Cómo plantar patatas en casa

Plantar patatas en casa te permite disfrutar de una mayor variedad y consumirlas en su punto de máxima frescura. Si quieres tener patatas de cosecha propia, frescas y sanas, plantarlas en tu huerto puede ser una experiencia gratificante. La humilde patata es capaz de crecer en cualquier tipo de suelo, incluso en hidroponía. ¿Por qué no en un rincón de la terraza? Una maceta grande y alta, incluso una bolsa de sustrato, es suficiente.

La patata es uno de los alimentos más conocidos en todo el mundo y tiene su origen en una región andina situada entre el sur de Perú y Bolivia. Llegó a España como curiosidad botánica desde América del Sur y tardó en convertirse en ese alimento principal, rico en fécula, vitaminas y minerales, hoy presente en todas las mesas. La palabra patata viene de una confusión con el nombre original de este tubérculo tan conocido en la gastronomía mundial. En su origen se le dio el nombre de papa, nombre que sigue utilizándose en Latinoamérica y Canarias, pero cuando llegó a España se confundía con el boniato, al que se llama también batata. Esto terminó bautizando a la papa como batata dulce o patata.

Para que el cultivo se desarrolle correctamente se debe sembrar en una zona a plena exposición solar ya que la patata no soporta las heladas, y aunque después de una helada suave pueda rebrotar, es importante que la temperatura del suelo sea superior a los 7ºC. Las patatas están listas para ser cosechadas cuando el follaje empieza a amarillear y marchitarse. El momento óptimo para la recolección de la patata es cuando el tallo de la planta se pone de color amarillento y comienza a secar. El momento para cosechar tu cultivo de patatas es cuando las hojas estén más amarillas después de la floración.

Preparación del suelo y selección de la variedad

Antes de empezar a plantar las patatas, debes preparar la tierra. El tipo de suelo adecuado para cultivar patatas es bien drenado, suelto y fértil. La tierra limosa o arenosa es la mejor, y debe tener un pH entre 5,0 y 6,5. Retira del suelo las piedras, restos o raíces viejas. Aporta nutrientes mezclando materia orgánica, abono o compost. Cuando en invierno se cuida bien de un suelo rico en nutrientes, se asegura el éxito del huerto. Las patatas siempre han requerido bastante esfuerzo a la hora de cultivarlas, al desarrollarse la parte comestible bajo tierra requieren suelos mullidos, con bastantes nutrientes y es necesario aporcarlas (cubrir los tallos) conforme van creciendo los tallos para que los tubérculos que puedan estar cerca de la superficie no se pongan verdes.

Hay muchos tipos de patatas entre los que elegir, y los más populares entre los jardineros caseros son los alevines, las patatas rojas, las patatas rojas y las patatas azules. La variedad que elijas influirá en el sabor y el color de las patatas, así como en su ciclo de crecimiento. Habla con tu centro de jardinería local para determinar qué variedad se adapta mejor a tu región y clima. Dependiendo de la variedad que se decida plantar, el tiempo de desarrollo del cultivo puede variar de 2 a 6 meses. También es importante que tengas en cuenta que las diferentes variedades ofrecen diferente textura y sabor, por lo que además de tener en cuenta que sean más tempranas o tardas, a la hora de elegir la variedad también debes considerar si las vas a consumir para freír, para cocer, o para asar.

Ilustración de diferentes variedades de patatas

Época de siembra y método de plantación

Las patatas suelen plantarse a principios o mediados de primavera, cuando el suelo está húmedo y antes de la última helada. La mejor época para plantar patatas es desde principios del mes de Febrero (en zonas mediterráneas), hasta finales de marzo. El mejor momento para iniciar el cultivo es la entrada de la primavera, cuando ha pasado el riesgo de heladas, y mejor aún si es época de lluvias suaves, porque si el ambiente es húmedo, mejora su desarrollo inicial. En Asturias por ejemplo se suele hacer entre febrero y abril. Las patatas son bastante fáciles de cultivar, ¡pero no de cualquier forma! A las patatas les encantan los ambientes frescos y húmedos, pero no les gustan nada las heladas: dependiendo de la región, se siembran de febrero a mayo, cuando el suelo se ha calentado un poco. Como dice un antiguo dicho francés, «las patatas deben sembrarse cuando florecen las lilas». En algunas regiones ya se pueden plantar en febrero, aunque marzo es el mes ideal, con el día de San José como punto de partida. Las épocas de plantación ¿Cuándo hay que plantar las patatas? “Depende mucho de la zona y el clima”, señala José Luis Núñez-Milara, de Semillas Florales, productora de patatas de siembra. Pero también del grupo en el que se clasifique la variedad, lo que condiciona a la vez el tiempo que necesitan para poder ser consumidas, un arco que va de 90 a 180 días, aproximadamente. “Se trata de ir plantándolas en distintas épocas del año para tener siempre patatas en casa”, dice.

