Cuando decides acudir a un nutricionista para seguir una dieta personalizada, lo primero que te imponen son las cantidades, algo en lo que muchos fallan cuando quieren perder esos kilos de más.
En el plan nutricional suele venir marcado el peso de los alimentos que debes comer, pero el problema está en que muchos de ellos sufren cambios cuando se cocinan, por ejemplo, las verduras pierden su agua y la pasta duplica su grosor.
Así que surge la siguiente duda: ¿hay que pesar los alimentos en crudo o una vez cocinados? Para responder a esta pregunta, la cuenta de Instagram de CrossFit España ha compartido una publicación en la que hacen un resumen explicativo con ejemplos específicos de las diferencias de peso entre las cantidades crudas y cocinadas.
Y es que conocer de antemano el cambio de peso y volumen de los alimentos tras su cocción no solo sirve para no llevarte sorpresas con las cantidades, también ayuda a saber las calorías que vas a ingerir en cada plato.
Recuerda aquí calcular y contar las calorías de los alimentos. Todo ayuda a calcular luego nuestro gasto energético.
Alimentos que aumentan o disminuyen al cocinarlos
Primero habla de los alimentos que menguan al cocinarlos, los que están cargados de proteínas.
Para que te hagas una idea, la carne y el pescado tiende a disminuir cuando se cocina.
De hecho, tanto las carnes a la plancha, salteadas o asadas disminuyen su peso en un 20%, por lo que 100 gr de carne cruda equivalen a 80 gr cocinada.
En cuanto al pescado, da igual si se hace al vapor, al horno, frito o escalfado, reduce su peso en un 15%, así que 150 gr en crudo son unos 130 gr cocinado.
Los alimentos energéticos, es decir, aquellos que aportan más hidratos de carbono, son los que aumentan su tamaño al cocinarlos.
Según Natalia Díez, la responsable de la publicación en CrossFit España, asegura que la pasta crece dos veces y media más su peso original, por tanto si cuentas 45 gr de pasta cruda, ten en cuenta que al final estarás comiendo 115 gr cocida.
Y con el arroz pasa más de lo mismo ya que triplica su peso de crudo a cocido.
Las legumbres son otro grupo de alimentos que aumenta su peso al cocerlas. Exactamente tres veces más de su valor en crudo.
En cambio, las patatas y las hortalizas mantienen sus propiedades intactas, aunque tienden a perder un poco de peso cuando se cocinan al vapor.
Así que, ya sabes, quédate con las cifras porque a partir de ahora no volverás a tener dudas de las cantidades que debes consumir en tu dieta.
Ten en cuenta al pesar alimentos que la carne y el pescado disminuyen al cocinarlo, los ricos en hidratos como el arroz o la pasta aumentan y las patatas y las hortalizas se mantienen más o menos igual.

¿Por qué es importante pesar todos los alimentos?
Si quieres mantener a raya tu peso o llevar una buena y correcta dieta fitness, debes tener un control total de lo que consumes y al mismo tiempo de lo que gastas, de esta manera puedes crear un déficit calórico que te permitirá perder peso o en su caso, un hábito que te ayudará a ganar más masa muscular.
O cuando se elabora una dieta personalizada al detalle, como por ejemplo una dieta baja en calorías, se debe indicar la cantidad a consumir de cada uno de los alimentos, ya que esa dieta hipocalórica se puede transformar fácilmente y sin darnos cuenta en una dieta hipercalórica si no lo hacemos correctamente.
Por esa razón, toma nota de las mejores básculas para controlar y pesar todo lo que comes.

Ten en cuenta que cada persona tiene un requerimiento diferente, no todo sirve para todos.
En nuestro día a día necesitamos un aporte determinado de calorías para el buen funcionamiento de nuestro organismo y mantenernos activos, atentos y con fuerzas.
Uno de los métodos para saber las calorías que necesitas es multiplicar tu peso por 26 y por 28.
