Las patatas rellenas son un entrante que siempre encanta o un aperitivo perfecto si hacemos esas patatas pequeñas. Rellenar patatas es fácil, rápido y rico. Mientras se cuecen u hornean puedes preparar el relleno y admiten tantas combinaciones que las posibilidades son gigantescas. Vegetales, con carne y con pescado. Las patatas para rellenar son un lienzo en blanco: pocas cosas son tan versátiles en el mundo de la gastronomía como una patata lista para ser rellenada.
Variaciones de este concepto se encuentran prácticamente en todas las cocinas del mundo, donde este tubérculo ha llegado con humildad, pero pisando fuerte. Desde las sencillas patatas rellenas de queso y hierbas aromáticas hasta las más elaboradas versiones gourmet que incorporan farsas de pescados y mariscos, carnes que pueden ser o no picadas y un perfumismo goloso construido a base de combinar especias, las posibilidades son infinitas.
Las patatas rellenas son un plato típico en muchos países latinoamericanos, aunque curiosamente, su origen podría encontrarse en África y más concretamente, en la cocina árabe. Si bien la patata es un tubérculo originario de América, que no llegó a Europa hasta el siglo XVI, fueron los esclavos norteafricanos los que introdujeron la receta de las patatas rellenas en las colonias españolas.
Convertirse en un cocinero experto requiere años de experiencia, pero también existen recetas sencillas ideales para iniciarse en este arte, como estas deliciosas patatas rellenas. Una propuesta culinaria fácil, elaborada con ingredientes que siempre solemos tener en casa, como patatas y atún en conserva, con la que regalarnos el paladar con ese sabor único que solo encontramos en la cocina casera.

Tipos de patatas recomendadas y cocción
Las patatas son un alimento básico en nuestra despensa, pero incluso un proceso tan fácil como cocer patatas tiene sus trucos. Para esta receta de patatas rellenas, lo ideal es elegir patatas de tamaño grande, sin manchas ni agujeros, con una textura firme y uniforme. En cuanto a variedades, las patatas Kennebec, Monalisa, Spunta o Red Pontiac están consideradas las mejores para cocer.
Cocer patatas tradicionalmente
Una vez en la cocina, el primer paso para preparar estas patatas rellenas es cocerlas. La técnica tradicional para hacerlo es hervirlas en agua con un poco de sal, enteras y con piel, para evitar que absorban demasiado líquido. En la mayoría de las recetas que requieren cocer los alimentos normalmente esperamos a que el agua alcance su punto de ebullición para echarlos a la cazuela. Las patatas deben estar en remojo con agua fría y sal (dos cucharadas por cada litro de agua). Después, se cuecen durante al menos 30 minutos (el tiempo dependerá del tamaño).
Cocer las patatas al fuego suele requerir de entre 40 minutos a media hora, dependiendo de su tamaño. ¿Cómo podemos saber cuándo las patatas están bien cocidas? Para asegurarnos, podemos utilizar un truco muy sencillo, que todo buen cocinero conoce bien: solo necesitas pinchar la patata con un cuchillo o un tenedor. Si está cocida, este debería penetrar fácilmente en la carne y salir con suavidad. Después, se escurren las patatas y se pelan en caliente. Las patatas cocidas o hervidas son las que mejor conservan todo el sabor y su valor nutritivo.

Asar patatas para rellenar
Estas patatas rellenas las haremos inicialmente asadas. Algunas personas las cuecen y luego las gratinan, a mí personalmente me gustan más asadas. Envolvemos en papel albal las patatas, las pinchamos con un cuchillo y las introducimos al horno a 180º durante 1 hora más o menos. Si se decide hacer un plato de patatas asadas, conviene escoger las que sean del mismo tamaño. Así, el calor penetra de manera uniforme.
Cocer patatas en microondas
Si tienes poco tiempo para cocinar, el microondas también es una buena opción para tener listas estas patatas rellenas en un tiempo récord. Para cocerlas lo más aconsejable es utilizar un estuche para microondas o envolver las patatas en film transparente, para que se cocinen en sus propios vapores. Normalmente con diez minutos a máxima potencia es suficiente, aunque para comprobar si están hechas, solo tienes que pincharlas para comprobar que están tiernas.
Consejos para cocer patatas
Receta de patatas rellenas de jamón y queso
Las patatas rellenas es un entrante que siempre encanta o un aperitivo perfecto si hacemos esas patatas pequeñas. Esta receta de patatas rellenas es de jamón y queso, en este caso queso Gorgonzola.
Ingredientes para patatas rellenas de jamón y queso
- 4 patatas grandes
- 100 g de jamón ibérico Navidul en taquitos pequeños
- 150 g de queso rallado (cheddar, mozzarella o el que prefieras)
- 2 cucharadas de mantequilla
- 100 ml de nata líquida
- Sal y pimienta al gusto
- Cebollino picado (opcional, para decorar)
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 200°C. Lava bien las patatas, asegurándote de limpiar bien la piel. Pínchalas varias veces con un tenedor para permitir que el vapor escape mientras se cocinan. Coloca las patatas en una bandeja de horno y hornéalas durante aproximadamente 45-50 minutos, hasta que estén completamente tiernas al pincharlas con un cuchillo o tenedor.
- Mientras las patatas se asan, puedes preparar el relleno. En un bol grande, mezcla el jamón ibérico Navidul cortado en taquitos pequeños con el queso rallado, la mantequilla y la nata líquida. Añade sal y pimienta al gusto.
- Una vez que las patatas estén listas, déjalas enfriar 20 minutos. Pasado ese tiempo, corta un poco del lateral de cada una y, con una cuchara, vacía parte de la pulpa interior, dejando una capa fina que mantenga la forma de la patata. Mezcla la pulpa que saques con el relleno de jamón y queso.
- Rellena cada patata con la mezcla que has preparado, asegurándote de presionar suavemente para que el relleno quede bien distribuido. Coloca las patatas de nuevo en la bandeja de horno y, si lo deseas, espolvorea un poco más de queso rallado sobre la parte superior para que se gratinen durante la cocción. Hornea las patatas rellenas durante 10-15 minutos adicionales, o hasta que el queso esté bien derretido y dorado.
- Al sacarlas del horno, déjalas reposar unos minutos antes de servirlas. Si lo prefieres, puedes decorarlas con un poco de cebollino fresco picado, que aportará color y un toque de frescura al plato.
Estas patatas asadas rellenas de jamón y queso son de esas recetas que siempre gustan a todos. Son fáciles de hacer, llenas de sabor y perfectas para cualquier día, ya sea una cena rápida o una comida especial en familia. Lo mejor es que puedes adaptarlas a tu gusto, añadiendo los ingredientes que más te apetezcan.

