Un huevo poché, pochado o escalfado es un huevo cocinado mediante su inmersión en agua muy caliente, sin que llegue a hervir, durante un breve espacio de tiempo de unos 3 o 4 minutos. El resultado es una clara cuajada y un interior completamente líquido. Es una guarnición muy socorrida para servir en el desayuno, acompañado por ejemplo de una tosta de aguacate, pero también en la comida, junto a setas o verduras, como en esta ensalada de espárragos o estos guisantes con jamón. El desayuno perfecto siempre irá acompañado de huevos, en cualquier de sus modalidades, si es un huevo poché o huevo escalfado mejor que mejor.

¿Qué es el huevo poché o escalfado?
La técnica del escalfado consiste en cocer un producto dentro de un líquido caliente, generalmente agua, que no supere los 80ºC, es decir, que no llegue a hervir pero que esté muy cerca de hacerlo (la temperatura de ebullición del agua es de 100ºC). En el caso del huevo, el escalfado se lleva a cabo en abundante líquido y en una cacerola al fuego. La técnica consiste en cocinar el huevo (sin cáscara) en agua ligeramente hirviendo. Los huevos poché o huevos escalfados se cocinan en agua caliente y se caracterizan por presentar la yema cubierta completamente por la clara, como si de un saco se tratara.
Es primordial y aconsejable utilizar huevos lo más frescos posible, para garantizarnos una correcta elaboración y también por cuestiones de seguridad alimentaria. Un buen truco para comprobar la frescura del huevo es sumergirlo en un vaso con agua. Cuánto más frescos sean los huevos, mejor resultará la técnica del escalfado. Si no es el caso, echad un chorro de vinagre en el agua. De esta manera la clara se contraerá mejor en torno a la yema.
Método tradicional sin papel film
El método más básico y tradicional de cocinar los huevos escalfados es sin film de plástico. Para ello, ponemos a hervir agua con un chorrito de vinagre. La proporción correcta es 10% de vinagre por 100% de agua, ya que el vinagre ayuda a coagular la clara del huevo rápidamente y evita que se desparrame por la cacerola. Cuando el agua esté a punto de hervir, con ayuda de una cuchara o unas varillas, hacemos un remolino en el agua. Cascamos el huevo en una taza y lo depositamos en el centro del remolino de agua con delicadeza. Lo dejamos cocer durante unos 3 minutos. Retiramos con una espumadera, y salamos al gusto.
Transcurrido este tiempo, la clara ya habrá cuajado y la yema estará líquida. Resultará la clara sólida pero sin cuajar totalmente, y la yema líquida en el interior. Retiramos el huevo escalfado con ayuda de una espumadera y lo refrescamos inmediatamente para cortar la cocción.

Este método resulta estupendo para hacer un solo huevo, aunque poco ágil si queremos hacer varios simultáneamente. Es totalmente normal que pueda resultarnos un huevo imperfecto, con sobrantes de clara. A la hora de emplatarlo, recortar estas imperfecciones con un cuchillo o unas tijeras, y os quedará de lo más lucido y resultón.
FACILISIMO! HUEVO POCHÉ EN CUCHARÓN
Método con papel film para un resultado perfecto
El método alternativo que veremos a continuación, con el que siempre salen bien, es utilizar un trozo de film transparente para contener cada huevo durante su cocción. Esta forma alternativa de hacer huevo escalfado o poché garantiza la forma compacta y recogida de la clara y un aspecto final más lucido. Consiste en envolver el huevo en papel film engrasado ligeramente, cerrar bien atando con hilo de bramante para que no entre líquido en el paquete y sumergir en el agua caliente.
Pasos para hacer huevos poché con papel film:
- Cortamos 2 trozos de film transparente y los colocamos sobre unas tacitas o cuencos, los ahuecamos y en cada hueco, ponemos 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra.
- Cascamos el huevo dentro del film engrasado.
- Para mantener los saquitos cerrados, hacemos un lazo sencillo que nos permita abrirlos fácilmente tras la cocción, tan solo tirando del hilo. Es fundamental para evitar que la clara salga o el agua entre.
- Ponemos una cazuela con agua a fuego alto. Cuando el agua rompa a hervir, bajamos el fuego al mínimo y ponemos los saquitos de film con los huevos en el agua.
- Los huevos escalfados con papel transparente se deben cocinar en 4 y 6 minutos aproximadamente para que la yema no se endurezca, dependiendo del tipo de fuego.
- Cuando estén listos, retiramos los huevos poché de la olla y los pasamos rápidamente a un recipiente con agua fría para evitar que se sigan cocinando.
- Una vez cortada la cocción, con mucho cuidado retiramos el papel y los servimos directamente del film al plato, tostada o elaboración sobre la que vayamos a servir nuestros deliciosos huevos poché.

Al hacer los huevos poché con papel film no solo aseguramos que queden con la forma de saco deseada, sino que también tenemos la oportunidad de condimentarlos con especias si queremos. Así, espolvoreamos sal al gusto y agregamos los condimentos que más nos gusten, como pimienta negra, orégano, perejil, tomillo...
Consejos adicionales
- Si vamos a consumir el huevo poché más tarde, una vez lo retiramos, lo sumergiremos en agua con hielo durante unos segundos, para cortar la cocción. Esto evita que se siga cocinando por el calor residual y que la yema se cuaje.
- Recuerda que para obtener el mejor resultado, la frescura del huevo es clave.
- Si no estás seguro de la frescura de un huevo, mételo en un vaso de agua. Si se hunde horizontalmente, está fresco; si flota, es mejor desecharlo.