Para la siembra de patatas a finales de invierno y principios de primavera, se recomienda cortar los tubérculos en 2 o 3 trozos para favorecer la brotación y ahorrar cantidad de patatas para siembra. Para hacerlo de forma correcta, es necesario cortar trozos que contengan al menos 3 ojos o yemas y hacerlo entre 4 y 5 días antes de la plantación. Si se tratan de patatas grandes, es posible hacer cortes y dejar algunos brotes. Si tenemos un huerto limitado, el hueco disponible es un bien muy preciado y ya sabemos que el huerto de primavera-verano tiene mucho tirón ;). Un consejo para adelantar la cosecha es germinarlas previamente a la plantación en el suelo o sustrato. De esta forma, adelantamos un mes el cultivo.

Haz una zanja o una hilera de unos 10 a 15 cm de profundidad y de 20 a 24 cm de separación. En la zanja, planta trozos de patata a 10-12 pulgadas de distancia y cúbrelos ligeramente con tierra. Si plantas patatas nuevas en lugar de trozos de semilla, puedes plantarlos más juntos. Para los trozos de semilla, córtalos de modo que queden 2-3 ojos. Cubre los trozos de semilla con tierra a la misma profundidad que la tierra original. Independientemente de la técnica por la que te decidas cultivar patatas, se plantan haciendo surcos u hoyos en el terreno con una profundidad entre 8 y 10 cm aproximadamente. La separación necesaria dejar entre plantas es de 30 y 45 cm de distancia, depende de la variedad y su ciclo.

Esquema de plantación de patatas en surcos

Cultivo en macetas y plantadores

En el caso de plantarlas en macetas o plantadores la metodología es algo diferente; al contar con menos espacio, necesitamos que cada planta de patatas nos de su producción máxima, y para ello necesita algo de ayuda. Los plantadores de patatas están especialmente diseñados para sacar la mayor producción de patatas en el mínimo espacio posible. Una sola patata plantada en un tiesto profundo puede proporcionarte una buena cantidad: solo tendrás que esperar unas cuantas semanas para probarlas en ensalada, fritas o como más te guste. Si quieres planificar una siembra o cultivo bien controlado para tus patatas, puedes considerar los diferentes invernaderos de jardín.

El recipiente: Escoge un tiesto (mejor si es de barro) de al menos 30 centímetros de alto por 30 de diámetro, o utiliza una bolsa de sustrato universal o de cultivo dejándola de 50 centímetros de alto. Asegúrate de que el agua sobrante del riego cuente con un orificio de salida, ya que las patatas son muy sensibles a la podredumbre. La plantación: Llena el recipiente hasta la mitad (20-25 centímetros) con un sustrato rico y suelto y entierra una o dos patatas con los brotes (deben tener entre 4 y 5 centímetros) hacia arriba, en agujeros de unos 8 centímetros de profundidad. Coloca una capa de unos 30 cm de sustrato universal o compost (ocupará alrededor de 1/3 de la bolsa) y coloca los tubérculos germinados encima separados. Cúbrelo con una capa de sustrato o compost y riega hasta que todo el sustrato quede húmedo. Es importante simplemente cubrirlas y no llenar de sustrato hasta arriba de la maceta.

El emplazamiento: Coloca la maceta o la bolsa en un rincón de la terraza fresco y abierto, donde reciba luz, factor clave para que la planta vegete bien y puedan surgir los tubérculos. Es importante que esté al resguardo de las heladas tardías, a las que la especie es muy sensible. Las temperaturas ideales para el cultivo de la patata oscilan entre los 13 y los 20 grados. Aportar nutrientes mezclando materia orgánica, abono o compost. Si las vas a plantar en huertos urbanos y macetohuertos, necesitan un volumen de recipiente de al menos de 18 litros, aunque tendrán más producción en uno de 30 a 50 L. Recuerda que necesitan bastante cantidad de nutrientes para crecer, por lo que no le puede falta que añadas en la mezcla de sustrato humus de lombriz, compost o estiércol.

