La receta de cordero lechal asado al horno es una delicia tradicional de la Ribera del Duero y se caracteriza por un sabor intenso y suave al mismo tiempo. En esta receta, la clave está en utilizar la mejor materia prima posible: cordero lechal de raza churra de Aranda de Duero. Además, se utilizan algunos ingredientes que van a enriquecer y potenciar el espectacular sabor de este producto, logrando que el lechazo quede ligero y sea más fácil de digerir.
El cordero asado debe quedar con la piel muy crujiente y un interior bien jugoso y lleno de sabor, y se acompaña con un buen vino tinto y una sencilla ensalada a base de hojas de lechuga aliñadas con vinagre, aceite, sal y cebolleta cortada en juliana.

Preparación del Cordero Lechal Asado al Horno (Estilo Aranda de Duero)
Ingredientes para 4 personas:
- 2 cuartos delanteros de cordero lechal de Aranda
- 4 dientes de ajo
- Agua
- Sal de Añana
- Perejil
- 1 limón
- Lechuga
- Cebolleta
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de vino
Instrucciones paso a paso:
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Precalentamiento del Horno e Inicio del Asado:
Precalienta el horno a 180º con calor arriba y abajo. Coloca los cuartos delanteros de cordero lechal en una bandeja de horno con la piel hacia abajo y añade un vaso de agua al fondo de la bandeja. Esto aportará humedad al lechazo durante el horneado. Mete la bandeja al horno y hornea el cordero lechal a 180 grados durante 20 minutos.
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Primer Sazonado y Vuelta:
Una vez transcurridos los primeros 20 minutos de horneado, abrimos el horno y sazonamos los dos cuartos delanteros de cordero lechal. A continuación, les damos la vuelta colocando la piel hacia arriba y con cuidado de no quemarnos. Volvemos a introducir la bandeja en el horno y continuamos asando los cuartos delanteros de lechazo, esta vez durante 30 minutos.

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Segundo Sazonado y Vuelta:
Llevamos 50 minutos de horneado. Abre la puerta del horno, saca la bandeja y vuelve a sazonar los dos cuartos delanteros de cordero lechal. Una vez sazonados, toca darles la vuelta de nuevo y poner la piel del lechazo hacia abajo. Continuaremos con el asado durante otros 20 minutos adicionales a 200 grados.
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Toque Final para la Piel Crujiente:
Ya tenemos el cordero casi a punto. Abre la puerta del horno, saca la bandeja y dale la vuelta a los cuartos delanteros de cordero lechal por última vez, poniendo la piel hacia arriba. Ahora tenemos que concentrarnos en que la piel quede bien dorada y crujiente. Mete la bandeja y cierra la puerta del horno. Hornea el lechazo durante 15 minutos más a 200 grados.
EL MEJOR TRUCO PARA COCINAR CORDERO ASADO AL HORNO BIEN CRUJIENTE - RECETA EN 4K
Los Trucos para un Sabor Insuperable y una Mejor Digestión
El Mejunge de Ajos y Perejil:
Este es uno de los trucos de la receta. Pon un cazo a fuego fuerte con un vaso de agua y 4 dientes de ajo aplastados con piel. Llévalo a ebullición y cuando esto suceda, añade un manojo de perejil. Este pequeño truco contribuye a potenciar el sabor de la carne y también facilita la digestión. En casa siempre se ha preparado el cordero lechal asado de esta forma.
Mientras rompe a hervir el agua con los ajos y el perejil, exprime el zumo de un limón, cuélalo posteriormente y resérvalo en un vaso.

Aplicación del Mejunge y el Zumo de Limón:
Con el agua hirviendo con los ajos y el perejil, abre la puerta del horno, saca la bandeja con los cuartos de cordero lechal y añade el mejunge sobre el cordero utilizando un colador metálico para que ni los ajos ni el perejil entren en contacto directo con el lechazo. Deja el colador reposando sobre los jugos que ha soltado la carne al asarse. Mete la bandeja de nuevo y cierra la puerta del horno. Continúa asando durante 5 minutos a 200 grados.
Transcurridos 5 minutos, abre de nuevo el horno y vierte por encima del cordero el zumo de limón exprimido. Esto aportará un sabor increíblemente rico a la carne y especialmente a la salsa. Te aseguro que untarás y untarás esta salsa como si no hubiera un mañana. Para mí, esto marca la diferencia. Deja que termine de hacerse en el horno durante 5 minutos más, para que el zumo de limón haga su trabajo y lleve al cordero a otra dimensión.
El Acompañamiento Perfecto: Ensalada Sencilla
Mientras tanto, vete preparando la ensalada que tradicionalmente suele acompañar al cordero lechal asado. Es muy sencilla pero el acompañamiento ideal para este plato: un corazón de lechuga, una cebolleta cortada en juliana, una pizca de sal, un chorrito de vinagre y otro de aceite de oliva virgen extra.

