He aquí un homenaje a los huevos, esa palabra sobre la que tantas y tan variadas expresiones se han creado en la lengua castellana. Las expresiones españolas son uno de los grandes pilares del vocabulario popular que empleamos en el día a día dentro de nuestro país. Existen locuciones para todo tipo de situaciones y destinatarios, lo cual no hace más que enriquecer la capacidad de comunicarnos con los demás.
Pese a que conocemos el significado de muchas de estas frases o, por lo menos, cuándo usarlas, lo cierto es que muchas de ellas tienen un origen incierto o desconocido para gran parte de los usuarios. Es por ello que, en un tentativo de dar a conocer de dónde proceden estas expresiones, el divulgador Albertofm ha compartido un hilo de tuits explicando algunas de las más conocidas.
Además de con los números, dependiendo el verbo que acompañe a los huevos, su significado varía enormemente. Otra variedad que cambia mucho el significado es el tiempo verbal utilizado. Los prefijos o sufijos cambian su sentido: si utilizamos el prefijo a- como en «acojonado», expresa miedo. Si usamos el prefijo des-, como en «descojonarse», significa reírse mucho mucho. Las preposiciones también nos ayudan a matizar la expresión.
"Tócate los huevos": un origen ancestral
Utilizamos la expresión «tócame los huevos«, acompañado del gesto de echarse mano a los mismísimos, en señal de menosprecio y burla hacia nuestro interlocutor, pero ¿de dónde viene esta expresión?
El gran historiador y geógrafo griego Herodoto de Halicarnaso, en el Libro II dedicado al Antiguo Egipto, nos cuenta una anécdota que, desde mi humilde punto de vista, se podría considerar como el origen de esta expresión tan vulgar como popular.
En el siglo VII a.C., con Psamético I, primer faraón saita, dio comienzo la XXVI dinastía de Egipto. Consiguió la independencia respecto del imperio asirio y mantuvo a raya a sus vecinos. En la frontera sur, la guarnición de la ciudad de Elefantina controlaba las rutas hacia la zona de la actual Etiopía.

Tras tres años sin recibir paga alguna ni ser relevada, la guarnición se rebeló y desertó para ponerse al servicio de los enemigos del faraón. Cuando Psamético se enteró, reunió al ejército y se lanzó a su persecución. No tardó mucho en darles alcance pero, sabedor del abandono al que los sometió durante tres años, no tomó represalias. En su lugar, el faraón se dirigió a ellos pidiendo que volvieran, prometiéndoles que "mientras tenga esto tendré hijos y mujeres”.
Cuando los soldados se negaron a regresar, Psamético I dijo: "Mientras tenga esto tendré hijos y mujeres”. Y entonces, ordenó que le cortaran la cabeza y los huevos al rebelde respondón.
Expresiones comunes con "huevos"
Bueno, pues he aquí unas cuantas expresiones más que, seguramente, ya habréis escuchado en alguna ocasión. Si se dice «vale (o cuesta) un huevo» significa que es algo que vale mucho o que cuesta mucho esfuerzo. Así, el tiempo presente «me toca los huevos» indica molestia o fastidio.
12 expresiones con huevos
- Estar hasta los huevos: Decimos que estamos hasta los huevos cuando estamos hartos, cuando no soportamos a una persona o una situación determinada.
- Cuando seas padre comerás huevos: Esta expresión tan rara la usamos cuando queremos negar algo a una persona joven. Es decir, cuando seas un adulto, podrás tomar tus decisiones. Su origen viene de los tiempos en los que las familias no tenían acceso a muchos alimentos, así que se daba prioridad a la persona que mantenía a la familia, que normalmente era el padre.
- Ir pisando huevos: La usamos cuando alguien se mueve o hace algo muy, muy despacio.
- No tener huevos: Ojo, esta expresión es un poco vulgar e incluso sexista, porque no nos referimos a los huevos de gallina, sino a una parte de la anatomía masculina. Tener huevos significa ser valiente o atrevido.
- Costar un huevo: Significa que algo es muy caro o requiere mucho esfuerzo.
- Parecerse como un huevo a una castaña: Se usa para decir que dos cosas o personas son muy diferentes.
- Tener los huevos por corbata: Otra expresión vulgar. Significa tener mucho miedo o estar muy asustado.
- Tocar(se) los huevos: Significa molestar o incomodar a alguien.
- ¡Tócate los huevos! / ¡Manda huevos!: Usamos estas dos expresiones para indicar sorpresa, indignación o enfado. Por cierto, hace años un político español dijo esta frase en el Congreso sin darse cuenta de que su micrófono estaba activado.
- Para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos: Significa que para lograr algo importante, a veces hay que asumir riesgos o hacer sacrificios.
