Los pimientos morrones son dulces y carnosos, lo que los hace ideales para prepararlos asados. Podemos encontrarlos de color amarillo, verde y rojo, aunque los rojos son los más utilizados para hacerlos en conserva, al ser su piel más gruesa y, por tanto, más fácil de eliminar una vez asados. El verano es fantástico para ello, hay mucho de todo: frutas, verduras, tiempo y ganas, así que me he decantado por asar pimientos y el resultado ha sido atómico, fácil, cómodo y que os voy a decir de acompañar un asado con estos pimientos o hacer ESTA ensalada pimientos con ventresca o acompañar ESTA tortilla de patatas con estos pimientos asados, una locura de delicioso.
Escoged pimientos de carne lisa y brillante, que estén prietos y en condiciones óptimas. La preparación de la conserva enlatada de pimientos comienza por obtener sólo la carne (pericarpio) de la hortaliza recién recolectada. Se despoja en este proceso de semillas y de otros elementos como el pedúnculo. Al final se queda la carne en tiras. Tal cual se introduce en un horno con un poco de sal a una temperatura aproximada de 180 °C durante un tiempo cercano a la media hora. La hortaliza desprende en este proceso su jugo interno, jugo que se recoge y participa finalmente de la humedad que rodea a la hortaliza durante el envasado. Los envases de calidad no contienen nada más que el jugo de la hortaliza, sin agua añadida.
Como ocurre con todas las recetas heredadas de las abuelas, la de morrones en conserva tiene tantas versiones como abuelas existen. En esta ocasión, compartimos esta deliciosa variante en aceite, ideal para realzar y complementar una gran variedad de platos. ¡Aprovecha la temporada de pimientos para prepararlos y disfrutarlos todo el año!

Preparación de los Pimientos Morrones Asados
Para que los pimientos queden tiernos y con un ligero sabor ahumado, los vamos a asar hasta quemar su piel. Lava bien los pimientos y sécalos. Coloca los pimientos en una fuente de hornear y riega con aceite de oliva, extiende bien el aceite por todos los pimientos y ayúdate de un pincelito para ello. Hornea 20 minutos a 200º, baja a 180º y hornea 35 minutos más. Controla tu horno por si fuese demasiado poco o mucho tiempo. Finalizada la cocción, retira la fuente del horno, deja templar y retira la piel y pasa la carne de los pimientos para una fuente. Desechamos las semillas.
Existen otras formas de conservación de los pimientos como son el pimentón (pimiento seco molido), los pimientos secos al aire, los que se conservan en aceite de oliva como son la pericana de la cocina alicantina de España, y los que se conservan en especias ya hechos puré como son la Harissa de la cocina magrebí.
Método de Cocción en Olla:
- Partimos los pimientos morrones en cuatro trozos (a lo largo, es decir, que sería en cuatro tiras), los limpiamos bien de semillas y de tiritas blancas.
- Los ponemos en una olla con la cebolla limpia y partida por la mitad (o en cuartos, también), con todos los líquidos (en caso de que no sean suficiente para cubrir los pimientos, hay que añadir, en partes iguales un poco más de cada líquido).
- Le echamos sal a gusto, y los granos de la pimienta.
- Se pone a fuego fuerte hasta que hiervan, luego, se afloja el fuego al mínimo y se tiene hasta que se vean bien cocidos los pimientos, calcular una hora más o menos, siempre con el fuego al mínimo y cuidando de que no se queden sin líquido, así que si se pueden tapar, mejor.
- Cuando se cuezan los pimientos los dejáis entibiar, vais a ver que es muy fácil sacarle la piel con ayuda de un cuchillo.

