las costillas apetece comerlas con las manos para aprovecharlas al máximo). Un platazo para comer a gusto y sin contemplaciones.
¿Qué es la Costilla de Ternera Confitada?
La costilla de ternera es una pieza culinaria procedente del costillar del vacuno, meticulosamente preparada y cocinada durante largas horas a baja temperatura y en bolsa de vacío. Esta técnica de cocción lenta garantiza una carne tierna, jugosa y llena de sabor, que se desprende del hueso con una suavidad irresistible.

Beneficios de la Costilla de Ternera Confitada
Los beneficios de la costilla de ternera confitada son numerosos. Por un lado, facilita la creación de una cocina creativa y moderna, ya que su versatilidad permite una amplia gama de preparaciones y combinaciones de sabores. Además, al cocinarse lentamente y envasarse al vacío, las horas en la cocina se vuelven más productivas y rentables, ya que se reduce la necesidad de supervisión constante. Otro aspecto destacado es que la costilla de ternera confitada es un producto sin mermas, lo que significa que toda la pieza es aprovechable, reduciendo el desperdicio y optimizando los recursos.
Receta de Costillar de Ternera Lechal Confitado con Melisa
Esta receta tiene un toque agridulce que le va estupendo a esta carne grasa y sabrosa. Para compensar, la guarnición conviene que sea ligera, por eso las zanahorias y la piña equilibran el plato.
Ingredientes para 2 Personas
- Costillas de ternera Petramora (o costilla de ternera lechal)
- Sal
- Pimienta negra (mejor recién molida)
Para el Aliño Agridulce con Melisa
- 1 cucharada sopera de miel
- 1 cucharada y media de Salsa Barbacoa
- 1 cucharadita de mostaza de DIJÓN
- Un chorro de vinagre de Jerez al Pedro Ximenez (con melisa opcional)
- AOVE Maduro
- Pimienta mix ecológica (en grano sin moler)
Para la Guarnición
- Zanahorias de rama
- 2 rodajas de Piña fresca
Elaboración
- Preparar el aliño: Mezcla con unas varillas los ingredientes del aliño: miel, salsa barbacoa, mostaza de Dijon y un chorro de vinagre de Jerez al Pedro Ximenez. Añade unos granos de pimienta en grano sin moler. Reserva.
- Preparar la carne: Salpimenta la costilla de ternera. Con un pincel, aplica el aliño por ambos lados y ponla en el centro de una fuente de hornear. Añade un buen chorro de aceite sobre la pieza de carne dejando reposar durante unos minutos.
- Precalentar el horno: Precalienta el horno a 160º.
- Hornear la costilla: Incorpora la costilla en una bandeja y hornéala durante una hora. Durante el horneado, el hueso deberá estar hacia abajo. Los últimos 15 minutos, dale la vuelta para conseguir un dorado apetitoso.

- Preparar la guarnición: Coloca las zanahorias por los lados de la fuente, salpiméntalas. Dejarle las ramas es un capricho personal, pero obviamente no se comen y puedes cortarlas. Para evitar que se oxiden y conserven su bonito color, pinta las zanahorias con zumo de limón.
- Incorporar la piña: 5 minutos antes de finalizar la cocción, incorpora la piña fresca. Con unos minutos es suficiente para templarla apenas.
Frabiconsejos: Un vino tinto, un buen trozo de pan y a pringarse los dedos porque no hay costilla más rica que la que se termina comiendo con los dedos. ¡Qué aproveche!