Las croquetas son uno de los platos más representativos de la cocina española, un aperitivo perfecto y un clásico que no puede faltar en nuestra mesa. Su versatilidad permite hacerlas de casi cualquier cosa, siendo una excelente receta de aprovechamiento. Javi Estévez nos propone una receta clásica y tradicional, elaborada de una manera particular pero siguiendo la base de unas buenas y crujientes croquetas. El día internacional de la croqueta se celebra cada 16 de enero, un día ideal para darse un capricho y disfrutar de una buena ración.
El origen de la croqueta
El origen de las croquetas se atribuye al país galo y se remonta a mucho tiempo atrás. Se dice que durante el reinado de Luis XIV, un chef al servicio del aristócrata francés Louis de Bechamel, elaboraba una deliciosa crema de leche con harina. En aquella época, era común nombrar los platos en honor a personas de la alta aristocracia. Esa bechamel, base de tantos platos, es imprescindible como relleno de las croquetas, o "croquette" en francés. De hecho, se llaman así porque "croquer" significa "crujir" en francés.

La clave: una bechamel perfecta y un rebozado crujiente
Lo único que necesitas para hacer unas buenas croquetas es un poco de mimo a la hora de preparar la bechamel y un buen pan rallado para conseguir un rebozado crujiente. La bechamel es el corazón de la croqueta, y su textura es fundamental para el resultado final.
Receta de croquetas caseras de jamón ibérico
Ingredientes:
- Taquitos de jamón ibérico cortados muy pequeños
- Huevo batido
- Harina
- Pan rallado
Para la bechamel:
- 1 nuez de mantequilla
- Harina
- Leche entera
- Sal
- Nuez moscada molida
- Un poco de caldo de cocido o de jamón que tengas en casa
Preparación:
- En una cazuela o sartén profunda, ponemos la mantequilla hasta que se derrita a fuego medio/suave y le echamos un par de cucharadas soperas de harina. Sin dejar de remover y vigilando que no se queme, esta es la base, un "roux" que hace que la harina no sepa a cruda.
- Vamos añadiendo leche, templada, sin dejar de remover con un batidor o una espátula hasta que veamos que la mezcla poco a poco va espesando.
- Seguimos incorporando leche, y un poco del caldo de jamón hasta conseguir una textura cremosa, no demasiado espesa pero tampoco líquida.
- Añadimos sal y una pizca de nuez moscada.
- Dejamos enfriar la masa, les damos forma, las enharinamos y pasamos por huevo y pan rallado.
- Ya están listas para freír. El aceite ha de ser abundante y estar muy caliente, pero no hay que dejar que se arrebate.

Receta de croquetas de bacalao según Javi Estévez
Javi Estévez nos propone una receta de croquetas de bacalao. En su vídeo, se enfoca en la elaboración de una bechamel espesa con cebolletas y bacalao. Aunque al principio del vídeo menciona croquetas de bacalao y jamón, la receta detallada se centra en las de bacalao.
Preparación de la bechamel para croquetas de bacalao:
- Cocinar 500 gr de cebolla en la mantequilla hasta que quede blanda.
- Añadir la harina y hacer un roux.
- Incorporar poco a poca la leche y hervir sin parar de mover.
- Poner a punto de sal, pimienta y nuez moscada.
- Triturar con ayuda de una thermomix para obtener una bechamel suave y homogénea.
Bechamel para croquetas 3 Tipos de Croquetas fáciles y rápidas
Receta de croquetas de pollo
Ingredientes:
- Pechugas de pollo sin piel
- Ajo, zanahoria, cebollín, ajoporro, cebolla, pimentón, laurel (para el caldo)
- Sal
- Mantequilla
- Harina
- Leche
- Pimienta
- Huevos batidos
- Pan molido
Preparación:
- Se sancochan las pechugas sin piel en un caldo con ajo, zanahoria, cebollín, ajoporro, cebolla, pimentón, laurel y sal.
- Desmenuzar la pechuga y moler en un picatodo o licuadora con 1/2 taza de su carne en 1/2 taza de caldo.
- Para preparar la salsa bechamel, se agrega en una olla la mantequilla y la harina, se remueve hasta que tome un color dorado; agregar la leche sin dejar de remover con una paleta de madera, adicionar sal y pimienta y cocinar hasta que espese.
- Unir el pollo desmenuzado y el molido con la bechamel y mezclar bien, añadir la cebolla sofrita.
- Preparar tres platos para el rebozado: uno con harina, otro con los huevos batidos y uno con pan molido; tomar una cuchara de la mezcla, darle forma de bolita dentro de la harina y pasarla 2 veces por huevo y pan rallado.
- Guardar en la nevera de dos a tres horas para que compacten y luego freír en abundante aceite.
