Receta Definitiva: Cómo Rebozar Chipirones Crujientes y Tiernos

El chipirón es un pequeño calamar proveniente de algunas zonas de España. Su nombre proviene del término vasco txipirones, cuyo uso se ha extendido en todo el país. En algunas zonas, también se le conoce con el nombre de chopitos o puntillas. Los chipirones son calamares más pequeños y se encuentran a mucho mejor precio que sus hermanos mayores. Son excelentes para un entrante o aperitivo, además de una opción perfecta para un plan de tapeo con los amigos. Es un plato muy sencillo de hacer, pero con mucho sabor.

Pasear por el centro de Madrid produce un irrefrenable deseo de hincarle el diente a este “bocata de este sabroso cefalópodo”. A veces las recetas más sencillas son las mejores, este plato es todo un clásico en muchos bares de Madrid, donde podemos encontrar el famoso bocata de calamares, pero que poco a poco rivaliza con el de chipirones. En RecetasGratis, te traemos una deliciosa forma de prepararlos a través de esta receta de chipirones rebozados. Los chipirones fritos quedan tiernos por dentro, sabrosos y por fuera con un rebozado muy ligero y crujiente que les sienta fenomenal.

Con esta receta conseguiremos unos chipirones poco aceitosos, crujientes por fuera y jugosos, tiernos y sabrosos por dentro.

Ingredientes para una Fritura Perfecta

Para preparar este delicioso plato, necesitarás los siguientes ingredientes para 4 personas:

  • 1 kg de chipirones, frescos o congelados.
  • Harina de trigo para rebozarlos (o una mezcla de harinas).
  • Sal.
  • Abundante aceite de oliva o de semillas o de girasol para freír.
  • Limón para acompañar.

Puedes optar por chipirones frescos pero también congelados ya que estos últimos dan muy buen resultado y suelen ser más económicos y fáciles de conseguir. Siempre los compro en mi pescadería de confianza y eso es suficiente para saber que son de calidad.

Chipirones frescos y congelados

Preparación y Limpieza Detallada de los Chipirones

Antes de empezar la fritura, el primer paso es la limpieza de los chipirones. Esta tarea, aunque parezca pesada debido a su tamaño, solo requiere un poco de paciencia y atención a los detalles para asegurar que queden perfectos.

Cómo Descongelar Chipirones

Si los chipirones son congelados simplemente pásalos del congelador a la nevera el día anterior a querer freírlos. Aún así y por si no te has acordado de descongelarlos puedes sumergirlos en agua fría y cambiarla varias veces, verás qué rápido se descongelan, en menos de una hora.

Proceso de Limpieza Paso a Paso

Comenzamos limpiando bien los chipirones. Si vuestra/o pescadera/o os ayuda mucho mejor, aunque es una limpieza muy sencilla:

  1. Retirar la cabeza y las vísceras: Agarra la bolsa y tira de las patas. Idealmente con las patas saldrán las tripas, pero si no es así, aprieta la bolsa para expulsar todo lo que contenga en su interior, e incluso si puedes introduce un dedo para intentar vaciarla por completo.
  2. Extraer la pluma: Para terminar con la bolsa tira de la pluma, se parece a un plástico transparente y suele notarse duro.
  3. Limpiar las patas: Separamos las patas de la bolsa y retiramos la pluma. Ahora vamos con las patas. Corta por debajo de los ojos y desecha todo lo que no sean los tentáculos. Entre esas tripas estarán las bolsitas de tinta cuyo exterior es de color metalizado, pero son tan pequeñas que en mi opinión no vale la pena buscarlas y guardarlas. Ya solo te falta quitar la boca o pico que tienen los chipirones en medio de los tentáculos, tiene forma de bola.
  4. Opcional: Voltear el cuerpo: Lavamos los cuerpos y les damos la vuelta dejando el interior en el exterior y viceversa, como si se tratara de un calcetín. Así podemos limpiar bien el interior de cada uno de ellos. Para que tus recetas con chipirones no queden muy pequeñas, puedes colocarlos al revés. Dándoles la vuelta evitarás que se encojan. Este truco también funciona para las recetas con calamares.
  5. Aclarado final: Lava muy bien tanto la bolsa como las patas bajo un chorro de agua fría y déjalos en un escurridor para que se vayan secando. El resto (tripas, pluma y pico) tíralo. Pon las bolsas y las patas de los chipirones en un escurridor, lávalos con agua fría y déjalos escurriendo.
  6. Secado esencial: Pásalos a un plato con papel de cocina, bien repartidos para que se sequen, y tapa por encima con otro papel, presionando un poco para que absorba el agua que pueda quedar. Lo importante es conseguir que nos queden crujientes y poco aceitosos y para ello es fundamental secarlos bien antes de rebozarlos y hacer una fritura correcta.