- A huevo: Esta expresión tiene muchos significados. Puede indicar que algo es muy fácil, que está al alcance de la mano, o que es el momento oportuno.
- Poner los huevos en la cesta: Significa invertir todo en una sola cosa, lo cual puede ser arriesgado.
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Otras expresiones populares y sus orígenes
Si pasamos ahora a un sinónimo suyo, cojones, también encontraremos una gran variedad de usos y significados. Bueno, pues he aquí unas cuantas expresiones más que, seguramente, ya habréis escuchado en alguna ocasión.
- Vete al carajo: Esta secuencia de tuits comienza con una expresión propia de escenarios tensos, como pueden ser una discusión o bronca con otra persona. Su origen se remonta a hace varios siglos, cuando enviar a alguien al carajo, la cesta situada en lo alto del mástil, era un castigo para los marineros, ya que era un sitio inestable e incómodo (además de mareante) para viajar.
- El quinto pino: Esta expresión, usada para referirse a una ubicación lejana, surge durante el reinado de Felipe V en el siglo XVIII. En aquella época, se comenzaron a plantar pinos por todo Madrid. La distancia entre el primero, situado en Prado, y el quinto, en Nuevos Ministerios, era tal que dio lugar a una frase que perdura aún tres siglos más tarde.
- Manda huevos: De Felipe V, el hilo pasa a Carlos II, amante de los huevos. Por ello, cuando su reino atravesó una dura crisis, encomendó al Marqués Fernando Joaquín Fajardo la misión de recorrer el territorio y analizar los causas de los problemas que azotaban a la población, instándolo a "mandar huevos" allá a donde fuera. El marqués, disgustado al ver que el monarca solo se interesaba por recibir su 'comanda', leía enfadado la frase en voz alta, convirtiéndola así en una expresión que con el paso de los años ha terminado pasando al ámbito popular.
- Matar el gusanillo: Antiguamente, los rugidos de la barriga se atribuían a parásitos en lugar de a la hambruna. Por ello, cada vez que sonaba alguno de estos sonidos se tomaba un trago de aguardiente, alcohol que actúa como desinfectante y que, por consiguiente, mataba a los gusanos.
- Tirar la casa por la ventana: El hilo prosigue con una locución utilizada cuando se habla de "gastar mucho" y, como tal, su origen se halla en una fuente de despilfarro: la lotería nacional. Esta creación del rey Carlos III vio la luz en 1763 y, poco más tarde, los ganadores comenzaron a seguir la costumbre de tirar (literalmente) sus muebles viejos por la ventana como muestra de que iban a renovar el mobiliario con el premio.
- Salvarse por los pelos: Empleada cuando se esquiva un error fatal por la mínima, esta expresión, en su día, tuvo un sentido literal. Fue hace siglos, cuando algunos marineros se lanzaban a alta mar sin saber siquiera cómo nadar. Por este motivo, se instaba a los mismos a dejarse el pelo largo para poder agarrarlos y salvarlos en caso de que se estuvieran ahogando.
- Armarse la Marimorena: Sin duda alguna, esta es la expresión con un origen más popular. Se sitúa en una taberna madrileña a nombre de María Morena o María la Morena, una mujer de mucho carácter que un día se negó a servir alcohol a los soldados y, consecuentemente, se desató el caos. De ahí la expresión.
- Buscar tres pies al gato: El hilo del divulgador continúa con otra frase muy extendida: buscar los tres pies al gato; o lo que es lo mismo, tratar de justificar lo injustificable. De nuevo, hay que remontarse años atrás, esta vez en la España del siglo XVI, cuando se utilizaba con cinco patas. Al parecer, fue Cervantes quien cambió el número de "pies del gato" en su novela del Quijote. Se cree que lo hizo para demostrar que la locura del famoso hidalgo le llevaba incluso a cambiar expresiones asentadas.
- Tocar madera: Utilizada para hacer llamamientos a la buena fortuna, esta expresión tiene un origen bíblico, ya que Jesús murió en una cruz de madera y, por tanto, se utiliza esta frase como alusión a la petición de un milagro.
- Poner mirando para Cuenca: Por último, en esta publicación también hay lugar para expresiones más sugerentes, como "poner mirando a Cuenca". Tal como reconoce el autor del hilo, existen varios orígenes posibles para esta locución, aunque el que él explica se remonta al reinado de Felipe el Hermoso, quien construyó un mirador en Toledo desde donde presenciar su reino.



La palabra "uebos"
Para terminar, vamos a hablar de los uebos. Que sí, existen y, aunque no te lo creas, está bien escrito. Uebos viene del latín opus, que significa obra, o también necesidad. Hoy en día esta palabra está en desuso, por lo que prácticamente no existe. Pero bueno, tal vez un día la necesites para algo. El tono y el ritmo es muy importante cuando usamos expresiones coloquiales.