Si alguna vez has soñado con cosechar tus propias patatas pero te sientes limitado por el espacio en tu hogar, ¡estás de suerte! Puedes cultivar tus propias patatas en una maceta, y no necesitas tener un jardín para ello, lo puedes hacer desde el balcón de tu casa. Te guiaremos a través de los pasos esenciales para cultivar patatas en macetas, desde la elección de la variedad adecuada hasta la cosecha final.
La patata (Solanum tuberosum L.) es un tubérculo que proviene de una planta herbácea, perenne y tuberosa que pertenece a la familia de las solanáceas. Existen gran cantidad de variedades de patatas. La patata es uno de los vegetales con mayor contenido en almidón, junto con una pequeña proporción de glucosa, fructosa y sacarosa. Llegó a España como curiosidad botánica desde América del Sur y tardó en convertirse en ese alimento principal, rico en fécula, vitaminas y minerales, hoy presente en todas las mesas.

¿Por qué cultivar patatas en casa?
Cultivar tus propias hortalizas no solo será beneficioso para tu bolsillo, sino también para tu salud. Las patatas, Solanum tuberosum, pertenecen a la familia de las solanáceas como el tomate, y se trata de un cultivo que vale la pena por su gran producción.
Aunque las dietas para adelgazar han hecho que la patata salga del menú de muchas personas, lo cierto es que este tubérculo tiene numerosos beneficios. Se trata de un alimento rico en carbohidratos que aporta mucha energía y es una gran fuente de potasio. Además, la patata es rica en vitamina D, C y B, en ácido fólico y minerales como el magnesio y el hierro. Es un gran aliado para combatir enfermedades cardiovasculares y reducir la presión arterial, eso sí, siempre que se cocine al vapor y no frita o hervida, pues en ese caso pierde muchas de sus propiedades.
Plantar patatas en casa te permite disfrutar de una mayor variedad y consumirlas en su punto de máxima frescura. Pese a la amplia gama de variedades de patata de distintos colores, formas y tamaños que se pueden cultivar, son pocas las variedades que encontramos en tiendas y supermercados. Si quieres, puedes abastecerte de las variedades más raras y cultivarlas tú mismo en tu terraza o balcón.
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Materiales necesarios para plantar patatas en maceta
- El recipiente: Escoge un tiesto (mejor si es de barro) de al menos 30 centímetros de alto por 30 de diámetro, o utiliza una bolsa de sustrato universal o de cultivo dejándola de 50 centímetros de alto. Un cubo de plástico, un balde o una bolsa de cultivo de tela también son ideales. Asegúrate de que el agua sobrante del riego cuente con un orificio de salida, ya que las patatas son muy sensibles a la podredumbre. Las macetas de tela favorecen el drenaje. Para huertos urbanos y macetohuertos, necesitan un volumen de recipiente de al menos 18 litros, aunque tendrán más producción en uno de 30 a 50 litros.
- Sustrato: La patata necesita un suelo ligero rico en nutrientes. Utiliza sustrato universal o compost. Para no hacerlo muy complicado, recomendamos un abono biológico como es el guano. Para la siembra de patatas, se recomienda añadir humus de lombriz, compost o estiércol en la mezcla de sustrato. Puedes aportar un poco de arena (3 o 4 puñados) también.
- Patatas germinadas: Compra patatas provenientes del cultivo ecológico y ponlas a germinar. Esto es muy sencillo, solo tienes que dejarlas en un lugar aireado y con luz y ellas solas harán el trabajo. Antes de plantarlos, los tubérculos de la patata deben partirse para estimular la formación de brotes. A finales de invierno, se colocan los tubérculos en una bandeja llana, como un cartón de huevos o unos periódicos y se dejan en un lugar fresco y luminoso. Si las patatas de siembra son grandes, podrás cortarlas en dos o tres trozos. Es importante que al realizar el corte dejes al menos un par de brotes por trozo. Las mejores patatas para plantar son las que sean más bien pequeñas o si no tenemos podemos partir en dos una grande.
¿Cuándo es el tiempo de plantar patatas?
El momento ideal para plantar patatas va desde principios de primavera hasta mediados de verano. Lo importante es huir de las heladas y el frío. En algunas regiones ya se pueden plantar en febrero, aunque marzo es el mes ideal, con el día de San José como punto de partida. La mejor época para plantar patatas es desde principios del mes de febrero (en zonas mediterráneas) hasta finales de marzo.
La época de plantación depende mucho de la zona y el clima, y del grupo en el que se clasifique la variedad, lo que condiciona a la vez el tiempo que necesitan para poder ser consumidas, un arco que va de 90 a 180 días, aproximadamente. Se trata de ir plantándolas en distintas épocas del año para tener siempre patatas en casa.
Clasificación por época de cosecha:
| Tipo de patata | Tiempo de cosecha (desde la plantación) | Época de plantación | Época de cosecha | Condiciones ideales |
|---|---|---|---|---|
| Extratempranas o precoces | 13 semanas (90 días) | A partir de octubre | Mediados de enero a abril | Canarias, Málaga y Granada |
| Tempranas y semitempranas | 14-17 semanas (100-120 días) | A partir de diciembre (lo más habitual: marzo y abril) | Segunda quincena de abril a junio-julio | Depende de la zona |
| Semitardías o de media estación | A partir de 18 semanas (120-150 días) | Febrero a mayo | Verano hasta la llegada del otoño | |
| Tardías | 20 semanas (150-200 días) | Mediados de mayo a junio | Otoño hasta entrado el invierno |
Paso a paso del cultivo de patatas en un tiesto