No es necesario que retires la piel exterior ya que aporta sabor. Escurrimos bien los cuerpos y cortamos los chipirones en anillas del grosor que más os guste. Tened en cuenta que encogen mucho con la fritura, así que no conviene que sean demasiado finas.

Proceso de limpieza y secado de chipirones

El Arte del Rebozado: Consejos para una Textura Crujiente

El secreto de un buen rebozado está en su textura crujiente. Los chipirones rebozados no son la excepción.

Tipos de Rebozado para Chipirones

Existen diferentes enfoques para rebozar chipirones, cada uno con sus propias características:

Tipos de Rebozado para Chipirones

Tipo de Rebozado Ingredientes Clave Características
A la Andaluza Harina de trigo (o trigo + garbanzos, o garbanzos + maicena) Sin huevo, rebozado ligero y homogéneo, resalta el sabor del calamar, textura blanda por dentro, crujiente por fuera.
A la Romana Harina y huevo batido Puede ser el más común en algunos lugares, rebozado más consistente y una capa más pronunciada.

Método de Rebozado Paso a Paso

Para conseguir un rebozado crujiente y fino, sigue estos pasos:

  1. Sazonar: Cuando estén bien escurridos o secos, pásalos a un plato. Colócale una pizca de sal al gusto, pero no te pases, pues la idea es darles un punto suave para que la fritura pueda saborearse. Sazonamos los chipirones con una pizca de sal.
  2. Preparar la harina: Pon en un plato harina o en una bolsa de plástico introduce los chipirones y las 2 tazas de harina. La receta que preparamos en esta ocasión, aunque no contiene huevo, tiene un ingrediente poco común en los empanados: la harina de maíz. La mezcla de estos dos tipos de harina da como resultado una excelente fritura. Puedes mezclar la harina de garbanzo con un poco de maicena en la proporción de 3:1 para un rebozado extra crujiente. La mezcla de estas dos harinas hace que los rebozados queden súper finos y crujientes. También puedes agregar perejil y ajo a las harinas para darle más sabor al rebozado.
  3. Enharinar: Echa en el plato los chipirones (hazlo en varias tandas para no llenar el plato de golpe). Muévelos con tus propias manos o con ayuda de alguna cuchara para que queden bien impregnados de harina por todas partes. Si usas la bolsa, remueve sujetando el extremo hasta que queden bien impregnados. Así podrás rebozar sin necesidad de ensuciar nada.
  4. Eliminar exceso de harina: Pon ahora encima del plato un colador y echa en él una primera tanda de chipirones. Mueve el colador para que caiga un poco el posible exceso de harina que puedan tener, hazlo tan solo unos segundos porque tampoco queremos que se les caiga entera. Los pasamos por harina y sacudimos el exceso colocándolos encima de un colador, haciendo saltar el contenido para que no queden demasiado enharinados. Les retiramos el exceso de harina y los dejamos bien sueltos entre ellos.

Es importante que los reboces de harina justo antes de freírlos y no con antelación para así conseguir un rebozado crujiente. Asegúrate de que los calamares estén bien secos antes de pasarlos por la harina, ya que la humedad puede hacer que el rebozado se despegue durante la fritura.

Chipirones enharinándose con la técnica del colador

Fritura Perfecta: Temperatura y Técnica

Las frituras son la asignatura pendiente de muchas casas que no consiguen dar a sus platos ese toque crujiente, jugoso por dentro y dejarlos sin textura grasienta. Para lograr chipirones rebozados perfectos, es esencial seguir algunos consejos clave.

Preparación del Aceite

En este momento lo ideal es ir preparando el aceite porque nada más enharinar los chipirones hay que freírlos para evitar que la harina se humedezca y de esta forma conseguiremos un rebozado crujiente. Prepara una sartén, cazo o freidora con abundante aceite de oliva o de girasol, según vuestros gustos. Para la fritura emplearemos una buena sartén que mantenga bien el calor de modo que al echar los chipirones, no se enfríe el aceite.

Ponlo a fuego alto para que vaya cogiendo temperatura hasta alcanzar unos 170ºC o 180ºC. Si no tienes termómetro o freidora debes saber que el aceite tiene que estar bien caliente pero sin llegar a humear. Es vital que el aceite esté a unos 180°C antes de introducir los calamares. Si el aceite no alcanza esta temperatura, los calamares absorberán más grasa, lo que resultará en un rebozado blando y grasoso. Puedes usar un termómetro de cocina para asegurarte de que el aceite esté en su punto justo.

El Proceso de Fritura

Cuando el aceite esté bien caliente, vamos echando los chipirones rebozados, poco a poco. Fríe por tandas, sobre todo cuando hagas grandes cantidades de la receta. Procura que no sean muy grandes las tandas para que se frían bien sin estar unos encima de otros. Es fundamental no echar muchos juntos para que no se enfríe el aceite y no se peguen entre ellos ni se apelmacen.