Ilustración de cultivo de patatas en maceta

Cuidados durante el cultivo

Cuando las plantas de patata empiezan a crecer, es fundamental proporcionarles la cantidad adecuada de agua y nutrientes. Agua: Las patatas deben regarse con regularidad, sobre todo durante los periodos secos, pero sin encharcarlas, ya que esto puede hacer que se pudran. El riego de las plantas de patata va a depender del calor en la zona, en climas cálidos o zonas secas, el riego debe ser diario, un riego suave y constante. En cambio en climas más húmedos, puede ser suficiente aplicar un riego suave cada 3 o 4 días. El riego: Todas las patatas requieren de humedad, pero no podemos excedernos. El sustrato debe estar húmedo, no empapado. Es es muy negativo el exceso de humedad mientras está brotando el tubérculo y desde la floración a la maduración de las nuevas patatas.

Siembra: Mantén la zona alrededor de las plantas de patata libre de malas hierbas para evitar que compitan con las patatas por los nutrientes. Alimentación: Las patatas deben tener la cantidad adecuada de nutrientes para que su cultivo tenga éxito. Puedes utilizar abonos orgánicos o compost para añadir nutrientes a la tierra. Cultivo: El aporcado es el proceso de amontonar tierra alrededor de la base de las plantas de patata para protegerlas del sol. Conforme la planta vaya creciendo ve aplicando más capas de sustrato o compost, de unos 10 cm (no pasa nada si entierras algunas hojas pero siempre debes dejar hojas en la parte superior). Cuando las hojas alcanzan los 20 o 25 centímetros de altura, es el momento de cubrir la base con tierra de forma que solo quede a la vista el extremo. Este gesto, que se repite a medida que crece la planta, favorece la aparición de tubérculos y permite limitar el riego, a la vez que mejora la productividad y la calidad de las patatas.

Infografía sobre el aporcado de patatas

Control de plagas y enfermedades

Las patatas pueden ser susceptibles a varias plagas, como pulgones, escarabajos de la patata y gusanos de alambre. Enfermedades como el tizón tardío, el tizón temprano y la roña también pueden afectar a las patatas. Los pulgones, la mosca blanca o la araña roja son algunas de las plagas más comunes que afectan al cultivo de la patata, aunque el mayor problema suele ser el control del escarabajo de la patata. Otro enemigo de la patata es la dorífora, muy temida por los horticultores. Es preferible destruirlo a mano, matando los insectos adultos y aplastando las larvas o pulverizando un preparado de ortiga, rábano o tanaceto.

Para combatir el mildiu, el mayor enemigo de las patatas, no las riegues en exceso. El suelo debe estar húmedo, pero es mejor no mojar las hojas. En caso de ataque, se suele aplicar caldo bordelés y, al año siguiente, se siembra la planta en otro lugar. Si el tiempo es fresco, considera la posibilidad de utilizar un mantillo de plástico negro para mantener la tierra caliente. Para sembrar patatas existen dos temporadas ideales. La primera es desde enero, hasta abril, en ese tiempo se pueden sembrar siempre y cuando las temperaturas no lleguen a bajar de los 2º C y la tierra se encuentre a unos 10º C. La otra temporada ideal es durante el mes de agosto y los primeros quince días de septiembre. Son lo más recomendable si tu huerto está en áreas templadas. No obstante, es una siembra tardía y se hace con patatas pequeñas que se obtuvieron durante el verano.

Cosecha y almacenamiento

Desentierra las patatas con cuidado y retira la tierra suelta. Deja que las patatas se sequen durante un par de horas para endurecer la piel antes de guardarlas. Almacena las patatas en un lugar fresco y oscuro donde la temperatura sea de 38-40°F con una humedad relativa del 85-90% para obtener los mejores resultados. Cuando se haya cumplido el tiempo preciso según la variedad de patata, vacía la maceta o la bolsa y recoge los tubérculos. Las patatas tardan entre 90 y 180 días en madurar lo suficiente para poder ser consumidas. Una plantación escalonada permitirá tener una cosecha constante el año entero. Las extratempranas o precoces se pueden cosechar en unas 13 semanas (90 días) a partir de la plantación. Las tempranas y semitempranas se obtienen en unas 14-17 semanas (100-120 días). Las semitardías o de media estación maduran a partir de las 18 semanas (120-150 días). Las tardías necesitan unas 20 semanas (150-200 días) para alcanzar su punto óptimo de madurez.

Envasado las patatas para guardarlas.

Dato extra: Una vez cosechadas, se puede conservar con polvo anti-germinado y no se pican.

tags: #como #plantar #las #patatas