Comprar al por mayor y congelar ciertos alimentos es una gran manera de ahorrar dinero y tener siempre algo a mano en la cocina. Sin embargo, hay algunos alimentos que no deberías guardar en el freezer, ya sea por razones de seguridad o de calidad. Si decides poner en el freezer alguno de estos alimentos, ¡hazlo bajo tu cuenta y riesgo!
Los productos a base de crema, como la nata, crema agria, crema ligera, yogur y natillas o flanes, terminarán separándose cuando estén congelados, por lo que conviene mantenerlos fuera del freezer. La nata, como emulsión que es, cuando se somete a temperaturas de congelación se “corta”. Es por eso que cuando se descongela aparece como dividida en dos fases: por un lado los glóbulos grasos y por otro el suero de la leche del que está compuesta.
Si bien comprar al por mayor y congelar ciertos alimentos es una gran manera de ahorrar dinero y tener siempre algo a mano en la cocina, hay algunos alimentos que no deberías guardar en el freezer, ya sea por razones de seguridad o de calidad. Si decides poner en el freezer alguno de estos alimentos ¡hazlo bajo tu cuenta y riesgo!
Mi compañero pakus nos recordaba hace poco que aunque el congelador puede ser nuestro gran amigo en la cocina, no todos los alimentos se pueden congelar. Pero la congelación sigue siendo en la mayoría de los casos una forma de conservación estupenda a la que merece sacarle partido.
Productos Lácteos que No Congelan Bien
Nata Líquida y Crema Agria
Si congelamos restos de nata líquida, sería conveniente envasarlos en un recipiente hermético ajustado a la cantidad de la que disponemos y donde quede poca cámara de aire, lo justo para que sobre espacio para la dilatación que se produce en cualquier líquido cuando pasa a sólido. La crema agria es un ingrediente bastante inusual en España, pero se convierte en un básico si nos trasladamos a otras cocinas de Europa o del norte y centro de América. Se utiliza como condimento en ensaladas, horneados, hortalizas, sopas, etc., como salsa para dipear o, muy importante, en repostería. En la cocina tex-mex se añade a nachos, tacos, burritos y otros platos similares. Es muy fácil de hacer y proporciona un sabor único, con una nota ácida y refrescante.
Es recomendable consumirla entre dos y cuatro meses. Personalmente, nunca he pasado de los tres. Eso sí, tienes que tener en cuenta que la textura de la nata agria nunca será la misma que recién hecha. El sabor sí, pero digamos que no es tan consistente. Puedes utilizar cualquiera de las dos, pero la de montar siempre queda con más cuerpo que la de cocinar. Personalmente, es la que prefiero.

Queso Blando
Mientras que los quesos duros, como el cheddar, suizo y parmesano, son una gran inversión cuando se guardan en el congelador, los quesos blandos como el queso crema, requesón y queso de cabra no se deben almacenar en el freezer.
Congelar Nata Montada
La nata montada es de esas cosas que quedan perfectas… hasta que no sabes qué hacer con lo que sobra. Porque sí, aguanta en la nevera, pero no demasiado. Entonces aparece la pregunta: ¿se puede congelar la nata montada sin que se estropee? Sí, se puede. Pero no queda igual si no lo haces bien. Sí, pero con matices. La nata montada es básicamente una emulsión de grasa y aire. Cuando la congelas, ese equilibrio cambia. ¿El resultado? Puede quedar menos esponjosa. Aun así, si lo haces bien, puedes conservarla con una textura bastante aceptable.
Si queremos disponer de nata montada para nuestras fresas o dulces entonces habría que congelarla ya batida con o sin azúcar. Si puedes, añade un poco de azúcar glas o estabilizante. Aquí viene un truco útil. En lugar de congelarla en bloque, haz pequeñas porciones. Aquí es donde se juega todo. Lo ideal es dejar que se descongele poco a poco en la nevera. Aun así, hay un detalle importante: La nata no siempre recupera su textura original, puede perder algo de volumen. Otro truco útil: si ves que al descongelar ha perdido algo de consistencia, puedes batirla ligeramente de nuevo.
