Las lentejas son una de las legumbres más completas y beneficiosas para nuestra salud, además de una importante fuente de proteína vegetal. Son semillas secas que crecen en vainas, en forma de platillo o lente. Hay una gran variedad y se pueden cocinar y degustar en múltiples recetas. En cualquier caso, una de sus principales ventajas es que no siempre necesitan remojo, como el resto de legumbres. De este modo, se pueden preparar y comer en dos horas.
Una ventaja que presentan es que después de cocidas pueden comerse en ensaladas frías, estofadas, guisadas, en puré, para hacer hamburguesas… las opciones son muy variadas y todas ellas saludables y riquísimas. En este artículo, exploraremos todos los trucos sobre cómo cocer lentejas, desde el tiempo exacto en olla convencional y express hasta los trucos que garantizan que estas pequeñas joyas mantengan su forma y sabor.

Tipos de lentejas y sus características para ensaladas
Existe una gran diversidad de lentejas, cada una con características únicas que las hacen ideales para diferentes preparaciones. Para ensaladas, algunas variedades son especialmente recomendables por su textura y capacidad para mantener su forma.
- Lenteja castellana: Es de tamaño regular y la que se consume en mayor medida en España. Es un grano de color entre verde y marrón, con forma aplanada. Se puede sumar casi a cualquier sabor y, con todos, maridará a la perfección.
- Lenteja pardina: De tamaño pequeño y muy sabrosa, es de rápida cocción. Por tanto, es muy adecuada para preparar potajes en poco tiempo. Las lentejas pardinas no suelen necesitar hidratación a no ser que lleven mucho tiempo en casa o sean viejas que estarán más secas.
- Lenteja roja o naranja: Tiene un tamaño similar a la lenteja pardina, pero es más delicada que ésta. Con gran contenido en fibra, se recomiendan para personas con problemas digestivos, ya que son más fáciles de digerir y previenen el estreñimiento. Su cocción es muy rápida (entre 15 y 20 minutos) y cada vez se utiliza más, sobre todo, en ensaladas.
- Lenteja mexicana o de rápida cocción: Es una legumbre de tamaño grande, pero que se cocina en muy poco tiempo. Es también recomendable para utilizar en ensaladas.
- Lenteja beluga (o negra): Tiene un tamaño muy pequeño, y es de color negro, por lo que recuerda al caviar. Tiene un mayor porcentaje de proteínas que otro tipo de lentejas. Es especial para hacer ensaladas y sopas.
- Lenteja francesa (Puy): De color verde o amarillo con motas oscuras, es utilizada sobre todo para purés, cremas y ensaladas. Es muy suave, pues tiene una proporción de almidón menor que otras variedades.

¿Necesitan remojo las lentejas para ensalada?
Hay diversidad de opiniones al respecto. Aunque las lentejas no necesitan hidratación previa, son muchos los que prefieren ponerlas en remojo antes de cocinarlas para que queden más tiernas, lo que ayuda a digerirlas mejor y a disminuir el tiempo de cocción. Para ensaladas, especialmente, remojarlas puede contribuir a una mejor textura.
Cómo remojar las lentejas:
- Hay que dejarlas metidas en agua una noche (mejor con agua fría) y al día siguiente ya se pueden cocinar.
- En caso de que prefieras remojarlas para hacerlas más rápido, será suficiente con ponerlas en remojo 1 hora antes de que vayas a cocinarlas, ya que su tiempo de cocción es inferior al de otras legumbres.
Un apunte importante: si utilizas variedades de pequeño tamaño, como las pardinas o la lenteja caviar, no es necesario que las pongas en remojo. Tampoco las lentejas peladas, como las rojas.
Si se hacen directamente, sin remojo, el tiempo de cocción del guiso será mayor que el tiempo medio estimado. Antes de cocinarlas, es conveniente pasarlas por varias aguas para eliminar posibles impurezas.

