Las legumbres secas son un alimento fundamental en la despensa, capaces de conservarse durante meses, incluso un año, sin deteriorarse. Sin embargo, su preparación requiere previsión para el remojo y la cocción. Al estar secas, prácticamente sin agua, se conservan bien. El agua, junto con la temperatura, es un factor clave para la proliferación de bacterias y el deterioro de los alimentos. Por ello, las legumbres cocidas, rehidratadas y llenas de agua, solo se conservan unos días en la nevera. Congelar garbanzos, lentejas o alubias cocidas alarga su vida útil hasta varios meses, representando una excelente manera de ahorrar tiempo y tener legumbres siempre disponibles.
Una estrategia eficaz para tener legumbres listas es congelar garbanzos o alubias una vez hidratadas o remojadas. La mayoría de legumbres secas, a excepción de algunas variedades de lentejas, requieren remojo. Si hidratas más cantidad de la necesaria para una comida, puedes escurrir las legumbres bien, introducirlas en una bolsa o recipiente hermético y congelarlas. De este modo, estarán listas para cocer sin necesidad de planificar con antelación.
Para hidratar garbanzos, alubias y otras legumbres, se recomienda usar de 3 a 4 litros de agua por cada kilo de legumbre. Añadir unos 5 gramos de bicarbonato al agua puede ayudar a que queden más tiernas. El remojo debe durar entre 10 y 12 horas, idealmente durante la noche. En climas cálidos, es preferible realizar el remojo en la nevera para evitar fermentaciones. Tras el remojo, es importante escurrir y aclarar bien las legumbres antes de cocinarlas.
Congelación de Lentejas y Otras Legumbres
Para congelar estas legumbres remojadas, simplemente escúrrelas muy bien y colócalas en bolsas herméticas. Es útil etiquetar las bolsas con la fecha de congelación y la cantidad de raciones.

Congelar Lentejas Cocidas
Sí, las lentejas cocidas se pueden congelar perfectamente. Dado que no todas las lentejas requieren remojo previo, no siempre es práctico congelarlas hidratadas. Si decides conservarlas cocinadas, primero límpialas bien bajo el grifo y cuécelas en agua fría. Una vez que el agua hierva, reduce el fuego y cocina lentamente hasta que estén tiernas. Las lentejas en olla normal requieren entre 30 minutos y una hora de cocción, mientras que en olla exprés el tiempo se reduce a 10-20 minutos. Para conservar las lentejas cocidas en la nevera por unos días, es mejor hacerlo cubiertas con su propia agua de cocción. Para congelarlas, escúrrelas bien antes de guardarlas en bolsas o recipientes herméticos. Es fundamental etiquetar cada bolsa con la fecha de congelación y el número de raciones.
¿Cuánto duran las lentejas congeladas?
Si las lentejas cocidas se han congelado correctamente, en recipientes adecuados y a la temperatura correcta, pueden conservarse hasta seis meses en el congelador sin perder sabor ni propiedades nutricionales. No obstante, se recomienda consumirlas antes de los seis meses para asegurar su óptima textura y sabor.

Congelar Garbanzos Cocidos
Los garbanzos se pueden congelar cocidos al natural o ya integrados en guisos o potajes. Si los quieres congelar cocidos en agua y sal, después del remojo, cocínalos en una olla normal (3-4 litros de agua hirviendo, añadir garbanzos, cocer 1-2 horas probando el punto) o en olla exprés (unos 30 minutos). Una vez cocidos, escúrrelos, déjalos enfriar y congélalos en bolsas o recipientes herméticos.
Congelar Alubias Cocidas
De manera similar a los garbanzos, las alubias también se pueden congelar cocidas. La opción de congelar legumbres remojadas para tenerlas listas para guisos o cocidos es aplicable a las alubias. Para cocinarlas, a diferencia de los garbanzos, se ponen al fuego con agua fría, y si es necesario añadir más agua, esta también debe ser fría. Los tiempos de cocción varían según la olla y el tipo de alubia. Una vez frías y bien escurridas, se pueden congelar en recipientes herméticos.
Congelar Guisos de Legumbres: Consideraciones Importantes
Congelar guisos de legumbres permite tener platos caseros listos para comer, una solución ideal para cuando falta tiempo. Los guisos se pueden congelar en recipientes herméticos una vez fríos. Sin embargo, es crucial evitar congelar guisos que contengan patata, harinas o féculas en la salsa. La patata, debido a su alto contenido de almidón, cristaliza durante la congelación, alterando significativamente la textura del plato al descongelarlo. Aunque no suponga un riesgo para la salud, la experiencia gustativa y textural se ve comprometida.

Por lo tanto, si deseas congelar legumbres guisadas, es preferible optar por recetas sin patata. Las lentejas viudas, un guiso de lentejas con verduras, son una excelente opción. Puedes incorporar hortalizas como calabaza, zanahoria, pimiento, puerro, cebolla, calabacín, nabo, alcachofa o boniato. Sofreír las verduras antes de añadir las lentejas y el agua realza el sabor. Si usas lentejas pardinas, un remojo de 1-2 horas en agua fría es suficiente, mientras que otras variedades pueden requerir remojo nocturno. Un kilo de lentejas rinde aproximadamente 12 raciones, por lo que preparar el doble y congelar es una estrategia práctica.
¿Cómo Descongelar Lentejas Cocidas?
La descongelación de lentejas cocidas es sencilla. La opción más recomendada es la descongelación lenta en el refrigerador durante la noche. Si necesitas las lentejas rápidamente, puedes usar el microondas en la función de descongelar, revisando periódicamente para evitar que se cocinen en exceso. Si vas a preparar un plato caliente como una sopa o guiso, puedes añadir las lentejas congeladas directamente, permitiendo que se descongelen durante la cocción.
¿Pierden Nutrientes las Lentejas al Congelarse?
Buenas noticias: los nutrientes de las lentejas se mantienen casi intactos durante el proceso de congelación si se realiza correctamente. Las proteínas, la fibra y la mayoría de las vitaminas permanecen disponibles. La única diferencia apreciable puede ser una ligera alteración en la textura, volviéndose algo más blandas, lo cual es prácticamente imperceptible en sopas o guisos.
Consejos Adicionales para Congelar Lentejas
- Evita congelar lentejas con exceso de salsa o caldo, ya que puede afectar la textura al descongelar. Es preferible congelarlas por separado y añadir el líquido al preparar el plato.
- No vuelvas a congelar lentejas una vez descongeladas, ya que esto puede afectar negativamente su calidad.
- Utiliza las lentejas congeladas preferentemente en recetas calientes, como guisos, sopas o curries, donde una textura ligeramente más suave no será un problema.
Cómo hacer las mejores LENTEJAS de la abuela: receta paso a paso
Congelar lentejas cocidas es una excelente manera de ahorrar tiempo y reducir el desperdicio de alimentos. Siguiendo estos sencillos pasos, podrás disfrutar de esta nutritiva legumbre en cualquier momento, conservando su sabor y propiedades.