Es un mito muy extendido que los dulces y la pastelería son los grandes culpables del aumento de peso. ¿Por qué tanta gente cree que los dulces engordan? Es fácil señalar al postre como el enemigo cuando buscamos respuestas rápidas al porqué subimos de peso. Un pastel, por sí solo, no puede hacer que subas de peso.
El peso de una persona depende del equilibrio entre las calorías que consume y las que gasta. Si consumes más energía de la que tu cuerpo requiere, esas calorías extra se almacenan en forma de grasa. Es una estrategia biológica que heredamos de nuestros antepasados, quienes necesitaban acumular reservas para sobrevivir en tiempos de escasez. Por otro lado, si consumes menos calorías de las que tu cuerpo necesita, perderás peso. Así de simple.
Aunque el cuerpo sigue funcionando según mecanismos biológicos que le preparan para almacenar grasa en épocas de necesidad, esos tiempos ya no existen. En López Echeto, creemos en la idea de que puedes disfrutar de la pastelería sin sentirte culpable. El consumo consciente es la clave. No, los dulces en sí no son responsables del aumento de peso. Si bien es cierto que los dulces y postres pueden tener un alto contenido calórico, no son los únicos responsables de un aumento de peso. En López Echeto, te animamos a disfrutar de nuestros productos de manera equilibrada, sabiendo que un dulce ocasional no es un problema si lo acompañas con una alimentación variada y ejercicio regular.
Uno de los aspectos clave para mantener un peso adecuado y una buena salud es llevar una alimentación equilibrada. Sin embargo, el otro gran pilar para evitar el aumento de peso es la actividad física regular, como, por ejemplo, montar en bicicleta por los montes de Tenerife. Cuando realizas ejercicios de fuerza, como levantar pesas o entrenamientos de resistencia, tu cuerpo desarrolla más masa muscular. Y cuanto más músculo tienes, más calorías quema tu cuerpo, incluso en reposo. El verdadero enemigo del control de peso no son los dulces, sino el estilo de vida sedentario. Muchas personas llevan vidas con poca o ninguna actividad física diaria, lo que disminuye considerablemente la cantidad de calorías que queman a lo largo del día. Esto se puede dar porque ves demasiado Netflix o porque trabajas en una oficina como puede ser una asesoría contable en vez de trabajar, por ejemplo, reformando cocinas.
¿Los postres saludables existen?
Desde luego que sí. Se tiene la creencia de que tomar postre, ya sea una fruta o cualquier otro dulce después de las comidas, nos produce un aumento de peso. Esto se debe a que siempre hemos asociado los postres con muchas calorías gracias a alimentos como el chocolate, caramelo, etc. Si te comes una naranja un rato antes de comer estarás más saciado que si no has tomado nada. Todo lo que estamos hablando sobre saciarnos y reducir las calorías en la comida principal sirve tanto para las frutas como para otros muchos grupos de postres.

Postres con mayor contenido calórico
Es fundamental entender que, aunque el cuerpo sigue funcionando según mecanismos biológicos que le preparan para almacenar grasa en épocas de necesidad, esos tiempos ya no existen. En López Echeto, creemos en la idea de que puedes disfrutar de la pastelería sin sentirte culpable. El consumo consciente es la clave. No, los dulces en sí no son responsables del aumento de peso. Si bien es cierto que los dulces y postres pueden tener un alto contenido calórico, no son los únicos responsables de un aumento de peso. En López Echeto, te animamos a disfrutar de nuestros productos de manera equilibrada, sabiendo que un dulce ocasional no es un problema si lo acompañas con una alimentación variada y ejercicio regular.
Análisis de postres populares y su aporte calórico:
- Tiramisú (492 calorías/porción): El mascarpone es el rey de la fiesta en materia de calorías, uno de los quesos más grasos del mercado, cuya consistencia y sabor dulzón lo convierten en ideal para postres. Es la estrella de este dulce italiano tan popular, un pecado que, en efecto, deberíamos reservar para ocasiones especiales. Y es que una porción de tiramisú tiene la friolera de casi 500 calorías, una cuarta parte aproximadamente de las que debe ingerir una persona sana de complexión media en un solo día. Teniendo en cuenta que solemos tomar tiramisú tras haber devorado una pizza y, probablemente, algún entrante estilo burrata, estaremos desafiando a la báscula de una manera que solo podemos permitirnos muy de vez en cuando. Y una cosa: ya que vas a comer tiramisú, y teniendo en cuenta el derroche calórico que supone, cómelo solo si es bueno. Nada de los típicos envasados de grandes cadenas (que, por cierto, son mucho menos calóricos, ya que llevan menor porcentaje de mascarpone).
