Las fabes, también conocidas como fabas, habas o judías, son un cultivo típico de la región de Asturias, en el norte de España. Se trata del grano de la Phaseolus Vulgaris L. (es decir, “alubia”, en castellano), y no de la Vicia Faba L. (la “haba”, en castellano). Es una alubia trepadora de ciclo largo que ha sido cultivada desde hace siglos en Asturias. La semilla actual proviene de la adaptación, aclimatación y mejora por selección natural de las primeras alubias procedentes del continente americano, a partir del siglo XVI. Las judías de grano blancas (faba, plural fabes, en asturiano), son de cultivo tradicional en Asturias, del que existen referencias documentadas ya en el siglo XIX. En general, el cultivo de judías en España (alubias o fríjoles) es muy abundante, especialmente en las regiones con climas templados y suelos adecuados. Podemos encontrar judías de rama baja o de rama trepadora. Su fruto en forma de vaina puede ser alargado o redondeado. Las variedades para comer como judías verdes suelen ser específicas para ese consumo, aunque una vez desarrollada la vaina, el grano también es comestible.
¿Cuándo y dónde plantar las fabes?
Si bien las fabes pueden ser sembradas en diferentes épocas del año, el momento más recomendado para su siembra es en primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas y las temperaturas comiencen a ser más cálidas. En Asturias, la siembra de fabes suele llevarse a cabo a partir del mes de mayo, aunque esto puede variar según las condiciones climáticas de cada zona. Es importante tener en cuenta que las fabas necesitan una temperatura mínima del suelo de alrededor de 10-12 grados Celsius para germinar adecuadamente, por lo que se recomienda esperar hasta que las temperaturas sean lo suficientemente cálidas para evitar que las plantas se dañen por las heladas tardías. La faba se cultiva principalmente en las zonas costeras y valles de los principales ríos de Asturias, básicamente a lo largo del mes de mayo, bien en asociación con el maíz o utilizando otras estructuras inertes que le sirven de apoyo para su crecimiento.

Preparación del terreno y siembra
Antes de la siembra, es importante preparar el terreno adecuadamente, asegurándose de que esté bien aireado y libre de maleza y piedras. Además, es recomendable añadir abono o compost al suelo para enriquecerlo y mejorar la calidad de las fabes. El suelo para el cultivo de judías debe ser bien drenado y fértil. Se recomienda un suelo rico en materia orgánica y con un pH entre 6 y 7. Antes d
Cultivo de alubias de fabada: Guía completa de las Fabes Asturianas
Las fabes, también conocidas como fabas, habas o judías, son un cultivo típico de la región de Asturias, en el norte de España. Se trata del grano de la Phaseolus Vulgaris L. (esto es, “alubia”, en castellano), y no de la Vicia Faba L. (la “haba”, en castellano). Esta legumbre es una una alubia trepadora de ciclo largo que ha sido cultivada desde hace siglos en tierras asturianas.

¿Cuándo se plantan las fabes?
Si bien pueden ser sembradas en diferentes épocas del año, el momento más recomendado para su siembra es en primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas y las temperaturas comiencen a ser más cálidas. En Asturias, las fabas suelen sembrarse entre los meses de marzo y mayo, aunque esto puede variar según las condiciones climáticas de cada zona y del tipo de alubia que se desee cultivar.
Es fundamental considerar los siguientes factores térmicos para el éxito del cultivo:
- Las fabas necesitan una temperatura mínima del suelo de alrededor de 10-12 grados Celsius para germinar adecuadamente.
- La temperatura ideal para el cultivo de judías está entre 18°C y 27°C.
- Las heladas pueden dañar las plantas jóvenes, por lo que se recomienda evitar el cultivo en épocas de riesgo.
- Para su crecimiento óptimo las temperaturas no deben variar más de diez grados entre diurnas y nocturnas.
Entutorado - Faba Asturiana IGP
Preparación del terreno y técnicas de siembra
Antes de la siembra, es importante preparar el terreno adecuadamente. La tierra debe estar bien aireada, eliminando piedras, malas hierbas y restos de cultivos anteriores. Además, es recomendable añadir abono o compost al suelo para enriquecerlo y mejorar la calidad de las fabes. El suelo para el cultivo de judías debe ser bien drenado y fértil, preferiblemente con un pH entre 6 y 7.
Para la siembra de fabes asturianas se utilizan varias técnicas principales:
- Siembra directa: Consiste en sembrar las semillas directamente en el suelo a una profundidad de aproximadamente 2-5 cm.
- Trasplante: Se cultivan las semillas en un lugar protegido (invernadero o semillero) y se trasplantan al lugar definitivo cuando las plantas tengan unos 15-20 cm de altura.
- Siembra en hileras: Se recomienda sembrar las fabes en surcos o líneas separadas unos 40 cm entre sí, dejando unos 10 cm entre cada planta.
Es importante mencionar que la siembra de fabes asturianas requiere cuidados específicos, como el remojo previo de las semillas y la protección contra plagas y enfermedades.

Cuidados esenciales durante el crecimiento
Durante las primeras semanas después de la siembra, las fabas desarrollarán las raíces y comenzarán a crecer hacia arriba. Es importante mantener el suelo húmedo y libre de maleza durante este período. Las judías requieren un suministro regular de agua para un crecimiento óptimo, pero se debe evitar el exceso de agua que puede pudrir las raíces, ya que las alubias son muy sensibles especialmente durante la etapa de floración.
A medida que la planta crece, se deben aplicar los siguientes cuidados:
- Entutorado: Las fabes necesitan ser atadas a tutores para evitar que se caigan, especialmente si la variedad tiene vainas largas.
- Abonado: Requieren un suelo rico en nutrientes, especialmente en nitrógeno. Abonos orgánicos como el estiércol, la gallinaza o el compost son excelentes opciones.
- Control de plagas: Se debe vigilar la posible aparición de plagas o enfermedades durante todo el proceso de crecimiento.
Rendimiento y ciclo de vida
El tiempo que tarda una faba en crecer puede variar, pero en general, se puede decir que una faba tarda aproximadamente de 90 a 120 días desde su siembra hasta su madurez y recolección. El rendimiento de una planta de fabes asturianas puede situarse alrededor de 1 a 2 kilos de alubias por cada planta.

Cosecha y conservación
La época de recolección de las fabes asturianas suele ser a finales del verano o principios del otoño, generalmente a partir del mes de septiembre. Es importante esperar hasta que las vainas se hayan secado y adquirido un tono beige claro, lo que indica que los granos dentro se han endurecido.
Se arrancan las plantas de raíz y se dejan secar al sol, volteándolas de vez en cuando para que se sequen por igual. Una vez recolectadas, se deben almacenar en un lugar seco y fresco. Para evitar la aparición de gorgojo, la alubia es introducida frecuentemente en una cámara frigorífica durante al menos 48 horas a una temperatura inferior a los -20°C.
Datos clave del cultivo de la Faba
| Parámetro | Valor Recomendado |
|---|---|
| Época de siembra | Marzo a Mayo/Junio |
| Profundidad de siembra | 2 - 5 cm |
| Distancia entre plantas | 10 - 15 cm |
| Ciclo de cultivo | 90 - 120 días (3-4 meses) |
| pH del suelo | Entre 6 y 7 |
| Rendimiento estimado | 1 - 2 kg por planta |
Las variedades más destacadas en regiones como el Valle de Lourenzá o Asturias son la Faba Galaica y la Faba do Marisco. Estas variedades locales se comercializan como alubias secas, enteras y limpias, destacando por la pastosidad de su pulpa al ser degustadas en platos tradicionales como la fabada.