Nota sobre la seguridad en la conservación: Es más seguro hervir las conservas en olla rápida que en olla normal, porque la bacteria que causa el botulismo no se muere a 100 ºC y con la olla rápida se alcanzan 115 ºC. En el caso de conservas ácidas no hay problema porque la bacteria no vive en medio ácido, pero no es el caso de los pimientos, así que es más seguro en olla rápida.
Hay un truco para que los botes se cierren bien, y es poner los tarros bien cerrados, boca abajo, apoyados sobre la tapa, hasta que se enfríen.
Conservación y Uso de los Pimientos en Aceite
Ahora solo hay que conservarlos. Para eso, vamos a preparar los botes de cristal (yo uso los de mermelada). Antes de echar los pimientos, lavarlos bien (los botes, claro) con agua caliente, secarlos y luego echad los pimientos y las cebollas, con el líquido que hemos usado para cocerlos. Si quieres ahora es el momento de salar si quieres, yo no lo salo hasta el momento de degustarlo. Ahora puedes envasar al vacío en bolsas con envasadora y o en frascos del modo que te expliqué AQUÍ.
El aceite que utilices quedará saborizado. Es importante siempre mantener los morrones agridulces cubiertos del todo con el líquido, que no sobresalgan. Mínimo un año con frasco sellado. Unos 15 días una vez abierto el frasco (diría que más incluso, pero dejémoslo en 15 días).

Se pueden consumir solos, aliñados con un poco de hierbas tipo provenzal, en ensaladas, o como se quieran. Son deliciosos para acompañar una carne, un pollo, un pescado, unas patatas fritas con huevos. También para poner en el relleno de una empanada, para decorar una ensaladilla rusa, una tosta, es una conserva de lo más polivalente. Uso de los pimientos en conserva en la elaboración de tapas como en este caso de tortilla de patatas. En la cocina española se suele emplear en la elaboración de algunas tapas con tortilla de patatas y ensaladas (como el caso del atún aliñado de la cocina gaditana). Acompañando platos de morcilla asada. Suelen ser la forma más habitual de conserva de los pimientos del piquillo y los de Riojanos. Se combinan, debido a su sabor amargo con los encurtidos como los pepinillos, las aceitunas rellenas y las banderillas.
Variaciones y Consejos Adicionales:
- Tradicionalmente esta receta se elabora con pimientos rojos. Sin embargo, puedes utilizar también verdes y amarillos. Incluso puedes mezclar en el mismo frasco diferentes colores para hacerlo más atractivo.
- Del mismo modo, puedes añadir otros condimentos y vegetales de tu agrado, como ají molido, albahaca, cebolla, berenjenas, etc.
- Conviene escoger pimientos ligeramente maduros, son mejores para asar, y tienen una carne más carnosa.
- No es necesario dar vuelta los pimientos, la parte de abajo se hace igual y la piel se separa perfectamente. Es normal que se tueste un poco la superficie, no pasa nada porque retiraremos esa piel.
- Una opción es añadir una cabeza de ajos machacada, sin pelar, junto con los pimientos en la bandeja de horno.
- Otra variante es añadir vinagre, azúcar y aceite a los pimientos en una olla, llevar a ebullición y luego envasar.
Fácil y rápido receta de Morrones en Aceite - Pimientos colorados
¡Primer programa de la temporada! Esta es una excelente receta para empezar a hacer conservas. Es fácil de hacer, rápida e ideal para ansiosos, porque se puede comer casi inmediatamente. Me encanta hacer conservas como modo romántico de cocinar y mantener las tradiciones. Hoy en día ni tenemos tiempo ni sitio en casa para acumular grandes cantidades de conservas, pero hacer 3 o 4 botes es para mí, sencillamente mágico.
Información Nutricional y Beneficios: Los pimientos morrones son una excelente fuente de vitaminas, especialmente vitamina C y A, además de antioxidantes. Su conservación en aceite permite disfrutar de estas propiedades durante todo el año, añadiendo sabor y valor nutricional a diversas comidas.

Nota de una lectora: Hay algo que aquí en Navarra se hace de forma distinta. Los pimientos, una vez asados, NO se ponen en agua porque pierden el jugo que sueltan y luego resultan «deslavados». La forma en la que se hacen por estas tierras, es asarlos, ponerlos en un cubo o bolsa todos juntos y en caliente, para que se «recuezan» y la piel se despegue más fácil. Pero nunca, nunca se lavan.