- Cheesecake (410 calorías/porción): Era de imaginar que este pelotazo de queso, galleta y mermelada iba a estar entre los primeros del ranking. Como en el caso del tiramisú, el queso del 'cheesecake' es altamente graso y calórico y es, además, el protagonista del plato. Si lo preparas en casa siempre puedes intentar reducir las calorías utilizando quesos 'light' y mermelada baja en calorías.
- Pastel Red Velvet (367 calorías/porción): De nuevo un postre con queso entre los primeros puestos del ranking: el célebre Red Velvet cuyo color rojizo entra por los ojos. Es fácil que muchas almas cándidas se dejen engañar por las apariencias, ya que generalmente el toque rojo de esta tarta se debe a la remolacha, pero eso no significa que estemos ante un pastel de verdura. El Red Velvet es un despliegue en toda regla de mantequilla y queso cremoso, con el que se elabora el glaseado, de manera que por más pequeña que sea la porción será una auténtica bomba de relojería.
- Mousse de chocolate (355 calorías/porción): Tal vez no tenga el aspecto voluptuoso de un Red Velvet, cosa que puede resultar engañosa, porque es prácticamente igual de calórico. ¿El motivo? Pues que para lograr esa textura espumosa necesitamos dos cosas: crema de leche y mantequilla. No decimos más.
- Carrot cake (326 calorías/porción): El pastel de zanahoria es otro de los falsos amigos en material pastelera. No es excesivamente dulce, de manera que suele agradar a aquellos que no son demasiado amigos de los postres, y además el hecho de que lleve zanahoria nos hace sentir 'healthy'. Pues nada más lejos. El glaseado del pastel de zanahoria es una bomba, así que si estás a dieta siempre puedes retirarlo o, en el caso de los 'carrot cake' caseros, eliminarlo.
- Arroz con leche (284 calorías/porción): ¿Quién nos iba a decir que un arroz con leche engorda más que un 'brownie'? Pues muchas más. La combinación entre arroz, leche y azúcar tiene la friolera de casi 300 calorías, es para pensárselo.
- Tatin (259 calorías/porción): Uno de los grandes postres internacionales, que encontramos en las cartas de gran parte de restaurantes de diversos países del mundo, tiene también muchas calorías, pero no hemos de olvidar que tiene prácticamente la mitad que un tiramisú. Está bien recordarlo cuando tengamos ante las narices la carta de postres y no sepamos qué decidir. La Tatin siempre es una buena opción, que además nos permite disfrutar de los beneficios nutricionales de las manzanas.
- Panna Cotta (223 calorías/porción): Crema de leche, azúcar y gelatinificantes. No se necesita nada más para elaborar uno de los grandes postres de la gastronomía italiana, al que se le suele añadir un toque de mermelada de frutos rojos. Decimos lo mismo que en el punto anterior: si estamos en un restaurante italiano y no sabemos si decidirnos por el tiramisú o la panna cotta, basta echar un vistazo a este listado. La decisión está clara.
- Flan de huevo (204 calorías/porción): Los fans del flan de huevo, un postre de la vieja escuela aún muy típico de las cartas de muchos restaurantes, tanto tradicionales como de nuevo cuño, tienen claro que esta maravilla sencilla y casera no tiene nada que envidiar a los grandes pasteles rocambolescos que habitan en nuestro imaginario colectivo. Además, su aporte calórico es ajustado si lo comparamos con otros postres, y puede ser un buen colofón a un ágape discreto a base de verduras y otros ingredientes bajos en calorías. Caballo ganador (siempre que no le echemos nata, claro).
- Brownie (129 calorías/porción): He aquí lo que nunca hubiésemos sospechado, el postre ideal según la gente de Fat Secret. El sabor dulce de algunos alimentos vuelve locas a muchas personas, aunque por desgracia este sabor se encuentra en muchos alimentos ultraprocesados, haciendo que las dietas de pérdida de peso se vuelvan más difíciles de llevar a cabo...