El seguimiento de macronutrientes es la base de la planificación nutricional, pero no es fácil.
Hay muchas cosas en juego que pueden abrumar a quienes son nuevos en el seguimiento de macronutrientes.
Por ejemplo, ¿se pesan los alimentos crudos o cocidos?
Esto no es solo una cuestión de preferencia.
Cocinar transforma el peso de los alimentos, el contenido de agua y la densidad de nutrientes, lo cual afecta directamente su valor nutricional.
Una taza de espinacas crudas se reduce drásticamente al cocinarse, pero ¿cambia su contenido de fibra o vitaminas?
De manera similar, la pechuga de pollo pierde agua durante la cocción, haciendo que su proteína sea más concentrada por gramo.
Estos pequeños cambios son importantes porque incluso las discrepancias más mínimas se acumulan, afectando el progreso hacia los objetivos de fitness o gestión de peso.
Entender cómo la preparación altera los macros ayuda a evitar conjeturas.
Exploremos por qué esta distinción te ayudará a equilibrar una vida ocupada con las prioridades de salud.
Conteo de Macronutrientes Cocidos vs. Crudos: ¿Cuál es la Diferencia?
El conteo de macros crudos significa realizar un seguimiento de los alimentos en su estado sin cocinar, mientras que el conteo de macros cocidos utiliza medidas después de la preparación.
La diferencia clave radica en cómo el calor y el agua interactúan con los alimentos.
Los pesos en crudo son consistentes, pero no reflejan la porción comestible después de la cocción.
Por ejemplo, el arroz crudo absorbe agua y triplica su peso al cocinarse, mientras que la carne cruda pierde su humedad y puede reducirse hasta un 25%.
Esto significa que 100 gramos de pechuga de pollo cruda no equivalen a 100 gramos de pechuga de pollo cocida, como en nuestro ejemplo anterior.
Obtendrás más proteína por gramo de pechuga de pollo cocida debido a la pérdida de agua.
Al rastrear estos errores, puedes obtener una imagen más clara de tu consumo calórico, previniendo la sobreestimación del tamaño de las porciones.
Cómo la cocina cambia el peso de los alimentos y su contenido de nutrientes
La cocción cambia cuánto pesa la comida, ya sea por pérdida o absorción de agua.
Las carnes y verduras a menudo pierden agua, volviéndose más ligeras pero más densas en macros.
Los granos y legumbres absorben agua, aumentando su peso pero diluyendo las concentraciones de macronutrientes.
Entonces, ¿qué significa eso?
Tomemos, por ejemplo, 100 gramos de quinua sin cocinar.
En este estado, la quinua contiene aproximadamente 14 gramos de proteína.
Una vez cocida, esa misma quinua ahora pesa 300 gramos debido al agua, pero todavía tiene 14 gramos de proteína.
El calor también puede descomponer ciertos nutrientes, como la vitamina C en los pimientos, pero potenciar otros, como el licopeno en los tomates.
Ser consciente de estos cambios puede hacer que el seguimiento sea más consistente y preciso.
¿Por qué esto importa para la precisión en el seguimiento de macros?
Un error del 20% en el seguimiento de porciones puede parecer menor, pero puede llevar a desequilibrios calóricos significativos con el tiempo.
Imagina registrar 150 gramos de arroz integral cocido como "crudo" por error; en realidad estarías consumiendo 50 gramos de arroz sin cocinar, triplicando tu ingesta de carbohidratos.
La precisión significa que es más probable que te alinees con tus necesidades metabólicas.
Estudios muestran que el seguimiento inconsistente contribuye a mesetas en la pérdida de peso o ganancia muscular, destacando la necesidad de claridad en los métodos de preparación de alimentos.
Conceptos erróneos comunes sobre el seguimiento de macros cocidos vs. crudos
Un mito es que "un gramo es un gramo, sin importar la cocción."