Servicio y Degustación
Abre el horno y saca el cordero lechal justo en el momento que vayas a consumirlo. Sería un crimen dejar que esta maravilla se enfríe. Retira el colador con los ajos y vete trinchancho el cordero asado para que sea más fácil de servir en la mesa. Si el cordero está bien asado y en su punto, bastará la ayuda de un tenedor y una cuchara para trincharlo. La carne prácticamente se deshace y se separa perfectamente del hueso. La piel queda bien dorada y crujiente con la carne blanca, tierna y jugosa en el interior.
Reparte buenas raciones bien regadas con la deliciosa salsa para que el disfrute sea máximo. Si puedes conseguir una torta de aceite para untar la salsa, esto ya es insuperable. Ese pan característico de la Ribera del Duero es una maravilla.
El cordero lechal asado al horno es un plato perfecto para cualquier celebración. Si sigues todos los pasos y pones en práctica los trucos compartidos, te asegurarás de disfrutar de un manjar inolvidable.
Consejos Adicionales para un Asado Perfecto
Un experto asador no utiliza ni muchos ingredientes ni aderezos; bastará con un poco de agua para el horneado y sal para la carne. Es importante precalentar el horno a una temperatura alta, unos 250º C, para que al meter el cordero no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío. Además, se recomienda poner una vasija o recipiente que aguante bien el calor del horno lleno de agua.
La sal gruesa es ideal para el cordero asado, ya que es muy difícil que la carne quede salada en exceso. Puedes echar unas gotitas de agua sobre la carne y untar la sal por encima. Cuando el cordero es lechal, las piezas son muy pequeñas y los huesos se llevan la mitad del volumen, por lo que no creáis que es tanta cantidad. Con la pierna, al tener algo más de magra, sí pueden salir dos raciones o una y media.

El Proceso de Asado y los Tiempos:
Coloca la pierna en una cazuela de barro o cerámica, con la parte interior hacia arriba. Si no dispones de este recipiente, puedes cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno. En este caso, se recomienda poner un poco de manteca en el agua para que se evapore más lentamente y no tengas que reponerla.
Baja la temperatura del horno de 250º C (después de precalentar) a 160º C, con calor arriba y abajo sin aire. Vierte un vaso de agua en la base de la cazuela y mete en el horno. Durante el proceso, podrás apreciar cómo va goteando la carne. Para una pieza de 1,5 kilos, el horneado total será de 1 hora y 30 minutos. Hornea con la parte interior de la pierna hacia arriba durante 1 hora y 10 minutos. Durante esa hora y media, debes hidratar la carne unas 6 veces, aproximadamente cada 18-20 minutos.
Los últimos 20 minutos de horneado, da la vuelta a la pierna, sube la temperatura a 180º C y vuelve a regar con la salsa. Coloca la parte exterior de la pieza hacia arriba para conseguir un cordero con una pinta impresionante.
Variaciones y Experiencia:
Algunos prefieren asar el cordero con manteca de cerdo, pero tradicionalmente, con un puñado de sal gruesa y una mínima cantidad de aceite de oliva virgen extra es suficiente. Ten en cuenta que, mientras la parte de arriba de la fuente se está asando, la parte de abajo del cordero está en contacto con el agua, por lo que ahí el cordero se está cociendo. Por ello, cada quince minutos hay que dar la vuelta a las piezas para que se hagan de forma uniforme. También es importante ir retirando (y reservando) el agua con los jugos para que no haya más de medio centímetro aproximadamente en la base de la fuente, y a la vez irla reponiendo cuando vaya faltando.
El tiempo total de asado puede variar según el horno, pero un cordero de tamaño mediano puede tardar entre 2 horas y 40 minutos para estar perfectamente jugoso por dentro y bien dorado por fuera. Es mucho mejor empezar a cocinar con tiempo que tener que hacerlo corriendo a toda velocidad.