Postres y dulces navideños: un análisis calórico
Con la época navideña instalada ya en nuestras vidas, llena de reuniones familiares y de amigos, llegan también a nuestras vidas los dulces de Navidad, lo que, en la mayoría de los hogares, se traduce en un maratón de atracones endulzados con postres y dulces variados. La Navidad es una época de celebración, de compartir y, sobre todo, de comer. Estas fechas se caracterizan en España por las mesas llenas de una gran variedad de platos de comida. Las estanterías de los supermercados están llenos, desde hace meses, de dulces navideños de todos los tipos y sabores y, aunque son productos que se disfrutan durante poco tiempo, debemos tener en cuenta que tienen una gran cantidad de azúcares y no debemos abusar de su consumo, pero ¿quién puede resistirse a ellos?
Los especialistas recomiendan la moderación pero, ¿sabes lo que engorda cada uno de estos dulces? Te contamos los que más y los que menos aporte calórico contienen.
Contenido calórico de dulces navideños comunes:
- Roscón de Reyes: Es, sin duda, el que menos calorías tiene de la amplia oferta de la repostería de estas fechas. Aportan, unas 300 calorías cada 100 gramos. Por ración, de unos 50 gramos y sin nata u otro relleno, habría que contar unas 150 calorías.
- Panettone: Este dulce típico de la Navidad y que tiene su origen en Italia, concentran 256 Kcal por porción de 80 gramos. Es muy poco saciante ya que ofrece harinas refinadas, azúcares y grasas en elevadas proporciones sin aportar casi proteínas ni fibra por lo que con un trozo no será suficiente y siempre querremos comer más.
- Polvorones: Los polvorones cuentan con 186 Kcal por unidad. Están hechos con harinas refinada y azúcares en elevadas proporciones. Por lo tanto, ofrecen hidratos de escasa calidad nutricional que se acompañan de grasas en apreciables cantidades. Además, poseen escasa cantidad de fibra y de proteínas y por lo tanto, no sacian con facilidad sino por el contrario nos incentivan a comer más y más.
- Mantecados: Son alimentos concentrados en calorías con nutrientes como los hidratos de fácil asimilación y grasas. Aportan poco más de 160 calorías por unidad de 30 gramos, y por lo tanto no son un dulce ligero ni ofrecen nutrientes beneficiosos para el organismo.
- Turrón de chocolate: El turrón de chocolate en relación a los otros dulces navideños es una alternativa que concentra muchas calorías, superando las 156 calorías por ración de 30 gramos. Si bien tiene algunos ingredientes beneficiosos para el organismo como las almendras, también ofrece grasas saturadas en apreciables cantidades y azúcares.
- Turrón blando: El turrón blando, al igual que el turrón duro se elabora a base de almendras y por lo tanto es una opción concentrada en grasas beneficiosas para el organismo. Es fuente de hidratos de fácil asimilación y aporta 155 kcal por ración de 30 gramos, siendo de las alternativas más sanas que podemos consumir en esta Navidad.
- Turrón del duro:
- Mazapán: Ofrece una alta proporción de hidratos simples y concentra 147 Kcal por ración de 30 gramos. Aunque la porción que ingerimos es muy pequeña y ofrece un mínimo de proteínas y grasas sanas, así como de fibra, el mazapán posee una alta proporción de calorías derivada de azúcares libres o añadidos que se recomiendan reducir la dieta habitual.
- Galletas de jengibre: Las galletas de jengibre son un clásico en la mesa de Navidad. Elaboradas con harina, huevo, levadura, azúcar y extracto de jengibre, suelen aportar unas 400 calorías por cada 100 gramos. Aunque seguirán siendo calóricas, si te apetecen prueba a hornearlas en casa, así podrás controlar la cantidad de azúcar y evitar los aditivos industriales.
- Peladillas: Las peladillas son almendras confitadas propias de Valencia, aunque su consumo en Navidades se ha extendido al resto de España. Una porción de 30 gramos, es decir, unas 8 peladillas, aportan 150 calorías.
- Yemas: Las conocidas como yemas de Santa Teresa se elaboran con yemas de huevo y un almíbar reducido de agua y azúcar con limón y canela. Aunque no es demasiado calórico -un par de yemas contienen 160 calorías- este postre contiene una importante cantidad de azúcares y grasa, por lo que conviene reservarlo para ocasiones especiales.

¿Qué postres ayudan a perder peso?
