El soyo es una sopa sustanciosa y revitalizante, típica de la cocina paraguaya. Se puede encontrar en todo el país, en los hogares familiares o en restaurantes casuales. Es alta en calorías, lo que ayuda a las personas a sentirse llenas durante todo el día de trabajo. Por lo general, se come con tortillas paraguayas o chipa guazu, ya que el caldo es bastante espeso y, remojando las tortillas, se aprecian todos los sabores.
El término soyo es un apócope de so’o josopy, palabra del idioma guaraní compuesta de dos términos, so’o que significa "carne" y josopy que a su vez es una acortación de josopyré y significa "aplastado".

Orígenes y relevancia cultural del soyo
Aunque el soyo sea el resultado de una cocina menos conocida y más humilde, es fácil entender el éxito de esta sopa tan pronto como se prueba. Para las poblaciones extremadamente pobres de Paraguay, la sopa soyo tiene algunos beneficios, ya que es rápida y fácil de preparar. La carne es un producto costoso para muchos paraguayos y guaraníes, pero la pequeña cantidad necesaria para preparar la sopa de soyo permite que las personas consuman carne con más frecuencia y evita que los niños padezcan malformaciones relacionadas con una dieta baja en proteínas.
La presencia de tomates, pimientos, perejil y orégano, otros productos típicos de la gastronomía paraguaya, aportan mucha frescura al soyo y hacen que la sopa sea más ligera. De hecho, también se puede consumir en verano.

El pueblo guaraní y el soyo
En el pasado, el pueblo guaraní era semi-nómada y se movía en busca de tierras fértiles. La bellísima película “Misión” dirigida por Roland Joffé en 1986 narra la guerra de los guaraníes, entre los portugueses y los españoles contra los indios. Hoy en día, solo quedan cerca de 80.000 guaraníes. Con regularidad, estas poblaciones son víctimas de expropiaciones por parte de los productores de soja y caña de azúcar, y de los ganaderos. Desafortunadamente, esta población tiene la tasa de suicidios más alta del mundo, ya que sus condiciones de vida son difíciles. Sin embargo, algunos logran resistirse a la asimilación y a las dificultades del mundo moderno, y siguen viviendo en tribus en el norte de Paraguay.

Cómo preparar Soyo
Para preparar esta receta de soyo se necesitan muy pocos ingredientes, la mayoría fáciles de encontrar en cualquier alacena o despensa. La carne molida es el principal elemento y complementan el sabor la cebolla, ajos, locote y algunas hierbas aromáticas. El proceso de preparación consiste básicamente en remojar carne molida, luego hacer un aderezo con las verduras y posteriormente agregar la carne y hervirla sin que se cocine en exceso. Además no necesita de mucho tiempo de cocción, lo que resulta en una receta relativamente rápida de hacer.
Prepará esta rica receta de soyo y disfrutá de sus grandes beneficios proteicos. Esta sopa es ideal para consumir en el almuerzo acompañado de unas ricas tortillas o en el desayuno para iniciar el día con mucha energía. Ahora sí, vamos con el paso a paso.
Maestros de la Cocina - Peta Rüger - Soyo con Tortillita
Ingredientes para el soyo
- ½ kilo de carne molida
- 1 cebolla blanca
- 1 cebollita de verdeo
- ½ locote verde sin semillas
- 3 tomates perita
- 1 zanahoria pequeña
- Orégano al gusto
- 1 diente de ajo
- 1 hoja de laurel
- 3 cucharadas de aceite vegetal
- Sal, comino y pimienta al gusto

Preparación paso a paso
- Comenzar por lavar y limpiar la carne, es decir, quitar los restos de grasa que pueda contener.
- Seguidamente cortar la carne finamente con ayuda de un cuchillo bien afilado. Picar hasta que tenga la apariencia y textura de la carne molida. Luego colocar en un bol y agregar agua hasta cubrirla para que se hidrate y remoje. Revolver bien y reservar.
- Asimismo se debe picar el locote, la zanahoria y la cebolla a la brunoise, es decir, en cubitos de 2 a 3 mm. También cortar el ajo muy finamente. Reservar.
- Ahora es el turno de cortar los tomates en mitades y proceder a rallarlos. Reservar también.
- A continuación poner a calentar una olla del tamaño necesario y verter el aceite. Después agregar los vegetales, menos el tomate y la zanahoria. Rehogar hasta que los ingredientes se doren sin quemarse.
- Luego echar una pizca de sal, pimienta y comino al gusto. Asimismo adicionar el tomate, la zanahoria, el laurel y orégano también al gusto. Continuar dorando hasta que se integren bien los ingredientes.
- Como siguiente paso, incorporar la carne junto con el aderezo, remover hasta que la preparación empiece a hervir. Si está muy espeso, agregar agua caliente hasta obtener la consistencia adecuada.
- Cuando hayan transcurrido 15 minutos o los ingredientes estén listos, rectificar la sazón y retirar del fuego. Servir bien caliente acompañado de cebollita de verdeo picada.

Consejos para hacer soyo
- Para procesar más rápido la carne, luego de cortarla en trozos podés ayudarte de un mortero para aplastarla hasta formar una masa. También podés emplear carne molida en su reemplazo. El mortero no solo se usa para triturar, sino que también permite exponer los sabores al calentar los ingredientes ligeramente y, de repente, toda la cocina queda inundada de aromas cautivadores.
- Después de agregar la carne es importante remover constantemente hasta que empiece a hervir, esto con la finalidad de que no se vaya a cortar la preparación.
- Esta receta tradicional admite algunas variantes. Por ejemplo, se puede adicionar un poco de arroz o fideos partidos.