El cordero es mucho más que un símbolo para árabes y hebreos; está presente en las mayores celebraciones de las religiones musulmana y judía. Para los musulmanes, es la Fiesta del Cordero, o fiesta del sacrificio (Eid al-Ahda), y para los judíos, es la cena de la Pascua (Pésaj).
La importancia del cordero en estas culturas se debe a varias razones. Moisés y Mahoma vetaron a sus fieles la carne de cerdo. Además, en las áreas de expansión de ambas religiones y culturas (el Próximo Oriente, Asia Central, el Norte de África), no abundan los pastos para el ganado vacuno, lo que lleva a la prevalencia del cordero y el cabrito.

Pésaj: la fiesta de la liberación
Pésaj (en hebreo: פסח, ‘salto’ en el sentido de ‘saltarse’) es una festividad judía que conmemora la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto, relatada en el Pentateuco, fundamentalmente en el Libro del Éxodo. La festividad comienza el día 14 del mes hebreo de Nisán y dura siete días (ocho en la Diáspora).
Durante Pésaj, está prohibida la ingestión de alimentos derivados de cereales fermentados (avena, cebada, centeno, espelta y trigo), llamados en hebreo Jametz (חמץ). En su lugar, se acostumbra comer matzá (מצה), pan sin levadura o pan ácimo.
La festividad también recibe el nombre de Fiesta de la Primavera, ya que en el hemisferio norte marca el inicio de dicha estación. También es llamada Fiesta de la Liberación para celebrar la liberación del pueblo judío del yugo del Faraón.

El significado del cordero en Pésaj
Según el Libro del Éxodo, Dios (Yahvé) ordenó a Moisés que dijera a los israelitas que marcaran con sangre de cordero encima de sus puertas para que el Ángel de la muerte pasara sobre ellos, es decir, para que no les afectara la décima plaga, la muerte de los primogénitos. Tras la muerte de los primogénitos, el Faraón ordenó a los israelitas que se marcharan.
El sacrificio de Pésaj recuerda el momento en que Dios "pasó por encima de las casas de los israelitas en Egipto." Esta historia se relata en la cena de Pésaj durante las dos primeras noches mediante la lectura de la Hagadá.
El término Pésaj (hebreo: פֶּסַח, Pesaḥ) también puede referirse al cordero o cabra que se designaba como sacrificio pascual (llamado en hebreo el Korban Pésaj). Cuatro días antes del Éxodo, a los hebreos se les ordenó apartar un cordero e inspeccionarlo diariamente en busca de manchas. Durante el día, el 14 de Nisán, debían sacrificar al animal y usar su sangre para marcar sus dinteles y postes de las puertas.
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El Séder de Pésaj: la cena ritual
El Séder de Pésaj (séder significa "orden" en su acepción como "procedimiento") consiste en llevar a cabo una tradicional cena la primera noche de la festividad (las dos primeras en la Diáspora), durante la cual se relata la historia de la salida de Egipto.
La cena del Séder de Pésaj incluye elementos simbólicos con un profundo significado:
- Cordero pascual: Se ordena a Israel que se alimentara de este cordero una vez protegido bajo su sangre. En la tradición hebrea, el cordero debe comerse sin romper un solo hueso.
- Panes sin levadura (Matzá): Se comen con el cordero. El pan sin levadura es un símbolo del pecado, y por lo tanto, la sangre del sacrificio y el pan leudado no deben mezclarse. El hogar judío debe estar completamente limpio de cualquier levadura.
- Hierbas amargas (Maror): También se comen con el cordero. El maror, que significa "amargura", representa la vida amarga y dolorosa en la esclavitud. Se instruye a comer apio, rábano y lechuga sin ningún tipo de condimento.

Componentes del Séder de Pésaj
El Séder de Pésaj es una ceremonia detallada que sigue un "orden pascual". A continuación, se presenta un resumen de algunos de los momentos clave:
- Rábanos, apios y lechuga: Estos elementos se colocan en un plato y no se tocan al principio, siendo parte del ritual.
- Lectura de la Hagadá: Se relata la historia de la salida de Egipto.
- Maror (hierbas amargas): Se comen el apio, el rábano y la lechuga sin condimento, representando la amargura de la esclavitud.
- Primera copa de vino: Se autoriza después de deglutir las hierbas amargas.
- Salmos: La ceremonia continúa con la recitación de salmos.
- Massot (panes ácimos): La persona de más "experiencia" debe partirlos y asegurar que cada comensal tenga su propio pedazo.
- Segunda copa de vino: Se bebe con el Massot.
- Ha Roset: Consumido el Ha Roset, los comensales buscan el Afikoman, un pedazo de pan escondido por el presidente del ritual.
- Afikoman: Una vez encontrado, se recitan salmos y otros fragmentos poéticos.
- Cordero y arroz: Se sirve el cordero, acompañado de arroz.
- Más vino: Se sirve más vino y se puede beber con libertad, siendo un momento para la socialización.
- Continuación de los rezos: Los rezos continúan hasta el final de la cena.

La conexión entre Jesús y la Pascua
La conexión entre Jesús y la Pascua es evidente. Los relatos del Nuevo Testamento sobre la muerte de Cristo se refieren o aluden a la preparación del cordero pascual de una manera tan clara que los evangelistas presentaban conscientemente a Cristo y su muerte como su sacrificio de Pascua.
En Éxodo 12:8 leemos: «Y tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde la comen». Una vez protegido bajo la sangre del cordero inmolado, se ordenó a Israel que se alimentara de este cordero «con panes sin levadura y con hierbas amargas lo comerán». Tanto los panes sin levadura como las hierbas amargas eran parte de esta fiesta.
El poderoso simbolismo de los Panes sin Levadura se origina aquí: fue pensado por Dios desde el principio. En Éxodo, el Señor dice: «No ofrecerás la sangre de mi sacrificio con pan leudado». El pan es un símbolo del pecado, y por lo tanto, la sangre del sacrificio y el pan leudado no deben mezclarse.
En Levítico 23, se describen y ordenan dos fiestas distintas: «El día catorce del primer mes al atardecer es la Pascua del Señor, y el día quince del mismo mes es la Fiesta al Señor de los Panes sin Levadura; siete días debes comer pan sin levadura». La Pascua es el 14 de Nisán y la Fiesta de los Panes sin Levadura es el 15 de Nisán. El Nuevo Testamento confirma que en el tiempo de Jesús, estas dos fiestas también eran distintas. En Marcos 14:1, leemos: «Después de dos días era la Pascua y la Fiesta de los Panes sin Levadura».
Pablo en 1 Corintios 5:7-8 dice: «Limpien la vieja levadura, para que sean nueva masa, siendo en verdad sin levadura. Porque ciertamente Cristo, nuestra Pascua, fue sacrificado por nosotros». La lógica de este versículo es perfectamente comprensible en el contexto de la Pascua: puesto que se sacrifica el cordero pascual, el pan no tiene levadura.
Originalmente, el apóstol probablemente se refiere a una costumbre muy práctica y tradicional de bedikát jamétz -la ceremonia de «buscar levadura»-, que aún existe en los hogares judíos. El hogar judío debe estar completamente limpio de cualquier levadura, y en esta imagen tradicional, Pablo basa su simbolismo.