Los pimientos son ingredientes esenciales de recetas veraniegas por excelencia, las ensaladas, la escalivada o las famosas cocas o pizzas que tienen en él al elemento que les dará color y sabor. Son uno de los alimentos más variados, ya que podemos encontrarlos de diferentes tamaños y colores (rojo, verde o amarillo). Sin embargo, hay un paso que suele dar más pereza que placer: pelarlos. A veces la piel se resiste y la tarea se vuelve engorrosa. Pero no te preocupes, porque con estos trucos para pelar pimientos disfrutarás de esta materia prima por todo lo alto, conseguirás ahorrar tiempo y esfuerzos a la hora de cocinarlos.
Pimientos Asados: Un Ingrediente Versátil y Delicioso
Los pimientos asados al horno son la base perfecta para infinidad de recetas: desde ensaladas llenas de sabor hasta aperitivos con hojaldre, como unas roscas crujientes, pasando por pizzas caseras o platos con bacalao, ya sea en forma de timbal o simplemente al horno sobre una cama de pimientos. Incluso puedes hacer infinidad de recetas de pimientos rellenos. Las opciones son infinitas. Se pueden tomar en sofrito, acompañando o solos.

Cómo Preparar y Asar los Pimientos para un Pelado Óptimo
Para poder disfrutar de unos pimientos perfectamente pelados, debemos empezar a prepararlos de una forma especial. El primer paso, claro, es asar los pimientos correctamente. Para que se puedan pelar bien después, es importante que la piel quede bien tostada.
Preparación Previa al Horno
- Lava bien los pimientos y sécalos.
- Salamos los pimientos al gusto y los untamos con el aceite de oliva.
- No los cortes ni los pinches: ásalos enteros, ya que eso ayuda a que suelten su jugo y queden más jugosos.
Proceso de Asado en Horno
Precalienta el horno a 200 °. Una vez alcanzada esta temperatura, baja a 180 ° y programa la función de ventilación con calor arriba y abajo. Coloca los pimientos sobre papel de horno en una bandeja refractaria y ásalos durante unos 60 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El objetivo es que la piel se tueste bien por todos lados. No te preocupes si ves zonas quemadas, eso facilitará mucho el pelado.
Alternativas para Cocinar los Pimientos
Salamos los pimientos al gusto y los untamos con el aceite de oliva. Los dispondremos en una fuente apta para microondas, los asamos a máxima potencia durante unos 10 minutos hasta que estén tiernos. En el microondas o en el horno, o incluso a la brasa, lo importante es engrasar correctamente los pimientos para que nos quede una receta de lujo en menos tiempo.
El Truco Infalible: El Método del "Sudado" para un Pelado sin Esfuerzo
Y aquí llega el truco que marca la diferencia: nada más sacar los pimientos del horno, cúbrelos con papel film o colócalos en un recipiente tapado. Déjalos “sudar” durante unos 30 minutos. Este paso es clave, ya que el vapor que se genera en el interior afloja la piel y hace que después se desprenda casi sola.
- Directamente del horno colocaremos los pimientos en un bol o cuenco grande.
- Lo taparemos con un poco de papel film, debe quedar bien sellado.
- Una vez templados, retira el film.
Cuando los pimientos se hayan enfriado, los podemos pelar fácilmente. En una sola pasada conseguiremos tenerlos listos, sin nada de pielecillas y preparados para complementar cualquier ensalada, tapa o receta que nos guste. Como dice Belén Casal, experta en cocina: "Pelar pimientos asados nunca fue tan fácil, con este truco la piel sale sola, solamente con intentar despegar suavemente la piel del pimiento, va a salir del tirón y completamente sola."

Pelar pimientos
Otros Métodos Eficaces para Pelar Pimientos
Además del método del "sudado" después del asado, existen otras técnicas que te facilitarán la tarea de pelar pimientos.
Pelar los Pimientos en Crudo con un Pelador (Método Karlos Arguiñano)
En lugar de usar el método tradicional, Karlos Arguiñano emplea un pelador, un enfoque que hace la tarea más rápida y evita accidentes con el cuchillo, ideal tanto para cocineros expertos como principiantes. Este truco es particularmente útil porque evita el uso de un cuchillo para la tarea inicial, lo cual resulta más seguro y, además, permite conservar la estructura del pimiento. El método también evita la pérdida de jugos y nutrientes que se produce con la técnica de asado. Con este truco se mantiene el pimiento crujiente y lleno de sabor.
- En lugar de asar el pimiento y esperar que su piel se ablande para pelarlo, el truco consiste en usar un pelador de vegetales para retirar la piel de manera eficiente. Al ser más pequeño y manejable, el pelador permite quitar la piel del pimiento sin dañar la pulpa, y lo hace rápidamente.
- Una vez retirada la piel con el pelador, el siguiente paso es cortar el pimiento por los huecos naturales. De esta manera, se facilita la separación de las diferentes partes y se logra un control mayor al retirar la piel que pueda haber quedado en esas áreas.

Pelar con Pelador de Patatas Antes de Asar
Si queremos quitarle la piel antes de introducirlos en el horno, una tendencia cada vez más extendida, podemos hacerlo. Conseguiremos un resultado final un poco distinto, pero igual de apetecible que asarlos con piel. Con la ayuda de un pelador de patatas iremos retirando la piel del pimiento con cuidado. Para conseguir un resultado mucho mejor, le vamos a retirar la parte superior y las semillas.
Receta Destacada: Pizza Casera con Caballa y Pimientos Asados
Y ahora que dejarás de pelearte con la piel y no te dará pereza asar pimientos porque ya sabes cómo conseguir unos pimientos asados perfectamente pelados, te proponemos una forma diferente y deliciosa de disfrutarlos: en una pizza casera con caballa, tomates, cebolla y alcaparras. Una combinación mediterránea, saludable y muy fácil de preparar.
Ingredientes (Para 4 personas)
- 1 lámina de masa de pizza (refrigerada o casera)
- 150 g de caballa en aceite (en conserva)
- 100 g de pimientos rojos asados
- 1 cebolla
- 3 tomates
- 80 g de alcaparras
- Orégano seco
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva virgen extra
Paso a Paso
- Prepara las verduras: Pela la cebolla, córtala por la mitad y luego en gajos finos. Lava bien los tomates, sécalos y córtalos en rodajas finas. Reserva.
- Escurre los ingredientes en conserva: Escurre los filetes de caballa del aceite de conservación con cuidado para que no se rompan. Dale forma ovalada o rectangular y deja un grosor de aproximadamente medio centímetro.
- Coloca los ingredientes: Distribuye sobre la masa las rodajas de tomate, los gajos de cebolla y las alcaparras. Salpimienta al gusto y añade un chorrito de aceite de oliva.
- Primer horneado: Precalienta el horno a 220 °. Introduce la bandeja con la pizza y hornea durante 12 minutos, hasta que la base esté ligeramente dorada y las verduras comiencen a asarse.
- Añade la caballa y los pimientos: Pasado ese tiempo, saca la pizza, añade por encima los filetes de caballa y los pimientos asados cortados en tiras. Espolvorea con orégano y vuelve a hornear 2 minutos más.
- Deja reposar y sirve: Retira la pizza del horno y déjala reposar un par de minutos antes de cortarla.
