El frosting de queso, también conocido como buttercream de queso o crema de queso, es una opción ideal para cubrir y rellenar tartas, decorar cupcakes y otros dulces. Si bien la crema de queso básica es sencilla de hacer con ingredientes comunes como mantequilla, azúcar glas, queso crema tipo Philadelphia y vainilla, existen muchas posibilidades para variarla y adaptarla a tus gustos. Esta es la segunda receta de crema de queso en mi blog, pero la verdad es que últimamente prefiero hacer una crema de queso con nata en vez de mantequilla.
Ingredientes y Preparación del Frosting con Nata Fresca
Para esta versión, usarás nata fresca espesa. Es importante eliminar cualquier líquido suelto del queso crema para evitar que se separe de la crema al cabo de un día. Bate el queso y añádele el azúcar y la esencia de vainilla. Mézclalo todo bien hasta obtener una crema suave. Luego, añade poco a poco la nata, batiendo hasta conseguir una crema untuosa y bastante consistente. Esta crema es bastante firme, lo que la hace perfecta para hacer espirales o usarla como relleno.

Alternativas y Consejos para la Nata
Muchos no habrán oído hablar de la nata Krona. Yo no la conocía hasta hace unos meses, di con ella buscando la nata perfecta para montar. No es nata "nata" ya que tiene un alto porcentaje de grasas vegetales, pero este es un pequeño inconveniente que podemos pasar por alto si lo que queremos conseguir es una nata con una gran consistencia para decorar, por ejemplo, Cupcakes de Arándanos. Hay que tener en cuenta que esta nata no tiene el mismo sabor de las natas lácteas y esto es algo que debemos solventar. En mi búsqueda de la nata perfecta para decorar Cupcakes o Tartas, he descubierto que poniendo una parte de nata Krona y otra parte de nata para montar de la de toda la vida, obtenemos la nata perfecta en sabor, textura y consistencia. Esta nata la utilizan muchos profesionales de la pastelería y la podéis encontrar en Makro sin problema. Fijaros porque hay varias y la que queremos es la Krona para montar que tiene un 35% de materia grasa.
Para montarla, ponemos en el bol de nuestra batidora la nata Krona y la nata de montar y batimos a velocidad alta. Esto no tiene ningún misterio, lo único que debéis tener en cuenta es no pasaros batiendo. Cuando la nata empieza a coger cuerpo, lo veréis porque se ve como espesa, añadís el azúcar tamizado y continuáis batiendo hasta montarla por completo.

Posibilidades de Personalización
Este frosting tiene muchísimas posibilidades. Sí, puedes colorearlo con colorantes en pasta y/o colorantes en gel. Claro, puedes aromatizarla con tu sabor favorito. Puedes añadir, por ejemplo, aroma de limón o limón en pasta y hacer un frosting de queso crema y limón, o añadir aroma de fresa o pasta de fresa y hacer un frosting de queso crema y fresa.
Frosting de Queso con Chocolate Blanco
Para preparar un frosting de queso con chocolate, este, al llevar chocolate blanco, es más firme y consistente. Como ves, se trata simplemente de sustituir una parte de queso crema y de mantequilla por chocolate.
Uso del Frosting en Tartas y Cupcakes
El frosting es ideal para rellenar una tarta antes de cubrirla con fondant. Aunque antes tienes que hornear el bizcocho, claro. No es necesario tener una segueta especial para tartas ni una espátula; a mí me van muy bien, pero también puedes hacerlo con el cuchillo del pan. Por supuesto, no es necesario rellenar una tarta si no quieres, pero a mí me gustan mucho las capas cremosas en una tarta y suelo trabajar así.
Rellenar y Alisar Tartas
Para hacer diques y untar la tarta antes de cubrirla con fondant, te recomiendo usar un buttercream (suizo) o ganache, de esa manera puedes alisar la tarta muy bien. También puedes hacer desaparecer cualquier desigualdad entre las capas, de manera que te quede una tarta super limpia y lisa. Otra ventaja de alisar la tarta antes de cubrirla es que no necesitas una capa de fondant tan gruesa (yo suelo trabajar con un grosor de 3 mm).