El tomate, ya sea en lata (triturado o entero) o fresco, es un producto versátil y fundamental en nuestra dieta. Sin embargo, antes de utilizarlo, es crucial confirmar que esté en buen estado para evitar riesgos para la salud. Afortunadamente, existen algunas señales claras que pueden ser útiles para identificar si el alimento se ha deteriorado.
Tomate triturado en lata: señales de alerta
Cuando se trata de tomate triturado en lata, debemos prestar atención a la integridad del envase. El tecnólogo de alimentos Mario Sánchez ha advertido sobre los peligros de consumir latas dañadas.

Si la lata presenta golpes, abolladuras o está hinchada, podría significar que el vacío se ha roto. Un cierre incorrecto puede ser la causa, lo que permite la entrada de humedad o una temperatura inadecuada, comprometiendo la conservación del alimento y favoreciendo su deterioro.
Otras señales importantes a las que debemos estar atentos incluyen:
- Latas oxidadas: El óxido es un claro indicador de que la lata ha estado expuesta a la humedad y podría haber perforaciones.
- Latas golpeadas: Especialmente en la base o en los bordes, los golpes pueden afectar la integridad del sellado.
- Derrames: Cualquier tipo de derrame o fuga es una señal de que el envase está comprometido.
- Humedad en el exterior: Si la lata está húmeda o mojada, es importante asegurarse de que no esté agujereada.
Siempre debemos comprobar que las latas, también las de pescado y otros alimentos, no presenten estas características. La científica Lucía Almagro también enfatiza la importancia de fijarse en estos detalles para saber si la lata de tomate sigue en buen estado.
Proceso de Producción del tomate en lata
Tomate triturado abierto en la nevera
En ocasiones, podemos tener un bote de tomate triturado abierto en la nevera sin recordar cuánto tiempo lleva ahí. Si bien no existen estudios científicos específicos sobre la conservación del tomate en neveras particulares en distintas condiciones, la recomendación general es "consumir en el tiempo que indica la propia marca, ya que ellos se basan en sus propios estudios".
Si no recuerdas la fecha de apertura, observa detenidamente el producto. Si en la superficie del tomate "hay una especie de colonias, de bolitas blancas, que indican que ahí se está formando una especie de hongo", o si en el borde de la lata hay pruebas de hongos más evidentes, es señal de que el tomate está en mal estado y no debe consumirse.
Tomate fresco: cómo identificar el deterioro
Los tomates frescos son uno de los vegetales más populares, pero también pueden deteriorarse si no se manejan correctamente. Es importante tener cuidado, ya que consumirlos en mal estado podría afectar nuestra salud.

Aquí te presentamos las señales para saber si un tomate fresco está en mal estado:
- Color: El color del tomate es un indicador determinante de su estado de conservación. Debe presentar un rojo intenso en su totalidad, sin manchas ni decoloraciones.
- Imperfecciones: Si observas moho, áreas hundidas, magulladuras o grietas en la piel, lo más recomendable es desechar el tomate.
- Olor: Realiza una prueba olfativa en el exterior del tomate; si percibes un olor rancio o cualquier aroma extraño y desagradable, deséchalo.
- Consistencia interna: Al cortar el tomate por la mitad, su interior no debe presentar una consistencia viscosa.
Tomate concentrado: consejos de conservación
El tomate concentrado es un ingrediente que enriquece multitud de platos. Sin embargo, una vez abierto, tiene una vida útil corta. El propio bote suele indicar: "Una vez abierto, conservar refrigerado y consumir antes de 5 días".
Si te resulta difícil consumir todo el contenido en ese plazo, puedes congelar el tomate concentrado sobrante. Simplemente, echa cucharaditas colmadas de la pasta sobre una hoja de papel de horno, como pegotes irregulares, y llévala tal cual al congelador sobre una bandeja. El tomate concentrado se disuelve rápidamente incluso si se añade congelado con el calor de la cocción. Así, puedes ir sacando las porciones que necesites a lo largo de las siguientes semanas, directamente mientras cocinas. Conviene apuntar en la bolsa el contenido y la fecha para no olvidar qué hay dentro.