Una vez hayan acabado los días navideños es un buen momento de decirle adiós a los excesos y alejarse de las comidas copiosas. Puesto que los azúcares añadidos son protagonistas de muchos dulces, también es una buena opción apartarlos por un tiempo. Adelgazar es una de las metas que tenemos la mayoría cuando se acerca el verano. Y para hacerlo de una forma inteligente lo ideal es acelerar el metabolismo, para así perder la grasa acumulada de forma más sencilla. Para perder los kilos que nos sobran de la manera más rápida y menos dolorosa posible debemos movernos algo y modificar nuestra alimentación pero sin volvernos locos. De hecho, no tenemos por qué renunciar al postre si el cuerpo nos lo pide al acabar de consumir el plato principal de la comida o la cena. Hoy nos vamos a centrar en este último punto. Y, en concreto, en qué tomar de postre para perder peso como consecuencia de haber acelerado el metabolismo.
Como bien sabes, el metabolismo incluye todos los procesos químicos que ocurren continuamente dentro de nuestro cuerpo, y que son necesarios para que nuestros órganos funcionen normalmente, llevando a cabo tareas tan simples como respirar, reparar células y digerir alimentos. ¿Y qué tiene que ver todo esto con adelgazar? Pues en que tener un metabolismo rápido supone quemar más calorías haciendo lo mismo que antes (y también más que la media de la población).
Opciones de postres que pueden favorecer la pérdida de peso:
- Chocolate negro puro: Has de elegir el chocolate puro negro. Y para ello, según el Real Decreto 1055/2003, debemos fijarnos en que lleve, mínimo, el 35% de cacao. Y cuanto más cacao, más sano. Por eso el mejor es el que contiene un 85% de cacao, es decir, el chocolate negro puro.
- Jengibre: El jengibre es un gran aliado a la hora de perder peso, pues además de reducir la sensación de hambre y aumentar, por tanto, la de saciedad, se ha demostrado que su consumo acelera el metabolismo. En concreto, un estudio demostró que disolver dos gramos en polvo de jengibre en un vaso de agua ayuda a quemar hasta 43 calorías más que si se consumiese sólo agua. Es decir, que si te tomas dos vasos como los mencionados al día, estarías quemando 86 calorías sin hacer nada más. En una semana, 602 kcal, 2.400 en un mes.
- Alimentos ricos en proteínas: Como es sabido, las personas que consumen proteínas suelen tener menos grasa corporal, en gran parte porque estos alimentos favorecen un aumento del metabolismo de hasta un 30% durante varias horas después de su ingesta.
- Cafeína y té: Numerosos estudios han demostrado que la cafeína puede ayudar a aumentar la tasa metabólica hasta en un 11%. Y el té, por su parte, también acelera el metabolismo, gracias a las catequinas que contiene. Numerosos estudios han demostrado que las personas que están a dieta y consumen té pierden 1,3 kilos más de media que aquellos que no lo hacen.
Cómo Acelerar tu Metabolismo para Quemar Más Grasa 🔥
Postres caseros y alternativas saludables
Lavar y secar bien las manzanas, y sacar el corazón con un descorazonador o practicando un corte con un cuchillo alrededor del rabito superior, sacando poco a poco el interior con ayuda también de una cucharilla. Solo hay que retirar la parte más dura y fibrosa y las semillas, procurando no romper el fondo. Practicar un corte fino alrededor de cada manzana, para que no exploten. Rellenar con arándanos congelados, presionando con suavidad para que quepa el mayor número posible de bayas. Espolvorear con canela molida u otras especias, y echar el resto del zumo por encima. El tiempo final dependerá del aparato y del tamaño de las manzanas. Si asamos dos a la vez, probablemente necesitaremos al menos los 4 minutos completos. Tienen que quedar muy tiernas, con los arándanos licuados y la carne cremosa, saliendo por el corte latera.
Ejemplos de postres caseros y saludables:
- Bizcochitos de almendra y cacao: estos esponjosos bizcochitos están completamente libres de gluten, por lo que pueden ser perfectos para personas con celiaquía o con una baja tolerancia al gluten.
- Bombones roca de almendras: muy fáciles de elaborar y fuente de fibra y grasas sanas.
- Pastel de manzana, avena y almendras: no subestimes este plato porque puede ser realmente saciante.
- Tarta de queso fitness: es ligera y con muy pocos hidratos en comparación con las cheesecakes comerciales.
- Bombones helados de queso y frambuesa: son muy refrescantes, además de que te encantará la explosión de sabor que te proporcionará cada mordisco.
