Evidentemente todo no se puede comprar. Puedes ir a una tienda especializada y adquirir una parrilla completa, prefabricada y que parecerá que es una obra que llevaste a cabo en tu jardín. Funcionará a la perfección y en ella vas a poder cocinar unos increíbles asados para tu familia y amigos. Sin embargo, si esa misma parrilla la haces tú mismo, es más que posible que todo lo que allí ases te sepa mejor. Además de que será única en su género, no habrá parrilla igual.

Preparación y cimientos
Ya mencionamos que los materiales que vas a emplear son baratos y de fácil manipulación, eso no significa que una vez que los reúnas y construyas tu parrilla no supongan un gran peso. En realidad, se trata de una obra y como tal requiere de una base firme que la sustente. Es decir, se hace necesario que una vez que decidas el emplazamiento de la parrilla, limpies bien el suelo, lo piques y excaves unos centímetros, y allí viertas una resistente solera de hormigón, o sea, una parte de cemento, seis de grava y agua.
Una vez que pasen dos días, mínimo, la solera ya estará seca y se puede empezar a trabajar sobre ella. Previamente a todo tenés que haber hecho un boceto, lo menos abocetado posible, de nuestra futura parrilla, imprescindible para saber cuánto material necesitás, sin dejar nada a la improvisación. Es decir, ese dibujo es nuestro particular proyecto de arquitecto y con él vas a guiarte desde esta fase inicial y hasta que terminés. Se trata de trasladar a las tres dimensiones lo que tenés dibujado en el plano y para eso hay que empezar por la base. Es decir, colocar la primera hilera de ladrillos sobre la solera, haciendo el dibujo de la parrilla y separando cada ladrillo entre un centímetro o dos del contiguo. Y sobre todo prestar mucha atención a los ángulos que formas.

El mortero y la elevación de los muros
Ya tenés todo: el proyecto, los materiales y las herramientas, que en este punto son tan sencillas como una paleta, un cubo para la mezcla y un nivel. Para esto vas a necesitar el cemento, este puede ser para uso general en la construcción, la arena fina y agua. ¿Nunca has hecho mortero? Muy fácil, se echan en el cubo una parte de cemento, cinco o seis de arena y agua. Remover hasta que quede maleable.
Ha llegado el momento de usarlo para unir los ladrillos que tenés dispuestos sobre la solera e ir levantando la obra en altura. Si no has hecho mortero, tampoco habrás levantado un paramento de ladrillos. Lo más importante es que tras echar el mortero sobre un ladrillo coloqués el que va encima con atención. Es decir, que lo alinees correctamente, que uses el nivel todo lo que querás necesario y que para moverlos y corregir lo hagas sin miedo. Lo mejor es ir jugando con pequeños golpes con el mango de tu paleta.
| Componente | Proporción |
|---|---|
| Cemento | 1 parte |
| Arena fina | 5-6 partes |
| Agua | Hasta obtener consistencia |
Estructura y detalles técnicos
Debemos tomar en cuenta que los ladrillos irán intercalados, por lo que tendrás que cortar algunos para que queden cabal en los extremos. En la sexta fila de ladrillos colocados, se pondrán de lado, eso ayudará para sostener la base donde se pondrá el carbón. Luego continuarás con dos filas más de la misma manera que se venía haciendo antes de la sexta fila, luego de esto en la octava y décima fila se pondrá de la misma manera que se pusieron en la sexta.

Te proponemos cercar el espacio donde colocás la leña y haces el fuego en forma cuadrada, generando con ladrillos refractarios la pared trasera y las dos laterales, dejando estas escalonadas, para que usés menos material. Antes de que el mortero se endurezca de forma definitiva, tenés que darle un repaso a todas las juntas entre ladrillos, tanto a las horizontales como a las verticales. Algo tan sencillo como pasar el dedo, mejor si llevás guantes de trabajo, y eliminás todo lo sobrante, además de que con ello lo regulás y le das una forma cóncava al mortero.
Cómo hacer una PARRILLA de LADRILLOS ✅✅✅en tu patio o jardín, materiales, costos y mano de obra
Soportes para la cocción
En la fase de obra podés dejar fijar unas parrillas de hierro en el lugar del fuego. Para eso basta con anclarlas en el mismo momento que echamos el mortero entre ladrillos. No obstante, te proponemos otra opción que a la larga será mucho más práctica: una vez que se haya secado el mortero, podés colocar en los laterales dos parejas de escuadras a distintas alturas. ¡Listo, ya tienes tu parrilla! Solo deberás de buscar los otros dos elementos para completarla que sería la base del carbón y la parrilla misma. ¿Ves que fácil es? Ahora hazlo tú mismo y nos muestras cómo te quedó.