Cómo saber si el salmón está bueno: guía completa para identificar frescura

El salmón es un pescado muy valorado en la gastronomía debido a su versatilidad, fácil consumo y exquisito sabor. Es rico en proteínas de alto valor biológico, grasas saludables, vitamina B12, potasio y selenio. Sin embargo, aunque es un excelente alimento, es bien sabido que suele deteriorarse muy rápidamente después de su captura, por lo que se le considera un producto altamente perecedero. Incluso el salmón tratado industrialmente, una vez destapado, comienza un rápido conteo regresivo de su frescura.

Identificar si el salmón está en mal estado es muy simple y necesario para evitar una intoxicación alimentaria. A continuación, te contamos detalladamente qué delata a un salmón en mal estado, tanto crudo, congelado, ahumado como cocido.

Salmón fresco y salmón en mal estado comparativa

Salmón crudo: señales de frescura y deterioro

Al comprar salmón, es fundamental tener en cuenta ciertas características que indican su frescura y calidad. Para asegurarte de que tu producto es fresco, debes prestar atención en el momento de la compra y antes de cocinarlo, observando el producto con los siguientes criterios:

Olor

  • Un salmón fresco tiene un olor ligero, casi neutro, para nada desagradable.
  • En cambio, cuando está en mal estado su olor es muy invasivo y molesto, incluso puede percibirse directamente podrido o muy parecido al amoníaco. ¡Deséchalo sin más! Su aroma nunca debe ser intenso, desagradable o fétido, sino que tiene que ser un ligero olor a pescado.

Apariencia

  • Cuando está fresca, el color del salmón crudo es rosado o anaranjado con vetas blancas. Un buen salmón fresco debe tener un color rosado o anaranjado claro, con una textura fresca y ligeramente brillante. Las líneas blancas finas a lo largo del filete son un indicio de frescura.
  • No obstante, si la piel está opaca, amarillenta, sanguinolenta, manchada o con lesiones, es muy posible que tengas un salmón en mal estado. Si el salmón presenta manchas o decoloraciones, es mejor elegir otra pieza. Si su color no es uniforme, ahí veremos que no es una pieza en buen estado. Otra cualidad presente cuando el salmón está malo son las manchas oscuras o blancas en su carne.

Ojos (en salmón entero)

  • Si se trata de un pescado entero que conserva la cabeza, observa sus ojos. Un ejemplar fresco tendrá ojos saltones, brillantes y transparentes. Deben ser brillantes, con una pupila adecuadamente oscura, estar salientes y no hundidos en la cavidad ocular y sobre todo ser transparentes, sin ningún tipo de mancha.
  • Por el contrario, un salmón descompuesto tendrá ojos opacos y hundidos.

Textura

  • Al tacto debe sentirse ligeramente húmedo, por todo el cuerpo y al mirarlo brillante. Al presionar suavemente la carne con los dedos, esta debe ser firme y regresar rápidamente a su forma original.
  • Si sientes que el pescado se está despedazando mientras lo manipulas, bótalo. Su cuerpo está envuelto en una sustancia gelatinosa, espesa, pegajosa y de apariencia opaca, muy semejante a una baba. ¡Ni se te ocurra comprarlo o prepararlo!

Consistencia

  • El salmón en buenas condiciones tiene piel firme y elástica al tacto, pero si está blando o se desmenuza, ya no es apto para su consumo.
  • Para determinarlo, presiona con un dedo su piel, ejerciendo una presión suave o ligera, lo normal es que recupere su forma de inmediato, pero si no es así o, peor aún, se rompe o deshace al tocarla, lo más seguro es que sea un salmón en mal estado. Las líneas blancas típicamente presentes en el salmón son las que ayudan a mantener la firmeza de la pieza cuando se encuentra fresca. Ahora bien, con el paso de los días, el alimento se va descomponiendo, por lo que esas líneas van perdiendo sus propiedades separándose poco a poco.
  • Si se trata de un ejemplar entero, sujétalo por la cabeza, así comprobarás si su cuerpo se mantiene rígido, lo cual es un signo de frescura.

Como saber si el Salmón esta Malo?

Salmón congelado: cómo evaluarlo

Es difícil darse cuenta si un pescado está en mal estado cuando está congelado, ya que los efectos del enfriamiento no nos dejan percibir adecuadamente sus características organolépticas. Por esta razón, cuando compres salmón o estés a punto de prepararlo, lo primero que tienes que hacer es revisar la fecha de caducidad del producto, para asegurarte que aún puede consumirse. ¡Esto es lo más fiable!

Aunque existe un margen de consumo seguro de 1-2 días después de vencido, si en el empaque indica que está caducado es mejor no arriesgarse y tirarlo. Ahora bien, si la fecha indicada está vigente, pero sospechas que en algún momento se rompió la cadena del frío o fue descongelado inadecuadamente, entonces, te será de gran utilidad la siguiente información. Solo después de descongelarse, podrás apreciar sus características reales.

En este sentido, todo lo que hemos dicho en el apartado anterior sobre el salmón crudo y cómo detectar si está en buen estado se aplica para este caso, sin importar si el producto congelado es industrial o fue congelado de forma casera.

Cuándo desechar salmón congelado en casa

Si congelaste el salmón en casa, debes tirarlo si:

  • Pasaron tres meses desde que lo congelaste (el pescado graso dura menos que el magro).
  • Se te olvidó etiquetarlo con la fecha en que lo congelaste.
  • No lo guardaste en un envase hermético.
  • Congelaste un salmón que ya había sido congelado antes.
Tabla de tiempo de conservación de salmón congelado

Salmón ahumado: cómo saber si está malo

Es difícil que se te presente la situación de comer un salmón ahumado caducado, porque es un producto empaquetado y tiene indicaciones muy específicas sobre su uso. Por esta razón, antes de que te digamos cómo saber si el salmón ahumado está malo, lo primero que tienes que hacer es revisar la fecha de caducidad del producto.

