Comer en el pulmón de Asturias, en un parque natural lleno de encanto, naturaleza y belleza, es una experiencia única. En pleno Parque Natural de Redes, se encuentran propuestas hosteleras de gran interés, como el merendero-restaurante en Anzó, que lleva más de veinte años ofreciendo una cocina tradicional que deleita a los paladares más exigentes.
Este negocio familiar ha ampliado y renovado sus instalaciones para ofrecer un lugar confortable y especial donde se mima la cocina casera y de aldea. Sus especialidades más populares incluyen el cabrito guisado y los asados de cordero o cerdo a la estaca.

Los dos amplios comedores del establecimiento son ideales para celebrar cualquier fiesta o reunión familiar. Cuentan con chimenea de leña para los días fríos de invierno y climatización para las jornadas veraniegas. Además, dispone de una terraza con zona ajardinada, bar, wifi y aparcamiento, lo que lo convierte en un lugar recomendable para todas las épocas del año y un complemento perfecto para las numerosas visitas que se pueden realizar dentro del Parque Natural de Redes.
La popular cocina de este restaurante ofrece platos que gustan a los habituales del Alto Nalón, incluyendo platos de caza como jabalí y venado, y recetas innovadoras como el cachopo de setas relleno de jamón al cabrales, el revuelto de ajetes o el bacalao al cabrales. Sus deliciosos postres, entre los que sobresalen la crema de requesón, las natillas, la cuajada y la tarta de queso, completan una oferta gastronómica excepcional.
Este merendero-restaurante en Anzó es un espacio ideal para disfrutar de la Reserva de la Biosfera en todos los acontecimientos familiares y sociales. Por sus instalaciones, servicio de cocina y atención profesional, contar con este establecimiento es un privilegio y una excusa más para visitar el Parque de Redes.
Este restaurante está muy bien valorado en las webs especializadas en recomendaciones de hostelería, con comentarios que invitan a conocer su gastronomía:
- "Está en un lugar absolutamente maravilloso, la comida de calidad y la atención excelente, no se puede pedir más. Allí te sientes rodeado de belleza."
- "Fantástico. El entorno espectacular, la comida buenísima y el atendimiento del 200. Un sitio a tener siempre en cuenta para pasar un buen día."
- "Estuvimos comiendo aquí y nos encantó la comida, estaba todo muy rico y hecho con cariño. El entorno es ideal para pasar un buen rato, sobre todo en tiempo bueno, puesto que tiene terraza."
El Arte del Cordero a la Estaca: Una Tradición Familiar
El cordero a la estaca es un plato emblemático que no solo es una delicia para el paladar, sino también un homenaje a la rica tradición gastronómica asturiana.
Rubén Martínez Miguel, de Pola de Laviana, es un maestro asador que lleva haciendo cordero a la estaca "toda la vida". Su abuelo tenía un bar en La Felguerina y ya asaba corderos, una tradición que continuaron su padre y su tío. Rubén es el primero de la familia que se dedica profesionalmente a ello.

La técnica del cordero a la estaca llegó a su pueblo de la mano de "Manolín el de Valquemau, que fue a Argentina, lo vio y lo trajo". Desde hace más de una década, Rubén dedica los meses de buen tiempo exclusivamente a asar corderos a la estaca.
Preparación y Cocción: Un Proceso Lento y Cuidadoso
El proceso comienza con la cuidadosa selección de corderos de la más alta calidad. Rubén busca corderos hembra de unos cinco o seis meses, que pesen alrededor de 15 kilos y que tengan mucha grasa para evitar que se resequen. Es fundamental que no pasen por cebadero, sino que vengan directamente del prao.
Para la leña, Rubén utiliza exclusivamente madera de haya, que corta cuando la luna está en menguante de septiembre, para asegurar que la savia baje y queme mejor.
Cordero Asado a la Estaca o Cruz
La carne se ensarta en estacas hechas de avellano y se clava alrededor del fuego. El asado es un proceso lento, de unas cuatro horas, que requiere paciencia y habilidad.
"Tiene que ir muy despacio y empezar por la parte de dentro. Primero tiene que asar y, después, sellarlo. Les voy dando vueltas. A veces las cambio de sitio. Depende del aire. Hay piezas que necesitan menos calor que otras. Las costillas y las paletillas son lo que primero asan. Las piernas y el pescuezo, lo que más tarda", explica Rubén.
Durante la cocción, la grasa gotea lentamente, lo que contribuye a que el cordero quede muy suave. Rubén nunca adoba la carne, solo le echa un poco de chimichurri al final, cuando la va a servir. "El cordero tiene que saber a cordero. Y nada más", enfatiza.
Una Experiencia para Compartir
Rafael Secades, empresario jubilado, organiza una celebración anual con familia y amigos donde el cordero a la estaca es el protagonista. Eligió este plato hace 12 años "porque es una fiesta de compartir, de participar. Es algo muy característico del carácter asturiano".
Rubén no tiene página web ni redes sociales; la única forma de contratarlo es "a través de un amigo que había estado en un cordero a la estaca". Su fama le permite tener ocupados varios fines de semana con años de antelación.
"Lo hago porque me encanta. Voy a sitios que son una fiesta, una celebración. Presta mucho ver a la gente contenta. Es un trabajo muy guapo", dice Rubén.
Cuando la carne está lista, Rubén la corta y la sirve, mostrando con orgullo cómo la carne se despega del hueso, una señal de que está perfectamente asada.
El Cordero a la Estaca en Casa Valdés
En Restaurante Casa Valdés, el cordero a la estaca no es solo un plato, es una celebración de la rica herencia culinaria de Asturias. Utilizando técnicas transmitidas de generación en generación, preparan la carne para ser lentamente cocida al calor de las brasas.
Los aromas que emanan mientras se cocina crean una atmósfera que transporta directamente a la esencia de la tierra asturiana. Para complementar esta delicia, ofrecen acompañamientos cuidadosamente seleccionados que realzan los sabores del cordero.
Te extendemos una cordial invitación a sumergirte en la experiencia del cordero a la estaca en Casa Valdés y descubrir por qué este plato se ha convertido en un símbolo de excelencia culinaria y tradición en su restaurante.
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