Lo ideal es echarla en un recipiente ancho y bajo para poder sacarla con facilidad, y ponerla en el cajón del congelador de congelación rápida para que no le de tiempo a bajarse mientras endurece.

Otras Consideraciones al Congelar
Hay muchas frutas y verduras que sí es seguro congelar, excepto las frutas como melones y verduras como el apio, pepino y lechuga, o sea cualquier fruta o verdura con alto contenido de agua. Sino, cuando la vayas a descongelar te encontrarás con algo blando y bastante desagradable.
El problema de congelar alimentos fritos es que estos alimentos terminan empapados cuando los descongelas, por lo que pierden todas las bondades y la textura crujiente de los fritos.
Las salsas a base de crema, o que se han espesado con harina o almidón de maíz se separarán cuando se congelen. ¡Así que olvídate de congelar la salsa Carusso o Alfredo!
La pasta cocida quedará totalmente empapada cuando la descongeles, y con una textura bastante desagradable. Si realmente necesitas congelar pasta cocida, asegúrate de que está poco hecha para obtener mejores resultados. Pero si puedes evitarlo, ¡lo mejor siempre será la pasta recién hecha!
Puedes romper los huevos, mezclarlos entre sí y congelarlos en una bandeja de cubitos de hielo, por ejemplo, y podrás conservarlos así durante aproximadamente un año.
🧊🚫 11 ALIMENTOS QUE NO SE PUEDEN NI DEBEN CONGELAR 🧊🚫
Congelar cremas de verduras es muy práctico para planificar menús con antelación o para tener reservas que nos pueden solucionar una cena en apenas unos minutos. Por eso siempre es buena idea cocinar el doble de cantidad que vayamos a consumir en el momento, aprovechando para congelar la mitad, o más. Aunque a muchos os parecerá obvia la respuesta a la pregunta que plantea este post, sé que hay gente que no saca partido a su congelador por desconocimiento o falta de costumbre. Congelar parece sencillo y esencialmente lo es, pero también es fácil cometer algunos errores básicos que pueden estropear por completo un plato o un producto. Espero que os animéis a aprovechar todo el potencial de vuestro congelador esta temporada de frío congelando vuestras cremas de verduras.
En general, conviene evitar las cremas muy lácteas, especialmente las que lleven una gran cantidad de nata, crema de queso o yogur. Estas cremas no se echarán a perder y muchas veces podremos “recomponerlas” volviendo a triturarlas, pero la textura final no será exactamente la misma que recién hecha. Si la vamos a servir a invitados, es mejor evitar la congelación de estas cremas. Otro producto muy frecuente en cremas de verduras es la patata, que ya sabemos que no congela bien y por eso hay que evitarla en los guisos a congelar. Integrada en las cremas la patata sí da mejores resultados, siempre que esté bien triturada y que la proporción con los demás ingredientes no sea excesivamente alta.
Mi recomendación a la hora de congelar es hacerlo siempre habiéndolo planificado. Además yo aconsejo congelar por raciones, individuales o para dos personas, si somos muchos en casa. Así es más fácil calcular las cantidades que necesitamos a la hora de descongelar. Con un cazo o recipiente similar como medida, separar la crema en las raciones que nos sean más convenientes. Congelar las raciones en tuppers herméticos de plástico o, mejor, en bolsas de congelación. Se recomienda sacar la comida congelada la víspera o unas horas antes dejándola en la parte menos fría de la nevera, porque así el proceso es más gradual y se evitan riesgos sanitarios. Abrir la bolsa o recipiente con el contenido aún congelado y verter en una olla. Durante la congelación es normal que se concentren los sabores, por eso es preferible quedarnos cortos de sal o aderezos intensificadores.