Cómo cocer lentejas para ensalada
Para que las lentejas queden perfectas para ensalada, es crucial cocerlas al dente, evitando que se deshagan. La elección del agua es clave al cocer las lentejas. Así pues, utiliza agua fría en el proceso, ya que esto asegura una cocción uniforme y óptima. Al igual que el resto de legumbres, las lentejas son deliciosas y muy versátiles en cocina. Para ensaladas de lentejas, ha de usarse abundante agua con una cebolla, un puerro y una zanahoria con un chorrito de aceite de oliva y sal.
Cocer lentejas en olla normal o cazuela
Para hacer las lentejas en una olla normal, hay que cubrirlas con agua absolutamente. El tiempo de cocción en la cazuela oscila entre una hora o una hora y media. Para que las lentejas te queden perfectamente cocidas, el tiempo oscilará entre los 40-60 minutos según la variedad que utilices o si las has puesto en remojo. Otro factor que también influye en el tiempo de cocción es si las lentejas son del año. Empieza la cocción a fuego vivo, y cuando empiecen a hervir bájalo a la mitad. Pasados 15 minutos, termina la cocción a fuego bajo hasta que queden tiernas. ¿Tapadas o destapadas? En este caso, hay que dejar la tapa puesta de lado, para que pueda expulsar un poco de vapor y puedan cocerse más rápidamente.
El hervor durante la cocción tiene que ser suave y continuado. Una vez cocidas, se escurren y se puede elaborar una ensalada con las combinaciones que se desee. Cuando las pruebes se deberían sentir al dente, no totalmente suaves. Cuela las lentejas y resérvalas hasta que se hayan enfriado por completo. Escurre y deja enfriar antes de utilizar.

Cocer lentejas en olla exprés
Con la olla exprés las lentejas estarán listas en unos 35/45 minutos. Hay que tener en cuenta que el tiempo puede variar según la calidad de las lentejas y la de la olla exprés. Cuanto menos agua se eche, más espesas quedarán, pero se pueden quemar si se pone demasiado poca. Basta con cerrar la olla rápida y ponerla a fuego medio-alto hasta que empiece a salir el vapor. En ese momento, se baja un poco el fuego, manteniéndolo así durante 12 minutos. Para la cocción en olla exprés solo tendrás que agregar los ingredientes, cubrirlos con agua y listo. En este caso necesitarás entre 1,5 y 2 litros de agua por cada 500 gramos de lentejas ya que la cocción es mucho más rápida. Pasado el tiempo de cocción, retira la olla del fuego y espera a que suelte todo el vapor antes de abrirla.

Cocer lentejas en Thermomix
El tiempo para conseguir la cocción completa de las lentejas en Thermomix es de veinte minutos. Deben cocinarse a 100º, a velocidad cuchara y girando a la izquierda. Si tras este tiempo no están cocidas, hay que dejarlas cocer durante diez o quince minutos más. Al igual que en la cocción en olla exprés, todo lo que necesitas para cocinar lentejas en la Thermomix o robot de cocina es agregar los ingredientes necesarios, añadir el agua, tapar, y programar el tiempo necesario.

