El cambio de colegio es una experiencia común en la vida de muchos niños y adolescentes. Ya sea por un nuevo trabajo de los padres, un divorcio, la búsqueda de una mejor calidad de vida o simplemente el paso a una nueva etapa educativa, esta transición puede generar incertidumbre y miedo. El universo infantil, construido sobre los cimientos de la rutina y la seguridad, se ve alterado cuando un niño deja atrás a sus amigos, profesores, y en algunos casos, su casa y su habitación. Sin embargo, con el acompañamiento adecuado, este desafío puede convertirse en una oportunidad de crecimiento y desarrollo.
Es importante recordar que los cambios, aunque a veces los adultos los minimicemos, estresan a niños y adolescentes tanto como a nosotros, con la diferencia de que ellos no siempre están preparados para afrontar el estrés ni tienen los mecanismos suficientes para lidiar con él.

Información y Comunicación: Claves para la Tranquilidad
Infórmale sobre los Cambios
La mejor manera de tranquilizar a tu hijo es informarle. Explícale cuáles serán los cambios y escúchale, animándole a que te cuente sus temores y lo que vais a hacer para salvar esos escollos. Sobre todo, respeta sus puntos de vista y no trivialices sus incertidumbres. El miedo a lo desconocido es una reacción natural, y la falta de información puede intensificarlo. Puedes utilizar calendarios o estrategias visuales para explicarle el proceso, lo que aportará calma y seguridad.
Comparte Tus Estrategias y Emociones
La mejor manera de empatizar con tu hijo y de que se sienta comprendido y apoyado es compartiendo con él tus propios nervios por el cambio. Dile, por ejemplo, que tú también conocerás a un nuevo jefe y tendrás que acostumbrarte a nuevos compañeros. Escucha sus miedos sin minimizar sus sentimientos. Frases como “estoy segura de que vas a hacer amigos enseguida” pueden negar el sentimiento del adolescente, haciéndole creer que lo que siente “está mal”. Adoptar una actitud comprensiva, como un “sí, entiendo que te dé miedo sentirte solo al principio”, le hará sentirse mucho más acompañado.
Intenta indagar en lo que le preocupa (los nuevos compañeros, el profesorado, el sentirse diferente…) para poderle dar una respuesta lo más adecuada a sus miedos. Si ha habido cambios en el pasado de los que ha salido airoso, recuérdaselos, esto reforzará su autoconfianza.
Explícale los Motivos del Cambio de Forma Clara
Tu hijo adolescente se merece una explicación. No puedes pretender que se enfrente a ese gran cambio sin más, ya que esto solo servirá para que “te culpe” de su malestar. Procura explicarle las razones del cambio (de centro, de barrio, de ciudad…), pero sin dudar acerca de ellas. Dependiendo de la edad del niño y de los motivos, es muy importante ofrecerle una explicación ajustada del porqué de ese nuevo colegio.
Preparación y Adaptación: Un Proceso Gradual
Visita Anticipada al Centro Escolar
Haced juntos una visita anticipada. Id a conocer las nuevas instalaciones, preséntale a sus nuevos profesores y, si es posible, contactar con otros alumnos. Así no se sentirá tan solo en los primeros días. Que tenga una idea de cómo va a ser su clase, el patio del recreo donde va a jugar o la puerta por donde entrará y saldrá cada día del colegio es de gran ayuda. Si podéis conocer a alguna familia antes de empezar la escuela, intentad quedar fuera del entorno escolar; conocer a algún compañero puede aportar seguridad a los niños durante los inicios.

