¿Tienes la suerte de contar con un espacio al aire libre y no tienes muy claro cómo aprovecharlo? Si alguna vez has soñado con tener tu propia barbacoa de obra en el jardín, seguro que te has preguntado cómo puedes hacerla, qué materiales necesitas y si es muy caro y difícil llevar a cabo este proyecto. Hoy en día puedes encontrar barbacoas prefabricadas a precios muy razonables, pero si quieres evitar costes de instalación, tendrás que remangarte y trabajar un poco antes de estrenarla.

Preparación del terreno y ubicación
La colocación de una barbacoa modular no es un tema menor. Lo primero que deberás hacer es elegir dónde la vas a colocar, teniendo en cuenta la trayectoria del viento y el humo para que no entre al interior de la vivienda. Ten en cuenta que tienes que instalarla sobre una superficie dura y perfectamente llana; queda descartado montarla directamente sobre la tierra del jardín o sobre tarimas de madera.
Si no contamos con una superficie dura, habrá que construir una bancada de hormigón lo suficientemente gruesa como para soportar el peso. Además, comprueba con un nivel que el lugar es totalmente llano y procura situarla a una distancia prudente de la zona en la que vayamos a comer, siendo un par de metros el mínimo recomendable.

Materiales y herramientas necesarias
Para asegurar que podrás disfrutar de comida a la brasa durante años, es fundamental elegir materiales de calidad. Utiliza un buen mortero refractario para las uniones, siguiendo las instrucciones de mezcla: añade 0,25 litros de agua por cada kilo de producto y agita lentamente hasta obtener una masa homogénea.
Tabla de componentes básicos
- Base: Bancada de hormigón nivelada.
- Estructura: Bloques de hormigón prefabricados.
- Unión: Mortero refractario de alta resistencia.
- Zona de fuego: Ladrillos refractarios.
- Soportes: Guías metálicas para la parrilla.
Como hacer cemento refractario casero
Paso a paso del montaje
Una vez elegida la ubicación, marca en el suelo el contorno de tu barbacoa. Sobre el suelo limpio, extiende primero una capa de promotor de adherencia para que el mortero se agarre mejor. Con la ayuda de una llana o de una espátula, aplica el mortero sobre las piezas en espesores regulares. Aprovecha ese tiempo para humedecer las piezas que vayas a unir, especialmente si tu barbacoa es de hormigón ligero, pues es un material muy poroso.
Levanta las filas de bloques según las instrucciones del fabricante. Antes de poner la última fila de bloques, asegura los soportes metálicos donde descansará la rejilla, realizando pruebas previas para que encaje bien. En la base donde harás el fuego, instala necesariamente ladrillos refractarios, ya que aguantan sin problema el calor intenso.

Acabado y puesta en marcha
Para cerrar la parte superior puedes jugar un poco: bloques cortados, azulejos, granito o piedra pulida. Alisa las juntas mientras el mortero está húmedo y continúa con el siguiente nivel. Una vez terminada, es necesario que fragüe y se seque adecuadamente; para ello, deberás mojar el mortero cada día durante una semana completa.
Dado que el mortero refractario sufre mucho durante la utilización de la barbacoa, te recomendamos que esperes como mínimo una semana antes de estrenarla. Además, es aconsejable que, la primera vez que la utilices, vayas aumentando la temperatura gradualmente, prendiendo un poco de carbón o leña y dejando que se quemen solos, sin insuflar aire.