La salsa blanca, también conocida como bechamel, es una preparación versátil y fundamental en la cocina. Este icónico acompañamiento ha encontrado su lugar no solo en la alta cocina francesa, sino también en mesas familiares alrededor del mundo. La capacidad de la salsa blanca para transformar los ingredientes más simples en algo cremoso y seductor es lo que la convierte en un elemento básico.
Tradicionalmente, la bechamel se elabora con mantequilla, leche y harina de trigo. Sin embargo, con la vida moderna y sus ritmos acelerados, las adaptaciones han dado lugar a versiones más rápidas y aptas para diferentes dietas. Aquí es donde la maicena, o fécula de maíz, entra en juego. Utilizar maicena para espesar esta salsa garantiza una textura aterciopelada en mucho menos tiempo y sin riesgos de grumos.
Con la gran cantidad de cereales y las harinas que se pueden producir a partir de ellos, las personas intolerantes al gluten o que padecen celiaquía no tienen por qué renunciar a unas deliciosas croquetas, una lasaña o pasta gratinada. Además, si cambiamos la harina de trigo por la maicena conseguiremos que nuestros platos sean mucho más ligeros y fáciles de digerir.

Receta Básica de Salsa Blanca con Maicena
Esta receta es súper fácil y es un sustituto de la salsa blanca tradicional, ideal para quienes buscan una opción más liviana y sin gluten.
Ingredientes (4 personas):
- 800 ml de leche
- 90 gr de maicena
- Sal al gusto
- Nuez moscada al gusto
Elaboración (15 minutos):
- Comenzaremos calentando, a fuego suave, la mitad de la leche en una olla.
- Mientras tanto, con la otra mitad de la leche, disolvemos la maicena, poco a poco y con unas varillas para que no queden grumos.
- Agregamos esta mezcla a la olla, mezclamos bien y sin dejar de remover, subimos el fuego y vamos cocinando hasta conseguir la textura deseada, más líquida o más espesa.
- Mezcla bien y prueba de sal. Puedes añadir una pizca de nuez moscada para darle un toque de sabor adicional. Es muy fácil pasarse con la nuez moscada y la pimienta, así que ten cuidado.
La preparación de esta salsa es sumamente sencilla y no te llevará más de 20 minutos. Este proceso suele tardar unos pocos minutos. La clave es no dejar de batir para que la maicena se distribuya uniformemente y la salsa adquiera una textura cremosa.
TRUCO: Utiliza harina de maíz para espesar tus salsas
Consejos para una Salsa Blanca Perfecta:
- Evitar grumos: Disolver la maicena en un chorrito de leche fría antes de incorporarla a la leche caliente es crucial para evitar grumos.
- Remover constantemente: Ten en cuenta que mientras preparas esta bechamel es muy fácil que se formen grumos si dejas de remover. De hecho, al usar harina de maíz (en forma de almidón) se forman los grumos con mucha más rapidez que en la bechamel con trigo.
- Corregir grumos: Si se forman grumos, lo mejor es apartar la bechamel del fuego y añadir un poco de leche. Si después de pasar la bechamel por el colador ves que se quedan en él muchos grumos, es posible que tu bechamel no espese bien (por la cantidad de maicena que pierde la mezcla).
- Saborizar la leche: La salsa blanca clásica pide que primero se dé sabor a la leche con algunos ingredientes, como un tecito. Esto hace que sepa más que a leche y es súper rico. No es necesario hacerlo si es parte de una preparación con otros sabores como en el soufflé de coliflor, por ejemplo.
- Consistencia: Cada receta pide un espesor distinto en la salsa blanca. Agrega toda la leche poco a poco, mezclando entre cada chorrito. Cuando la mezcla esté suelta, agrega el resto de la leche.
- Conservación: Para conservarla, cúbrela con algo tocando la superficie. De esa manera no se forma la capita dura de encima.

Salsa Blanca Rápida con Maicena (10 minutos)
Para una versión aún más rápida, podemos reemplazar la harina tradicional por maicena, que permite obtener una textura suave sin temor a que le queden grumos.
Ingredientes (4 porciones):
- 500 ml de leche
- 3 cucharadas al ras de fécula de maíz (maicena)
- 3 cucharadas al ras de manteca
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Nuez moscada al gusto
Elaboración (10 minutos):
- En una cacerola, derretir la manteca a fuego medio.
- Disolver la maicena en una parte de la leche fría, aproximadamente 100 ml, hasta que no queden grumos.
- Agregar la mezcla de maicena a la manteca derretida y mezclar bien.
- Incorporar el resto de la leche, sin dejar de remover, para asegurar una textura uniforme.
- Continuar removiendo mientras se cocina la salsa hasta que espese, alrededor de 5 minutos.
- Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
- Servir inmediatamente o mantener caliente a baño maría hasta el momento de utilizar.
Valores Nutricionales Estimados por Porción:
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 150 kcal |
| Grasas | 10 g |
| Grasas saturadas | 6 g |
| Carbohidratos | 12 g |
| Azúcares | 9 g |
| Proteínas | 4 g |
Vale recalcar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

Receta de Salsa Bechamel con Maicena en Thermomix
Sí, la bechamel de maicena también puede ser elaborada de forma fácil y rápida en la Thermomix, al igual que la de trigo. No obstante, la bechamel con maicena tiene la ventaja de que no hay que pasar la harina por la sartén para tostarla un poco.
Ingredientes (2 personas):
- 500 ml de leche
- 40 gr de maicena
- 20 gr de mantequilla
- Nuez moscada
Elaboración (10 minutos):
Antes de introducir todos los ingredientes en la Thermomix, tenemos que tener en cuenta que, a diferencia de la bechamel tradicional, la bechamel con maicena necesita de agua fría para poder disolverse sin tener grumos. Sabido esto, introducimos todos los ingredientes en el robot de cocina y lo programamos 10 minutos a 100° y velocidad 4.
Aplicaciones de la Salsa Blanca con Maicena
Esta versión es perfecta para lasañas, gratinados de verduras, pastas y cualquier plato que requiera una salsa blanca cremosa.
Croquetas de Bechamel con Maicena
Las croquetas, esa receta de la gastronomía española que nunca pasa de moda y que gusta tanto a pequeños como a mayores. Además, es uno de los principales platos llamados “de aprovechamiento” pues quedan deliciosas con restos de pollo o carne o pescado que nos haya sobrado del día anterior.
Ingredientes (4 personas):
- 100 gr de maicena
- 50 gr de jamón picado
- 750 ml de leche
- ½ cebolla
- Pan rallado
- 2 huevos
- Aceite de oliva
- Nuez moscada
Elaboración (1 hora):
- Primero pelaremos y cortaremos la cebolla muy finamente. En una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva, la ponemos a pochar a fuego bajo.
- Por otro lado, calentamos un poco la leche y en ella disolvemos la maicena.
- En el momento en el que la cebolla esté transparente, agregamos la mezcla de leche y maicena, espolvoreamos la sal y un poco de nuez moscada. Seguimos removiendo a fuego medio para que no se formen grumos.
- Una vez que se empiece a espesar, echamos el jamón y cuando consigamos que la bechamel se separe de los bordes de la sartén, retiramos.
- Ponemos en un bol y esperamos a que se enfríe, después tapamos con un papel transparente y dejamos reposar 24 horas.
- Una vez pasado este tiempo, preparamos un plato con los dos huevos batidos y el pan rallado. Vamos dando forma a las croquetas y las pasamos por el huevo batido, el pan rallado y el huevo batido otra vez.
- Ponemos a calentar una sartén con bastante aceite y cuando esté, vamos friendo las croquetas.