Las berenjenas son hortalizas muy versátiles que se pueden consumir al horno, a la plancha o en guisos. Hay mil y una opciones para cocinarlas, pero es necesario conocer sus secretos para sacarles el máximo partido. Una de las formas más fáciles de preparar algunos ingredientes es hacerlos al horno, ya que, aunque el tiempo de horneado suele ser largo, el horno "trabaja solo" y no requiere mucha atención.

Elegir y Preparar las Berenjenas para Asar
A la hora de comprar las berenjenas, es importante que tengan la piel tersa y brillante, y que al tocarlas estén duritas. Las más adecuadas para asar son las berenjenas redondas violetas o las redondas oscuras. Elígelas frescas y firmes. Si están blandas, significa que son viejas y con semillas.
Antes de comenzar a elaborar la receta, hay que lavar bien las berenjenas con abundante agua. Existen varias formas de asar la berenjena: entera, cortada por la mitad o en rodajas. La elección de variedad dependerá de nuestro gusto personal; las moradas quedan muy ricas cocinadas a la llama o brasa, en crema o rellenas.
Preparación para Asar Enteras
Para asarla entera hay que pinchar la piel bien con un tenedor o bien con la punta de un cuchillo para evitar que la berenjena reviente en el horno. Se realizarán pequeñas incisiones en las mismas para evitar accidentes durante el tiempo de cocción. Después solo tendríamos que lavarlas y secarlas bien y aderezarlas. Asarla entera nos servirá para muchas elaboraciones si la cortamos una vez cocinada, incluso podemos extraer la pulpa y utilizarla para purés.
Preparación para Asar en Mitades o Rodajas
Si las cortamos en rodajas gruesas o por la mitad, es importante que no sean demasiado delgadas, ya que se secan, ni demasiado gruesas, ya que quedan crudas. Un grosor de medio centímetro es ideal. La forma más habitual en que se trabaja esta hortaliza es a rodajas o partida por la mitad. Las berenjenas deben partirse por la mitad y, con un cuchillo, se les hará un corte marcándolas en varias formas.

Proceso de Asado en el Horno
Con el horno precalentado a 180 ºC, con calor arriba y abajo, metemos la fuente con las berenjenas y horneamos. El tiempo de cocción de las berenjenas al horno es de, aproximadamente, unos 40 a 45 minutos si las asamos enteras. Si las asamos en rodajas, hornéalas durante unos 30 minutos, dándoles la vuelta cuando lleven 15 minutos. Si al cabo de esos 30 minutos prefieres que se doren un poco más, déjalas unos minutos extra en el horno.
Las berenjenas tienen fama de «chupar» mucho aceite cuando las cocinamos, por lo que asarlas es ideal para no pasarnos y echarles solo el que necesitan para cocinarse y quedar tiernas por dentro y ligeramente doradas por fuera. Puedes pintar las rodajas de berenjena con aceite de oliva usando una brocha de cocina. Moja la brocha, escurre un poco en el borde del bol y pásala por encima de una rodaja varias veces para que se reparta bien, y vuelve a mojar la brocha en el aceite para cada nueva rodaja.

BERENJENAS al HORNO - RECETA FACIL con POCOS INGREDIENTES
Cómo Saber Si Una Berenjena Asada Está Lista
Pasados los 30 minutos, podemos comprobar con una brocheta si las berenjenas ya están bien asadas. Si la brocheta entra y sale sin resistencia, significa que las berenjenas están listas. También puedes darte cuenta de cómo va el asado por el tacto: si está muy dura le falta mucho tiempo, si está blanda, pues ya está asada.
El punto de asado depende de la elaboración que quieras hacer:
- Para mutabal, debe quedarte muy asada, al tocarla debe estar muy blanda.
- Si quieres hacer caviar de berenjenas, debe estar blanda pero no fofa, la tocas y se hunden los dedos pero no hasta el fondo, solo un poco. Notarás que está cocinada pero no hecha puré.
Servir y Disfrutar las Berenjenas Asadas
Puedes servir las berenjenas recién hechas y calientes, pero también están muy ricas templadas o incluso frías (a temperatura ambiente). Si las has guardado en la nevera, sácalas con un par de horas de antelación o mételas unos segundos en el microondas para que se templen.
Una vez asadas, puedes aliñarlas. Échales por encima, si quieres, un poco más de aceite de oliva y también un poco de sal (genial si es en escamas, aporta un toque crujiente muy bueno) y unas hojas de albahaca fresca picadas.
Variaciones y Acompañamientos
En vez de espolvorear la albahaca por encima, puedes preparar un sencillo aceite de albahaca triturando aceite de oliva con unas hojas de albahaca. También les queda fenomenal servirlas con un poco de pesto casero. ¿Y si prefieres acompañar con queso? Corta unas rodajas finas de queso rulo de cabra y ponlas intercaladas entre las rodajas de berenjena. Después introduce el plato durante 4-5 minutos en el horno a 180ºC o bien un minuto en el microondas para que el queso se derrita un poco.

Conservación de las Berenjenas Asadas
Las berenjenas asadas se conservan en el frigorífico en un contenedor hermético por dos días después de haberlas dejado enfriar completamente. Se pueden congelar. Después de haberlas dejado enfriar, transfiérelas sobre una bandeja forrada con papel de horno sin superponerlas y congélalas por unas horas. Pasado el tiempo, transfiérelas en bolsas para congelador y quítales el aire. Una manera de conservar la berenjena una vez escalivada es meterla en un tarro con aceite y ajo picado.