El otro factor determinante es la mala manipulación del producto, por ejemplo, en el trayecto de la tienda a la casa tardaste mucho o en casa almacenaste inadecuadamente el salmón ahumado, quedando en ambas situaciones expuesto por un buen rato a la luz directa del sol. Ahora bien, si sospechas que tienes un salmón ahumado en mal estado, pero no tienes la certeza, examínalo detalladamente guiándote de las referencias que te dimos anteriormente sobre el salmón fresco, si incumple al menos una, deséchalo.

Salmón cocido: cómo identificar si está descompuesto

Antes que nada, para evitar un pescado en mal estado después de cocerlo, hay un punto esencial a considerar, y ese es, asegurarte que la materia prima esté fresca. Una vez que cuentes con un salmón de calidad, es decir, fresco y en perfecto estado, debes cocinarlo de forma adecuada. Con un cocinado correcto prevendrás la proliferación de microorganismos dañinos y un deterioro más acelerado del producto.

En ese sentido, te serán útiles los siguientes tips que te servirán para distinguir si el pescado quedó cocido, crudo o está descompuesto:

Olor

  • Si frente a ti está servido un salmón cocido que huele ligero y apetitoso, es un buen signo y puedes comerlo con confianza, eso sí, después que te cerciores que está cocido.
  • No obstante, si su olor es muy fuerte, agrio o parecido al amoníaco, ya ni te molestes en revisarlo, está descompuesto. ¡Deséchalo de inmediato!

Apariencia

  • A diferencia del salmón crudo que cuando se ve opaco es signo de descomposición, en el salmón cocido significa que está bien hecho. Ahora bien, para asegurarte de cómo quedó el pescado, debes hacerle un corte en su punto más grueso y revisarle el color de su interior. Si se ve brillante o traslúcido significa que sigue crudo, cocínalo por más tiempo. El pescado completamente cocido debe ser opaco.

Consistencia

  • Si el salmón crudo se desmenuza es signo de un pescado en mal estado, en cambio, si el salmón cocido se desmenuza significa que ha quedado bien hecho.
  • Para quienes tienen la duda sobre cómo saber si el salmón está hecho en cuanto a consistencia, basta con rasparlo con un tenedor dándole suavemente. Si lo encuentras firme o gomoso debes cocinarlo un poco más.
  • Una clara señal de que las sobras del salmón cocido están en mal estado es una consistencia viscosa. Si el salmón ha perdido su textura gruesa y escamosa, no vale la pena comerlo.

Temperatura

  • Si dispones de un termómetro para carne (los digitales son más precisos), colócalo en la parte más gruesa del salmón, y espera un minuto para que obtengas una lectura precisa. Si la temperatura oscila en 63 °C ¡el pescado está listo!

Sabor

  • ¿Pasó el salmón todas las pruebas anteriores? Entonces, llévate a la boca una pizca. Si notas un gusto extraño, especialmente fuerte, picante o amargo, desecha el resto del plato, pues esas características son un claro signo de descomposición.

Consejo: el salmón cocido se mantiene en buen estado, un máximo de 3 días en refrigeración, menos de 2 horas a temperatura ambiente.

Diferencias entre salmón crudo y cocido

¿Qué pasa si como salmón en mal estado?

A todos se nos ha pasado por la mente, qué pasa si como salmón en mal estado, pese a todas las medidas preventivas. Pues la respuesta es simple, hay un alto riesgo a que sufras una intoxicación alimentaria, que puede ser leve o grave. Por esta razón, aquellas personas que pertenezcan a un grupo de riesgo deberían evitar el consumo de salmón crudo, pues son más vulnerables a sufrir una intoxicación.

Los síntomas del salmón en mal estado pueden aparecer dentro de las 48 horas siguientes a su consumo, y son los siguientes:

Intoxicación leve con síntomas digestivos

  • Presenta dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea. Otros síntomas menos comunes son enrojecimiento, palidez, fiebre, mareos o sudoración. En estos casos, hay un altísimo riesgo a sufrir de deshidratación aguda.

Intoxicación grave con síntomas cardiovasculares y neurológicos

  • En la parte cardiovascular tenemos bradicardia, descenso de la tensión arterial, extrasístoles ventriculares.
  • En tanto, en los síntomas neurológicos, se ven entumecimiento, parestesia de las extremidades o de la boca, sabor metálico, trastorno de sensibilidad al calor, picor, parálisis y confusión. En este tipo de intoxicaciones, el riesgo de muerte es sumamente bajo, siempre que se trate de países con un buen sistema sanitario y personas que no tengan un sistema inmunitario comprometido.

Beneficios nutritivos del salmón

El salmón encabeza la lista de los pescados azules, siendo una alternativa deliciosa y muy nutritiva. Entre sus propiedades, podemos encontrar que es una gran fuente de ácidos grasos Omega 3 y aceites esenciales. Para obtener lo mejor de él es importante consumirlo fresco.

El salmón es un pescado rico en proteínas de alta calidad, minerales esenciales como el yodo, el magnesio, el fósforo, el selenio, el hierro y el calcio, y vitaminas como la vitamina D.

Por último, es interesante que aclaremos también el mito sobre si la piel del salmón se come, pues muchas personas tienen esa duda. ¡Buenas noticias!, cuando alguien se come la piel del salmón no supone ningún peligro para su salud, como suele creerse. Al contrario, en el mundo culinario esa parte del salmón es muy apreciada, pues le da un toque crujiente a su carne y permite que no se desmigaje después de la cocción.

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