La imagen del cordero con corona de espinas es un símbolo cristiano fuertemente vinculado a la Pasión de Jesús, que se menciona en los Evangelios de S. Juan (19:2, 5), S. Marcos (15:17) y S. Mateo (27:29). Esta representación encierra un significado profundo que abarca la realeza, el sufrimiento y la redención.
El Origen Bíblico de la Corona de Espinas
Según los evangelios, los soldados romanos le colocaron a Jesús durante su pasión una especie de corona trenzada con espinos. Los tres evangelios bíblicos que mencionan la corona de espinas no dicen qué pasó con ella después de la crucifixión.
Mateo 27:29 relata: "Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y una caña en su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!". Este acto, aunque cruel, tenía una doble función: humillar a Jesús como Rey de los judíos, burlándose de su autoridad, y provocarle daño y dolor. No se registra en la historia que a algún condenado de ese tiempo se le torturara de esa manera; pero en el caso particular de Jesús, los soldados romanos sabían que él se proclamó rey delante de Pilatos, por lo que quizá la corona de espinas pudo haber sido una cruel imitación burlesca de la corona de laurel.

El pasaje narra que la cohorte romana durante la Pasión de Cristo se burla con el saludo: "Salve, Rey de los Judíos". En ese sobrio relato, los evangelistas ponen de manifiesto los hechos: tras el rechazo de su pueblo, le sigue también el rechazo de los gentiles, tras las burlas de los sumos sacerdotes, sigue las brutalidades de los soldados. Los soldados hacen escarnio de la realeza de Jesús pero, sin darse cuenta, cumplen lo profetizado, confesando lo que es: Rey.
La Corona de Espinas: Simbolismo de Juicio y Redención
Las espinas no aparecen por casualidad en la narrativa bíblica. Son parte de la maldición que vino con el pecado original, como está escrito en Génesis 3:17-18: "Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: «No comerás de él», maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo."
Los soldados romanos, sin saberlo, tomaron un objeto de la maldición y lo ajustaron como una corona para aquel que nos liberaría de esa maldición. "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero" (Gálatas 3:13). Cristo, en su perfecto sacrificio de expiación, nos liberó de la maldición del pecado, la cual se simboliza con una espina.
Para los cristianos, la corona de espinas es un recordatorio de dos cosas:
- Jesús fue y efectivamente es un rey. Un día, todo el universo se inclinará a Jesús como el "Rey de reyes y Señor de señores" (Apocalipsis 19:16). Lo que los soldados romanos pensaron como una burla, fue en realidad la imagen de dos funciones de Cristo. Primera: la del siervo sufrido (Isaías 53), y segunda, la del rey mesías conquistador (Apocalipsis 19).
- Jesús estaba dispuesto a soportar el dolor, los insultos y la vergüenza, todo por culpa nuestra. La corona de espinas y el sufrimiento que padeció ya se han ido, y ahora Jesús ha recibido la corona que solo Él es digno de recibir.
La corona que el mundo puso para burlarse, Dios la usó para liberar nuestra mente de pensamientos de fracaso y condenación, ideas de suicidio, ansiedad, depresión, confusión, miedo, desesperanza, y complejos de inferioridad y acusación. Jesús sangró para liberar la mente.

El significado de la corona de espinas De Jesús. De Dios.
La Corona Sagrada y la Palabra "Nezer"
Una de las prendas más sagradas que se convirtió en símbolo del Sumo Sacerdote en el Templo era la Santa Corona, que se colocaba sobre su cabeza, como está escrito en la Biblia: "Y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.” (Éxodo 29:6). En el hebreo original, el término “Corona Sagrada” es “Nezer Ha-kodesh” {נזר הקודש}. La palabra hebrea “Nezer” {נזר} fue traducida como “corona” al español.
Curiosamente, la palabra “Nezer” se utiliza una vez más en la tradición judía en la conocida frase hebrea “Nezer Ha-bree'ha” {נזר הבריאה}, que significa “Corona de la Creación” y se refiere a la creación del hombre tal como se encuentra en el libro del Génesis. El significado de la palabra hebrea “Nezer” es mucho más profundo que simplemente “una corona”: simboliza lo más preciado.
La Reliquia de la Corona de Espinas
La corona de espinas es un símbolo cristiano que recuerda la Pasión de Jesús. Desde el siglo V d. C., una reliquia que muchos creen es la corona de espinas ha sido venerada. Se conservó en la Catedral de Notre-Dame de París cuando fue traída de Constantinopla por San Luis Rey, quien la adquirió en 1238.
Historia de la Reliquia
Existen referencias de su presencia en Jerusalén desde el siglo V (con las cartas de Paulino de Nola). Se describe su ubicación en la Basílica de Sion en el 570. En el siglo VII fue trasladada a Constantinopla debido a las invasiones persas. En el siglo X, con motivo de una crisis económica en el imperio, pasó a manos de prestamistas venecianos, hasta que fue adquirida por la monarquía francesa. Luis IX de Francia construyó en el siglo XIII la Sainte Chapelle como lugar de veneración de la reliquia. Durante la Revolución Francesa pasaron a la Biblioteca Nacional de Francia.