1. Preparación del recipiente y plantación
- Si utilizas un saco de tela o fibra, dóblalo por los bordes hasta conseguir el tamaño que quieras para plantar.
- Llena el recipiente hasta la mitad (20-25 centímetros o una capa de unos 30 cm) con un sustrato rico y suelto mezclado con humus de lombriz, compost o estiércol. Asegúrate de que la tierra no tiene bloques o terrones grandes y de que está bien suelta. Para facilitar el drenaje, puedes colocar primero una capa con algunas piedras de tamaño pequeño y mediano en la base y después una capa fina de arena (de aproximadamente 3 centímetros de grosor).
- Entierra una o dos patatas con los brotes (deben tener entre 4 y 5 centímetros) hacia arriba, en agujeros de unos 8 centímetros de profundidad. Si utilizas un saco, puedes poner 4 o 5 patatas formando un círculo.
- Cúbrelas con una capa de sustrato o compost y riega hasta que todo el sustrato quede húmedo. Es importante simplemente cubrirlas y no llenar de sustrato hasta arriba de la maceta.
2. Emplazamiento y crecimiento inicial
Coloca la maceta o la bolsa en un rincón de la terraza fresco y abierto, donde reciba luz, factor clave para que la planta vegete bien y puedan surgir los tubérculos. Es importante que esté al resguardo de las heladas tardías, a las que la especie es muy sensible. Las temperaturas ideales para el cultivo de la patata oscilan entre los 13 y los 20 grados. Un consejo para adelantar la cosecha es germinarlas previamente a la plantación en el suelo o sustrato. De esta forma, adelantamos un mes el cultivo.
Las primeras hojas se dejarán ver pronto. Si se prevén heladas, tápalas con paja o una campana transparente, o lleva la maceta a cubierto; si se trata de un huerto, cubre las hileras con túneles de plástico.

3. Riego
Al principio no riegues, siempre que el sustrato tenga humedad. Cuando ya asomen los brotes, empieza a suministrarle agua de forma moderada. El sustrato debe estar húmedo, no empapado. Es muy negativo el exceso de humedad mientras está brotando el tubérculo y desde la floración a la maduración de las nuevas patatas. Hay que mantener el sustrato húmedo pero evitar encharcamientos para que las patatas no se pudran y no aparezcan hongos. Por ello es importante usar un tiesto de tela, pues favorece el drenaje, así como también un sustrato adecuado; no es conveniente utilizar tierra arcillosa por este mismo motivo. Para saber si regar o no, introduce la mano en el sustrato: si está húmedo no riegues, si está seco hazlo. Es recomendable en la primera fase de crecimiento poner un acolchado o mulch en la superficie que ayudará a mantener la humedad necesaria para estimular el crecimiento de los brotes.
4. Aporcado y entutorado
A medida que la planta va creciendo, vamos aplicando más capas de tierra o compost, de unos 10 cm, intentando no cubrir hojas (no pasa nada si entierras algunas hojas, pero siempre debes dejar hojas en la parte superior). Se trata de conseguir un crecimiento vertical para que las raíces se desarrollen al máximo y, como consecuencia, obtengamos más patatas. Cuando lleguemos al borde del saco o a pocos cm, dejamos que la planta siga creciendo sin enterrarla más.
El tallo de la planta de la patata es bastante frágil. Protegerlos atándolos o entutorándolos a unas ramas secas.

5. Fertilización
Como con cualquier tipo de planta, si la patatera está adecuadamente nutrida dará una mejor cosecha. Para ello debemos asegurarnos de que recibe cantidades adecuadas de nutrientes: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y azufre. Aplica un puñado de humus de lombriz cada dos semanas, pues le aportará nitrógeno que hará que crezca la planta y los tubérculos. Puedes usar té de plátano para aportar potasio, que es fundamental para resistir a las heladas, sequías y a las plagas. Aplica 2 o 3 veces muy poca cantidad, de manera pulverizada.
6. Plagas y enfermedades
Las plagas más comunes de la patata son la mosca blanca, pulgón, escarabajo de la patata y oídio. Vigila que no aparezcan plagas; a los escarabajos les encantan las patatas o papas y son una plaga común en este cultivo. También son plagas comunes el pulgón y la mosca blanca. Lee cómo prevenir y combatir plagas de forma ecológica.
7. Cosecha
Las patatas tardan entre 90 y 180 días en madurar lo suficiente para poder ser consumidas. Una plantación escalonada permitirá tener una cosecha constante el año entero. Las patatas tiernas y las que vas a usar en ensalada, debes recolectarlas cuando las patatas florecen. Cuando se haya cumplido el tiempo preciso según la variedad de patata, vacía la maceta o la bolsa y recoge los tubérculos. Las demás, puedes desenterrarlas cuando se les hayan muerto el follaje, peinando el sustrato en busca de los tubérculos. Si hay patatas fuera de la tierra, se pondrán verdes y estas son venenosas. Cuando recojas las patatas, consérvalas con polvo anti-germinado para que no se piquen.