En realidad, la pérdida de agua concentra los nutrientes.
Otra suposición es que todas las verduras pierden nutrientes al cocinarlas, pero algunas, como las zanahorias, tienen una mayor biodisponibilidad de antioxidantes después de ser cocidas al vapor.
Además, muchos asumen que las etiquetas nutricionales se aplican a los alimentos crudos, pero algunos productos, como el pollo a la parrilla congelado, indican valores cocidos.
Por eso siempre debes revisar las etiquetas en busca de frases como "preparado" para evitar conteos dobles o subestimaciones en la ingesta.
Cómo la Cocción Afecta los Valores de Macronutrientes
La cocción no destruye proteínas, carbohidratos o grasas, sino que los redistribuye.
Las proteínas se desnaturalizan pero permanecen intactas, los carbohidratos se gelatinizan y las grasas pueden derretirse.
Por ejemplo, al asar un filete de salmón su peso se reduce en un 20% al escurrirse la grasa, disminuyendo ligeramente el contenido total de grasa, pero aún depende de con qué lo cocines.
Mientras tanto, hornear batatas descompone los almidones, haciendo que sus carbohidratos sean más fáciles de digerir.
Comprender cómo cada método altera sutilmente la absorción y utilización de macronutrientes puede ser muy útil en tu viaje de fitness.
Pérdida de Agua y Reducción de Peso en Alimentos Cocidos
La evaporación del agua es el cambio más notable.
Una batata cruda que pesa 130 gramos puede reducirse a 110 gramos después de asarse.
Como resultado, sus carbohidratos y azúcares se concentran más.
De manera similar, las espinacas salteadas se reducen a una fracción de su volumen crudo, pero el hierro y el magnesio permanecen.
Esta pérdida de peso significa que los alimentos cocidos a menudo tienen más macronutrientes por gramo, lo que requiere ajustes para evitar comer en exceso.
¿Cómo los Métodos de Cocción Afectan la Retención de Macronutrientes?
Hervir extrae vitaminas solubles en agua como B y C de las verduras hacia el líquido de cocción, mientras que asar preserva más nutrientes al reducir el contacto con el agua.
La cocción con aire caliente retiene más proteína en las carnes en comparación con la fritura profunda.
Al rastrear macronutrientes, necesitas tener en cuenta estos cambios.
La proteína de un bistec a la parrilla podría mantenerse consistente cuando aún está crudo, pero su peso cocido diferirá dependiendo de la preparación, como si fue guisado.
Cambios en Proteínas, Carbohidratos y Grasas en Alimentos Comunes
La pechuga de pollo pierde agua, aumentando su porcentaje de proteína de 31% cruda a 41% cocida.
Las lentejas cocidas retienen casi toda su proteína y carbohidratos, pero ganan peso en agua, por lo que 100 gramos cocidos tienen menos macronutrientes que 100 gramos crudos.
Las grasas saludables del aguacate permanecen estables cuando se hornean, pero al freírlos se añaden grasas externas.
¿Deberías Pesar los Alimentos Crudos o Cocidos para Contar Macronutrientes?
La decisión depende completamente de ti.
Lo importante es mantener la consistencia.
Si planificas las comidas con antelación, las medidas en crudo son más fáciles de predecir, ya que podrías cambiar de opinión en el último momento sobre cómo quieres preparar tu próxima comida.
Así que es más fácil anotar los valores de macronutrientes de la pechuga de pollo cruda.
Por otro lado, las sobras o los artículos precocinados como los camarones a la parrilla requieren pesos cocidos, ya que los datos en crudo no están disponibles.
Los platos mixtos, como los salteados, complican las cosas.
Nuestro consejo aquí es rastrear los ingredientes individuales crudos para obtener mejor precisión.
Cuándo es mejor pesar los alimentos crudos
Pesar los alimentos en crudo es mejor cuando quieres que las cosas sean exactamente como son.