El 15 de abril de 2019, fue rescatada por el cuerpo de bomberos de París del incendio de esa catedral y, actualmente, esta resguardada de manera provisional en el Museo del Louvre.
Descripción de la Reliquia
La reliquia de lo que sería la corona de espinas de Cristo consiste en una circunferencia de ramas o juncos entrelazados, de veintiún centímetros de diámetro, que hoy se encuentra conservada en un tubo circular de cristal. Al parecer dicha circunferencia sería como la base que sirvió para entrecruzar o amarrar quizá las ramas de espinas. Carece de ellas, pues estas fueron repartiéndose a lo largo de los siglos, dispersas por todo el mundo. Sumadas todas ellas daría unas setecientas, de las cuales ciento sesenta se encuentran en Italia. En Roma son cerca de veinte las que reciben veneración pública, incluyendo dos en la Basílica de San Pedro y una en San Juan de Letrán. En España se veneran en el Monasterio de El Escorial y en la catedral de Barcelona.
Los expertos coinciden en que una especie de casco de espinas debió ser trenzado por los soldados romanos, empleándose esta banda de juncos para mantener unidas las espinas. El Sr. De Mély sugiere que cuando la corona fue llevada a París, las sesenta o setenta espinas que posteriormente fueron distribuidas por San Luis y sus sucesores ya se habían separado de la banda de juncos y se guardaban en un relicario diferente. Ninguno de ellos se conserva en París. También se conservan algunos pequeños fragmentos de junco en Arras y en Lyon.
En cuanto al origen y carácter de las espinas, tanto la tradición como los restos existentes sugieren que debían proceder del arbusto botánicamente conocido como Ziziphus spina-christi, más popularmente, el jujubo. Alcanza una altura de cuatro o cinco metros y crece en abundancia en los caminos de los alrededores de Jerusalén. Las ramas torcidas de este arbusto están armadas con espinas que crecen en pares, una espina recta y una curvada comúnmente ocurren juntas en cada punto.
Clasificación de Reliquias
En la tradición católica, una reliquia de primera clase es una parte del cuerpo de un santo (en este caso, cualquier objeto utilizado en la Pasión que llevó la sangre de Cristo); una reliquia de segunda clase es lo que fue usado o tocado por un santo; una reliquia de tercera clase es un objeto devocional tocado a una reliquia de primera clase. Se cree que muchas de las espinas que se veneran en varias partes del mundo son reliquias de la tercera clase: espinas tocadas a la corona original. M. de Mély pudo enumerar más de 700.
| Clase de Reliquia | Descripción | Ejemplos Relacionados con la Corona de Espinas |
|---|---|---|
| Primera Clase | Parte del cuerpo de un santo o un objeto usado en la Pasión que llevó la sangre de Cristo. | La Corona de Espinas original (considerada como tal). |
| Segunda Clase | Cualquier cosa que fue usada o tocada por un santo. | Objetos que se sabe que tocaron la Corona de Espinas. |
| Tercera Clase | Objeto devocional tocado a una reliquia de primera clase, y normalmente bendecido. | Espinas que se han tocado a la Corona original, distribuidas por todo el mundo. |

La Corona de Espinas en el Arte y el Simbolismo Contemporáneo
La aparición de la corona de espinas en el arte, especialmente sobre la cabeza de Cristo en las representaciones de la Crucifixión o del tema Ecce Homo, surge después de la época de San Luis y de la construcción de la Sainte-Chapelle. La imagen de la corona de espinas se utiliza a menudo simbólicamente para contrastar con las coronas monárquicas terrenales. En el simbolismo de King Charles the Martyr, se representa al ejecutado rey inglés Carlos I dejando a un lado su corona terrenal para tomar la corona de espinas.
El "cordero que ha sufrido (de ahí la corona de espinas) y ha vuelto a la vida", es una representación poderosa que invita a "mirar más allá" del mero sufrimiento físico para entender la victoria sobre la muerte y el pecado.