LENTEJAS I En 34 min I SIN REMOJAR I PRINCIPIANTES I LORENTIX
Consejos adicionales para la cocción
- Evitar que se deshagan: Para cocinar lentejas sin que se despellejen, inicia la cocción con agua fría. La clave es permitir que las lentejas se calienten progresivamente. Vigila el tiempo de cocción. Un exceso de tiempo puede llevar a que las lentejas se deshagan. Durante la cocción, no agites constantemente las lentejas, ya que esto puede propiciar que se despellejen.
- Sabor y digestión: Como hay a muchas personas que las legumbre le producen flatulencia, en casa siempre que cocinamos lentejas le ponemos “comino”, una especia que además de dar un sabor muy rico, hará que los gases desaparezcan.
- Sal: Recomendamos añadir la sal al final de la cocción.
- Añadir agua caliente: En caso de que tengas que añadir más agua o caldo a alguno de los dos guisos, ten presente que lo mejor es agregarlos calientes para no cortar la cocción. Una buena idea, para verterlos enseguida en la cazuela y evitar que nuestras lentejas se quemen, es tener un cacito en el fuego con el líquido que vayas a usar para que siempre esté calentito.
Ensaladas de lentejas, una opción sana y deliciosa
Una buena receta de ensalada de lentejas necesita un rico aderezo y la combinación adecuada de ingredientes frescos. Me encantan las lentejas y hacer recetas de ensaladas divertidas, creo que es una de las mejores maneras de comerlas. Este plato fresco lo puedes comer como plato principal sola o usarlo como acompañamiento de alguna proteína. Esta ensalada de lentejas con un aderezo de yogurt es extremadamente sabrosa. Es una receta genial para quien busque una receta rica, nutritiva y fácil de preparar.
Ingredientes para una ensalada de lentejas
Cuando preparo ensaladas de lentejas me gusta usar las lentejas marrones. Idealmente compro las chiquititas de 3mm o si no las de 5mm que también funcionan. Sin embargo, también puedes usar otro tipo de lentejas. Unas que me gustan en particular son las lentejas verdes, son súper sabrositas también. Esta ensalada de lentejas la puedes convertir en ensaladas de legumbres de varios tipos, como ensalada de garbanzos o de frejoles. Va a quedar también muy rica. Yo cocino las lentejitas yo misma pero también puedes comprar lentejas de bote o en conserva ya cocidas si lo prefieres. En general se consiguen fácilmente en el supermercado.
Para que esta ensalada de lentejas sea realmente deliciosa y no solo un montón de lentejas con un aderezo deli, necesitamos más ingredientes. Me gusta mezclar las lentejas con ingredientes frescos. En general las lentejas son más pesadas así que quedan bien mezcladas con toques refrescantes.
- Kale: Me encanta usar kale en ensaladas porque es muy agradable comerlo con su hoja más gruesa y no tan aguachenta. Hay muchas personas a las que no les gusta porque sienten que es muy áspera, pero eso se soluciona quitando el tallo y masajeando las hojas por un par de minutos.
- Tomates cherry: Los tomates van súper bien con las legumbres en general. De hecho, siempre que preparo mis lentejas extra sabrosas las sirvo con una ensalada de tomate.
- Almendras: Las almendras le dan un toque crujiente delicioso a la ensalada y hace que sea súper agradable comerla.
- Palta: Amo agregarle palta a las ensaladas, tienen esa textura cremosa que todos amamos.

Preparación de la ensalada de lentejas
Si las lentejas se cuecen para la ensalada, ha de usarse abundante agua con una cebolla, un puerro y una zanahoria con un chorrito de aceite de oliva y sal. El tiempo de preparación oscila entre 20 minutos y una hora, en función de la variedad de lenteja que se haya elegido. Una vez cocidas, se escurren y se puede elaborar una ensalada con las combinaciones que se desee.
Aderezo de yogurt con cebolla china quemadita:
Para crear el aderezo, me basé e inspiré en la receta de aderezo de Teri Turner’s (No Crumbs Left) Charred Scallion Dressing. ¡Me hizo salivar desde el momento en que la vi! Para comenzar vas a cubrir la cebolla china con un chorrito de aceite. Luego los vas a poner en una grill o sartén precalentado a fuego fuerte para quemarlo bien por todas partes. Esta es una parte importante de la receta porque es lo que le da todo el sabor al aderezo. Una vez que se hayan enfriado por completo, los vas a licuar con yogurt natural, jugo o zumo de limón, aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y pimienta negra. Es una forma diferente de hacer un aderezo pero queda realmente delicioso, se lo vas a querer poner a todo. Queda muy cremoso sin la necesidad de usar mayonesa.
Montaje de la ensalada:
Ahora que tienes el aderezo, las lentejas frías y los componentes listos para la ensalada, es momento de unir todo. Es importante mezclar todos los ingredientes de la ensalada de lentejas en un tazón grande junto con el aderezo. Esto ayuda a que los sabores se distribuyan. También pega las lentejas a los otros ingredientes para que no caigan al fondo de una ensaladera grande. No uses todo el aderezo para esto sino solamente un tercio. Lo que quede de aderezo sobrante lo puedes poner en la mesa para que las personas que se sirvan se echen más a gusto. Si es que te sobra ensalada, puedes refrigerarla por hasta 5 días en un contenedor hermético.
Se pueden mezclar elementos proteicos marinos, como bacalao, marisco, anchoas o pulpo, y mezclarlos con trozos de frutas como naranja, mandarina, piña, manzana… También se pueden emplear frutas desecadas, como uvas o ciruelas pasas. Todo debe aliñarse con salsas, como una vinagreta de mostaza, una salsa César o una vinagreta con balsámico de frambuesas, siempre de acuerdo a la lógica culinaria, en cuanto a la complementación de ingredientes, sabores y ganas de innovar.