Siempre mide alimentos secos como avena, arroz o lentejas sin cocinar.
Aunque el arroz podría triplicar su peso después de cocinarlo, su contenido de carbohidratos no cambia.
Esto hace que la preparación de comidas sea más sencilla.
Por ejemplo, preparar 500 gramos de pavo molido crudo y dividirlo en cinco porciones te garantiza obtener el equivalente a cien gramos de proteína antes de cocinar.
Hay una razón por la cual los pesos en bruto son estándar en las etiquetas nutricionales, a menos que se especifique lo contrario.
Las mediciones en bruto casi siempre se utilizan cuando quieres ratios exactos.
Cuándo es Mejor Rastrear los Pesos Cocidos
Ahora bien, la comida preempaquetada o pre-preparada es una historia diferente.
Un pollo asado o frijoles enlatados que ya están cocidos requieren usar valores cocidos.
De manera similar, recalentar sobras como verduras asadas o salmón a la parrilla significa que su peso en bruto es irrelevante.
Los restaurantes y los kits de comidas a menudo proporcionan información nutricional cocida, lo que hace que rastrear sea más confiable y sencillo.
Pero para alimentos con contenido de agua, como la col rizada al vapor o las papas hervidas, rastrear su peso cocido significa que es menos probable que sobrestimes cada porción.
Los azúcares caramelizados y la humedad reducida de una batata al horno hacen que su peso cocido sea más práctico para registrar.
Solo recuerda: las entradas cocidas en las bases de datos asumen una pérdida de agua promedio, por lo que ligeras variaciones son normales.
Cómo Convertir Macros Crudos a Cocidos (y Viceversa)
Volviendo a los ejemplos anteriores, los granos como la quinoa absorben aproximadamente tres veces su peso en agua, por lo que 30 gramos crudos se convierten en 90 gramos cocidos.
Por otro lado, las carnes pierden alrededor del 25% de humedad, convirtiendo 100 gramos crudos en 75 gramos cocidos.
Puedes usar estas proporciones como puntos de partida.
Las aplicaciones facilitan las cosas, pero las matemáticas manuales también funcionan.
Si una entrada cocida no está disponible, multiplica el peso crudo por 0.75 para las carnes o por 3 para los granos para estimar los macros cocidos.
Para cálculos inversos, divide los pesos cocidos por los mismos factores.
También querrás tener un listado de consulta para los alimentos comunes y tus favoritos para mayor precisión y consistencia.
Ejemplos de Diferencias de Macros Cocidos vs. Crudos
Un salmón de 150 gramos, al ser asado a la parrilla, rinde 120 gramos cuando está cocido, lo que significa que si tenía 31 gramos de proteína crudo, ahora tiene 38 gramos de proteína por cada 10 gramos.
Por otro lado, 40 gramos de lentejas crudas podrían tener 11 gramos de proteína, pero cuando se expanden a 135 gramos cocidas, la proteína se reduce a 8 gramos por cada 100 gramos.
Carne y Aves - Cambios en el Contenido de Proteínas y Agua
La pechuga de pollo cruda pesa un 20% más que cocida.
Una porción cruda de 200g (62g de proteína) se reduce a 150g cocida, con 41g de proteína por cada 100g frente a 31g cruda.
Esta densidad significa que registrar la cocida como cruda sobreestima la proteína en casi un 25%.
De manera similar, el 85% de la carne molida magra pierde grasa al escurrirse la grasa, alterando su proporción de grasa a proteína.
Arroz, Pasta y Cereales - Absorción de Agua y Aumento de Peso
La transformación del arroz blanco de crudo a cocido es dramática.
Una medida de 50 gramos de arroz blanco puede tener 38 gramos de carbohidratos, pero esto se expande a 150 gramos cuando lo cocinas mientras que su contenido de carbohidratos permanece igual.
Registrar 150 gramos de arroz blanco cocido crudo significa que podrías pensar que estás obteniendo el triple de la cantidad de carbohidratos, es decir, 114 gramos.