Otras ideas para el relleno de patatas
En esta receta te hemos propuesto preparar unas patatas rellenas con atún, pero también es muy típico elaborar su relleno con carne picada de ternera o pollo con verduras. Sean cuales sean los ingredientes que elijas, uno de los secretos para lograr unas patatas rellenas de sobresaliente está en añadir un poco de salsa de tomate. Además, ¿sabías que la salsa de tomate frito también es beneficiosa para cuidar de tu flora intestinal? Estudios científicos recientes apuntan que los compuestos fenólicos y el licopeno presentes en el tomate frito tienen una influencia positiva sobre el Lactobacillus reuteri, uno de los microorganismos probióticos del intestino.
Relleno de carne picada
Se pela y se corta la cebolla en trocitos, no olvidéis que os podéis poner las gafas de nadar para evitar las lágrimas. Por otra parte se mezcla la carne con la cebolla picada, el perejil cortado a trocitos, el huevo, la sal y los piñones. A continuación, se sofríe esta mezcla. Una vez hecho el sofrito, se rellenan con él las patatas, dejando un poco de salsa aparte. Para sellar la patata y que no se salga el relleno, se reboza el agujero en harina. Y a continuación se sofríen las patatas boca abajo. En ese aceite, se sofríen algunas de las bolas de patata. Por otra parte, se pone agua en una cacerola y se le echan dos cucharadas de harina, un poco de pimentón, el sofrito de la carne que quedó, las bolas de patata y finalmente las patatas. Se tapa la olla y se deja unos 20 minutos.
Otra opción es picar la cebolla, el ajo y el pimiento verde en brunoise (cuadraditos muy pequeños) y pocharlos a fuego suave. Añadimos la carne, la rehogamos y mojamos con el vino tinto. Cuando el vino se haya evaporado, salseamos con el tomate y dejamos que se cocine durante 10 minutos a fuego suave. Espolvoreamos con el orégano, la albahaca y la pimienta negra. Sazonamos. Rellenamos las patatas cocidas y vaciadas con la carne picada.

Relleno de atún
Las recetas con patatas son siempre garantía de éxito y hoy vengo con una que es ideal para el verano (aunque se puede preparar -y disfrutar- en cualquier otra época del año). Estas patatas rellenas de atún son, decididamente, un manjar que cualquier persona puede hacer en casa por muy poco dinero. Tan solo hay que preparar una farsa, cocer unas patatas, vaciar y rellenarlas. Así de sencillo. Yo he usado atún, salsa de tomate, mayonesa, huevo duro y un poco de salsa sriracha para un "punch" picante. También he aprovechado el aceite de la conserva, que le da al relleno cremosidad y acentúa el sabor a mar.
Lavamos las patatas y las cocemos en una cacerola con abundante agua y sal. Tenemos que cubrirlas por completo para que se hagan bien. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas y de lo nuevas o viejas que sean. Cuando las patatas estén listas las escurrimos y las refrescamos en agua fría (mejor si añadimos hielos) para cortar la cocción. Mientras tanto preparamos la farsa mezclando el atún, escurrido, la salsa de tomate, la mayonesa, el huevo cocido y la salsa sriracha. Cortamos las patatas por la mitad y retiramos el interior con cuidado de no romperlas. Agregamos la patata a la farsa y removemos para incorporar. Ajustamos el punto de espesor añadiendo un poco del aceite de la conserva del atún y comprobamos si necesita más sal o pimienta. Una sola patata rellena de atún es suficientemente saciante como primer plato de un menú completo de verano (o cualquier otra época del año). Si escoges comer más ligero, acompáñala de una ensalada de hojas verdes o de un tomate aliñado.