Echa los chipirones en el aceite y fríelos hasta que estén dorados, con 1 minuto y medio o 2 será suficiente y recuerda moverlos varias veces para que se cocinen por todos lados. Los dejaremos unos 2 o 3 minutos. Un par de minutos o tres, serán más que suficientes. Mueve con una espumadera con cuidado de que no se peguen.

Si ves que se están dorando o incluso quemando demasiado pronto significa que tienes la temperatura muy alta así que bájala un poco. Si por el contrario echas los chipirones y apenas burbujea el aceite y cuesta que cojan color entonces sube la temperatura. Cuanto menor es la temperatura, más aceite cogen los chipirones y menos tiernos quedan.

CHIPIRONES FRITOS(SECRETO DEL REBOZADO EXTRA CRUJIENTE)

Escurrido y Salado

Sácalos con una espumadera y ponlos sobre un plato con papel de cocina que tendrás previamente preparado y sigue con el resto de tandas. Escurrimos los chipirones fritos en papel absorbente para retirar el exceso de grasa y servimos inmediatamente. Cuando estén dorados, los retiramos para un colador y los dejamos ahí durante unos minutos mientras se fríen los siguientes. Esto ayudará a eliminar el exceso de aceite y a conservar esa textura crujiente que buscamos.

Nada más salir al plato échales un poco de sal por encima.

Chipirones fritos escurriéndose en papel absorbente

Servicio y Acompañamientos

Los chipirones rebozados son muy sabrosos, quedan muy tiernos y su coste no es tan elevado como el de los calamares. Recién fritos llévalos a la mesa para comerlos calientes y bien crujientes.

Guarniciones Clásicas

  • Limón: Sirve los chipirones fritos acompañados de un corte de limón por si os gusta después echarle su zumo por encima (hazlo solamente justo antes de comerlos), ¡a mi me encanta! Acompañados con un chorrito de zumo de limón están de auténtico… ¡escándalo! Al finalizar, rocía un poco de jugo de limón sobre los chipirones. ¡Les dará el toque final perfecto!
  • Salsas: Puedes acompañarlos con tus salsas favoritas. Sirve tus chipirones rebozados con salsa de mayonesa o alioli. Además de la salsa de alioli y mayonesa que te hemos recomendado, puedes acompañar tus chipirones rebozados con otras salsas como esta salsa roquefort para pescado, esta salsa blanca para pescado o esta salsa americana para pescado.
  • Perejil: A la hora de servirlos puedes espolvorear un poco de perejil fresco picado por encima.
  • Ensalada: Acompañados por una ensalada siempre es una buena opción, ya que las verduras nos aportan nutrientes extras. Sin embargo, si los calamares rebozados se van a tomar de entrante o picoteo, quizás no sea necesario ningún acompañamiento.
Chipirones rebozados servidos con rodajas de limón

El Famoso Bocadillo de Chipirones

El éxito de un bocadillo de chipirones reside en la fritura de los chipis y la calidad del pan con el que servimos el bocata. Y es que el bocata de calamares o chipirones (calamares pequeños) es un icono del fast food madrileño. Esta es una receta económica, fácil y que no necesita muchos ingredientes ni mucho tiempo para su elaboración. Retiramos los calamares fritos con una espumadera y los colocamos dentro de los panecillos que tendremos preparados. El pan lo debemos tostar entero y abierto para rellenar justo antes de servir el bocadillo. Así se mantiene tierno y jugoso en su interior mientras contrasta con un crujiente exterior. Una de las cosas más maravillosas de este bocata es el toque a aceite que coge el pan con los calamares fritos. Así que no nos privemos de ello.

Variaciones en la Cocción

Si buscas hacer una preparación un poco más sana pero igual de crujiente, puedes preparar tus chipirones rebozados al horno. Precalienta el horno a 180 ºC y hornea durante unos 8 minutos. Chequea el horno para asegurarte de que estén listos y no se quemen. Si encuentras chipirones un poco más grandes puedes cocinarlos igual pero a la hora de freírlo necesitarán un poco más de tiempo, seguramente entre 2 y 3 minutos.

¿Chipirones o Calamares? Entendiendo la Diferencia

¿Te has preguntado si hay diferencia entre los chipirones y los calamares? No hay muchas. Se usa la palabra chipirones para distinguir los calamares pequeños o medianos de los más grandes, así como también para separarlos de otras especies como los calamares de la Patagonia, cuyos sabores y texturas son diferentes.

Aunque ahora la palabra «chipirón» se impuso en toda España, siempre para designar al calamar pequeño, hasta que, últimamente, a todo calamar se le llama indistintamente calamar o chipirón. Hay que distinguirlos de los chopitos o puntillitas, que en lugar de ser calamares pequeñitos, son en realidad sepias pequeñas. Los calamares rebozados también son una receta clásica para acompañar otras preparaciones o para comer solos.

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