Las berenjenas son muy versátiles, aunque a veces se les mira con cierta prudencia al momento de incluirlas en alguna preparación. Sin embargo, estas mini pizzas de berenjena son una forma diferente y muy agradable de disfrutar de esta verdura saludable, convirtiéndose en una magnífica opción para un aperitivo o para que los niños coman verdura de una manera divertida.
La pizza es, probablemente, una de las recetas que más gustan a los niños. No obstante, no se debe abusar de las preparaciones comerciales. Preparar pizza en casa es una excelente alternativa, y esta receta de mini pizzas de berenjena es fácil y rápida.

¿Por qué las Mini Pizzas de Berenjena son una Gran Opción?
Si hay un producto de la dieta mediterránea que es muy valorado, es la berenjena. Además de ser muy sabrosas, estas mini pizzas son ideales para cualquier ocasión.
Las mini pizzas de berenjena son una forma divertida de añadir verduras en tu alimentación y una buena manera de dar a probar a los niños verduras diferentes preparadas de forma que les resultan muy atractivas. Si no sabes cómo introducir un alimento como la berenjena en tu día a día, hacerla en forma de mini pizzas puede ser una buena solución, sobre todo si tienes pequeños en casa que son reacios a probar nuevas verduras.
Este plato es una alternativa baja en carbohidratos, rico en fibra y grasas saludables. También es una solución práctica para el día a día, ya que se prepara en tan solo 15 minutos.

Información Nutricional
Según la ficha nutricional del nutricionista Pablo Perales, cada 100 gramos de estas mini pizzas aportan aproximadamente 61 calorías. Cada mini pizza de berenjena contiene 15 gramos de proteína, 12 gramos de hidratos de carbono, 13 gramos de grasa, seis gramos de fibra y 263 miligramos de sodio.
En comparación, una pizza clásica con su base de harina, la salsa de tomate, el queso y los calóricos ingredientes habituales, como el beicon o la salsa barbacoa, suele aportar unas 300 calorías por cada 100 gramos. Además, tiene una proporción de hidratos mucho más elevada y grasa. Por eso, las mini pizzas de berenjena son una alternativa con un perfil nutricional más equilibrado, gracias al aceite de oliva y la berenjena.

Ingredientes Necesarios
Para preparar estas deliciosas mini pizzas de berenjena para 4-5 personas, necesitarás:
- 2 berenjenas grandes
- 2 bolas de queso mozzarella o queso mozzarella rallado
- Salsa de tomate hecha por ti que esté muy gustosa o una salsa de tomate comprada
- Aceitunas negras (opcional, pero muy recomendables)
- Orégano
- Sal
- Hojas de albahaca
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra (opcional)
Preparación de las Mini Pizzas de Berenjena
Paso 1: Preparar las Berenjenas
Comenzaremos cortando las berenjenas en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente. Puedes elegir cortar las berenjenas en ruedas, ni muy finas ni muy gruesas. Si lo deseas, puedes poner a remojar las berenjenas un rato con sal. Luego, las vamos a colocar en una bandeja para horno, sazonar con sal y pimienta y rociar con aceite de oliva. Las ponemos en el horno caliente, a 180ºC, por unos 30 minutos aproximadamente, o hasta que estén blandas. Si no te apetece manchar la sartén, puedes adoptar estas variantes para cocinar las pizzas: una buena opción es hacerlas en la freidora de aire a 180°C durante ocho minutos, quedarán más crujientes.

Paso 2: Preparar la Salsa de Tomate
Mientras las berenjenas están en el horno, vamos a picar la cebolla, así como el diente de ajo y el tomate al que habremos previamente retirado todas las semillas. Calentamos aceite de oliva en una sartén y freímos la cebolla por un par de minutos. Agregamos entonces el ajo y el tomate. Sofríe por unos minutos hasta que la salsa espese un poco.
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Paso 3: Armar las Mini Pizzas
Retiramos las berenjenas del horno. Ahora, arma las mini pizzas: sobre cada rodaja de berenjena ve colocando un poco de la salsa de tomate que acabamos de hacer (o la comprada), trocitos de queso mozzarella (o queso mozzarella rallado), el orégano, un poquito de sal, una aceituna negra y una hojita de albahaca.

Paso 4: Hornear
Ve poniendo todas las rodajas ya preparadas sobre una bandeja de horno y hornea por 20-25 minutos o hasta que veas el queso derretido y con aspecto de pizza lista. Hornea de nuevo todas a la misma temperatura durante 10 minutos, decora las pizzas de tomate con hojas de albahaca. Hornea durante 2 o 3 minutos (220°C) o hasta que estén doradas. Te recomiendo servir estas mini pizzas de berenjena calientes o tibias, por lo que son perfectas para picar en un aperitivo.
Variaciones y Consejos Adicionales
En este tipo de elaboraciones, podemos dejar volar la imaginación y añadir los ingredientes que más nos gusten o incluso, queramos innovar y mezclar.
Opciones de Relleno
A nivel nutricional, tenemos un buen aporte de verduras, acompañado de las diferentes opciones de proteínas usadas:
- Pizzas de jamón y queso: Extiende el tomate frito sobre la base de ⅓ de las berenjenas, un poco de queso mozzarella por encima y jamón cocido cortado en daditos. Termina con lascas de Grana Padano y orégano.
- Pizzas de bonito y queso: Extiende el tomate frito sobre otro tercio de las berenjenas, queso gouda rallado, unos lomos de bonito desmigados y tomillo seco al gusto.
- Pizzas de tomate y albahaca: Corta las mozzarellas en cuartos, los cherrys en mitades y dispónlos sobre las rodajas de berenjena restantes.

Opciones Veganas o Vegetarianas
Si en vez de queso mozzarella le añades tofu, es ideal para dietas veganas o vegetarianas. También podríamos usar opciones como la soja texturizada o incluso usar humus como base de la mini pizza. Para sustituir el queso, podemos usar una opción de queso vegano o tofu sedoso.
Consideraciones para Personas Celíacas
En este caso, no tenemos problemas en la base de la pizza para la población celíaca, por lo que únicamente deberíamos comprobar que en las etiquetas de los ingredientes especifique que son aptos para personas con celiaquía.
La Berenjena: Un Ingrediente Versátil
La berenjena es una de las verduras más utilizadas en la cocina. Existen algunas variedades e híbridos, aunque la más común es la que tiene forma alargada y morada o violeta. Su parte comestible es muy jugosa al cocinarla, lo que le confiere mucha versatilidad. Podemos hacerlas rellenas, también como base de pizza en esta receta, e incluso usarla para cremas. Es importante cocinarlas antes de consumirlas, ya que esto mejora su digestión. Podemos destacar que es una verdura rica en agua, así como potasio y carotenoides, importantes por su efecto antioxidante.