Receta de Pechuga de Pollo con Nata Líquida: Un Clásico Reconfortante

El pollo en salsa de nata es una de esas recetas que han pasado por muchas cocinas como solución rápida y eficaz cuando se necesitaba un plato sabroso con pocos ingredientes. Es un placer comer un buen plato de mamá después de un día duro al llegar a casa. Para mi uno de los placeres de la vida y simplemente con este plato tan fácil. Esta receta me transporta a mi infancia. Me encantaba llegar a casa después del colegio o el instituto y encontrarme este sencillo pero plato tan delicioso que a mi me hacía la boca agua. La combinación de pollo, cebolla y champiñones funciona especialmente bien porque la nata suaviza el conjunto y liga una salsa que resulta muy agradable al paladar sin necesidad de grandes técnicas.

El pollo es uno de los ingredientes más versátiles de la cocina y combina especialmente bien con salsas suaves y cremosas. Para potenciar el resultado, basta con añadir algunos ingredientes como el tomate seco y las espinacas, y dejar que la salsa reduzca ligeramente para que concentre todo su sabor. A mi me gusta darle a la salsa un toque de mostaza, ya que combina genial con la nata y le da un punto riquísimo. ¿Te animas? Pues ya sabes….

Pechuga de pollo con salsa cremosa

Ingredientes y Preparación Básica

Para 4 personas, con un coste aproximado de 0.6€ por persona y unas 220kcal por 100g, necesitarás:

  • 2 pechugas de pollo
  • 250 g de champiñones
  • 1 cebolla grande
  • 200 ml de nata líquida para cocinar

En esta receta vamos a utilizar pechugas de pollo fileteadas. Si sois mañosos en cocina podéis hacerlo en casa, pero sino el carnicero/a os las preparará sin problema. Comenzamos por pelar la cebolla y la cortamos en brunoise (dados pequeños). A los champiñones, les cortamos la base del pie (que suele traer tierra). Limpiamos el sombrero con un papel de cocina. No los paséis por agua. Cortamos en láminas los champiñones y los añadimos a la sartén. Removemos de vez en cuando para que no se quemen. Unos 5 minutos, para que vaya ablandando y soltando agua.

1. Preparar pollo. Primero cortaremos las pechugas a la mitad a lo largo y luego en trozos más pequeños. Mezclamos la harina con un poco de sal y pimienta, y rebozamos las pechugas para cocinarlas con un hilo de aceite en una sartén bien caliente 3 minutos por cada lado.

2. Cocinar el pollo. Sofreír el pollo con un poco de aceite de oliva en una cazuela hasta que esté dorado durante unos minutos por cada lado y a fuego alto. Mientras se pocha la cebolla, calentar aceite en una sartén. Salpimentar los filetes de pollo y freírlos a fuego medio-fuerte. Deben quedar dorados, pero crudos por dentro para que terminen de hacerse con la salsa. Reservar. Sacar los filetes de pollo a una fuente, mejor sobre papel de cocina, para retirar el exceso de aceite.

3. Cocinar cebolla y bacon. Calentar aceite en una cazuela y, cuando haya tomado temperatura, echar la cebolla. Dar unas vueltas con la cuchara de madera y sofreír un poco. Después, pochar la cebolla a fuego muy lento durante 15-20 minutos, hasta que quede transparente y muy blanda (es mejor que no llegue a dorarse). Cuando la cebolla esté pochada, añadir a la cazuela los tacos de bacon. Mezclar con la ayuda de una cuchara de madera, subir el fuego y freír el bacon.

4. Preparar la salsa. Cuando el bacon esté cocinado, incorporar la nata o crema de leche. Cuando veamos que los champiñones están ya hechos, vertemos la nata líquida para cocinar. Incorporar la carne a la cazuela, añadir la nata líquida y guisar a fuego lento unos 6 minutos, hasta que se haga la nata y se impregnen los sabores. Cuando las setas estén hechas, añadimos la nata y dejamos que se cocine todo junto durante 5-7 minutos para que la nata adquiera todos los sabores.

5. Servir. Hervir y agregar un poco más de sal al gusto. Cuando estén las pechugas de pollo hechas y la salsa de nata a punto, solo tenemos que juntar las 2 cosas y disfrutar de este gran plato.

Ingredientes principales: pechuga de pollo, nata, cebolla, champiñones

Variaciones y Consejos

Para hacer este pollo con nata puedes usar el queso que prefieras pero cuanto más intenso más sabor tendrá la salsa al final y más rico estará el plato. Si lo haces para mayores puedes incluso probar a darle un toque de roquefort a los rollitos o añadirlo en la salsa y crear una combinación espectacular. Lo que sí te aconsejo es que no uses un queso tipo «tranchetes» o similar, ya que están pensados especialmente para que fundan y cuando dores los rollitos se escapará rápidamente y será muy molesto cocinar bien el pollo sin que se queme el queso.

La mostaza a la antigua tiene granos de mostaza que quizás no gusten a los niños, usa en su lugar otra mostaza que te guste.

Conservación del Pollo: Como consejo una vez que compréis el pollo y lleguéis a casa es importante el tema de la conservación. Debemos tener la carne de pollo siempre en el frigorífico. Os recomiendo sacarlo de las bandejas plásticas en las que viene envasado, y reservarlo en un plato/fuente, tapado con un papel de cocina. Si lo guardáis ya cocinado, no pasaros de 5 días.

Opciones de queso para la salsa de pollo

Consejos de Acompañamiento

Para acompañar van bien unas patatas en cualquier formato, sobre todo fritas o asadas al horno. Ya que optas por un plato con salsa y carne, mejor lánzate a por un plato de verduras, algo más ligero. Una receta fácil y muy rica, Pollo con Nata, acompañada de arroz hervido.

Receta 🍗PECHUGAS de POLLO con NATA

Información Nutricional del Pollo

La pechuga de pollo tiene un gran componente de agua, entre un 70-75%, y su principal aporte es proteico y las proteínas representan sobre un 20%. Según cómo lo cocinemos, tendrá más o menos nutrientes.

Datos Nutricionales Aproximados por Ración:

Componente Cantidad (aproximada)
Calorías 220 kcal/100g
Proteínas ~20%
Agua 70-75%

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