La contundencia es el apellido de esta cazuela que, a lo sumo, solo pide un poco de pan y una buena siesta. Si queremos, para hacer más fresco el envite, acompañamos de una ensalada verde o de algún aperitivo ligero para abrir boca. Este guiso de costillas de cerdo y verduras bien se podría llamar «plato de cuchara con lo que se tenga».
Un plato de patatas guisadas es siempre bien recibido en casa, y ahora que ha vuelto el frío apetece todavía más.

Ingredientes Clave
Para preparar un delicioso guiso de costillas de cerdo, necesitarás:
- 1.200 grs. de costilla fresca (aunque puedes usar costillas adobadas si lo prefieres)
- 1 cebolla
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 zanahoria
- 1 tomate rallado
- 50 grs. de guisantes
- 1 vaso de vino blanco
- 3 o 4 patatas
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Azafrán
- Sal
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de las Costillas
Comenzamos limpiando las costillas. Le quitamos la membrana que luego nos molestará y las cortamos de forma individual. Cortamos en primer lugar la costilla en palitos. Esto es, cada trozo llevará un hueso.
Picamos el ajo. Adobamos las costillitas con sal y ajo y las dejamos una hora aproximadamente con el adobo. Pon un poco de sal a las costillas.
2. Sellado de la Carne
Echa el aceite en una sartén antiadherente mediana, y cuando esté caliente fríe las costillas. Doramos la costilla hasta que tome color. Ve echándolas en una cacerola.

3. Preparación del Sofrito
Trocea el ajo y la cebolla en dados muy pequeños. Pela el tomate y córtalo de la misma manera o, si prefieres, rállalo. Quita los extremos de las judías verdes y córtalas en trozos. Trocea los champiñones.
En ese mismo aceite, o en la misma cacerola donde sellaste las costillas, hacemos un sofrito. Sofreímos a fuego medio la cebolla, el ajo y el pimiento rojo. Cuando lleven 5 minutos a fuego medio, añade el tomate y un poco de sal. Deja que se fría bien todo. En una cazuela, ponemos unas 3 cucharadas de aceite de oliva.
Añadimos la cebolla picadita y también picaditos los pimientos, la zanahoria y el azafrán. Revolvemos el conjunto para que se impregnen bien de todos los sabores.

4. Incorporación de Ingredientes y Cocción Inicial
En este momento, añadimos la pizca de pimentón dulce. Añadimos el tomate rallado, momento en el que dejará de chisporrotear la cazuela pues el tomate tiene mucha agua.
Bañamos con el vino blanco y dejamos evaporar unos minutos. Momento que aprovechamos para añadir los guisantes y un vaso de agua si hiciese falta para cubrir la carne. Dejamos cocer unos 25 minutos, hasta que esté tierno, ¡pero cuidado! no queremos que se nos separe la carne de los huesos.
Cómo cortar patatas para un guiso
5. Añadiendo las Patatas y Finalizando el Guiso
Pela las patatas y trocéalas sin que el cuchillo llegue al final del corte y tirando un poco hasta que parta. Ahora, «chascamos» las patatas y las añadimos al guiso. Es mejor tronchar que cortar, porque así al cocerse, van a soltar mejor el almidón y eso hace que espese el caldo para conseguir esa textura tan característica de los guisos de patatas.
Añade la sal y las hebras de azafrán y se deja cocer de nuevo a fuego medio y cubierto de caldo. Si hiciera falta se añade más agua. Si fuera necesario se puede añadir un poco más agua durante la cocción. Se puede arreglar la textura del guiso aplastando alguna patata para engordar la salsa.

Trucos y Consejos Adicionales
- Cocción en Olla Exprés: Sigue todos los pasos pero en vez de cazuela usa una olla exprés. En 8 minutos lo tendrás listo. Abre la olla cuando baje la válvula y deja de 5 a 10 minutos más al fuego para que reduzca el caldo.
- Costillas tiernas: Si tus verduras son tiernas pero no sabes si el cerdo lo es, siempre puedes cocer antes las costillas con la zanahoria unos 10-15 minutos. El caldo en que las cueces es el que emplearás luego para el guiso. Unas costillas de cerdo bien cocinadas son fantásticas, pero si te quedan duras, te pueden estropear el plato, ¡ojo a este tema!
- Guarnición: Sin lugar a dudas, la guarnición perfecta son las patatas fritas o patatas al horno, es lo que mejor le va.
Servir
Servimos bien caliente. Nunca sobra nada, porque es un plato que nos encanta y porque hago la cantidad que podemos comer.