La avena, la quinoa y la cebada siguen patrones similares, lo que hace que el seguimiento en crudo sea esencial para objetivos conscientes de los carbohidratos.
Verduras - Reducen su volumen pero retienen nutrientes
100 gramos de espinacas crudas contienen 2.9 gramos de proteína y 3.6 gramos de carbohidratos, pero se reducen a 30 gramos cuando las cocinas sin perder su valor nutricional.
Llevar un registro de lo cocido y lo no cocido corre el riesgo de subestimar los datos.
Por el contrario, las coles de Bruselas asadas se caramelizan, aumentando ligeramente el contenido de azúcar por gramo en comparación con las crudas.
Cómo rastrear macronutrientes correctamente según el método de cocción
Comienza eligiendo un método consistente, ya sea crudo o cocido, y mantente con él para cada ingrediente.
Por ejemplo, si pesas el pollo crudo antes de asarlo, utiliza el mismo enfoque para todas las proteínas en tu plan de comidas.
No temas usar aplicaciones, pero cruza sus datos con fuentes verificadas como los datos del USDA para reducir errores.
Cuando utilices productos congelados o precocidos, revisa las etiquetas en busca de frases como "preparado" o "como se sirve" para confirmar si los valores reflejan pesos crudos o cocidos.
Para platos mixtos, sigue los ingredientes individuales por separado antes de cocinar para mantener la claridad.
Si estás recalentando sobras, ten en cuenta que la pérdida de humedad por la refrigeración puede afectar aún más el peso, por lo que quizás quieras hacer ligeros ajustes.
Uso Preciso de Bases de Datos de Alimentos y Etiquetas
Las bases de datos de alimentos no siempre son claras sobre las entradas crudas versus cocidas.
Una entrada de "pechuga de pollo a la parrilla" podría asumir una reducción del 25% en el peso, mientras que una lista de "brócoli al vapor" podría reflejar valores posteriores a la cocción, así que asegúrate de especificar el estado del alimento.
Para alimentos envasados como quinoa congelada o frijoles enlatados, las etiquetas generalmente enumeran macros cocidas, pero verifica dos veces los tamaños de las porciones.
Confirma si los valores nutricionales se alinean con tu método de seguimiento al escanear códigos de barras.
Las entradas generadas por los usuarios en las aplicaciones son poco fiables, ya que una persona puede registrar “batata asada” como cruda mientras que otra puede registrarla como cocida.
Las fuentes revisadas por pares funcionan mejor para esto.
Usa el FoodData Central del USDA para minimizar las conjeturas.
Ajuste de Tamaños de Porción para Alimentos Cocidos vs. Crudos
Aquí es donde las cosas se complican.
El calabacín crudo, por ejemplo, pierde más de la mitad de su volumen cuando se saltea, por lo que 200 gramos crudos se reducen a 80 gramos cocidos.
Si lo registras como crudo después de cocinarlo, anotarías 80 gramos e inadvertidamente reducirías tu consumo de verduras.
Lo contrario sucede con los granos, por lo que podrías inflar tu recuento de carbohidratos.
Recomendamos usar proporciones para ajustar.
Mantén una lista práctica de proporciones clave, como que las carnes pierden aproximadamente el 25% de su peso crudo o que los granos se triplican.
Usa una balanza de cocina para pesar los alimentos antes y después de cocinarlos una vez para establecer puntos de referencia personales.
Errores Comunes y Cómo Evitarlos
Un error frecuente es asumir que las entradas de aplicaciones para alimentos "cocidos" coinciden con tu preparación.
Por ejemplo, registrar "papas hervidas" sin especificar si están peladas o con piel puede distorsionar los conteos de fibra y carbohidratos.
Otro error es olvidar que los aceites o salsas añadidos durante la cocción aportan grasas y carbohidratos adicionales.
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