Los Cambios, Uno por Uno
Si el motivo del cambio implica también un traslado de casa o de ciudad, no lo dejes para el último momento ni te eternices con la mudanza. Conviene que la nueva casa esté en orden y que sea un entorno seguro y agradable cuando empiece el colegio. Si se debe a cambios en la familia (divorcio, llegada de una nueva pareja o de un nuevo hermanito, por ejemplo) es importante que no coincida todo al mismo tiempo. Organízalo de manera que tenga que afrontar un solo motivo de inseguridad a la vez.
Compra de Material Escolar
Id juntos a comprar el material escolar que vaya a necesitar. Siempre se puede aprovechar para comprarles algo que les haga especial ilusión: una mochila de sus dibujos favoritos, un estuche con muchos lápices de colores que él mismo elija, etc.
Objetos de Apego y Despedidas Rápidas
Deja que, durante los primeros días, tu hijo lleve, si así lo desea, su juguete favorito o aquello que le resulte familiar y le haga sentirse más cómodo o con mayor apego a su hogar. Las despedidas deben ser rápidas y cariñosas. Los primeros días de colegio también son muy difíciles de afrontar el momento de la separación, tanto para los padres como para los niños. Por este motivo, hay que evitar prolongar las despedidas. Es conveniente que, durante los primeros días, sea el papá o la mamá quienes vayan al colegio a llevarlos y recogerlos.
Ayúdalo a Hacer Amigos
Fomenta la participación en actividades extraescolares y grupos sociales para ayudarle a hacer nuevos amigos. No siempre es fácil llegar a un nuevo instituto donde los grupos de amigos ya están creados, y es especialmente difícil para adolescentes introvertidos o tímidos. Habla abiertamente con tu hijo o hija de este problema y construid juntos un plan para poder minimizarlo. Apuntarse a alguna actividad extracurricular suele ser una buena idea.
Niños con dificultades para socializar. Natalia Trenchi
Fomenta que Mantenga Sus Lazos Anteriores
Si habéis cambiado de ciudad, quizás debas, al menos al principio, ser algo más flexible en el uso del teléfono y de internet, para facilitar que tenga contacto con sus antiguas amistades. Por otro lado, si os quedáis en la misma zona, entonces anímale a que invite a sus amigos de antes, a que les presente a sus nuevas amistades. Y déjale claro que no se trata de elegir entre unos y otros, que puede ser amigo de todo el mundo, si quiere.
Observación y Apoyo Continuo
Señales de Dificultades en la Adaptación
Como padres, podemos tener una idea clara sobre si nuestros hijos se adaptarán rápidamente o no. Sin embargo, en la adolescencia, a veces ocultan sus verdaderos sentimientos. Por esta razón, en las primeras semanas en el nuevo centro habrá que estar atentos a algunos signos que pueden indicar estrés en la adaptación.
Cambios de Conducta
Si un adolescente deja de disfrutar actividades que antes le gustaban, duerme mucho o muy poco, cambia de actitud ante la comida, está excesivamente hostil, se aísla más de lo costumbre, puede ser un indicador de que le está costando ubicarse en el nuevo centro.
Síntomas de Malestar Físico y Estrés
Muchos adolescentes no saben expresar el sentimiento de estar estresados, por lo que se enfocan en un malestar físico que muchas veces es solo un síntoma de estrés: dolor de barriga, dolor de cabeza. Si el dolor físico vuelve a menudo y el pediatra no detecta una causa física, puede ser estrés.
Descenso en los Resultados Escolares
Aunque es bastante normal un pequeño descenso en las notas cuando se cambia de centro, hay que vigilar si la bajada es muy fuerte o prolongada en el tiempo, ya que esto puede significar dificultades para ajustarse.
A continuación, se presenta una tabla que resume las señales de dificultades y el tiempo de adaptación esperado:
| Señal de Dificultad | Descripción | Tiempo de Adaptación Esperado |
|---|---|---|
| Cambios de Conducta | Pérdida de interés, alteraciones del sueño o alimentación, aislamiento. | 1 a 1.5 meses (normal) |
| Síntomas Físicos | Dolores de cabeza o barriga sin causa médica aparente. | 1 a 1.5 meses (normal) |
| Descenso Escolar | Bajada significativa o prolongada en las notas. | 1 a 1.5 meses (normal) |
| Persistencia de Síntomas | Tristeza, enfado, apatía o miedo persistente por más de tres meses. | Buscar apoyo profesional |

Mantén una Actitud Positiva y Empática
Un cambio, un comienzo nuevo, siempre tiene un aspecto positivo, nuevas oportunidades no solo de hacer amistades, de actividades extraescolares, asignaturas optativas, salidas escolares. Entérate bien de todo lo que el nuevo centro tiene para ofrecer a tu hijo y háblale de ello como de otras tantas oportunidades para hacer aquello que le gusta. Asegúrate también de recordarle que confías en que va a ser capaz de enfrentarse al cambio.
Comunicación con el Centro
La comunicación fluida con el centro (tutor y orientador) es básica para afrontar este cambio tan importante en el niño. Hay que mantener con ellos un diálogo constante para que todo discurra de la mejor manera posible. Los profesores y las familias deben caminar juntos en la búsqueda de estrategias para que el cambio sea lo más fácil posible. No dudes en pedirles ayuda o en expresarles tus inquietudes respecto a las emociones y bienestar de tu hijo.
Considera Apoyo Profesional si lo Necesita
Si tienes la impresión de que a tu hijo adolescente le está siendo especialmente difícil la entrada en un nuevo instituto, lo mejor es que pidas ayuda profesional antes de que el problema se alargue o se enquiste. Habla con el departamento de orientación del centro para que le echen una mano o, si no se siente a gusto o no funciona, con su pediatra para que te oriente en la elección de un psicólogo. No lo dejes pasar. Recomendamos buscar ayuda profesional si la tristeza, el enfado, la apatía o el miedo persisten más de tres meses o si su intensidad dificulta el día a día. También si su estado de humor cambia constantemente, pierde su apetito o sueño, lo que se mantiene durante el primer trimestre. O si, pese al tiempo pasado en la nueva escuela, sigue pensando en la anterior, rechaza hacer amigos o las tareas escolares.