Hacer pan en casa es ahora mismo uno de nuestros entretenimientos, y las panificadoras nos han puesto el camino muy fácil para disfrutar del pan hecho en casa, con poco esfuerzo y sin conocimientos de ningún tipo en temas de pan. Tener una panificadora en casa es como tener un superpoder: haces pan cuando te da la gana, sin esfuerzo y con ingredientes que controlas tú. Nada de aditivos raros, nada de panes chicle que se ponen duros al día siguiente. Lo que obtienes es pan casero, barato, y que huele que alimenta.

Consideraciones previas sobre los ingredientes
Es recomendable controlar la calidad de la harina, de la leche y de todos los ingredientes. El ingrediente principal es la harina de fuerza, que ayuda a mantener la forma y esponjosidad de la elaboración. Es fundamental prestar atención a la levadura: usa levadura seca de panadería, no levadura química ni la de repostería. Además, no te pases con la sal: si echas más de la cuenta, no subirá bien.
PAN CASERO de Molde Basico en PANIFICADORA. RECETA PARA MAQUINA DE PAN
Preparación paso a paso
Lo primero y más importante en una panificadora es respetar el orden de los ingredientes. Aquí no vale eso de echar todo a lo loco:
- Poner los ingredientes en la cubeta de la panificadora comenzando por el agua, que debe de estar tibia.
- Añadir la sal y la cucharadita de aceite.
- Añadir la harina, y por último la levadura desmigada, evitando que contacte con el agua.
Una vez colocada la cubeta en la máquina, llega el momento más técnico: pulsar botones. Normalmente todas las panificadoras tienen un programa llamado “pan básico” o “pan blanco”. También podrás seleccionar el tamaño del pan y el nivel de tostado de la corteza. Cierras la tapa, pulsas “start” y tu panificadora empieza el proceso: mezcla, amasa, fermenta y hornea.
| Fase | Acción |
|---|---|
| Inicio | Añadir agua, aceite, harina y levadura |
| Proceso | Seleccionar programa, peso y tostado |
| Finalización | Desmoldar y enfriar sobre rejilla |
Consejos para un resultado perfecto
Durante las fases iniciales verás cómo se forma una bola de masa. Si ves que está muy seca o muy pegajosa, puedes abrir la tapa y añadir un pelín de agua o de harina hasta que la bola tenga buena pinta. Cuando la panificadora pite, es que el pan está listo. Usa unos guantes de cocina, saca la cubeta con cuidado y dale la vuelta. Deja que el pan se enfríe sobre una rejilla durante al menos 30 minutos; si lo cortas en caliente se chafa y se vuelve chicloso.

Puedes enriquecer la masa: prueba a añadir semillas, hierbas aromáticas, aceitunas, cebolla pochada o queso rallado. Si ya tienes controlada esta maravilla del pan casero, echa un ojo a otras propuestas como el pan de molde, el pan de nueces y gorgonzola o el pan integral estilo chapata, ideales para desayunos o cenas especiales.